SALUDVisto 1676 veces — 09 agosto 2021

Esta mutación del SARS-CoV-2 es actualmente la de mayor expansión en el mundo. Se caracteriza por su mayor contagiosidad y en Chile ya se reportaron los primeros casos.

Con el 80% de su población objetivo vacunada contra el SARS-CoV-2 y una consistente caída en las cifras de contagios, el país dejó atrás el escenario de crisis que vivió en los primeros meses de este año, cuando los casos diarios escalaron a más de 9 mil, con una ocupación de camas UCI que por momentos alcanzó el 98%.

El domingo, por ejemplo, se reportaron 940 nuevos contagios en el país, con una positividad que se mantiene bajo el 2% y menos de 7 mil contagiantes activos, mientras aumenta la cantidad ciudades que avanzan en el desconfinamiento.

No obstante los mejores números, especialistas de la Universidad de Antofagasta enfatizaron que la pandemia no ha desaparecido, y advirtieron respecto a la amenaza que representa la denominada variante Delta, una mutación del virus mucho más contagiosa y que en Chile ya fue detectada en 60 personas.

El director del Laboratorio de Virología Molecular de la UA, doctor Christian Muñoz, comentó que en poco tiempo Delta logró transformarse en la variante dominante en varios países del mundo, lo que la convierte en una amenaza también para Chile.

Muñoz plantea que frente a este peligro es clave la vigilancia sanitaria que se realiza a través de la red nacional de laboratorios, así como el adecuado control de las personas que ingresan al país, pues hasta ahora el gran porcentaje de los casos diagnosticados en Chile, son viajeros que llegaron desde el extranjero.

“La vigilancia genómica es fundamental para detectar los casos y evitar que Delta se transforme en la variante de transmisión comunitaria, cosa que hasta el momento afortunadamente no ha ocurrido en Chile. En esto tienen que trabajar mancomunadamente el gobierno con los laboratorios que están sumándose a la plataforma de vigilancia sanitaria, sin descuidar el control a la población migrante tampoco”, manifestó.

El especialista recalcó que la Delta es una variante mucho más virulenta que las que actualmente predominan en Chile, que son la brasileña (P1) y la andina (C37), es decir, tiene la capacidad de propagarse más rápido si no se implementan las medidas adecuadas.

Agregó que la población más expuesta a enfermar es la no vacunada, y precisó que una dosis de refuerzo, como la anunciada recientemente por el gobierno, también contribuirá a una mejor barrera de protección farmacológica e inmunidad frente a Delta o cualquier variante.

VARIANTES

Respecto al monitoreo de variantes del virus, la doctora Alexandra Galetovic, directora del Laboratorio de Genómica de la UA, centro que desde el año pasado trabaja justamente en la secuenciación de muestras covid positivas en la región, dijo que la vigilancia genómica es clave en términos epidemiológicos y de salud pública, pues permite establecer la prevalencia de las variantes que están circulando y que pueden tener niveles de transmisibilidad y virulencia diferentes al de las ya conocidas.

“La vigilancia genómica es importante porque contribuye en la toma de decisiones en salud pública, una nueva variante podría implicar en algunos casos mayor gravedad de la enfermedad y eso se traduce en más hospitalizaciones, más saturación de los servicios de salud, etc. Además es importante porque si cambia la secuencia y muta el virus, es posible que las estrategias diagnóstico ya no sean tan efectivas, y sea necesario adaptarlas”, manifestó la especialista.
Galetovic dijo que otro aspecto a considerar es que las variantes pueden afectar la acción de los anticuerpos neutralizantes generados por la infección o las vacunas, entonces es importante detectarlas para tomar medidas en ese orden también.

ALUMNOS

El doctor en genética molecular y microbiología de la misma universidad, Angello Retamal, puso el foco en los resguardos que se deben tener ahora que gran parte de los alumnos inician el retorno a clases presenciales en todo el país.
Retamal, quien integra el equipo de especialistas que prepara un estudio clínico para medir la efectividad de la vacuna CoronaVac en población pediátrica, indicó que durante gran parte de la pandemia los niños y jóvenes estuvieron confinados y eso se tradujo en que del total de contagios conocidos, sólo el 10% fuera en menores de 18 años, según el reporte epidemiológico de marzo. “Pero ese escenario ahora cambia, los niños y jóvenes ya no estarán confinados. Entonces me parece que el llamado que debemos hacer es a seguir con la vigilancia epidemiológica y búsqueda activa de casos, principalmente en niños y jóvenes, porque esta población ahora comenzará a interactuar en los colegios”, precisó.

El especialista añadió que es importante también insistir en el uso de mascarilla, el lavado de manos y la distancia social, porque las variantes seguirán apareciendo.
Por su parte, el infectólogo y académico del Departamento de Ciencias Médicas de la UA, Francisco Salvador, comentó que Delta es una variante mucho más virulenta porque su vía de transmisión es a través de cuadros respiratorios altos, lo que se traduce en que “los pacientes estornudan más, tienen más secreción nasal y por eso contaminan más”.

Salvador se sumó al llamado a mantener las medidas de autocuidado, sobre todo ahora que gran parte del país está libre de confinamientos, y dijo que los más afectados por la variante Delta y cualquier otra variante serán las personas que no se han vacunado.

“Las personas vacunadas seguramente desarrollarán cuadros similares a un resfrío común, algo muy leve, pero en las demás personas, los no vacunados, el riesgo es mayor. Eso hay que entenderlo, y enfatizar en la necesidad de ponerse las vacunas”, sostuvo.

 

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