EMPRESASVisto 3715 veces — 03 septiembre 2022

Esta tradicional actividad, que estuvo suspendida por la pandemia, permitió a los agricultores de Calama obtener más de 250 kilos del preciado fruto, que luego se transformarán en forraje para animales, harina y productos como chocolates y otros.

La puesta en valor de la agricultura en la Región es uno de los beneficios de la recolección de semillas de algarrobo que se realizó en el Parque Explora Lomas de Calama, plantación que concentra más de dos mil especies de la denominada Prosopis alba y que es un verdadero pulmón verde de la Región de Antofagasta.

Ubicado en el sector Progreso Campesino, en la salida sur de la Provincia de El Loa, es un proyecto único en su tipo que cumplió 25 años y que hoy busca entregar educación ambiental y realizar transferencia técnica de información de manera de posicionar el concepto de bosque desértico, patrimonio del norte del país.

En la jornada de trabajo se reunieron alrededor de 20 socios y socias de la Asociación de Agricultores de Calama, ASAC, quienes, en cerca de dos horas, reunieron más de 250 kilos de vainas, las que posteriormente fueron clasificadas, pesadas e identificadas según el sector en el que fue obtenido.

Esto permitirá contar con data actualizada respecto al comportamiento de esta formación xerofítica constituida por especies autóctonas. Salvaguardar este espacio es uno de los objetivos que impulsó a Compañía Minera Lomas Bayas, una empresa Glencore, a gestionar lo que hoy es hábitat para poblaciones de diferentes especies de flora y fauna nativa y, por lo tanto, brinda servicios relacionados con el desarrollo de la biodiversidad, convirtiendo el Parque Explora Lomas en un reservorio de vida silvestre.

VALOR

Rubén Bustamante Fuentes, Presidente de la Asociación de Agricultores de Calama, destacó la labor realizada en terreno. “Que la comunidad pueda familiarizarse con la actividad del Parque es fantástico. Además, instancias como esta permiten difundir el valor alimenticio que tiene el fruto del algarrobo que muchas veces es desconocido y que puede ser un aporte al patrimonio culinario local”, destacó.

La exitosa actividad propició los encuentros presenciales entre las y los agricultores luego de la pandemia y permitió retomar esta tradicional tarea que fomenta el uso del algarrobo en tareas ancestralmente tradicionales de la zona y otras de innovadores emprendimientos.

“Estamos orgullosos de ser parte del crecimiento que muchos de nuestros socios agricultores han sostenido. Todo lo que hoy podemos disfrutar es resultado de un proceso surgido desde la sinergia y la colaboración”, destacó Astrid Salazar Quezada, Supervisora de Comunidades de Compañía Minera Lomas Bayas.

Quien está innovando con la semilla y el manto vegetal que encuentra en el suelo es la agricultora del sector poniente de Calama, Yanixsa Orellaba, para quien fue una colecta muy fructífera. “Lo ocupamos para forraje animal y el mantillo, que está por encima de las hojas, lo ocupamos para reproducción de microorganismos, es un abono. Se hace una fermentación y después se lo doy como probiótico a los animales, caballos, las gallinas y para los cultivos como las hortalizas se hace una preparación y se aplica”, afirmó.

TRADICIÓN

Por su parte, Esteban Araya Toroco, vicepresidente de ASAC, destacó el trabajo en terreno, pues “es una actividad que permite seguir una tradición de los agricultores que significa recoger y hacer la cosecha de la vaina para fabricar productos como harina de algarrobo, sucedáneo de chocolate y otros emprendimientos que dan valor agregado a este fruto”.

Como parte de la implementación de iniciativas de economía circular, Compañía Minera Lomas Bayas incorporó a la cadena de suministro a algunas emprendedoras que fueron capacitadas hace varios años en el uso y manejo de la vaina de algarrobo como proveedores de la empresa, entregando chocolates creados a partir del mismo fruto extraído del Parque Explora Lomas.

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