CULTURAVisto 4911 veces — 21 diciembre 2021

Académico del Diplomado en Patrimonio Cultural de la UCN expuso sobre tema de creciente interés patrimonial.

Como incalculable es calificada la cantidad de objetos precolombinos que circulan por el mundo y que han sido extraídos del desierto de Atacama desde la llegada de los primeros europeos en el siglo XVI. Diversos artefactos, piezas ornamentales, tejidos e incluso cuerpos humanos provenientes de ese territorio son exhibidos en distintos países y muchos de ellos permanecen hasta el día de hoy en colecciones privadas.

Esta realidad es descrita y analizada por el reconocido arqueólogo nacional Benjamín Ballester, profesor del Diplomado en Patrimonio Cultural de la Universidad Católica del Norte (UCN) y curador jefe del Museo Chileno de Arte Precolombino. “Queremos entender cómo se formó una red mundial de flujos de bienes patrimoniales precolombinos, y cómo éstos comenzaron a circular en un mercado de arte”, destacó.

A través de una exposición realizada en la Escuela de Arquitectura de la UCN, y en el marco del proyecto Fondecyt “La diáspora de Atacama”, el investigador indaga en diversos elementos orientados a conocer y entender cómo a fines del siglo XIX y principios del XX, hubo numerosas excavaciones en sitios arqueológicos del desierto, desde donde se extrajeron objetos y cuerpos humanos precolombinos, los cuales fueron enviados a distintos países y continentes.

La idea fue dar a conocer el papel que ocupan estos objetos en los museos y casas particulares en distintos lugares del mundo; y entender cómo funciona el coleccionismo como fenómeno cultural.

OBJETOS EN EL MUNDO

El Dr. Ballester explica que, en algunas partes del mundo, como Nueva York (Estados Unidos), es legal comercializar este tipo de artículos y existen casas de subasta donde son vendidos objetos precolombinos provenientes de Atacama.

En Chile, si bien la legislación actual prohíbe la comercialización de estos objetos y su salida del país, en la práctica muchas veces eso no ocurre. Hasta la década del setenta ese tráfico ocurría sin control. “Hoy en día la ley es mucho más estricta y se prohíbe sacar estos objetos, pero aun así circulan por distintas partes de Chile. Uno encuentra objetos de Atacama en Antofagasta en Concepción, Puerto Montt, Punta Arenas y Valparaíso”, sostuvo.

A nivel internacional –añade- existe una gran cantidad de objetos sacados del país que en la actualidad es posible encontrar en diversos países europeos, como Alemania, España, Francia, Inglaterra, Suiza, Suecia, Noruega y Rusia. Asimismo, un gran número de ellos circula por distintas ciudades de Estados unidos, Australia y medio oriente, entre otros lugares.

“En algún momento de la historia, estos objetos eran regalos que circulaban de mano en mano. Hoy en día el más emblemático para la región y el más conocido es el denominado “Hombre de Cobre” que está en la actualidad en Nueva York y que fue desenterrado del mineral de Chuquicamata a fines del siglo XIX”. Ese cuerpo, junto con los objetos que tenía, fue exhibido públicamente en las calles de Antofagasta y luego se trasladó a una exhibición universal en Buffalo Estados Unidos, país donde finalmente quedó.

RECUPERACIÓN

El investigador puso de relieve que se han hecho diversos proyectos para repatriar estos objetos desde distintas partes del mundo. No obstante, existe una serie de dificultades e inconvenientes por resolver.

“El problema actual de los museos en Chile es que no tienen la capacidad para contener, almacenar y resguardar las colecciones existentes”. En este sentido, agregó que en el país hay museos donde más de dos tercios o la mitad de su colección está apilada, en bolsas de basura o en muy malas condiciones. Entonces surge la pregunta: “¿por qué traer de vuelta objetos que están en buenas condiciones en otros lugares, si acá no están las condiciones para mantenerlos”, especificó.

-La fotografía presentada en esta nota corresponde a una Réplica del Hombre de Cobre presentada en la UCN agosto 2006

 

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