<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Region2.cl &#187; FFMCS 2025</title>
	<atom:link href="https://www.region2.cl/category/ffmcs-2025/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://www.region2.cl</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Mon, 25 May 2026 03:42:11 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
		<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
		<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.9.2</generator>
	<item>
		<title>Entre telescopios, el espacio y basura espacial: Josephine Chamoun,  la joven fisico-astrónoma que desarrolla su carrera en Antofagasta</title>
		<link>https://www.region2.cl/entre-telescopios-el-espacio-y-basura-espacial-josephine-chamoun-la-joven-fisico-astronoma-que-desarrolla-su-carrera-en-antofagasta/</link>
		<comments>https://www.region2.cl/entre-telescopios-el-espacio-y-basura-espacial-josephine-chamoun-la-joven-fisico-astronoma-que-desarrolla-su-carrera-en-antofagasta/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 01 Dec 2025 19:06:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[iphonerodrigo]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[FFMCS 2025]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://www.region2.cl/?p=69760</guid>
		<description><![CDATA[Con una pasión por la ciencia desarrollada desde niña, una trayectoria siendo Scout, un cariño por la divulgación científica con niños y una carrera que empieza pero que ya brilla, como las estrellas en los cielos, Josephine, actual estudiante de [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><strong><em>Con una pasión por la ciencia desarrollada desde niña, una trayectoria siendo Scout, un cariño por la divulgación científica con niños y una carrera que empieza pero que ya brilla, como las estrellas en los cielos, Josephine, actual estudiante de Doctorado en Astronomía en Astrofísica y Astroinformática en la Universidad de Antofagasta, se dedica al estudio de los cielos del norte de Chile, y hoy se enfoca en lo que es una realidad: Cómo abordar la basura espacial en la atmósfera de la tierra para evitar afectaciones futuras en la humanidad.</em></strong></p>
<p><strong>Para empezar, esta pregunta es más personal, si pudieras contarnos un poco ¿Quién es Josephine, en tus palabras?</strong></p>
<p>Voy a partir por lo académico porque siento que es más fácil describirlo, es algo más tangible. Josephine actualmente es una estudiante de primer año de Doctorado de Astrofísica y Astroinformática de la Universidad Antofagasta. En marzo de este año defendí la tesis de Magíster en Astronomía también en la Universidad Antofagasta y previo a eso estudié una licenciatura en Física con mención en Astronomía en la Universidad de Valparaíso. Esa ha sido mi trayectoria en cuanto a lo académico. Entre medio también he hecho cursos de prácticas pedagógicas, porque la verdad me gusta harto todo lo que es enseñar, ya sea en la universidad o ir a los colegios. De hecho, estuve dos años haciendo clases en colegios, entonces siempre me ha gustado tener las herramientas para poder trabajar en ello. Además, que también se da mucho con la vinculación cuando uno va con los colegios y todo eso. En lo personal, tengo 29 años, yo salí del colegio del 2013, así que básicamente llevo estudiando desde el 201, soy Scout, y eso lo digo siempre porque desde que ser Scout me ha ayudado harto, a hablar con las personas, yo no podía expresarme de hecho con las otras personas, me gusta el aire libre, estoy casada, soy feliz. Una buena descripción, ¿Verdad?</p>
<p><strong>Que bonito eso de hacer clases en colegios y de potenciar el conocimiento especialmente en los más pequeños. Un ade las cosas que hablamos en este ciclo de entrevistas es que a veces cuesta un poco traspasar los conocimientos a otras personas, entre ellos niños, porque a veces el lenguaje es demasiado técnico o muy abstracto, o a la tercera edad, pero ellos quieren saber también, tienen interés ¿Cómo adaptamos el lenguaje para que finalmente todos podamos saber de ciencia y de astronomía? Que es un tema que acá, al menos en la región es bien potente.</strong></p>
<p>Sí , sabes que las habilidades que adquirí en Scout me ayudaron mucho a poder comunicar de forma súper efectiva la ciencia a distintas edades, porque he trabajado con niños muy chiquitos en párvulos, de hecho, tenemos proyectos con párvulos cuando vamos a los colegios, te puedo sacar la actividad súper rápido, o también hemos trabajado con las Casas del Adulto Mayor en actividades como Astroacuarela. Este año no se retomó porque este año creo que fue tejiendo el sistema solar, entonces fueron como talleres en los que los abuelitos tejían planetas.</p>
<p><strong>¡Qué bonito! Quería preguntarte ¿Cómo es que tú llegas a encantarte con la astronomía? ¿Cómo llegas a esta área de la ciencia? ¿Siempre te viste estudiando estas carreras?</strong></p>
<p>No siempre, porque típico cuando uno es chico, yo me acuerdo cuando era chica quería ser veterinaria, porque me encantan los perritos, entonces uno ah, yo quiero ser veterinaria, Pero te das cuenta de que es súper crudo ser veterinario y no hubiese podido la verdad. Pero yo creo que la decisión igual encuentro que la tomé pequeña, o sea en consideración a lo que he visto en otras ocasiones, porque yo me acuerdo que iba en octavo básico así que debo haber tenido como 13 años más o menos. A mí me gusta el anime, entonces desde chiquita de visto anime y había una serie que se llamaba Twin Spica; en esta serie la protagonista quería ser astronauta y era como una escuela donde los preparaban para ser astronautas, pero obviamente trataban muchos temas del espacio y trataban muchos temas de astronomía. Entre esas cosas hablaban de unas estrellas que yo no conocía y siempre he sido bien curiosa, entonces la serie me encantaba de verdad. Entonces empecé a investigar los mismos temas que hablaban en esta serie, los empecé a buscar en Internet y ahí empecé como por Wikipedia empecé a aprender como que era una estrella binaria, cierto que las estrellas como que las catalogaban según su brillo en las constelaciones, cosas así. Y después en el mismo tiempo, encontré un programa que daban en no sé qué canal, pero que se llamaba El Universo, y todos los capítulos eran un tema distinto que te iban explicando, era como un tipo documental, y yo creo que esas dos cosas fueron como lo que primero encendió la llamita y nunca se apagó. Porque como te digo, esta historia, esta serie me inspiró mucho porque de verdad, aunque sea animación, era súper inspiradora, y eso sumado a la curiosidad que yo tenía, empecé a buscar en Internet y después este otro programa lo nutrieron y así. Tenía cada vez más información y yo quería saber y saber, le preguntaba a mi mamá, pero ella no cachaba mucho porque era de otra área, después le empecé a preguntar a mis profesores y listo, astronomía y todavía ni siquiera veía física. Entonces después fue como “ya, entré a primero medio y me tiene que ir bien en física, porque si no, no voy a poder ser astrónoma”. Así que eso fue yo creo lo que siguió y siempre me gustó desde ese momento nunca más lo dejé.</p>
<p><strong>¡Una decisión desde muy pequeña! ¿Y tu familia cómo lo tomó tu decisión? Pregunto porque, algo que también hemos conversado con otras entrevistadas, es que en Chile tenemos esa inclinación por carreras más bien tradicionales, pero no por carreras que están destinadas a hacer ciencia. A los niños en general, tanto niños como niñas o adolescentes, no se les inculca el camino científico para seguir como una opción de vida o desarrollo profesional. ¿Cómo lo tomaron en tu caso?</strong></p>
<p>Yo creo que la primera vez que se lo dije a mi mamá, en una de esas como que no me tomó tanto en cuenta. Puede ser, estoy especulando porque igual era pequeña, entonces era como “Se le puede pasar”, es como cuando los niños pequeños dicen “Ah, quiero ser bombero”, algo así. Pero después yo creo que en primero medio me empezó a tomar más en serio porque como yo empecé a hablar con mis profesores, los profes me decían así como “Ya, pero tienes que estudiar esto y esto”, y me pasaban libros de la PSU, para que preparara la PSU y me fuera bien la PSU. Entonces ahí yo creo que mi mamá lo empezó a ver como una opción más seria de carrera. Nadie en mi familia es del área de la ciencia, ni siquiera de las matemáticas, todos son por el lado humanista. Pero yo siempre tuve un interés científico, porque me metía a los talleres de ciencia o a los clubes de ciencia desde chiquitita, y mi mamá me apoyaba. Y después en realidad cuando se dio cuenta que era algo más serio, fue como “Ya, es lo que tú quieres, pero tienes que hacerlo, y tienes que hacerlo bien. Yo te voy a apoyar, pero hazlo”. Y eso porque también está esto generacional de que tu estudias, vas a la universidad para que tengas un trabajo y para que ese sea tu camino, y no voy a negar eso, mi mamá era muy marcada, y muy estricta en ese sentido, pero no creo que haya tenido un mayor estigma cuando lo aceptó. Yo creo que al principio fue como cosas de niño y después fue “Ya, esto es serio, ya, pero vamos a apoyarlo”.</p>
<p><strong>¿Y cómo fue tu ingreso al mundo universitario? Este es otro tema que hemos hablado ampliamente, y es la representación femenina en ciertas áreas de la ciencia. Hay carreras que siguen siendo muy masculinas, pese a que se ha ido avanzando ¿Cómo lo viviste tú?</strong></p>
<p>En cuanto a la cantidad, te voy a dar un pequeño preámbulo porque yo por distintos temas me cambié de colegio en 3º y 4º medio, los hice en un colegio nuevo, y este colegio tenía el dinamismo de que en tercero medio te separaban todas las listas y creaban nuevos cursos, estaba el humanista, el biólogo y el matemático, entonces todo el curso era el electivo. Obviamente como yo quería estudiar astronomía, yo me fui al matemático. Y el matemático era un curso con cuarenta cabros, de los cuales fácil treinta y seis eran hombres, o sea todos ahí querían estudiar ingeniería y todo, pero también éramos como cuatro mujeres en un curso de 40. Después entré a la universidad y la verdad es que el dinamismo fue más o menos similar, igual éramos poquitos porque en mi generación entramos 30, pero por física propiamente tal éramos 20, y de los 20 habremos sido unas 5 mujeres aproximadamente. Sí, o sea hay una brecha en cuanto al ingreso, pero eso es que eso viene de los colegios, entonces al final si es que tú no motivas las matemáticas y las ciencias en los colegios, las niñas nunca van a entrar a carreras que necesiten matemáticas, porque van a pensar que no son capaces y eso es algo que lo digo porque también trabajo para Ingeniosas, y es algo que se ve desde los colegios. Bueno, después la carrera siguió avanzando, ahí empezaron a entrar más mujeres porque abrieron cupos, en la Valpo abrieron menciones, entonces estaba Física mención Astronomía, mención Ciencias Atmosféricas y mención Ciencias computacionales, y Ciencia atmosférica, que era lo que antes era meteorología, entonces igual harta gente entraba como “ah, quiero ser meteorólogo” y ahí con el tiempo iban entrando más mujeres y se fue como emparejando un poco eso en cuanto a estudiantes. Pero por ejemplo en cuanto a los profes, sí yo veía más astrónomas que astrónomos, pero más físicos que físicas, de hecho, no había ninguna física. Eso era curioso porque el instituto era Instituto de Física y Astronomía, pero los físicos eran puros hombres. En el lado de la astronomía si, es un campo donde hay más mujeres, y en el magíster después acá en la UA, las dos que entramos éramos mujeres, así que en verdad como que en postgrado se empieza a equiparar un poco. Yo creo que la gran brecha está en el pregrado y a veces en el doctorado, pero el doctorado ahí hay un estudio ANID, que muchos no terminan el doctorado, en realidad, muchas mujeres no terminan el doctorado.</p>
<p><strong>Y eso también puede estar asociado a otro tipo de carga, generalmente las mujeres que ingresan a doctorados suelen tener una trayectoria, una vida familiar, a veces son madres y no pueden conciliar el trabajo, los hijos, la investigación, la academia, etc. Y al respecto de lo que hablabas, igual hay estudios que de hecho demuestran que a los 8 años las niñas ya están destinadas a tener carreras en áreas más sociales o humanistas que científicas o matemáticas.</strong></p>
<p>Yo ahora, dándole vueltas un poco, porque yo decía chuta, entonces qué habrá sido en mi yo de 8 años, porque varias veces escucho eso, que optó por seguir intentando las matemáticas y todo eso. ¿Y sabes qué? Contribuyendo a eso, yo creo que son dos cosas, yo si bien soy bien piola en el sentido no me gustan los conflictos, trato de ser bien conciliadora, pero soy terca, o sea, si algo no me sale me tiene que salir, si me dicen que no puedo, es que sí voy a poder. Y lo otro es que mi papá y mi tata son eléctricos, entonces si bien mis papás son separados, entonces no vivían juntos, siempre yo vi cómo arreglaban las cosas en la casa, entonces eso siempre eso me llamó la atención, y a pesar de que mi mamá no tenía nada que ver con eso, ella siempre hizo las cosas de la casa, ella siempre construía los muebles, arreglaba los enchufes, era como la maestra chasquilla. Entonces yo creo que eso también pudo haber afectado en cómo visualizar ciertas carreras, porque en realidad si lo pienso y veo más atrás, yo nunca sentí mucho la estigmatización de estudiar algo que era de niña, por ejemplo, como si pasa en otros casos.</p>
<p><strong>¿Cuál es tu visión del panorama actual de la astronomía en Chile? Acá tenemos cielos privilegiados, pero también se produce esta dicotomía con la población y que se ve harto en redes sociales, comentarios sobre las luminarias por ejemplo, el reclamo de siempre de que Antofagasta es muy oscuro, pero tenemos estos cielos reconocidos a nivel mundial ¿Cómo ves el panorama? ¿Cómo podemos también empezar a acercar un poco para que la gente pueda entender también el por qué es importante desarrollar astronomía?</strong></p>
<p>Primero que todo yo creo que hay que concientizar a la gente, eso yo sí lo veo como un deber del científico por así decirlo. ¿Y por qué te lo digo? Porque mucha gente dice “No, es que el científico va a estar encerrado en el laboratorio”, y si es así, hay mucha gente que está encerrada en su oficina, en su laboratorio y que no ve que sea necesario interactuar con el medio o tal vez ir a dar una charla, algo así. Pero yo encuentro que es más que eso, porque al final la ciencia no es nada si tú no la logras comunicar, o sea, lo que nosotros no es nada si es que no lo podemos comunicar a la sociedad y obviamente si es que nosotros queremos trabajar, la sociedad tiene que estar consciente de lo que estamos haciendo y de la utilidad, porque seamos sinceros, las personas si no le ven una utilidad muchas veces no logran decir “Oh bueno, esto es importante”. Entonces con respecto a lo que tú mencionabas, esto incluso es algo que sí se habla a nivel de la Sociedad Chilena de Astronomía, la SOCHIAS, hace poco hubo un congreso y hubo un panel de discusión con respecto a lo que era la contaminación lumínica. Y bueno, una de las cosas es el problema no es que esté muy iluminado, el problema es que, si yo quiero sentirme segura, quiero iluminar el suelo, quiero iluminar la tierra, que es donde yo estoy, donde nosotros estamos haciendo nuestras cosas, pero no iluminar el cielo. A veces se tergiversa la idea, porque dicen, “No, es que quieren iluminar menos”. No queremos iluminar menos, queremos iluminar la tierra. Lo que pasa es que muchas veces esta luz irradia hacia arriba y es algo solamente geométrico, es la forma del farol, que si estuviese un poquito más tapado arriba, no te va a iluminar el cielo. Y a las personas no les importa que ilumines el cielo, porque lo importante es que lo que esté iluminado para que nosotros nos sintamos seguros, es la Tierra, ¿Cierto? Y si bien los colores cálidos te dan como una sensación de oscuridad, es solamente la sensación, porque en realidad en cuanto a lúmenes, ilumina básicamente lo mismo. Y yo creo que las personas en general no razonan esa parte, y se da esto de “estamos iluminando menos”, cuando en realidad no es que estemos iluminando menos, porque no se trata de iluminar menos, sino de iluminar el suelo. Y ahí es donde yo creo que está la pega del científico, de poder ir a crear instancias en las cuales podamos comunicar esto. Nosotros también somos parte de la sociedad, entonces nosotros también nos queremos sentir seguros, pero ese sentirse seguros también es proteger nuestro patrimonio. Porque otra cosa es que no es solamente patrimonio astronómico científico, sino que también es un patrimonio astronómico cultural, que viene desde nuestros propios pueblos, que tenían toda una historia, que tenían toda una forma de ver el cielo, que eso se pierde, de hecho, es una frase ya está un poco trillada, de que nosotros ya no estamos viendo el cielo que veían nuestros abuelos. Y probablemente si seguimos como está, nuestros nietos no van a ver el cielo que nosotros podemos ver ahora, porque se va a ir perdiendo, porque no vamos a tener la conciencia de proteger este patrimonio natural, cultural y científico. Entonces, a nivel nacional se están haciendo cosas. Es un tema en la Sociedad Chilena de Astronomía, las normativas de regulación de contaminación lumínica están en pie en Chile, porque cabe resaltar que eso es un compromiso que tiene Chile con la ESO, que es esta asociación de observatorios europeos, el gobierno chileno se compromete a manejar la contaminación lumínica para que estos telescopios estén acá. Entonces además va algo como internacional, en relaciones internacionales, es bien completo y complejo el tema de la contaminación lumínica, y yo creo que la única forma es educando y para educar el científico tiene que salir de su oficina.</p>
<p><strong>Es un tema igual que debe ser tomado en consideración no solo por los científicos, sino que existan políticas públicas de difusión, programas de difusión del por qué existen este tipo de luminarias, cómo funcionan, para poder erradicar en parte ese discurso repetitivo que viene desde la ignorancia también.</strong></p>
<p>Y ojo que va de la mano también de las políticas, esto no lo había querido mencionar todavía porque está como más ligado a lo que estoy haciendo yo, es que hay un conjunto de políticas que se puedan desarrollar, porque si bien ahora estamos con normativas, hay ciertas políticas en otros ámbitos que están nulas, o sea nada, y que están contaminando también nuestro planeta. Y hablo de las industrias, porque ellos al final también son los que tienen el dinero y muchas veces también las políticas se mueven, entonces si no estamos estos tres actores sociales en la misma sintonía, es difícil poder avanzar en estas áreas.</p>
<p><strong>Iba a aprovechar de preguntar ahora sobre el desarrollo de la ciencia y la investigación en Chile, porque de repente se hace un poco difícil hacer ciencia especialmente desde regiones por recursos. Pueden estar todas las intenciones, todas las ganas, un equipo incluso comprometido, pero de repente faltan las lucas, faltan los recursos, es muy competitivo. ¿Cómo lo has visto tú inserta también en el área de la investigación? ¿Cómo es el obtener fondos desde regiones y cómo es hacer ciencia especialmente en Antofagasta?</strong></p>
<p>Esta área en Chile particularmente a mí me toca un tema doloroso en ese punto, no lo voy a hacer tan personal, voy a hacerlo más general. Es bien competitivo, yo creo que igual un buen proyecto bien escrito siempre tiene chance, pero todos quieren hacer cosas y no es que una sea mejor que la otra, hay muy buenos proyectos en todos lados, entonces a veces da esta sensación de que tienes que sobreexplotarte para tratar de ver todas las posibilidades, postular a los distintos proyectos para ver qué proyecto al final te toma en cuenta para poder hacer la ejecución de tu idea. Al fin y al cabo una forma que yo esto lo he visto acá particularmente en la Universidad Antofagasta, no lo he visto tanto en otros lugares, así que lo destaco acá, que acá trabajan mucho con la multidisciplinariedad, o sea que no solamente el astrónomo se queda con los astrónomos, sino que el astrónomo también se vincula con el biólogo, también se vincula con la pedagogía, también nos vinculamos con las humanidades, porque de esa forma podemos crear proyectos que sean multidisciplinarios. Entonces, así nacen proyectos como la alfabetización en la primera infancia, que es un proyecto conjunto a la carrera de educación parvularia, por ejemplo, y es algo novedoso y por lo tanto podemos abarcar un grupo que antes no estábamos abarcando. Entonces sí es competitivo, pero yo creo de verdad que la clave es esto de la multidisciplinariedad, porque nos permite abrir más puertas. Entonces podemos encontrar otros nichos en los cuales digamos “Hola ¿nos puedan tomar en cuenta?”. Ahora, es un problema, y esto igual lo tengo que mencionar, es un problema que en cuanto a lo que son los proyectos regionales, la demora con la que te llegan los dineros, porque ya te ganas el proyecto, genial, pero después no te llega el dinero y resulta que hasta que no te llegue el dinero tú no puedes empezar el proyecto, pero también tienes que presentar avances, pero si no tienes el dinero, no tienes los avances, y es súper engorroso y estresante, porque al final, voy a tomar algo que tú dijiste, seguimos siendo científicos, hacemos ciencia, y aparte tenemos que estar pendientes de mucho, como papel burocrático, que al final tenemos que aprender en el momento, porque en la universidad, en licenciatura en Física, jamás tuve un ramo en el que me enseñaran cómo eran los plazos, los papeles para postular a un proyecto regional. Tal vez para mucha gente es más intuitivo, pero para nosotros no es así, uno lo aprende en la práctica, cometes errores, eso hace que tu proyecto se caiga, lo sigues intentando y lo logras, pero cuando lo logras aún así tienes problemas. Y eso ya es una carga súper psicológica y emocional que te deja un poquito mal.</p>
<p><strong>En tu apreciación personal, ¿Tú crees que, independiente de los fondos y lo demás, el hacer ciencia desde regiones tiene algún componente más difícil que hacerlo, por ejemplo, desde las grandes casas universitarias o desde Santiago?</strong></p>
<p>Sí, por supuesto, porque, y de hecho va mucho tal vez en los fondos que las universidades te puedan destinar, pero va incluso en la forma que la universidad te mira a veces. Porque, por ejemplo, no sé, grandes casas de estudio, comparémonos con la Chile, La astronomía en Chile partió en la Universidad de Chile, entonces es un núcleo que está súper establecido, y es que si te habla un astrónomo de la Chile, pucha, piensas en José Massa, piensas en María Teresa Ruiz, piensas en Mónica Rubio, que son figuras súper establecidas. Entonces, si es que alguien te habla, ya, vamos a hacer una actividad de astronomía en Santiago, y que va a estar, y podemos llevar a tal o cual persona, va a encender con agua, va a encender porque además va a tener el respaldo de su universidad, porque la casa de estudio propia entiende de que la ciencia es algo que tiene que promover. Yo a veces siento que en las universidades de regiones, en donde tenemos institutos que son más pequeños, no grandes como los de Santiago, no se nos toma en cuenta. En si somos buenos porque somos el índice de publicación de la universidad, y publicamos tanto al año, pero a la hora de dar espacios, de pedir un auditorio, por ejemplo, hay trabas y más trabas. Entonces tal vez tratar de hacer una actividad de vinculación, por ejemplo, con la universidad, cuesta. Y yo creo que esa es la realidad de las universidades regionales. A Medicina y Derecho en todas las universidades te las van a pescar. En Astronomía no, somos como el grupo de astrónomos, el grupo de personas que ven las estrellas, no nos van a pescar en todas las universidades.</p>
<p><strong>Ahora pasando a otro tema. Un poco más personal, durante tus años de trayectoria, ¿Ha habido algún momento en que hayas dicho “Para esto estudié”? Un momento de realización personal para ti. </strong></p>
<p>Sí, debo admitir que eso lo sentí más en el magíster, el pregrado fue súper turbulento. No, pero no los profesores, no por la universidad, sino que porque era todo demasiado intenso. Pero sí, cuando estaba en el Magíster, que de hecho fue cuando llegué acá a la Universidad Antofagasta, viví otra forma de astronomía, porque como era un instituto más pequeño, sentía que el trato era mucho más humano, era mucho más cercano. Y por ejemplo, la primera vez, porque yo creo fueron dos, la primera vez que fui a La Silla, porque por los proyectos y consorcios que tiene mi advisor, que es Penélope Longa Peña, nos llevó el primer año del Magíster a observar a La Silla. Y el segundo año, que eso fue el año pasado, fui una semana, pero me quedé sola observando y ahí fue como “Ya, yo me puedo quedar sola en un telescopio profesional”, porque estamos hablando de la Silla, de la Eso. “Lo puedo manejar, yo puedo hacerlo” Y eso fue genial. Yo creo que ese fue como uno de los primeros puntos de realización. Y yo creo que el segundo punto de realización fue mi tesis de Magíster, porque cuando estábamos eligiendo los tópicos, habían algunos que no me llamaban, que era lo mismo que estaba haciendo antes. Y cuando elegí mi tema de tesis, que era que fue relacionado con los satélites que tenemos en órbita baja, y voluntariamente si fue buena o mala idea, le puse una brecha, un brazo social a la investigación y dije no, ¿Sabes qué? Esto sí, porque estoy haciendo ciencia, estoy haciendo algo que ayuda mi comunidad astronómica, y también lo estoy analizando a nivel social. Entonces yo creo que esto sí es lo que tengo que hacer. Entonces, esos dos hitos, yo creo que mi tesis de Magíster y la primera vez que fui a observar y me quedé sola observando en La Silla, fueron estos hitos de realización de la carrera.</p>
<p><strong> Y ahora por el otro lado, es la misma pregunta, pero si es que tú en algún momento has sentido algo como “Esto no es lo mío”, o “No está valiendo la pena”. ¿Alguna vez has tenido ese momento como de saturación?</strong></p>
<p>Completamente, completamente. Y eso sí fue en el pregrado, de hecho estuve muy cerca de cambiarme de carrera. La ciencia es súper sacrificada, yo creo que en todas las áreas es súper sacrificada, y cuando tenéis problemas económicos es más todavía, porque trabajas mucho, porque tienes que seguir pagando cosas, tienes que seguir pagando la universidad. Cuando yo estaba en el pregrado mi familia estaba teniendo hartos problemas económicos, y yo pensé en cambiarme a ingeniería civil industrial, porque era como “Me va a salir más fácil, voy a poder encajar en cualquier lado y voy a poder ganar plata y ayudar a mi familia”. Lo pensé mucho, había ciertas asignaturas y ciertos roces con algunos profesores que te hacían validar al final esas ideas de que no iba a poder terminar la licenciatura, no tenías las capacidades para terminar la licenciatura. Pero como soy terca y si bien tuve el bichito mucho tiempo, fue como “No, tengo que terminar, por último, después en continuidad de estudios saco la ingeniería en lo que sea, y trabajo en ingeniería, pero voy a sacar la licenciatura”. Y al final saqué la licenciatura, trabajé dos años en colegio, entré al magíster y me reencanté en ese último año de colegio. Me reencanté, así como cuando empecé a trabajar con los niños y ver las unidades de astronomía en el colegio.</p>
<p><strong>¿En qué proyectos estás ahora? ¿Qué es lo que estás desarrollando actualmente?</strong></p>
<p>Mi área de investigación actualmente es satélites, satélites de órbita baja como los Starlink y todo esto que se está lanzando. Entonces, si bien yo en el magister estudié cómo el brillo se reflejaba en estos satélites, cómo eso afectaba la astronomía, porque nos dejan líneas feas y no podemos al final hacer ciencia con esas imágenes, desarrollé un instrumento y todo. Para el doctorado voy a seguir la misma línea pero con una pregunta que me hice en el magister. De hecho mi tema de tesis del Doctorado es una pregunta que yo me hice en un ramo, se la hoce a una profe y me dijo “Es que eso no se ha estudiado” y ahí dije “Ya, aquí está”. Un poquito de contexto, nosotros tenemos muchos satélites en la órbita, cuando se lanzó el primer Starlink teníamos alrededor de 2.300 satélites activos, actualmente son alrededor de 13.000 satélites activos, hartos más. Y eso obviamente trae un problema de basura espacial, de contaminación que, vale decir, antes del 2020 la órbita no se consideraba un medio, entonces no podías contaminar la órbita, porque no era un medio que podías contaminar supuestamente bajo las leyes. Eso cambió, empezó a cambiar y dentro de las ideas que son las que están actuales, que para que no haya basura espacia estos satélites se van a quemar en la atmósfera de la Tierra. Entonces así no va a haber basura espacial, y de allí nace mi pregunta, poruqe estamos hablando de miles y miles de satélites, y mucha gente se los imagina del tamaño de una pelota de futbol, pero no es así. Actualmente los últimos diseños de los Starlink tienen el tamaño de un bus, o sea, estamos pensando en que casi cada 5 años, que era el plan, se van a desorbitar estos satélites para que se quemen nuestra atmósfera, ¿Y cómo eso va a afectar nuestra atmósfera? Estoy preparando ya el proyecto para postular a ANID, y lo que voy a trabajar en mi tesis es cómo la quema de los satélites en la atmósfera afecta tanto en la dinámica y en la química de nuestra atmósfera, ya sea a nosotros que respiramos la atmósfera, y también cómo esto puede afectar incluso a la astronomía, porque obviamente puede hacer nuestra atmósfera más opaca, entonces no nos va a dejar ver este telescopio que está viendo la Silla. La Silla tal vez no pueda ver lo mismo que veía antes de que la atmósfera sea más opaca. Ahora, esto es un área de estudio que recién se está viendo, recién se está comentando, entonces no es como que tengamos certeza de lo que va a pasar, pero tampoco podemos tener certeza de que si vamos a empezar a tirar toneladas y toneladas de metales a la atmósfera, no vaya a pasar nada, si no es algo natural. Entonces la idea es eso, es ver cómo afecta y hacer las simulaciones computacionales necesarias para ver si dejamos de inyectarle masa, bueno, el daño que haya se puede recuperar o no. Así que eso, porque también mucha gente dice, “no, es que es más pesado, entonces va a caer”, pero no todo lo que se quema, no todo el hollín es más pesado que la atmósfera, o sea, hay moléculas que van a ser más pesadas, otras que van a ser más o menos del mismo peso, probablemente van a quedar ahí, y otras que tal vez se vayan, pero no se sabe porque no se ha estudiado, y en eso es lo que estoy ahora.</p>
<p><strong>Y aparte que claro, es un área que es relativamente nueva, porque hace, no sé, 40 o 50 años atrás no estábamos mandando satélites todo el tiempo como se hace ahora, ¿No?</strong></p>
<p>Y el problema de la sobrepoblación de satélites, y esto, aclararlo, no estamos en contra de los satélites por ningún motivo, los satélites son buenos, el desarrollo tecnológico es muy bueno, el problema es la gran proliferación que están teniendo y es desmedida, y ahí es donde tomo un poquito la palabra, que no hay políticas que lo regulen tampoco, porque cada país puede tirar la cantidad de satélites que quieran, entonces, si no hay políticas que nos permitan regular eso, vamos a seguir contaminando y contaminando hasta que pase algo que ha sido la historia de la humanidad, hasta que pasa algo que ya no es tan reversible, y ahí recién tomamos conciencia.</p>
<p><strong>Tengo una última pregunta, y está relacionado con un mensaje. ¿Cuál es el mensaje que le dejarías tú como científica a los niños, niñas y adolescentes que hoy en día están pensando en ciencia, que les gusta pero que no se atreven a tomar este camino? </strong></p>
<p>El mensaje que yo les dejaría primero es que sean tercos, o sea, nadie te puede decir que tú no puedes hacer algo porque solo uno se pone sus propias limitaciones y que si quieren y les gusta, ¿Cuál es el problema con poder hacerlo? Las limitaciones son sociales, las limitaciones a veces son familiares, pero las limitaciones nunca van a estar, nunca pueden estar en uno. Que se atrevan a incursionar porque es necesario, o sea, actualmente como va evolucionando la sociedad, necesitamos más ciencia, porque la ciencia, estudiar ciencia te llevar al desarrollo tecnológico y el desarrollo tecnológico eventualmente te lleva al desarrollo como sociedad. Y que de la mano no se olviden de que son parte de la sociedad, que es algo que a veces a algunos científicos se les olvida, que seamos científicos, no significa que somos un ente aparte, no somos unos marcianos, somos parte de esta sociedad, estamos inmersos en la sociedad y por lo tanto somos actores que tienen que conversar con otras partes de la sociedad. Que protejamos también dentro de la ciencia nuestro medio ambiente, porque no tiene sentido hacer ciencia o desarrollo tecnológico desmedido si es que nosotros no somos conscientes del impacto que estamos teniendo. Entonces el mensaje para estas nuevas generaciones es que sean tercos, que nadie les puede decir que no pueden hacer algo, o sea, solo ellos conocen sus límites. Y la verdad que lo segundo es un mensaje más a la sociedad, porque la única forma de mitigar los efectos negativos que nosotros podamos tener por cualquier tipo de contaminación, y en este caso como es astronomía, pensemos en contaminación lumínica o satelital, siempre va a ser esencial combinar los avances tecnológicos con las regulaciones, pero también con las estrategias educacionales, porque desde ahí es donde partimos que la colaboración tiene que existir entre la comunidad científica, entre el gobierno y entre las compañías. Esto es clave porque debemos tener un balance entre todos estos actores, entre la tecnología, entre el desarrollo tecnológico y el preservar nuestros cielos oscuros, que no les dé miedo preservar nuestro medio ambiente.</p>
<p><a href="https://www.region2.cl/category/ffmcs-2025/" target="_blank"><img src="https://www.region2.cl/wp-content/uploads/2025/11/NEWBANNEERMUJERESMASTER-ezgif.com-resize.gif" alt="" border="0" /></a></p>
<p><a target="_blank"><img src="https://www.region2.cl/wp-content/uploads/2024/05/BANNER-R2TV-test-15-fps.gif" alt="" border="0" /></a></p>
<p><a href="https://www.mixcloud.com/live/live2radio/" target="_blank"><img src="https://www.region2.cl/wp-content/uploads/2022/03/BANNER-LIVE-2-RADIO.gif" alt="" border="0" /></a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.region2.cl/entre-telescopios-el-espacio-y-basura-espacial-josephine-chamoun-la-joven-fisico-astronoma-que-desarrolla-su-carrera-en-antofagasta/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Entre suelos, naturaleza, litio y gaviotas: Bárbara Fuentes, una vida dedicada a vivir y estudiar el medioambiente</title>
		<link>https://www.region2.cl/entre-suelos-naturaleza-litio-y-gaviotas-barbara-fuentes-una-vida-dedicada-a-vivir-y-estudiar-el-medioambiente/</link>
		<comments>https://www.region2.cl/entre-suelos-naturaleza-litio-y-gaviotas-barbara-fuentes-una-vida-dedicada-a-vivir-y-estudiar-el-medioambiente/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 21 Nov 2025 04:17:12 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[iphonerodrigo]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[FFMCS 2025]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://www.region2.cl/?p=69725</guid>
		<description><![CDATA[Oriunda de Victoria, en la Novena Región, amante de la naturaleza, de lo simple y la sencillez, defensora del medio ambiente, la biodiversidad y la naturaleza, radicada en Antofagasta desde el 2008, mismo año en que inicia su carrera como [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><strong><em>Oriunda de Victoria, en la Novena Región, amante de la naturaleza, de lo simple y la sencillez, defensora del medio ambiente, la biodiversidad y la naturaleza, radicada en Antofagasta desde el 2008, mismo año en que inicia su carrera como académica en la Universidad Católica del Norte, Bárbara Fuentes Siegmund, Doctora en Ciencias de Recursos Naturales, ha desarrollado una prominente carrera tanto en el área de investigación como de la docencia. Aquí, en medio del desierto, participa de distintos núcleos de investigación enfocados en suelo, salares, litio, y entre ellos, también el estudio de la Gaviota Garuma, la única gaviota que anida en el desierto de Atacama.</em></strong></p>
<p><strong>La primera pregunta es ¿Quién es Bárbara Fuentes? ¿Cómo se definiría a sí misma? </strong></p>
<p>Bárbara Fuentes es una mujer muy sencilla, me gusta mucho la naturaleza desde el punto de vista contemplativo, me gusta mucho lo hecho a mano, siempre estoy en contacto con esas cosas. Pienso que soy cercana algunas veces, tal vez tímida al principio, pero sí trato de ser bien respetuosa. Soy mujer, soy mamá, soy hija, soy nieta y soy hermana también, y eso soy una persona. Pero yo, fíjate que diría que soy muy sencilla en todo aspecto.</p>
<p><strong>La siguiente pregunta tiene que ver un poco con el mundo científico, de niña ¿Siempre se vio en el mundo de las ciencias? Pregunto porque normalmente a los niños se les inculca que tienen que estudiar carreras como ingeniero, o abogado, pero ese pensamiento lleva a los niños, y especialmente a las niñas, a que no se incentive las ciencias, a nadie le dicen “podrías ser científica, podrías investigar, podrías llegar a esto”. ¿Cómo llega a la ciencia como tal?</strong></p>
<p>O sea, este camino así direccionado como tal a la ciencia, no, no fue así. Sí tuve otro camino, que es el camino de la naturaleza desde chica, y eso es increíble porque es así, desde chica a mí me gustó mucho el tema este del medio ambiente. Yo desde chica pensaba y jugaba mucho en el patio, en los árboles y todo eso, entonces a mí me llamaba mucho la atención el tema del medio ambiente, las estaciones del año, me daba cuenta de cosas que a lo mejor a esa edad uno no se da cuenta, pero siempre andaba preocupada de los animales, del clima, la tierra, todas esas cosas, el agua… Por eso te digo, algo más contemplativo, no sé si espiritual, pero me llamaba mucho la atención. Entonces tenía la suerte también que yo soy del sur de Chile, de Victoria, que es cerca de Temuco, en la Novena Región. A mi papá también le gustaba mucho la montaña, entonces siempre íbamos los fines de semana, hacíamos paseos muy seguidos a la cordillera, íbamos a los volcanes, a la montaña, los ríos. Entonces como que era ese el lugar, era donde yo pertenecía en el fondo. Fíjate que de alguna forma me mostró un camino porque después en el momento de elegir una carrera, yo decía “¿Qué voy a estudiar?” O sea, yo siempre supe que no habría podido estudiar nada del área de la salud, porque si veía sangre me desmayaba, no tanto, pero me sentía mal, y me gustaba mucho el medio ambiente. En ese tiempo, hace muchos años atrás, las carreras que había era Agronomía, Ingeniería Forestal, y había empezado la carrera de Ingeniería Ambiental, era una carrera nueva, pero fíjate que también estaba Geología en ese tiempo, pero no tan cerca donde yo vivía, así que eso fue como la orientación, pero siempre estudiar algo relacionado con la tierra.</p>
<p><strong>¿Y cómo fue el recibimiento familiar de tomar esta decisión?</strong></p>
<p>Bueno, sí, me acuerdo, mi papá me decía que estudiara Agronomía, yo vi la carrera Ingeniería Ambiental y fue como que hice un match. Y dije “No, yo quiero estudiar esto”, o podría haber estudiado tal vez Geología. Y como son las vueltas de la vida ahora yo trabajo muy de los geólogos, porque siempre fue como que me llamaba la atención el tema de la tierra. Yo creo que para ellos era como natural que yo estudiara algo relacionado con el medio ambiente, fíjate, no tuve problema.</p>
<p><strong>Aprovecho de preguntar, porque es así, la carrera de Ingeniería en Medio Ambiente es una carrera más bien nueva, no tiene la misma trayectoria que otras carreras más tradicionales que tienen un desarrollo gigante en Chile, incluso, la propia legislación medioambiental en Chile es bastante nueva en comparación a otros países. ¿Cómo fue insertarse después en el campo laboral? ¿Y cómo es que llega hasta a Antofagasta? Porque de Victoria hasta Antofagasta hay hartas regiones de diferencia…</strong></p>
<p>Mira, ahí yo me declaro la más suertuda de todas. Primero porque el hecho de haber vivido, de haber nacido en el sur de Chile, donde toda mi vida, o sea, llueve o hace mucho frío, hay otras condiciones climáticas, otro estilo de vida, otros paisajes, otras cosas, y las pude conocer y las pude aprovechar harto y disfrutar también. Y después de grande me cambio a este otro extremo del mundo, que es como vivir en otro país, con otras condiciones climáticas, con otros paisajes, con otras condiciones, otras realidades y poder tener la oportunidad. Mi mente siempre está comparando los dos paisajes, los dos climas, las dos culturas, qué sé yo, siempre. Entonces me siento muy, muy agradecida de tener esa visión, de tener esa visión de conocer el sur y ahora conocer el norte. Yo te digo, los dos son hermosos, los dos tienen algo. Yo creo que Chile es un país con un montón de recursos es bellísimo, tiene de todo. Entonces por eso te digo, yo me siento muy afortunada, y sobre todo ahora que estudio la parte medioambiental. Claro, entré a estudiar Ingeniería ambiental en ese tiempo en la UFRO, en la Universidad de la Frontera, y en ese tiempo se estudiaba mucho el agua, porque cuando empezó la legislación ambiental en Chile, primero se atendieron muchos temas que eran agua y aire, era la urgencia, Chile necesitaba temas de sanidad, necesitábamos calidad de agua, plantas de tratamiento de agua, gases, todo eso. Después fíjate que eso ya llegó a un estado, digamos, en que ya Chile tiene eso, Chile ha avanzado harto en esa normativa, y ahí el país comienza con otras preocupaciones: cambio climático, ley REP, economía circular, la biodiversidad, que de a poquito ha ido agarrando terreno. Entonces, como todas las leyes no se pueden implementar, los componentes ambientales son muchísimos. Se empezó cona gua, con aire, después ahora que estamos en la economía circular, o sea, ha habido un gran avance, también han ido cambiando cosas y la tecnología va avanzando también. Hoy en día estamos hablando de los procesos de la transición socioambiental justa, de algunas zonas que son declaradas zona de sacrificio, qué sé yo. Eso hace 20 años atrás se sabía, pero iba creciendo hacia allá, entonces hay todo un camino. Hoy en día tenemos el cambio climático, los gases efectos invernadero, ya es una realidad en nuestra normativa, en nuestro quehacer. Antiguamente se sabía, pero en estos veinticinco, treinta años, la legislación, todos hemos ido creciendo.</p>
<p><strong>¿Y cuando llega a la UCN?</strong></p>
<p>Yo llegué el 2008, llegué, llevo mucho tiempo acá en la universidad. Llegue en Mayo del 2008 a hacer clases a los estudiantes de Ingeniería Civil Ambiental. Estaba estudiando mi último año del doctorado en Ciencia y Recursos Naturales y me vine para la universidad.</p>
<p><strong>¿Cómo se adentró en el mundo de la investigación? Más allá de la docencia. </strong></p>
<p>Acá propiamente tal, en el norte. Cuando yo me vine, yo estudiaba, yo estaba haciendo mi tesis de doctorado. Bueno, en ese tiempo se estudiaba mucho lo que era agua. Estuve en la UFRO haciendo mi tesis de pregrado con tratamiento de agua, pero también trabajaba con suelo. Y fíjate que ahí me fue gustando mucho el tema del suelo. Después cuando hice mi tesis de doctorado, la hice estudiando los residuos ganaderos, específicamente los nutrientes que vienen en la orina de las vacas, en las estetas de la vaca, estudiaba el fósforo, esa fue mi tesis, entonces cómo eso se reciclaba en el suelo, qué sé yo. Y cuando llego acá al norte, acá los problemas eran totalmente distintos, eran problemas de contaminación, el arsénico, los residuos mineros, acá no había mucha agricultura, y es más, en ese tiempo tratamos de hacer varias iniciativas de agricultura, pero yo te digo hace 20 años atrás éramos los raros, era como “¿Quién va a venir a hacer agricultura en el desierto?”. Hoy en día eso ya ha permeado y hay hartos más que han hecho hartas iniciativas, porque se sabe que hoy en día que es posible hacer agricultura en el desierto gracias a los avances tecnológicos. Entonces ahí empezamos a estudiar harto lo que es suelo. Así que siempre he estado estudiando lo que es suelo-agua, suelo-planta y suelo-fósforo principalmente. Pero ahora en este ambiente de acá, ahora lo que va marcando tu investigación es el suelo, o sea todos los suelos de Chile son distintos, pero me enfoca lo que pasa más acá.</p>
<p><strong>Recuerdo que ha habido hartos proyectos en relación con agricultura, con ganadería acá en Antofagasta. Algunos han fracasado eso sí, años atrás había una especie de granja camino a Coloso, pero no le fue muy bien por el tema del agua…</strong></p>
<p>Acá se puede, existe la tecnología, lo que nos falta para el tema de la agricultura es el agua. En el sur de Chile ¿Qué pasa? Que afortunadamente todavía llueve. Esa lluvia es lo que te permite mantener esa agricultura y cuando no llueve se riega. Pero acá el problema es ese, uno podría regar con agua desalada, pero sale muy cara, y aún así los agricultores lo hacen, las lechugas hidropónicas que nosotros compramos son producidas acá con agua desalada. Entonces tú sabes que existe, pero claro, es una cuestión tecnológica y no todos pueden hacerlo. Y la otra cosa importante, cuando la gente tiene una idea en la cabeza y lo quiere hacer, se las arregla, lo hace y le va a funcionar, no me preguntes de dónde va a sacar ese punto, esas ganas, pero le va a funcionar. El punto es, claro ¿Cómo después mantienes eso? Porque alomejor va a asociado a tener que cobrar una entrada, y quizá la gente va a dejar de ir. Pero hay cosas que se pueden hacer, pero hay cosas que se pueden hacer y a mí me sorprende cuando la gente quiere hacer algo y aunque tenga todo en contra lo logra igual. Es increíble, es una muestra de que todo cuando realmente queremos algo lo podemos hacer.</p>
<p><strong>Hablamos hace un rato de la llegada a la ciudad de Antofagasta, de este amor por la naturaleza que la lleva al ámbito científico. Actualmente sé que está a cargo de varios proyectos, que viaja harto también por el terreno, justamente investigando sobre los suelos de acá del norte, trabajando en nodos, y en hartas cosas… </strong></p>
<p>Sí, afortunadamente ahora, y me siento muy contenta, participo con varios colegas en diferentes proyectos. Estoy trabajando de directora externa en el proyecto, digámosle que es el Anillo Litio, porque tiene un nombre bien raro (Ríe). Sí, ahí trabajo de directora externa de ese proyecto con mis colegas y estamos estudiando lo que pasa ahí en los sedimentos y en los salares. Eso es más enfocado a cómo se puede identificar, utilizar bacterias que estén ahí para poder hacer reciclaje de litio desde baterías de litio y no ocupar los mismos recursos naturales. Ese es un proyecto. El otro proyecto que tengo que es como mi banderita, es mi regalón, mi hijito, así que es mi proyecto con el que yo me levanto contenta y me acuesto contenta, que es donde estudio la Gaviota Garuma. Hay distintos tipos de gaviotas, está la que es gris, que es la gaviota garuma, es plomita. Esa gaviota me llamó mucho la atención porque siempre mis colegas o la gente que iba al desierto me decía “Profe, ¿Sabe qué andaba una gaviota en la mitad del desierto?” Siempre me venían contando eso, hasta que un día, entre tanto ya empezamos a investigar y siempre nos decían, a veces los estudiantes de geología, “Profe, no, si hay un sitio de nidificación de gaviotas”. Y ahí nos pusimos a estudiar y me pasaron papers, qué sé yo. Y claro, efectivamente, esa gaviota es la única gaviota que se alimenta en el mar, pero nidifica adentro, en el desierto de Atacama. Puedes encontrarla a 30 kilómetros, a 100 kilómetros, a 140 kilómetros anidando, viaja todos los días. Entonces, ¿Qué les dije yo? “Esta pajarita está mejorando o está transfiriendo todo lo que come en la costa, a los sitios de nidificación”, y fíjate que ahí al tiro me acordé de lo que yo hacía antes cuando estudiaba en el sur, la vaca. La vaca todo lo que come después ella por intermedio de los purines, lo echaba al suelo de nuevo. Entonces yo dije, “Ah, mira, ahora tengo otro reactor biológico que es la gaviota”. Además, que la gaviota está en estado de conservación vulnerable, así que hay que tratar de proteger los sitios de nidificación de esa ave y de todas las otras aves que habitan acá, porque aquí hay mucha biodiversidad. Ese es mi proyecto regalón, voy harto a terreno, y a los sitios de nidificación. Y después tengo otro proyecto donde estamos viendo economía circular con otro colega más, bueno, mi colega del proyecto Anillo, Francisco Remo, mi otro colega de la economía circular, Javier Quispe, y ahí también los estoy apoyando en temas de neumáticos, reciclaje neumático, etc. Pero yo siempre con la biodiversidad y el suelo.</p>
<p><strong>La siguiente pregunta está enfocada en el desarrollo femenino de la investigación. En Chile es difícil obtener fondos para financiar investigaciones, proyectos, entre otros. Además se suma un componente monetario o económico, la dificultad de acceder a proyectos, la dificultad de convalidar a veces ser científica, mujer, investigadora, mamá, y tener otro tipo de responsabilidades además de hacerse cargo de proyectos, etc. ¿Cómo ha sido ser mujer, mamá, profesora, investigadora, entre otras cosas, y además ser científica?</strong></p>
<p>Bueno, eso es algo que, o sea, todas las cosas son difíciles, todo tiene su complejidad, nada es fácil, nada. Entonces uno tiene que ver hasta dónde puede avanzar con ciertas cosas. Mi hijo va a cumplir 13 años, yo tuve a mi hijo cuando estaba digamos en el peak de mi carrera científica, y yo tuve que decidir qué hacía. Y yo decidí esos años que yo iba a cuidar a mi hijo. Ese año afortunadamente pude ser jefe de carrera de ingeniería civil ambiental acá, y me dediqué a eso, había hartos temas administrativos que hacer, pero yo estaba enfocada en la carrera, en mi hijo, porque yo no iba a ir a terreno con él, ni dejarlo, no. Hay personas que lo hacen y cada uno hace lo que tiene que sentir, cómo le acomoda. Yo no, yo tuve a mi hijo, quiero criarlo, yo quiero estar con él, quiero dejarlo al colegio, quiero disfrutar con él. Entonces fíjate que en esos años yo no hice mucha investigación, siempre seguía leyendo, investigando, pero en el escritorio, no hice muchos proyectos, porque estaba con mi proyecto más importante que era mi hijo y la carrera. Pero después ya cuando estuvo más grandecito, ya empecé a activar mis redes de colaboración y estuve trabajando de nuevo, ya mi hijo ya tenía como seis, siete años, estuve trabajando harto con colegas de Alemania, un colega muy importante que me ha dado mucho apoyo. Con ellos empecé a salir a terreno de nuevo y ya me pude insertar y retomar el ritmo. Mi hijo ya estaba más grande, yo iba a terreno también, pero igual algunos días, no es que yo diga “Ya mañana voy a terreno”, no puedo. Generalmente mis terrenos son los fines de semana, porque ahí mi marido cuida a mi hijo, yo no lo dejaría encargado ni tampoco lo llevaría, son cosas de cada una, cada mamá tiene que hacer lo que siente. Así que ahora, si tú me preguntas, yo siempre pensé que a él le iba a gustar la ciencia, qué sé yo, pero a él no le gusta mucho, anda jugando a la pelota. Yo lo apoyo en todo lo que él quiera, soy mamá futbolera, así que feliz por él. Pero sí, por eso te digo, son decisiones. Son decisiones que uno tiene que tomar y ahora sí la investigación yo la tengo que coordinar en relación a mi vida familiar también, o por ejemplo, si tú me preguntas, hoy hay un congreso en otro país, yo hace muchos años que no viajo fuera y no tengo interés en este periodo de mi vida. A lo mejor más adelante voy a poder hacer otras cosas, pero es que todo tiene su tiempo, yo no me apresuro en ese sentido, porque a lo mejor más adelante podría ir a otros congresos o poder hacer más cosas. Ahora es lo que puedo hacer, me siento tranquila y me siento que esa tranquilidad se la puedo traspasar al resto. Si yo anduviera estresada como loca, la gente vendría acá y no sería ninguna buena experiencia andar así. Pero eso lo hice yo, yo he visto colegas que van con sus hijos y salen y son más de otra forma, pero va la personalidad de cada uno.</p>
<p><strong>Hablamos hace un momento de lo que cuesta en Chile obtener financiamiento para proyectos de investigación, que cuesta bastante conseguir fondos para poder hacer terrenos, investigación, comprar insumos. El mundo de la ciencia igual es bien competitivo, especialmente la formulación de proyectos. ¿En qué cree que actualmente estamos al debe con el mundo científico? ¿Cuáles son los puntos clave que quizás la política científica debería mejorar para que los investigadores y los científicos pudieran hacer mejor “la pega”?</strong></p>
<p>O sea, hay diferentes tipos de investigación. La investigación que nosotros hacemos en medio ambiente o en ciencias de la tierra en realidad es cara porque tiene salidas a terreno, y además que uno tiene que hacer diferente análisis de lo que estás estudiando, y eso todo tiene un precio, entonces sale caro. Cuando yo comencé ahora a estudiar con los alemanes, yo me acuerdo que me llamaba mucho la atención que de Alemania vinieran a estudiar el desierto de Atacama, por temas del origen de la vida. Y yo decía, “Pero si estamos acá y nosotros no tenemos dinero para estudiar eso”, no había muchos fondos en ese tiempo. Y aun así, creamos la investigación y ahora yo seguí trabajando en eso y he conseguido financiamiento porque hay un entendimiento de que el desierto de Atacama es más que solamente minerales, que hoy en día le estamos dando otra importancia. Por eso te digo, las prioridades van cambiando y es importante eso, hay financiamiento, pero lo que sí pasa es que hoy en día hay muchos científicos, entonces los financiamientos, los recursos cada vez son más limitados, hay más personas que están postulando esos fondos. Entonces se está repartiendo la misma torta en más personas y hay muchas más personas que están buscando esos recursos, entonces súper complicado. El otro tema es la parte de que somos región, somos región, estamos en universidades regionales, obviamente los recursos son distintos. Vivir acá en Antofagasta ya es totalmente, totalmente distinto. Los precios en todo sentido. Imagínate la investigación cuando uno va a terreno. Ya, voy a terreno en un vehículo, tienen que ir en dos vehículos, tienes que ir con harta gente, tienes que ir con tu teléfono satelital, tienes que ir más bien, digamos, resguardado, porque tú no quieres quedarte botado en el desierto, quieres volver a tu casa. Entonces tienes que ir con mucha agua, alimentos, implementos de protección personal, no es que yo voy a decir, “Ah ya, voy al terreno a 5 horas”. No, tengo que programarme con anticipación. Entonces de repente hoy en día estamos visualizando más. Es como cuando yo antes rendía un proyecto, decía colaciones hídricas. ¿Y por qué dice colaciones hídricas? Porque obvio que estoy comprando mucha agua embotellada para llevar al desierto, o sea, nosotros no podemos ir sin agua. Entonces sabiendo que no voy a pillar un restaurant o sabiendo que no voy a pillar un negocio donde comprar, tenemos que ir al supermercado. Es súper complicado, dormir en el desierto es complicado. Por eso mis salidas son de día, vuelvo siempre a la casa y eso, temas de seguridad son súper importantes y las mujeres sentimos eso, yo no sé cómo lo siente un hombre, pero para mí temas de seguridad de las personas con que voy, mi seguridad para volver a mi casa con mi familia es importante. Igual es súper complejo, imagínate que no hay baño partiendo en el desierto, tú tienes que tomar mucha agua porque si no te deshidratas y yo por eso te digo, a veces uno va con estudiantes y todo eso y me dicen “Pucha, cómo voy a ir al baño si en realidad está plano”, no tienen dónde ir al baño, allá no tomo agua y después me vengo enferma. Uno se empieza a deshidratar, es súper complicado. De hecho ahora estamos pensando que para el próximo año vamos a comprar algún tipo de baño de emergencia, algo como más de camping para poder tener, porque nosotros vamos y en mi equipo siempre hay mujeres, o sea, siempre yo invito a muchas mujeres, bueno, en realidad es que en mi carrera en ingeniería civil ambiental siempre han habido más mujeres que hombres, por esta cuestión de querer estudiar y el medio ambiente y todo eso, entonces yo salgo de terreno con muchas mujeres, pero también salimos con mezclado hombres, mujeres, porque entre todos hacemos un muy buen grupo.</p>
<p>Pero claro, nosotros tenemos el tema ese de que yo sé, o sea, si ya saliste a las 5 de la mañana y a las 2 de la tarde nadie ha ido al baño, no es que nadie tenga ganas, yo me imagino que está todo el mundo ahí tratando de aguantar. Pero en el terreno también se viven otras cosas y es muy bonito. Yo ahí también me emociono con el silencio y veo la naturaleza, y ya con eso es un día ganado.</p>
<p><strong>Ahí usted dice un dato, que en esta carrera había más mujeres que hombres y creo que eso es importante, porque hay otras áreas de la ciencia suele ser al revés ¿Por qué cree que se da este fenómeno? </strong></p>
<p>Mira, de la facultad acá de ingeniería, ciencias geológicas, de todas las carreras de ingeniería, la carrera que tiene más mujeres siempre ha sido Ingeniería Civil Ambiental. Cuando las personas eligen una carrera es multifactorial, hay muchos factores que inciden en la decisión de que una persona vaya a estudiar una carrera o no. Hay factores familiares, económicos, de vocación, de perspectiva, de un montón de factores que se generan. Pero también hay un factor importante que estaba estudiando ahora bastante, que es cómo la mujer se relaciona con el medio ambiente, es más cuidadora del medio ambiente, más en la tonica de proteger, hagamos las cosas de otra manera. Nosotros cuando estudiamos ingeniería ambiental no decimos “No hay que hacer nada”, solo hagamos las cosas tratando de tener un impacto. Antes era un impacto, no tener impacto, ahora es tener un impacto positivo, cómo hacemos las cosas de otra forma. Y ahí yo creo que las mujeres tenemos mucho que aportar, porque siempre vamos a querer cuidar, cuidar es como tu hábitat, cuidar tu casa, que no te falte nada, cuidar a tu familia, entonces organizar, distribuir, pensar distinto. Pero no tan solo las mujeres, los hombres también lo pueden hacer. Pero fíjate que yo creo que eso puede estar influyendo también en que puedan ser más mujeres que hombres. No lo sé, ese dato yo no lo sabía, así que me sirve harto como el dato sorpresa de la entrevista es que en este ámbito lo estudian más mujeres que hombres.</p>
<p><strong>Además, es un área con harto campo, tiene distintas modalidades de trabajo también, que permiten ir adaptando la forma en que los profesionales más jóvenes se insertan en el mundo laboral también, por turnos, en minera, en ciudad, en laboratorios. </strong></p>
<p>A mí fíjate que me acomoda este tema de la ciencia porque me gusta la universidad, me gusta mucho como mi lugar seguro. Esta universidad y cualquier universidad donde yo entro me siento como “Ah, es un lugar especial”, me gusta esto de trabajar en la universidad.</p>
<p><strong>Pasando a este tema del recibimiento de la comunidad, en el fondo a estos estudios, sabemos que de repente en temas medioambientales suele ser un poco complejo, porque hay una pugna entre el mundo minero, el mundo industrial, el mundo extractivo y la necesidad de protección también a ciertos espacios que requieren un cuidado especial, que tienen ecosistemas, que tienen suelos especiales, en la que viven muchos microorganismos. ¿Cómo ha sido este desarrollo y el poder en el fondo ir equilibrando ambos espacios?</strong></p>
<p>Bueno, a ver, hay que tener claro que todos contaminamos, en el momento en que yo estoy respirando, estoy liberando CO2. Qué sé yo, todo lo que yo hago, tú te levantaste en la mañana, ya te lavaste los dientes, tiraste la cadena, te bañaste, ya viniste en vehículo, siempre estamos de alguna otra forma contaminando. Antiguamente cuando no había regulación ambiental, 30 años atrás, porque de hecho la primera regulación ambiental acá formal fue en 1994, antes había otras normas, pero no empezaba nuestra legislación. Ahí el cuento era diferente, porque las industrias se podían instalar, no había una evaluación ambiental. Hoy en día sí hay una evaluación ambiental, hay regulación y las empresas tienen que cumplirla. Entonces en ese sentido yo soy súper optimista en que hay regulación y hoy en día muchas empresas están generando un montón de información ambiental, que la generan ellos, porque la pueden pagar y existe, la tienen y está disponible. Entonces ellos están generando información porque tienen que cumplir ciertos compromisos ambientales, eso es lo que dice la ley y lo tienen que hacer. En ese sentido, claro que siempre a uno le gustaría que fuera más. Siempre va a haber una alteración en el medio ambiente. Por eso te digo, la cosa es pensar cómo se puede hacer para que eso tenga un impacto positivo, no negativo ni cero impacto, sino que hoy día pensaba en un impacto positivo. Ahora han habido casos en que las empresas han tenido problemas ambientales y hay demandas por daño ambiental y han tenido que restaurar, pero eso se supone que en el futuro ya no debería pasar, y la comunidad hoy en día está muy atenta a todo ese tipo de proyectos. Entonces cuando reconoce que algo puede estar muy débil o que algo no está funcionando, existen las instituciones para ir a reclamar, porque es como los tribunales ambientales. Ahí después hay todo un tema de negociación y mediación entre la empresa, el gobierno, la comunidad, entonces esos sistemas hoy en día están, que se tengan que mejorar y que en la práctica te vayan diciendo cómo se tiene que mejorar, tiene que hacerse. Pero si tú me preguntas mi visión, estamos mejor que antes y siempre la idea es que cada vez estemos mejor, no retrocediendo. Y lo otro fíjate que es la educación ambiental, porque al final todo lo que tú le puedas hablar a los niños de medio ambiente, ellos van a tener ya eso en su mente y van a poder estar pendientes de eso. Ahora tal vez lo que sí falta es a lo mejor en los más adultos que no recibieron esa educación ambiental y que también es importante la educación ambiental de los adultos, porque ellos también le enseñan a los niños en su casa, entonces que todos tengan esa conciencia, que sean sensibles a los temas ambientales. Yo lo veo acá con mis estudiantes, a veces me llega a la oficina “Profe, encontré este pajarito, qué puedo hacer”, o “Profe, fíjese que pasa esto, y tienen curiosidad y se dan cuenta de su entorno. O todas estas instituciones o estos organismos animalistas se preocupan del bienestar animal también, o de las plantas o del bienestar de las personas, de la naturaleza, entonces yo creo que sí es positivo, es positivo y por eso te digo y las empresas tienen que subirse a ese carro también.</p>
<p><strong>Esta pregunta tiene dos partes, es la misma pregunta, pero enfocada en un aspecto positivo y otro negativo. La primera es si a lo largo de su carrera alguna vez usted ha sentido una especie de “Hasta acá llego yo” o un “debí haber estudiado otra cosa”, o algo que haya generado una especie de punto de quiebre negativo en su trayectoria como académica, como investigadora o como profesora. </strong></p>
<p>Fíjate, que no, nunca tanto, o sea, a ver, mi amor por la naturaleza no lo voy a perder nunca, pero a veces tanta burocracia, tanta desconfianza cuando uno hace los proyectos, uno hace los proyectos con tanto cariño y a veces como que te exigen tanto resultado, uno entiende que cuando hay fondos involucrados, en general, todos tratamos de ser muy responsables con esos fondos, pero a veces hay cosas que escapan y que uno tiene que, a veces los proyectos no son tan iguales. Entonces muchas veces uno empieza un proyecto que puede ser tan lindo, pero la parte administrativa es tan horrible. Pero por eso digo, hay que aprender a vivir con los problemas, pero a veces uno dice, me voy a echar más problemas encima, que a lo mejor para qué. Y eso es lo que complica muchas veces, la parte administrativa, y uno sabe, a veces es súper apretado con las cosas, uno tiene los recursos. Yo en ese tema de las lucas soy muy dedicada, porque es como administrar un recurso, sobre todo en los proyectos, y que no te falte nada para llegar a tu objetivo. Pero esa cuestión de la parte de la burocracia, a veces, sobre todo en pandemia, fue terrible trabajar y tener proyectos abiertos, porque no podías salir a terreno, no podías salir a terreno porque no había permisos y los plazos se te venían y realmente uno se sentía agobiado. Gracias a Dios la pandemia después fue pasándola, se fueron flexibilizando cosas, pero fue un periodo muy difícil. Los tesistas no podían salir a terreno, mis estudiantes salían a terreno solo por ahí no tenían donde comprar, no, era muy complicado, muy complicado. Ahí yo dije “me dedico a las manualidades” (ríe) tejiendo en mi casa.</p>
<p><strong>La otra pregunta va en la misma línea, pero ahora desde el punto de vista positivo, ¿Hay algún momento que haya sido como un orgullo personal, algo que a usted le haya marcado positivamente a lo largo de su trayectoria, que dijera, “Esto es, por esto yo estoy aquí”?</strong></p>
<p>Mis estudiantes, fíjate, me alegra mucho verlos, los veo contentos, los veo muy creativos. Yo aprendo mucho de mis estudiantes y cuando me relaciono con ellos en el laboratorio, en las clases, después cuando los veo ya más grandes, me saludan, conversamos, me siento muy contenta. En la parte humana conozco mucha gente, más que nada todos mis estudiantes los recuerdo y fíjate que ellos, por lo que me dicen también con harto cariño. Me ha gustado mucho estudiar este proyecto de la gaviota, ahora quiero ya no tan solo estudiar la gaviota, quiero estudiar la golondrina, quiero estudiar la chinchilla, quiero estudiar los reptiles, quiero estudiar todos los animales, siento que ellos necesitan una protección, que están más desprotegidos ellos, los animales silvestres, que el resto de los otros seres vivos, incluidos nosotros.</p>
<p><strong>Mi última pregunta es más introspectiva, y es si ¿Hay algo que a la larga hubiese hecho diferente sabiendo lo que sabe ahora? </strong></p>
<p>Sí, absolutamente, o sea, yo digo, con la mentalidad que tenemos ahora, 20 años atrás no me hubiese parado nadie, uno es más reflexiva, uno aprende a conocerse mejor, en realidad uno se da cuenta que… A ver cómo te puedo explicar, yo creo que soy la misma, ahora soy la persona digamos más auténtica o yo misma, comparado con diez, quince años atrás, ahora me siento con más confianza de mostrarme tal como soy y por eso te digo, creo que si hubiese hecho las cosas distintas, a lo mejor no me hubiese desesperado tanto, no hubiese sido tan ansiosa y haber entendido que el camino también de estar acá en la U, de trabajar con tanta gente, con tantos estudiantes y todo eso, es como más pausado. Cuando se es más joven, andas acelerado y cuando uno viene entrando al mundo laboral tiene que hacerlas todas, como que el sistema te atrapa. Pero como que llega un momento ya de devolver, ahora ya yo digo no, yo prefiero estar más pausada y que la gente pueda conversar, dedicarle más tiempo de calidad a las personas, pero creo que es un proceso, no sé si no podría haber hecho antes, pero si tú me pregunta ahora, me gusta más como soy ahora que antes. Bueno y antes también mi hijo chico, que los proyectos y la carrera y todo eso, era una feria esto, pero ahora ya es distinto, espero haber sido un aporte y si no, bueno, todavía siempre tratando de mejorar.</p>
<p><strong>¿Qué mensaje les dejaría a las futuras mujeres científicas? A aquellas que se quieren dedicar al área de la ciencia. ¿Qué mensaje le dejaría a aquellas niñas que están proyectando una vida en investigación, en academia?</strong></p>
<p>Yo primero tengo que decirles que se olviden de los estereotipos de los científicos antiguos, donde todo el estereotipo de los científicos es que son personas, como sale ahí en Internet, personas poco amables, que no hablan con nadie, que están encerradas en un laboratorio, que son egocéntricos, y decirles primero que eso no es verdad, o sea, ese estereotipo hay que eliminar, no estamos locos, ni somos infelices, todo lo contrario, somos personas alegres y la ciencia es un trabajo más, la ciencia es un trabajo y es un trabajo muy bonito porque está a servicio de la comunidad. Ahora también es importante difundir la ciencia, eso no es algo raro hoy día. Yo quiero que la gente no se aleje de la ciencia, todo lo contrario, la ciencia es algo que siempre ha estado, es bonito, es entretenido, todos los días son distintos en la ciencia, todos los días tienes algo que aprender y todos los días puedes enseñar algo también, entonces olvidarse de que tienes que ser mal genio, pesado, no hablar con nadie, no es así, uno desde la ciencia está siempre aprendiendo y es algo muy dinámico, entonces yo creo que eso sí siempre me ha molestado, ese estereotipo, ese estereotipo que como que marca a las personas de la ciencia y no es así, somos personas cercanas, amables, nos reímos, tenemos sentido del humor, tenemos días buenos, días malos. Y lo otro es el término de genia “Ay, tu trabajas en laboratorio, ay, eres una genia”, y te lo dicen con un tono como pasivo-agresivo, un tono medio irónico que me carga, es un trabajo más, ya eres genia, ya no hablo contigo, no me gusta eso, creo que eso es una agresividad de alguna forma, entonces no, las personas son así a veces. Uno tiene que ser tal como es, no pensar que porque está en un trabajo uno tiene que dejar de ser la persona que es, porque finalmente eso es lo que queda. Desde la investigación uno genera, genera un aporte, pero es un aporte a la ciencia que tiene un propósito, que es a la sociedad, al medio ambiente, a contribuir en algo, pero eso, no tenerle miedo a la ciencia y no pensar que la gente que está acá es rara o es pesada, todo lo contrario.</p>
<p><a href="https://www.region2.cl/category/ffmcs-2025/" target="_blank"><img src="https://www.region2.cl/wp-content/uploads/2025/11/NEWBANNEERMUJERESMASTER-ezgif.com-resize.gif" alt="" border="0" /></a></p>
<p><a target="_blank"><img src="https://www.region2.cl/wp-content/uploads/2024/05/BANNER-R2TV-test-15-fps.gif" alt="" border="0" /></a></p>
<p><a href="https://www.mixcloud.com/live/live2radio/" target="_blank"><img src="https://www.region2.cl/wp-content/uploads/2022/03/BANNER-LIVE-2-RADIO.gif" alt="" border="0" /></a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.region2.cl/entre-suelos-naturaleza-litio-y-gaviotas-barbara-fuentes-una-vida-dedicada-a-vivir-y-estudiar-el-medioambiente/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Rafaella Zárate: De bioquímica, ciencia y avances en la búsqueda de la cura contra el Parkinson y el Alzheimer en la flora altiplánica</title>
		<link>https://www.region2.cl/rafaella-zarate-de-bioquimica-ciencia-y-avances-en-la-busqueda-de-la-cura-contra-el-parkinson-y-el-alzheimer-en-la-flora-altiplanica/</link>
		<comments>https://www.region2.cl/rafaella-zarate-de-bioquimica-ciencia-y-avances-en-la-busqueda-de-la-cura-contra-el-parkinson-y-el-alzheimer-en-la-flora-altiplanica/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 14 Nov 2025 04:22:56 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[iphonerodrigo]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[FFMCS 2025]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://www.region2.cl/?p=69682</guid>
		<description><![CDATA[De pequeña deportista, incluso pensando en seguir una carrera de tenista profesional… Hoy, científica y pionera en la instalación de un laboratorio único en su tipo en la Región de Antofagasta, que hoy permite el desarrollo de investigaciones de alto [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><strong><em>De pequeña deportista, incluso pensando en seguir una carrera de tenista profesional… Hoy, científica y pionera en la instalación de un laboratorio único en su tipo en la Región de Antofagasta, que hoy permite el desarrollo de investigaciones de alto impacto que podrían cambiar el panorama del Parkinson y el Alzheimer en la Región. Rafaella, quien sigue siendo una apasionada por el deporte y practicando futbolito, poco a poco se ha ido posicionando en el mundo científico regional, construyendo una carrera que espera pueda servir a la comunidad y expandirse no solo a nivel local, sino a nivel nacional e incluso internacional.</em></strong></p>
<p><strong>Varias entrevistadas me han dicho que esta primera pregunta es la más difícil de responder… ¿Quién es Rafaella Zárate?</strong></p>
<p>Sí, es muy difícil la pregunta. Puedo responderte de distintas formas. Rafaella desde lo familiar es hija de dos ingenieros, tengo un hermano que es profesor de matemáticas y una hermana que es diseñadora digital publicitaria. Desde el punto de vista científico, soy la que se atrevió a explorar este mundo de las ciencias, un poco más intelectual, pero desde el punto de vista de qué otras cosas hago, también soy deportista, coleccionista, me gusta la música, el dibujo, pero lo que más creo es que Rafaella es muy curiosa y le encanta poder explorar. A veces es un poco introvertida, pero se ha atrevido a dar saltos, a salir de la zona de confort, y de esa manera ha logrado conocer nuevas cosas y nuevas motivaciones, nuevos intereses.</p>
<p><strong>¿Y académicamente?</strong></p>
<p>Académicamente soy de profesión Bioquímica, con estudios de postgrado. Soy líder de un nuevo laboratorio que se está implementando en la Universidad de Antofagasta con un nuevo modelo biológico muy interesante para hacer investigación médica. Actualmente soy investigadora, con un proyecto con fondos externos, proyecto con fondos de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), y también cumplo labores de docencia, labores de guía. Estamos comenzando a formar nuevos científicos, por lo tanto, trabajamos con estudiantes que quieren seguir carreras en el área de la ciencia, así que trabajo también en lo que es formación y también vinculación con el medio, con el compromiso de poder acercar las ciencias a las aulas, a las salas de clases de los liceos y establecimientos educacionales, y a la población en general, al ciudadano común. Son hartas cosas, así que eso.</p>
<p><strong>Es un tema que se repite, que aquí se hace de todo… </strong></p>
<p>Sí, bueno, cuesta un poco.</p>
<p><strong>En relación con, por ejemplo, la vinculación con el medio, varias entrevistadas me han comentado que cuesta un poco salir del lenguaje técnico o muy científico, porque claro, han tenido toda una carrera basada en un tipo de lenguaje muy específico, y que para acercar la ciencia al común de la ciudadanía o a los niños, adultos mayores, que de repente no manejan los mismos términos, se vuelve un poco complejo.</strong></p>
<p>De hecho, las preguntas más difíciles suelen ser de los niños, justamente porque uno tiene que abstraerse de esa complejidad, a ese nivel de profundidad que uno ha llegado, para poder explicar con simples palabras, y que realmente el mensaje les llegue a esos estudiantes y lo entiendan. Entonces, la verdad es que es un desafío, y es un desafío que las personas, como científicos hemos ido adoptando. Es hacerse cargo también de esa tarea, porque nosotros trabajamos con fondos que son fondos nacionales, que llegan a raíz de los impuestos que pagamos todos los chilenos, y por lo tanto, yo creo que ellos deben saber lo que se está haciendo con esos fondos. Entonces ahí viene la misión de hacerle entender a los más pequeños de la casa, e incluso a los padres, y también, por ejemplo, a las personas de la tercera edad también.</p>
<p><strong>Justamente tocando ese tema de los fondos, quería abordar esto, que es hacer investigación, hacer terrenos, experimentos, investigación, todo lo relacionado al quehacer científico desde las regiones. Sabemos que no es lo mismo hacer ciencia e investigación con recursos más limitados desde las regiones, que finalmente hacerlo desde Santiago o desde grandes universidades que obviamente tienen muchos más recursos. Finalmente, ¿Cómo es hacer ciencia en su experiencia desde las regiones?</strong></p>
<p>Yo me formé como bioquímica acá en el norte, y me fui a Santiago, justamente a una de estas universidades más prestigiosas, podemos decir, para aprender de ellos también cómo se aborda la ciencia y para terminar mi formación como científica, allí realicé mi posgrado en la Universidad Católica de Chile, y aprendí muchas cosas. Incluso ese posgrado me dio la oportunidad también de pasar un tiempo afuera, en Alemania, para también conocer cómo se hace la ciencia también en el extranjero. Si, yo ya estaba impresionada en ese momento, cuando pisé Alemania, quedé más impresionada de la velocidad con la que los insumos de laboratorio llegan. Tú pides algo y al día siguiente ya está, haciendo la comparación con Santiago, que también es más veloz que en regiones. En Santiago tú pides algo y a lo mejor a la semana siguiente ya lo tienes en tus manos, en regiones normalmente eso no pasa. En regiones normalmente cuando tú necesitas comprar los implementos, el equipamiento, los insumos para realizar tus investigaciones, tarda mucho más. Y ahora me he dado cuenta de eso, porque ahora lo vivo, pero se puede avanzar. Hoy en día, el hacer ciencia, el hacer investigación, para que pueda ser exitoso, es necesario rodearse de una red de colaboradores, de una red de otros investigadores, para poder ir aunando y juntando y fortaleciendo. Yo lo que me he dado cuenta es que necesito también de colegas que estén en mí misma sintonía, que los dos queramos abordar estudios que tengan impacto y relevancia no sólo a nivel local, sino que también queremos impactar a nivel nacional y ojalá, en lo posible, a nivel internacional. Allí nace esta colaboración con otros investigadores también de acá de la misma región, e incluso nos mantenemos también activamente colaborando con otros investigadores de Chile, y ellos también son precisamente los que están en las universidades más grandes y están disponibles.</p>
<p>Entonces en el fondo se forma una red y yo creo que esa es la forma de poder avanzar de manera exitosa y a un tiempo que sea acorde, porque la investigación también es lenta. Y del punto de vista de financiamiento también, porque todo se concentra mucho más en las universidades más grandes que llevan muchos más años, mucho más tiempo en nuestro país, entonces competitivamente también es complejo para los investigadores que estamos en regiones ir a esos fondos en donde la competencia de otros colegas, que ya llevan más tiempo, es muy dura. Pero sí debo decir que hoy en día la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo ha ido tomando conciencia de eso y ha ido tomando medidas para poder ayudar a que los fondos también puedan llegar a las regiones. Eso sí es algo que ha ido implementando la ANID y es algo que se agradece en el fondo porque es una forma de descentralizar la ciencia.</p>
<p><strong>Ese es otro tema que quiero tocar, respecto al financiamiento. Existen puntajes adicionales a los proyectos si es que vienen de regiones, o si están liderados por mujeres, entre otras cosas ¿Cómo se vive ese proceso también desde las regiones? Porque los proyectos y postulaciones son muchas y los fondos son limitados. </strong></p>
<p>Sí, eso es un punto muy delicado y es verdad, nosotros como país en cuanto a la formación de capital humano avanzado, que en el fondo ahí es donde muchos de los científicos nos formamos, estamos súper bien, se forman muchos doctores, se forman muchos científicos, pero ahora el tema es la inserción, y además conseguir fondos para poder realizar tus investigaciones. Cada vez salen más doctores, cada vez se gradúan más doctores y esos doctores van a buscar los fondos que se mantienen como tú dices, muy limitados. Entonces no es un crecimiento que ocurra de ambas partes, que haya más fondos y haya más científicos, sino que son los mismos fondos hay cada vez más científicos que quieren postular y poder realizar sus investigaciones.</p>
<p><strong>Desde otra vereda, ya entrando un poco más a lo personal ¿La meta siempre fue ser bioquímica, hubo otras opciones? Porque es una realidad que en Chile aún tenemos la mentalidad de estudiar carreras más tradicionales, pero no se fomenta el estudio desde pequeños de carreras dedicadas a la ciencia. </strong></p>
<p>En mi caso, bueno, mis padres son ingenieros, como te comentaba, yo desde muy pequeña la verdad es que pasé por muchas vocaciones, sentí que podía hacer distintas cosas, pero no estaba completamente decidida a estudiar una carrera científica. No es que yo desde pequeña haya dicho “Quiero ser científica”, la verdad es que fueron cosas que yo fui descubriendo a medida que fui creciendo. En alguna ocasión se me pasó por la cabeza pensar y decir mis padres son ingenieros, tal vez yo debería ser ingeniera, tal vez por ahí va mi camino. Pero en la media tuve la oportunidad, gracias a mis profesoras de ciencias, mi profesora de biología y mi profesora de química, que ellas se contactaron con gente de la universidad para que nos permitieran realizar una visita. Y esto es parte de la vinculación y del rol, por ejemplo, de las universidades que tienen con los establecimientos educacionales para mostrar y dar a conocer la variedad de carreras que existen, y no solo las carreras tradicionales, porque a mí colegio también habían llegado personas de las carreras tradicionales a darnos su charla y hablar de su experiencia profesional, pero nunca llegó un bioquímico, por ejemplo. Entonces cuando se dio esa instancia de poder ir a conocer estas otras carreras, se abrió un mundo para mí. Probablemente en ese momento tenía claro que me gustaba ayudar a las personas, pero no estaba segura, por ejemplo, si quería ayudar directamente a un paciente como médico, como odontóloga, no estaba muy segura. Y ahí se me abrió esta otra opción de carreras que en el fondo trabajan su contribución desde un laboratorio, pero que igual puede ser relevante para impactar en la salud humana. Entonces allí fue donde conocí la carrera de Bioquímica y allí fue donde finalmente me decidí a estudiar esa carrera, pero fue gracias a la labor que tuvo y el componente muy importante de mis profesoras de Biología y de Química.</p>
<p><strong>En su opinión ¿Cree que estamos al debe en acercar la ciencia y el camino de la investigación a los niños, niñas y adolescentes? </strong></p>
<p>Yo creo que yo lo viví así, yo no sabía de la existencia de esas carreras hasta ya prácticamente estar terminando la enseñanza media. Y claro, si en el fondo tú no conoces a alguien de tu círculo cercano que estudie esas carreras, es muy difícil que tú sepas que existen, porque una cosa es escuchar el nombre, pero otra cosa también es entender a qué se dedican, que alguien te explique a qué se dedican estos profesionales es muy distinto a simplemente escuchar el nombre. No había nadie en mi familia que hubiese estudiado una carrera de este estilo y más bien uno lo veía como algo prácticamente lejano, como si estas carreras fueran para estudiarlas en otros países incluso, así que si, estamos al debe. Aunque yo creo que ahora estamos acercándonos un poco más, se están tomando las medidas para poder hacer este puente que debe existir entre las universidades, este tipo de carreras y los salones de clase. Por ejemplo, yo rompí un poco ese esquema de las carreras más tradicionales en mi familia y me atreví a estudiar una carrera científica. Y hoy en día, por ejemplo, también tengo una prima que está estudiando también bioquímica en Valparaíso. Entonces yo creo que ahora se están dando más a conocer este tipo de carreras. En el caso de la bioquímica, incluso quizás el tema de lo último que vivimos sobre la pandemia fue algo que también ayudó a visibilizar ese tipo de profesionales, muchos bioquímicos eran justamente los que estábamos detrás en el diagnóstico molecular, cuando se hacía el examen de coronavirus, y ahí se dio a conocer un poquito más de este tipo de carreras. Pero no es suficiente, hay que seguir, hay que aumentar esos programas que yo sé que ahora poco a poco se han ido implementando, aumentar esos programas en donde referentes de esas carreras y de esas áreas se acerquen a los establecimientos educacionales, conversen con los profesores, es importante tener esa llegada, y eso es lo que estamos haciendo ahora.</p>
<p><strong>Claro, existen programas sobre todo dedicadas a insertar mujeres al área STEM, que buscan entregarles herramientas y acercar ciertas áreas de ciencias más “duras” a las niñas. Hay estudios que demuestran que a los 8 años ya se puede determinar si una niña va o no a seguir una línea científica, porque a diferencia de los niños, no se les impulsa a seguir áreas de matemática, de ciencias, y no porque no tengan las habilidades o no tengan potencial, es porque se les inculcan otras tendencias más artísticas, más sociales, etc. </strong><br />
Sí, es verdad lo que tú dices. De hecho, yo este año estuve participando, he estado acompañando al programa de Ingeniosas de BHP Escondida. Hemos estado ahí tratando de ser referentes mujeres en nuestras áreas para mostrarle a las niñas más pequeñas que pueden llegar a ser lo que quieran dentro de las carreras STEM. Es importante poder mostrarles este mundo desde pequeñas a las niñas también, porque sabemos que igual hay descubrimientos súper importantísimos en nuestras áreas que también han sido gracias a mujeres. La visión que tenemos nosotras es igual o más importante que la visión que tienen otros colegas que son varones. El mundo necesita de ambas aristas para resolver los problemas.  Yo creo que sí es muy importante y ese estudio que tú dices es la evidencia más clara de que es necesario llegar antes, llegar más temprano a las niñas y mostrarles que hay otros caminos, que hay otras áreas en las que ellas igualmente pueden desarrollarse. De hecho, Daniela, que es una de las impulsoras de este programa de Ingeniosas, fue nominada hace un tiempo atrás por la revista Nature, que es una revista súper prestigiosa de Mujeres que Impactan a raíz del trabajo que ella ha hecho en STEM para incentivar y motivar a niñas a que ingresen a estas carreras, así que es importantísimo y me alegro mucho que este tipo de trabajos se estén reconociendo también.</p>
<p>Ya inserta en este mundo de la investigación ¿Cómo fue ingresar al mundo de la bioquímica? ¿Cómo fueron estos primeros acercamientos y la recepción familiar?</p>
<p>Mis padres, cuando yo les comenté que quería entrar a estudiar esta carrera, fueron súper, ¿Cómo se dice? Apañadores. Me ayudaron, me apoyaron, y de hecho mi papá tenía muy claro que este tipo de carrera era una carrera como del futuro, él no me lo decía, pero en algún momento me lo hizo saber. Entonces él sabía que yo probablemente iba a tener que viajar, que no me iba a quedar acá, que iba a tener que seguir especializándome afuera, que fue en parte cómo ha ido ocurriendo y como probablemente va a seguir ocurriendo, porque en el fondo uno va donde el conocimiento está, ahí en la cúspide, en la vanguardia. Tú vas, viajas, tienes que ir a conferencias, de repente a capacitarte a un laboratorio afuera, etc. Mi familia me entendió muy bien, me acompañó súper bien. Yo estudié bioquímica acá en la Universidad Antofagasta y por primera vez ingresé a un laboratorio de neurobiología y ahí conocí el mundo de la investigación en esa área, y después que terminé de estudiar bioquímica, yo en realidad sentía que quería seguir formándome y quería ser investigadora. Entonces ahí fue donde tomé la decisión de postular a un posgrado en la Universidad Católica, y ahí también fue también un punto de inflexión con mi familia: “Me tengo que ir, me tengo que ir a vivir sola, tengo que enfrentar este desafío porque yo quiero perseguir ese sueño”. Y postulé a una beca, y los fondos nacionales, que son quienes entregan estas becas, me permitieron estudiar allá en la Universidad Católica, terminar mi formación como científica, pude conocer otros laboratorios afuera en Alemania, y después de terminar, llegó la pandemia, que creo que a todos nos marcó de manera distinta. Yo terminé durante la pandemia y me regresé a Antofagasta, y resulta que en ese momento se necesitaba la ayuda de todos para poder abarcar la gran cantidad de exámenes que en ese momento se estaban tomando. Se formaron laboratorios que eran una red de soporte acá en la región y que ayudaban al laboratorio de referencia, que era el del el Hospital Regional y el Centro Oncológico del Norte. Ahí me detuve un ratito en la parte de investigación y me fui a trabajar como bioquímica en el diagnóstico de exámenes Covid por casi dos años, y ya cuando la situación parecía insostenible, uno pensaba “Esto no va a acabar nunca”, afortunadamente aparecieron las vacunar y pudimos ya sentar cabeza y controlar mejor la situación sanitaria.  Entonces ahí dije “Ok, voy a retomar mis líneas de investigación y voy a retomar ese camino”. Y ahí postulé a un nuevo proyecto también a través de la Agencia Nacional de Investigación y desarrollo y el 2023 por primera vez ya pude establecer un laboratorio acá en Antofagasta, hemos estado trabajando, yo tratando de liderar un poco una línea de investigación asociada a neurociencia. El camino ha tenido de todo, en realidad ha sido bien de oportunidades que se han ido dando en el camino y que yo también he aprovechado, ha sido un poco caótico, ha tenido de todo.</p>
<p><strong>Finalmente la Pandemia nos tocó a todos, muchas áreas de la ciencia también tuvieron que dejar en stand by sus investigaciones, sus procesos, el mundo científico de otras áreas también se congeló… </strong></p>
<p>Imagínate que yo trabajo en un área en donde avanzamos haciendo experimentos, entonces no podíamos ingresar a las universidades más que para cosas muy críticas. Yo trabajo con modelos animales, entonces lo único que podíamos hacer era conseguir un permiso para poder ir a mantener esas colonias de animales, pero más allá de hacer experimentación, no. Entonces se detuvo mucho trabajo, se detuvieron muchas tesis, se detuvieron muchos proyectos y la verdad es que fue un poco caótico. En el fondo fueron dos años en donde yo creo que a todos nos golpeó y prácticamente fue de no poder avanzar. Así es que sí, nosotros nos golpeó bastante porque no podíamos trabajar, no podíamos ejecutar y el tiempo pasaba y no podíamos hacer, había gente con proyectos y no podíamos avanzar en esos proyectos.</p>
<p><strong>Y previo a la pandemia también estuvo el Estallido Social, que también obligó a detener procesos de investigación dada la realidad local. </strong></p>
<p>A mí en lo personal me tocó el Estallido Social haciendo una pasantía en Alemania, y de repente veo en Twitter que empiezan a salir noticias de Chile y yo no entendía qué estaba pasando, vi videos de incendios y cosas así. Me contacté con mi familia y claro, me dicen que estaba ocurriendo el estallido social, y yo en ese momento me había ido de Santiago con una realidad totalmente distinta y cuando llegué fue como apocalíptico. Afortunadamente yo alcancé a terminar igual en ese período, yo estaba terminando mi tesis de doctorado y ese verano que fue enero y febrero, yo me había quedado trabajando mucho, mucho, porque yo ya quería terminar mi experimento y los alcancé a terminar. Después llegó la pandemia, llegaron los casos a Chile y yo alcancé a subirme a ese avión de regreso de Santiago a Antofagasta, pensando “Si voy a volver en un mes más o en unas semanas más y voy a poder dar mi defensa final y voy a poder retirar todas mis cosas y como corresponde cerrar todo”. Y resulta que no, pasaron los meses y nunca volví, no pude volver y hasta que se abrió la oportunidad ya de cerrar mi trabajo. Afortunadamente había terminado todo lo experimental, me quedaba sola la parte de escritura, pero ese fue mi caso. Yo vi el caso de otras compañeras que tuvieron que detenerse, o sea, fue un año perdido y tenían becas, tenían proyectos, entonces a todos los golpeó de manera distinta. Fue un tema grande.</p>
<p><strong>Hablando de dificultades… Debe haber varios momentos igual a lo largo de la trayectoria en que uno siente una realización personal, académica, esa sensación de “Lo logré” ¿Hay algún momento así en su carrera?</strong></p>
<p>Yo creo que cuando uno trabaja, se esfuerza un montón. Nosotros como investigadores en nuestra área debemos también publicar nuestros resultados, darlos a conocer, Entonces cuando tú das a conocer y que te digan “wow, qué interesante, qué importante y qué potente lo que tú estás haciendo” o te digan “¿Sabes qué? Gracias, gracias por estar desarrollando esto, o dedicando tu tiempo a investigar en esto, es muy reconfortante, y además que te lo digan personas de distintas áreas. El hecho de que reconozcan tu esfuerzo, porque esto tiene mucho de tolerancia a la frustración, de que muchas veces no resultan las cosas, muchas veces no hay financiamiento, entonces a veces uno tiene que pasar por periodos que son crudos y son duros, pero cuando tú presentas tu resultado y tiene buena llegada a las personas, es súper bonito. Eso, por un lado. Lo otro es también, por ejemplo, el hecho de ya haber llegado a Antofagasta y de haber implementado un nuevo laboratorio que tiene un modelo que es distinto, que no existía en nuestra región, eso ya significa colocar una piedra súper importante, porque en el fondo tú das a conocer que existe físicamente ese laboratorio y estás disponible para recibir a estudiantes o a personas que quieran venir a trabajar con nosotros. Ese laboratorio significó para nosotros también tener que conseguir permisos, aprobaciones y certificaciones, en nuestro caso del Servicio Agrícola y Ganadero, trabajamos con un insecto como modelo animal, como modelo de estudio. Entonces significó tener que estar llenando protocolos, tener que estar conversando con los profesionales del SA, reuniendo antecedentes y todo, y someterse a una evaluación, la que finalmente fue satisfactoria, fue aprobada. Entonces cuando ya obtuvimos esa resolución que decía básicamente que están aprobados para poder hacer investigación con este modelo, también fue una cosa pero súper importantísima para mí, y también por supuesto para el equipo de trabajo. Así que esos pequeños momentos que uno a veces los va pasando súper rápido, porque esto es así, van ocurriendo muy rápido los eventos en la trayectoria, pero después uno se detiene en un momento y piensa “Wow, sí, lo que logramos fue súper importante”, entonces ya sí, para esto yo estudié, para esto es lo que yo quiero seguir haciendo y vamos para adelante.</p>
<p><strong>Me imagino, además, respecto a los permisos, también tienen una demora, una burocracia, no es que estén listos de una semana para otra, y pasa en todas las áreas. Más si hay algo que es nuevo, que no está en la zona… </strong></p>
<p>A nosotros nos pasó que acá puntualmente en Antofagasta, como era el primer laboratorio que iban a certificar con ese modelo, no estaban mucho en conocimiento, o sea no les había tocado vivir esa experiencia antes. Tuvimos que recurrir también a profesionales de otras regiones, sobre todo de la parte más central que es Santiago, entonces había mucha gente de por medio que estaba regulando y que estaba revisando todo, al final sí fue como un hito bien importante, yo creo que incluso también para el SAG en nuestra región, y se da esto de ir aprendiendo todos, y son nuevas experiencias, así que es súper entretenido también sentir que también le estás enseñando a otras personas.</p>
<p><strong>Al respecto de esto mismo, se hizo súper conocida la noticia sobre este estudio de la Flora Altiplánica que podría tener características para estudios más avanzados en lo que es el Alzheimer y el Parkinson. ¿De qué se trata esto y cómo ha sido el recibimiento de la comunidad Antofagastina? Es un tema importante. </strong></p>
<p>Sí, esta noticia ha sido muy reciente, la verdad es que cuando uno desarrolla proyectos de investigación tampoco imagina que van a impactar de esta manera, uno se conforma a veces con lograr un avance que a lo mejor es el paso inicial para otros avances más importantes, entonces la verdad fue un poco inesperada tanta atención. Pero estamos súper felices porque en el fondo eso le da harta visibilidad y así la comunidad se va enterando de lo que se está haciendo en la Región. Esta investigación tiene un componente muy local, porque estamos trabajando en la exploración de algunas plantas que son endémicas, que crecen acá hacia el interior, hacia las zonas más andinas, alto andina.</p>
<p><strong>¿Cómo nació esto, de dónde nace la motivación para el desarrollo de esta investigación?</strong></p>
<p>Es a raíz de una colaboración que existe entre mi equipo de investigación y el equipo de otro investigador de la Universidad Antofagasta, que es el Doctor Adrián Paredes. Él es químico, entonces nosotros nos dimos cuenta que en nuestro mundo, a pesar de haber estudiado mucho tiempo junto con otros colegas de la misma universidad, la química de las plantas y estar tratando de conocer qué compuestos tienen, qué cosas podrían estar fabricando estas plantas, podrían ser de interés para la clínica. Él llevaba mucho tiempo en eso y yo llevaba mi trayectoria trabajando con este modelo de insecto que es la mosca del vinagre. Yo creo que eso también llama la atención un poco de cómo podemos estudiar enfermedades humanas usando la mosca del vinagre, y de hecho, eso fue parte de lo que yo fui a aprender allá en Santiago. Yo aprendí un modelo en el Laboratorio del Doctor Jorge Campusano, porque de repente una está rodeada en un ambiente por puros hombres y el laboratorio estaba liderado por él. Igual se generaba un ambiente muy grato para trabajar, tanto para hombres como para mujeres, aprendí del modelo, me fui haciendo experta para usar este modelo de estudio para simular un poco algunas enfermedades neurodegenerativas y entre ellas el Parkinson y el Alzheimer, más puntualmente el Parkinson. Con el Doctor Paredes nos dimos cuenta que podíamos unir estos mundos, empezar a probar extractos vegetales de plantas que son locales, que han sido usadas con fines medicinales por las comunidades andinas. Ese es un poco el antecedente que había allí, no hay reportes del uso de estas plantas para prevenir o para tratar enfermedades neurodegenerativas. De ahí nace esta colaboración, y ahí decidí postular a un proyecto que iba a ser liderado por mí, pero que iba a ser patrocinado también por él. Y unimos esta idea de poder probar extractos vegetales en este modelo neurodegenerativo usando a la mosca del vinagre, porque es un modelo más rápido, se pueden hacer estudios preliminares mucho más rápidos, y podemos ir determinando si hay algunas plantas que puedan ser candidatas, ir seleccionando para después a futuro ir estudiando, avanzando, transitando a otros modelos biológicos que son más complejos, que son los más tradicionales y conocidos, como por ejemplo los roedores. Pero así hemos ido avanzando, nos dimos cuenta de que podíamos unir estos dos mundos y postular a un proyecto exploratorio y que resultó adjudicado. El 2023 nace la posibilidad de implementar este laboratorio porque antes no estaba disponible, y bueno desde entonces hemos estado pasando por estas certificaciones, tener aprobaciones, recibir estudiantes interesados, y además hemos tenido una muy buena receptividad por parte de los estudiantes, les ha llamado mucho la atención y varios se han atrevido a hacer sus trabajos de tesis en esta línea, y así hemos ido avanzando.</p>
<p><strong>¿Y por qué escogieron en particular la mosca del vinagre?</strong></p>
<p>Una cosa tiene que ver con su simplicidad genética, está caracterizada completamente a nivel genético, se conoce todo el genoma de la mosca del vinagre, es de menor costo de mantención en comparación a los otros modelos más tradicionales que yo te mencionaba. Es más pequeña, por lo tanto, en espacios puede estar almacenada en espacios reducidos también, además de ello, genera una descendencia abundante. No tenemos tantos impedimentos por los comités de bioética también para poder trabajar con el modelo. Y lo más interesante es que a nivel genético, de hecho, es un dato que siempre decimos las personas que trabajamos con este modelo, el 75 % de los genes que están involucrados en enfermedades humanas, también están presentes en la mosca. Entonces eso le da una ventaja súper interesante, porque a nivel genético podemos reproducir mutaciones que ocurren en pacientes, por ejemplo, y reproducir eso en la mosca y conocer cuáles son las alteraciones que presenta, y además podemos buscar estrategias terapéuticas, estrategias de intervención. Son hartas las ventajas que tiene el modelo para poder utilizarlo con fines de estudios preliminares.</p>
<p><strong>¿Qué es lo que viene ahora para Rafaella? ¿Cuáles son los sueños o metas pendientes? </strong></p>
<p>La verdad es una pregunta súper difícil, porque igual yo estoy recién comenzando, uno no sabe las cosas que de repente van a ocurrir en el camino, pero ahora como van dándose los eventos, yo aspiro a poder, ojalá poder establecerme acá en la región, como una investigadora que pueda estar liderando justamente estas líneas que son relacionadas a enfermedades neurodegenerativas, a su prevención, al estudio del envejecimiento, y ojalá encontrar formas, estrategias para promover un envejecimiento saludable. Me gustaría que nuestro laboratorio pueda crecer, que podamos formar redes, de ser una referente también como mujer, para este tipo de carreras que son las carreras STEM. Siento que ahora he aprendido un montón sobre esto de acercar la ciencia a las salas de clases, a las comunidades, entonces me gustaría mucho más en algún momento empezar a explorar esa área que es como la de la vinculación, en una vinculación más estable, formar, tener programas que puedan dar estos espacios para poder conversar con las comunidades, con las personas de acá mismo de la región, de las distintas ciudades. Y también que se dé como este diálogo bidireccional, en el caso de la línea de investigación que estamos desarrollando con el Doctor Paredes, con las comunidades altoandinas, porque tenemos mucho que aprender de ellos y nosotros ir mostrándoles lo que vamos consiguiendo también para que ellos se den cuenta que hay una validación científica del uso de sus plantas medicinales. Yo creo que esa parte es la que a mí me gustaría también desarrollar y es un compromiso para poder también fomentar la protección, el cuidado de toda la biodiversidad que está allá en el interior. Siento que me gustaría hacer muchas cosas, muchas aristas, son hartos desafíos, pero yo creo que poco a poco uno puede ir sembrando esa semilla y mejor aún si se nos pueden unir más personas. Me gustaría ser una referente neurocientífica acá en la región, pero que tenga estos compromisos, que sea consciente de los tiempos que estamos viviendo y dejar claro ese mensaje. Queremos avanzar hacia encontrar terapias, ¿No cierto? Pero también lo queremos hacer de una manera respetuosa y que sea compatible con lo que tenemos también acá en la Región.</p>
<p><strong>Es cierto eso del trabajo conjunto con las comunidades, porque son parte súper importante del desarrollo científico, porque finalmente ellos también acercan sus saberes ancestrales y conocen el territorio, básicamente viven ahí, han vivido toda su vida ahí. Pero también de repente resulta complejo porque hay una sobreintervención, y son medias reacias al comienzo porque es tipo “Ya ¿Qué me vienen a ofrecer ahora?”.</strong></p>
<p>Sí, eso es verdad, pero ahí está el desafío de encontrar, de mantener un diálogo que sea respetuoso. Porque la idea tampoco es que yo vaya y les diga ¿Saben qué? Esta planta sirve para esto y la vamos a empezar a usar y hay que producirla. No, la idea es poder sacar, obtener un conocimiento que es importante para nosotros. En algún momento hay que ver la forma de que sea compatible, si es que por algún motivo se encuentra algo que sea prometedor y que sea relevante para su aplicación en clínica. Pero es importante mantener ese diálogo con ellos, porque además ocurre mucho de que ellos han transmitido de manera oral todo este conocimiento y pasa mucho y es entendible que las personas más jóvenes de las comunidades se van hoy en día, se alejan, se vienen a las ciudades para poder tener mejores proyecciones de vida y eso es súper entendible. Entonces ese registro oral se va perdiendo, se va cortando y ahí es donde viene el otro desafío, que es ojalá dejar este registro con evidencia científica, que nos demos el tiempo de informar cuál es el valor terapéutico que tienen estas especies que están allí, que ellos las conocen, ellos saben y las han aplicado durante siglos para el uso de muchas enfermedades, porque antes no existían los remedios, antes no existían las farmacias, ¿No es cierto? Y la medicina estaba allí, estaba en las plantas. Ellos tienen ese conocimiento que es muy valioso, lo tenemos que compatibilizar, no tenemos que pasar a llevar.</p>
<p><strong>¿Y alguna vez se vio de niña haciendo lo que hace ahora? No sé, quizá a los 5 o 6 años, pensando, ¿Pensó que iba a estar trabajando una línea de neurociencia? </strong></p>
<p>Mira, eso me lleva un poco a la pregunta anterior que hablábamos de que desde pequeña a las niñas no se les presentaba mucho estas áreas o estas carreras. Yo cuando era pequeña, en realidad, para ser honesta, no imaginé que podía llegar a ser neurocientífica. De hecho cuando era más pequeña, por mi parte más deportiva, además de hacer deporte, de jugar futbolito, yo jugué mucho tiempo tenis. Entonces cuando era pequeña yo participé a nivel competitivo también en algunos campeonatos a nivel nacional, y yo sentía y tenía ese sueño de alomejor llegar a ser una tenista profesional, quizá lo mío iba por el deporte. Pero resulta que después uno se va dando cuenta que va encontrando sus vocaciones. En mi caso, desde pequeña si sentía como esta gran empatía y de querer ayudar a las personas. Estuve en algún momento participando también en causas relacionadas al techo para Chile, entonces me gustaba eso de ir ayudando a las personas. En algún momento sentí que podía hacerlo, pero a través de las carreras más tradicionales, entonces no me visualizaba de esta manera hasta que por fin pude conocer, como te decía, la existencia de estas otras carreras cuando nos permitieron acercarnos desde el colegio en una visita a una universidad. Así es que esto entra un poco de lo que tú que hablábamos recién, de que uno como pequeña no sabía de la existencia de carreras STEM o de que podías tú desarrollarte allí y liderar.</p>
<p><strong>La última pregunta está relacionada justamente con eso, en emparejar un poco la cancha para las niñas y adolescentes. ¿Qué mensaje le dejaría a ellas, a aquellas que les gusta la ciencia, pero que a lo mejor no saben o sienten esta presión un poco de los padres, de la familia, de tener que estudiar carreras tradicionales pero que se quieren dedicar a la ciencia?</strong></p>
<p>Mi mensaje es que es que se atrevan. Yo sé que es difícil, muchas veces uno no tiene el apoyo, como bien mencionas de la familia, porque ellos tienen un plan para uno y muchas veces sugieren cosas que a veces suenan como imposiciones, pero yo creo que lo importante es atreverse y también lo importante es buscar formas de financiamiento. Alomejor existen becas que pueden estar accesibles a postular para poder estudiar alguna carrera científica.  Yo sé que normalmente uno siempre piensa y dice “si no tengo el apoyo de mis padres no voy a poder estudiar”, sn duda que el apoyo familiar es importante, quizás a lo mejor acercarse a otro familiar con quien conversar para hacerles saber la situación. Pero lo más importante yo creo que es buscar, porque existen entes de financiamiento que pueden becar también a personas que quieran dedicarse y estudiar una carrera de este estilo. Lo peor que puede pasar es que uno postule y no se adjudique. Yo siempre le digo a todos los chicos cuando he ido a dar charlas en liceo o en colegio, busquen, atrévanse. Yo sé que a veces hay condiciones que uno tiene que no son las más favorables para poder estudiar carreras, pero hay formas de buscar financiamiento, a veces son entes de acá mismo, a veces son externos, entonces la verdad es que sería buscar acercarse a lo mejor a alguien en la universidad, preguntar qué becas hay, y yo creo que esa podría ser la forma para que puedan perseguir sus sueños, pero que los persigan, porque en realidad no sabemos lo importante que pueden llegar a ser esas personas. Quizás tienen una contribución enorme que hacer para poder solucionar un problema en nuestras áreas, entonces es importante mantener esa motivación e incentivarlo y apoyarlo.<br />
<a href="https://www.region2.cl/category/ffmcs-2025/" target="_blank"><img src="https://www.region2.cl/wp-content/uploads/2025/11/NEWBANNEERMUJERESMASTER-ezgif.com-resize.gif" alt="" border="0" /></a><br />
<a target="_blank"><img src="https://www.region2.cl/wp-content/uploads/2024/05/BANNER-R2TV-test-15-fps.gif" alt="" border="0" /></a></p>
<p><a href="https://www.mixcloud.com/live/live2radio/" target="_blank"><img src="https://www.region2.cl/wp-content/uploads/2022/03/BANNER-LIVE-2-RADIO.gif" alt="" border="0" /></a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.region2.cl/rafaella-zarate-de-bioquimica-ciencia-y-avances-en-la-busqueda-de-la-cura-contra-el-parkinson-y-el-alzheimer-en-la-flora-altiplanica/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Vianca Vega: La Doctora en informática, que busca el ingreso de más mujeres a las ciencias de la computación, la tecnología y la programación</title>
		<link>https://www.region2.cl/vianca-vega-la-doctora-en-informatica-que-busca-el-ingreso-de-mas-mujeres-a-las-ciencias-de-la-computacion-la-tecnologia-y-la-programacion/</link>
		<comments>https://www.region2.cl/vianca-vega-la-doctora-en-informatica-que-busca-el-ingreso-de-mas-mujeres-a-las-ciencias-de-la-computacion-la-tecnologia-y-la-programacion/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 04 Nov 2025 21:26:58 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[iphonerodrigo]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[FFMCS 2025]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://www.region2.cl/?p=69642</guid>
		<description><![CDATA[Oriunda de Tocopilla, y con una larga trayectoria vinculada al Departamento de Ingeniería Civil en Computación e Informática en la Universidad Católica del Norte, lugar que fue su casa de estudios, Vianca Vega Zepeda, hoy Doctora en informática y académica, [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><strong><em>Oriunda de Tocopilla, y con una larga trayectoria vinculada al Departamento de Ingeniería Civil en Computación e Informática en la Universidad Católica del Norte, lugar que fue su casa de estudios, Vianca Vega Zepeda, hoy Doctora en informática y académica, utiliza su plataforma para dos áreas que ha desarrollado de manera conjunta: La docencia y la investigación. Con un gusto por la programación que nace desde pequeña, y una carrera que le ha permitido vivir su pasión, actualmente desarrolla y emplea estrategias de inclusión en el aula, al mismo tiempo que busca que la computación, la informática y la tecnología lleguen a más personas, sobre todo a mujeres.</em></strong></p>
<p><strong> </strong><strong>Esta es la pregunta base, algunas entrevistadas me han dicho que es la más complicada de responder ¿Quién es, en sus palabras, Vianca Vega? Desde lo personal y lo académico.</strong></p>
<p>Vianca Vega es una mujer que lucha por sus ideales desde todos los ámbitos, y creo que estoy convencida de que todos podemos aportar de alguna manera a tener una sociedad más justa. Esa es mi bandera de lucha y eso es lo que trato de reflejar e implementar en todos los ámbitos de mi vida. Y desde el ámbito académico soy una persona que ya es parte del inventario de la UCN. Llegué a esta universidad a estudiar cuando tenía 17 años, hace poco cumplí 55, y estuve muy poco tiempo fuera. Cuando me titulé trabajé aquí mismo en la Universidad en la Dirección de Informática, después me fui a SQM, y después volví a hacer clases, pero ya no me fui más Creo que conozco muy bien la institución porque me ha tocado estar en varios cargos administrativos también, no solo en la docencia y la investigación, y sobre todo en un área que está fuertemente masculinizada, así que creo que todas esas cosas me han marcado.</p>
<p><strong>Eso mismo iba a abordar. Hoy es sabido que el área de la informática, la tecnología y la innovación están en boga, y que se requiere en todos los ámbitos independiente de si es a nivel técnico o universitario, pero sigue siendo un área mayormente masculina. ¿Cómo fue insertarse en un mundo tan masculino, hubo dificultades, quizá algún sentimiento de “Me miran distinto porque soy mujer e informática”? </strong></p>
<p>Sí, la verdad que sí, ha sido complejo. Yo agradezco que hemos evolucionado un poco, aunque todavía nos falta. Pero desde mi experiencia aquí como académica y como estudiante también en el área de informática, en los inicios fue difícil, en el sentido de que estaba muy normalizado el escuchar los comentarios machistas, el que te hicieran las bromitas que no tienen ninguna gracia en realidad. Y en la actualidad afortunadamente sí se ha notado un cambio, además del hecho que yo a estas alturas de mi vida tampoco aguanto, entonces ya ahora sé que puedo poner los límites que correspondan y que las cosas son diferentes.</p>
<p><strong>¿Cómo nace el amor por la informática?</strong></p>
<p>Yo estudiaba en Tocopilla, estaba en segundo medio y llegó una institución que ni siquiera me acuerdo cuál era, a hacer un curso de programación al liceo, yo tomé ese curso y de ahí me enamoré de la programación y fue un “Esto es lo que yo quiero”, y fue a lo único que postulé cuando salí de cuarto medio, informática en distintas universidades, pero solo informática y quedé mi primera alternativa que era acá en Antofagasta en la UCN.</p>
<p><strong>Un amor que nació desde pequeña…</strong></p>
<p>Sí, desde segundo medio, y de hecho no era así como en otras personas que dicen “No, yo soy solo bueno para las matemáticas”, entonces tiene que ser una ingeniería. En realidad a mí me iba bastante bien, también me gustaba mucho escribir, gané concursos literarios en el liceo y cosas así, como que tenía la oportunidad también de mirar a otras áreas, pero no, fue esto de la lógica, el resolver problemas, el generar cambios, lo que a mí me gustó y yo dije “aquí me quedo”.</p>
<p><strong>Esto lo hemos hablado con otras entrevistadas, y es que normalmente las familias tienden a empujar a los hijos a que estudien carreras tradicionales, que sea derecho, medicina, ingeniero. Pero poco se habla de impulsar a los chicos y chicas desde pequeños, desde la básica, a estudiar carreras de otras áreas y que sobre todo tengan bases científicas o académicas. En su caso ¿Cómo fue la recepción familiar de su decisión? </strong></p>
<p>Mira, en realidad yo creo que hubo dos factores súper importantes como para que mi familia no supiera en que yo me estaba metiendo. Por un lado, por la edad que yo tengo, en esa época no era tan accesible la universidad, yo soy la menor de siete hermanos y soy la única que tiene un título universitario, mis hermanos todos tenían algún título técnico porque habían nacido con dos años de diferencia cada uno y los recursos económicos no eran tantos. Mi papá era operador del salitre, entonces era un obrero, no tenía muchos recursos, y en Tocopilla tampoco había universidades ni centros de formación técnica ni nada por el estilo cuando yo estaba en el liceo. Así que mi familia, mis hermanos eran los que más me apoyaron, así como “Ahora estamos nosotros”, y ellos ya estaban todos trabajando. De hecho, yo tengo mucha diferencia de edad con mis hermanos, entonces cuando yo nací, algunos estaban hasta casados, trabajando, con hijos y todo. De hecho, mis hermanos mayores molestaban que yo era la menopausia de mi madre, mi mamá tenía 43 años en esa época, y era como impensable tener bebés a esa edad cuando nací yo. Yo creo que a mí quien más me motivó a entrar a la universidad y verlo como una alternativa fue una profesora de matemáticas que yo tuve en el liceo, que ya falleció. La profe Nana era conocida en Tocopilla, Eliana Alfaro, ella estaba recién titulada de matemáticas de acá de la UCN y volvió a trabajar en el liceo, y ella fue la que nos hablaba a nosotros de la experiencia universitaria, de que, si se podía que lo hiciéramos, y yo creo que ya fue mi referente femenino para poder optar a la universidad.</p>
<p><strong>¿Cómo ve usted que ha sido la transformación en el ámbito de la informática desde que usted entró a estudiar hasta ahora? En relación, por ejemplo, con el ingreso de más mujeres a la carrera y al área.</strong></p>
<p>Es un poco irónico porque la computación parte en los hombros de muchas grandes mujeres. La primera programadora Hedy Lammar, que fue la que hizo los primeros avances tecnológicos para tener lo que ahora es el wifi, estaban las calculadoras de la NASA, que fueron este grupo de mujeres super power que pudieron armar y hacer funcionar los primeros computadores de la NASA. Sin embargo, estuvimos ocultas por mucho tiempo y hasta el día de hoy sigue siendo cerca del 10% solamente de estudiantes mujeres las que ingresan a la carrera. Sigue siendo una carrera que está fuertemente masculinizada, aunque se han hecho esfuerzos desde la facultad, desde la universidad, pero seguimos así. Y además de que entran pocas mujeres, también se van antes, no terminan la carrera y todavía tenemos ahí una deuda en identificar qué es exactamente lo que está haciendo que nuestras estudiantes se vayan. Insisto en que hemos avanzado, pero todavía nos sigue faltando mucho.</p>
<p><strong>En los técnicos nivel superior también pasa lo mismo en las áreas de informática, son muchos estudiantes, pero pocas mujeres. </strong></p>
<p>Yo en este semestre hago tres asignaturas, y si sumo entre las tres asignaturas, tengo dos chicas, es super poco.</p>
<p><strong>¿Y cómo cree que se podría motivar o impulsar que más mujeres se acerquen a la computación? ¿Cómo se podría motivar a nivel de políticas públicas el que más chicas se interesen por la programación, la informática, la ciberseguridad, por ejemplo?</strong></p>
<p>Yo tengo, esta es mi apreciación, no tengo ninguna evidencia para demostrar que sea cierta, pero yo creo que muchos de nuestros estudiantes varones llegan a la informática por los videojuegos, porque les gustan los videojuegos, entonces se meten más en el área de computación y por ahí como que entran. yo creo que hay un desconocimiento de parte de las niñas en relación a lo que es y no es la informática, y qué pueden desarrollar en esa área. Y no sólo para que ingresen a computación, sino que eso sí que está demostrado en muchas partes, y es que el desarrollo del pensamiento computacional desde niños pequeños es un tremendo aporte para el desarrollo de todas las habilidades cognitivas de la gente en general. Entonces, yo creo que como política pública, si existiera en el país, desde la enseñanza básica, un programa oficial de desarrollo de pensamiento computacional, probablemente eso aportaría a que llegaran después más mujeres, porque conocerían desde antes cuáles son los alcances de la informática.</p>
<p><strong>Hay actualmente algunos programas, pero son reducidos, que abordan computación en niños, pero claro, son pocos y privados. </strong></p>
<p>Y sigue sin ser una política pública. Acá en la universidad también hay otras alternativas. Por ejemplo, hay una iniciativa nacional que se llama Technovation Girls, que trabaja con la facultad y ellos les hacen clases solo mujeres entre séptimo a cuarto medio, tienen clases todo un semestre y después terminan con un concurso, eligen a las mejores del país y se representan a las mejores del país a nivel mundial, es un programa bien interesante. Y como ese existen otros, está Ingeniosas en Santiago, están las Niñas Pro, pero todas instancias que nacen desde entidades privadas y no una política pública como tal.</p>
<p><strong>Si, y también se ve un enfoque más bien a la automatización y programación, pero enfocado en minería, como que encasilla un poco el asunto.</strong></p>
<p>Yo creo que una de las cosas más bonitas que tiene la computación, y es lo que a mí me gustó mucho cuando entré a la universidad, es que tú puedes trabajar en el área que quieras. Tú eres informática, pero la minería necesita informáticos, salud necesita informáticos, el área del retail necesita informáticos. Yo trabajo en temas de inclusión para personas con discapacidad y neurodivergencia, pero también ahí se necesita la tecnología.<br />
Entonces yo siento que el plus más grande que tiene la informática es que tú puedes aprender en realidad de muchas otras áreas, de lo que tú quieras, tú te puedes especializar en otro mercado, por decirlo alguna manera, o en otro dominio desde la informática. Yo veo que aquí es algo importante para el departamento de computación y es que siempre hemos estado convencidos de que nosotros debemos preparar a nuestros estudiantes en que aprendan a aprender, o sea, que tengan esta capacidad del autoaprendizaje, porque ellos están acá cinco años y en cinco años la tecnología evoluciona mucho, y no podemos pretender que vuelvan a la universidad para aprender las nuevas tecnologías. Nuestros titulados y tituladas tienen que estar preparados para poder aprender de manera rápida y autónoma cualquier nueva tecnología que vaya apareciendo. Y eso también es bonito, a mí me entusiasma por lo menos saber que no puedo quedarme dormida y tengo seguir estudiando constantemente.</p>
<p><strong>Hablábamos antes que usted igual ha desarrollado dos áreas que son la docencia y también la academia, la investigación, entre otras cosas. ¿Cómo ha sido el poder llevar estas dos áreas de la mano sin abandonar la una con la otra? ¿Y qué dificultades ha encontrado en cada una a medida que ha ido procesando su carrera?</strong></p>
<p>No ha sido fácil. Yo en el área de investigación inicié con el doctorado mientras tenía a mis dos hijas pequeñas, estaban chiquitas y mi programa de doctorado era un programa semipresencial. Entonces eso significaba que yo seguía trabajando acá en la jornada habitual, más mis hijas pequeñas y más el tener que cumplir con los trabajos de las asignaturas del doctorado y la investigación de la tesis, todo lo que correspondía. Entonces fue el asumir una carga, el saber que esto me iba a implicar un trabajo mayor, pero lo hice porque estaba convencida que en realidad iba a tener de alguna manera cierta retribución a largo plazo el poder seguir desarrollándome en mi carrera académica. Ahora, otra cosa que lo hemos conversado con las colegas de otras áreas de aquí de la facultad es que somos menos mujeres en la facultad en general, pero mayoritariamente los cargos administrativos están asociados a mujeres. Entonces yo fui jefa de carrera primero cuatro años, después dije “Ya, por favor, déjenme terminar la tesis”. Terminé la tesis y después volví a ser jefe de carrera siete años. Y el estar como jefe de carrera me ha limitado en los avances en investigación, porque son dos cosas que son muy demandantes en tiempo, o hago una o hago la otra. Así que si yo no hubiera aceptado ser jefe de carrera, probablemente mi carrera como investigadora sería mucho más potente de lo que es el día de hoy. No me quejo necesariamente porque creo que ambas facetas me han aportado y gracias a los roles, los distintos roles que he cumplido, soy quien soy el día de hoy y he aprendido muchísimas cosas. Pero sí tengo claro que una cosa ha afectado a la otra, entonces no se puede hacer todo y cuando tratamos de hacerlo todo es cuando terminamos enfermas. Fue difícil, como te digo, pero lo logré y gracias a eso he conseguido muchas satisfacciones en mi vida.</p>
<p><strong>Ahora respecto a fondos para investigación, este tema también ha sido recurrente, y es que en Chile se hace difícil obtener recursos o fondos para investigar. Hay un alto nivel de competitividad en todas las áreas, requisitos de forma y de fondo para concursos, la cantidad de personas que pueden trabajar en un mismo proyecto, la carga que se asume junto a las demás tareas propias de los investigadores, etc. ¿Cómo ha sido su experiencia en esa área? </strong></p>
<p>La verdad es que en nuestro país poder obtener fondos públicos es bastante difícil, casi depredador entre universidades, ni siquiera entre investigadores, sino que entre universidades. Por mucho tiempo siempre se repitió el patrón de que eran las grandes universidades del centro del país las que se adjudicaban todos los fondos, o la mayoría de ellos. Afortunadamente en el último tiempo se está haciendo la diferenciación y se entregan puntos extra si el proyecto está a cargo de una mujer y si la postulación es desde regiones, eso ha permitido un poco empezar ahora a emparejar la cancha, pero es reciente y efectivamente sí es muy competitivo. Tiene que ver también con los recursos que tienen disponibles las universidades, o sea, nosotros si somos una universidad regional y no somos estatal, además recibimos menos recursos que los que recibe una universidad estatal, y eso significa que como docentes del área tenemos que asumir más tareas porque hay menos manos disponibles y eso va quitando tiempo, y en el fondo te queda menos tiempo para poder hacer la postulación a los proyectos, para poder adjudicarte los fondos y el mismo.</p>
<p><strong>¿Y eso desincentiva que se haga investigación desde las regiones?</strong></p>
<p>Yo creo que por lo menos en lo que yo he visto aquí en mi contexto, más que desincentivar, ha sido como un desafío. Y a nivel de departamento, este último año nos hemos adjudicado varios fondos, no yo como directora de proyectos, pero si mis colegas, han logrado adjudicarse fondos nacionales y regionales. Igual tenemos la ventaja de que somos un área que tiene una gran proyección y que está a la vista del gobierno regional, de hecho a fines del año pasado el Departamento se adjudicó acá la creación del Centro de Inteligencia Artificial Regional, y se nos otorgó mucho dinero porque se entiende que la inteligencia artificial es lo que va a permitir incrementar y acelerar un poco el desarrollo de las empresas y de todas las zonas.</p>
<p><strong>Iba justamente a avanzar para ese lado porque es innegable que la Inteligencia Artificial llegó para quedarse, pero también genera cierta reticencia de ciertos sectores o de las personas básicamente, con esta frase típica de “Nos van a reemplazar con la inteligencia artificial”. ¿Cómo ha sido el insertar la inteligencia artificial en el cotidiano de las personas que se dedican al área de programación, de informática, de computación? ¿Cómo se aprovecha la IA?</strong></p>
<p>Cuando hablamos de inteligencia artificial, yo siempre recuerdo y traigo a la conversación un expositor español que vino una vez a Puerto de Ideas, que su reflexión a mí me gustó mucho y me quedó grabada. Él decía que cuando las civilizaciones recién partieron, íbamos con un baldecito los seres humanos a buscar el agüita al río, íbamos y regábamos la plantita. Luego de eso aparecieron los sistemas de regadío, muy antiguos también. ¿Y qué permitió eso? Que el hombre ahora pudiera mirar las estrellas y comenzar a desarrollarse, la astronomía, por ejemplo. Entonces él decía que ahora es lo mismo. Claro, tal vez los trabajos que son más rutinarios podrán de alguna manera ser reemplazados, pero esa es una oportunidad también para que la humanidad mire y se ponga otros límites, se ponga otros objetivos y pueda hacer otro tipo de cosas y a mí me hizo mucho sentido esa reflexión. Ahora, si lo llevamos al día a día, yo creo que no hay que tenerle miedo a la inteligencia artificial, al contrario, hay que conocerla para saber que es una herramienta, no es otra cosa que una herramienta, y que va a depender de cómo nosotros la utilicemos también, que le demos un provecho. Y además el uso siempre tiene que ser ético, y eso tiene que ver con la definición de políticas públicas, de la formación de la población para que aprenda de qué se trata. Por ejemplo, acá en la universidad, que es un temor que tienen muchos, algunos profesores de otras áreas, así como que “no, que los estudiantes van a copiar”, he sabido incluso de programas de maestría que les están exigiendo trabajos a mano para que no usen la inteligencia artificial lo cual me parece insólito. Yo lo ejemplifico así, todos sabemos que en los supermercados no deberíamos comernos las cosas adentro, porque estamos robando, siempre va a haber una o dos personas que igual roben, pero ya mayoritariamente respetamos las leyes y sabemos que no debemos hacerlo. Es lo mismo, si nosotros tenemos claras cuáles son las reglas y cuál es el uso ético que podemos darle a las herramientas de inteligencia artificial, va a haber uno que otro que siga haciendo mal uso, pero ya la generalidad va a saber cómo usar esa herramienta. Y vuelvo a insistir, es una herramienta, no podemos darle el carácter de otro que es otro ser, o el ente superior que va a iluminar mi camino, no es una herramienta. La esencia de la inteligencia artificial son los datos de dónde está sacando la información, y si yo tengo los datos malos, obviamente lo que me va a entregar es malo, o sea, va a ser incorrecto, va a ser una alucinación, puedo tener un informe que a la vista se ve muy bonito, pero que en el fondo no dice nada. Yo creo que aquí lo importante es formar a la gente, y no solo a quienes trabajamos en el área informática, sino que la señora del negocio de la esquina también podría sacarle provecho de alguna manera a la inteligencia artificial si conociera las herramientas, si conociera en qué parte de su negocio le va a ayudar. Entonces yo creo que todo tiene que ver con la formación y el acceso a esa información.</p>
<p><strong>Todavía existe un gran nivel de analfabetismo digital, hay gente que por ejemplo no tiene idea cómo usar Excel, que todavía realiza procesos en papel, y son cosas pequeñas pero que a través de la informática y la programación permite agilizar muchos procesos, y se pueden hacer cambios super potentes en las finanzas, negocios, trabajo, son menos horas, menos posibilidad de error, etc. </strong></p>
<p>Yo creo que históricamente hemos cometido un error como sociedad en general, que es ue nos saltamos un paso importante. Por ejemplo, hace muchos años, cuando los estudiantes llegaban al primer curso de la carrera, nosotros teníamos una unidad en donde le enseñábamos Excel, PowerPoint, Word, para que ellos aprendieran la base, para que ellos pudieran entregar sus informes de manera bien hecha y todo, y después dijimos, “oye no, pero es que en el colegio les están pidiendo informes en Word, le están pidiendo cosas en Excel, entonces ya nosotros no lo ponemos más”. Pero resulta que en el colegio tampoco se hicieron cargo de enseñarles a usarlo. Y yo creo que ahora con la inteligencia artificial está pasando lo mismo, es como que existe la inteligencia artificial, ya úsenlo, pero nadie se está encargando de enseñarle a los estudiantes de enseñanza básica, enseñanza media, cómo usar esa inteligencia artificial y para qué, y en qué contexto ético.</p>
<p><strong>Como el caso de los estudiantes que creaban fotos de sus compañeras con inteligencia artificial, fue súper mediático. </strong></p>
<p>Claro. Y no sólo podemos pensar que son los adolescentes los que están haciendo eso, o sea, hace unos meses fue muy bullicioso un caso de una revista científica que se dio cuenta que había algunos autores académicos, no me acuerdo de qué país eran, que a través de la IA estaban dejando mensajes dentro de los artículos para darle la orden a una IA que aceptara sus trabajos, así como instrucciones a una inteligencia artificial con color blanco para que no se notara el texto que estaba puesto ahí. Y como ellos sabían que algunos revisores también utilizan IA, entonces a través de eso le dejaban el comando para que fuera recomendada la aceptación de su artículo en la revista, y eso se descubrió, eran más de diez artículos que estaban en esa situación. Nada de ética, pero nada.</p>
<p><strong>Abordando otro tema, la siguiente pregunta tiene dos áreas, está enfocada en lo mismo, pero para un lado positivo y un lado negativo.  Durante su trayectoria, durante su carrera, ¿Tiene algún momento que ha dicho “valió la pena el esfuerzo”? Que sea como una realización personal, tipo “Por esto yo hago lo que hago”. </strong></p>
<p>En términos de docencia, cuando llega el examen de titulación de los alumnos y yo veo la cara de la familia de esos alumnos, yo digo “valió la pena”. Es algo que se repite de verdad, cada vez que yo miro a esa mamá, ese papá, que se nota que son de condiciones humildes, que no tienen el mismo nivel educacional que sus hijos, y ven a su hijo ahí, cuando la comisión le dice ya eres ingeniero, eso para mí es como me llena el alma, de verdad. Y en términos de investigación, yo creo que más que decir, así como un resultado específico de mi investigación, para mí también ha sido súper satisfactorio cuando he visto que mis hijas han dicho “Mi mamá que es bacán”, y ha sido producto de tareas que yo he realizado como parte de mi trabajo. Yo creo que esos son los momentos, así como que más me reconfortan, más que decir “¿Sabes qué? Obtuve una publicación, wow, me gané este proyecto de tantos millones”. Yo creo que tiene que ver con el impacto indirecto que genera mi trabajo en otras personas.</p>
<p><strong>Y ahora por el lado contrario, lo mismo, pero que haya sido un momento de quiebre o de reflexión, tipo ¿En verdad este es mi camino, en verdad esto es lo que quiero seguir haciendo?</strong></p>
<p>Sí, hubo un momento cuando yo estaba recién partiendo, llevaba cinco años acá en la universidad, con boletas de honorarios, sin contratación, y la primera vez que yo postulé a un cargo se lo dieron a otra persona que tenía mucha menos experiencia. A un hombre que estaba recién titulado, con mucha menos experiencia, y quien estaba en ese momento a cargo de esa decisión me dijo sin pelos en la lengua, porque en esa época era absolutamente aceptable, “es que lo elegimos a él porque tú eres mamá, entonces no vas a poder dedicarte a sacar un doctorado o hacer investigación”. En ese momento mi primer impulso fue ¿Qué estoy haciendo acá? Pero después de un rato de pensarlo, le di la vuelta y dije voy a sacar mi doctorado para demostrarles que efectivamente están absolutamente equivocados, y que no tiene nada que ver con que, si yo tengo hijas o no tengo hijas, el llegar a donde Dios me proponga llegar. Yo creo que ese momento a mí me marcó, nunca se me ha olvidado, tengo hasta la imagen en mi mente de esa conversación. Pero sí, en ese momento yo me cuestioné bastante ¿Qué estoy haciendo acá? ¿Por qué aguantar? Era abiertamente una discriminación pero como te digo, en esa época era más aceptado también nosotras como mujeres callábamos más. Ya ahora, ahora me llegan a decir algo así, yo inmediatamente pongo los límites que corresponden, pero antes no era así. Yo por mucho tiempo, y yo lo he conversado con otras personas, que cuando mis hijas estaban pequeñas y yo estaba casada, en ese momento el papá de mis hijas trabajaba, bueno, hasta el día de hoy sigue trabajando por turnos. Entonces cuando a veces salían proyectos de asistencia técnica, por ejemplo a empresas y a mineras acá nos decían “Ya, hay que viajar”, “Hay que ir mañana a Santiago, hay que irse mañana a Calama, hay que subir a esta faena”. Mis colegas hombres en ese mismo momento decían “Sí, ya, voy”, sin embargo, para mí significaba toda una logística detrás, era así como a ver en qué turno está él, si él está trabajando, mi hermana tiene disponibilidad, ¿se podrá quedar ella con la casa? Entonces esas diferencias tienen que ver también con que la carga de la maternidad y de la administración de la casa estaba fuertemente centrada en la mujer también. Ahora hemos avanzado en ese ámbito, o sea, yo veo colegas más jóvenes que realmente se hacen cargo y son corresponsables de todo lo que tiene que ver. Me acuerdo para la pandemia hubo una vez una reunión en donde había una persona dijo “Ya, ok, estoy conectado en la reunión online, pero me toca cuidar a mi hijo que está aquí al lado”, porque se turnaban con su esposa y algunos colegas tipo “ay, qué súper hombre”, y oye, es un padre responsable, nada más que eso, no es un superhombre, es un padre responsable, está asumiendo su paternidad como corresponde. Es un cambio cultural y como cualquier cambio cultural es a muy largo plazo, pero evolucionamos.</p>
<p><strong>Nos van quedando ya las últimas preguntas, una de ellas está relacionada con su infancia, y es si usted alguna vez de niña se vio como una académica, como una investigadora, ¿Cuáles eran las proyecciones de Vianca Niña en relación a su futuro?</strong></p>
<p>Si pensamos, así como niña en la enseñanza básica, la verdad es que no. Yo vivía en mi burbujita de felicidad del día a día y nunca como que me había proyectado. Fue recién en el liceo cuando ya empecé a proyectarme y a darme cuenta que había algo más allá de Tocopilla, que en realidad fue un lugar ideal para crecer, porque era un lugar muy seguro, muy estable, en donde podía moverme dentro de mi ambiente sin ponerme en ningún tipo de riesgo. Pero claro, por el hecho de estar ahí tan segura y cómoda, en mi infancia nunca pensé así como a ver a dónde voy a llegar o qué quiero hacer. Ahora los jóvenes están buscando salir, buscan estas oportunidades de seguir estudiando, de ir a la universidad, un técnico, pero sigue habiendo gente que como que no sale de Tocopilla.</p>
<p><strong>Ya la última pregunta es, pensando en esto que hemos hablado también de cómo incentivamos a niñas, sobre todo a mujeres, que quizás tienen interés en la computación, en la informática, la inteligencia artificial y en todo lo que es programación y automatización, ¿Qué mensaje le podríamos dejar a esas niñas, a esas jóvenes que se quieren dedicar a esta área, pero no saben cómo hacerlo o tienen esta presión familiar de irse a otras áreas?</strong></p>
<p>Insisto yo en la idea de que aquí lo importante es la difusión y la formación de nuestra población, de todo, así como desde la abuelita, la señora del negocio, la dueña de casa, porque desde la infancia, desde las primeras infancias, yo creo que es necesario poder ir incentivando no solo en el área de computación, sino que reafirmar el autovalor, el autoestima de cada uno de nuestros niños y niñas, y específicamente que nuestras niñas entiendan que las carreras no tienen género. Siento que en la actualidad todavía existe esta percepción muy de que esta es carrera para hombres, esto es carrera para mujer, en términos de la ingeniería, así como “¿ay, pero ¿cómo vas a estudiar ingeniería?” Alguna vez conocí un psicólogo en un taller que yo tomé, que él era el que estaba a cargo del taller, y él decía que cuando él le dijo a sus padres que iba a estudiar psicología, los papás le preguntaron si era gay, porque también estaba asociado que las carreras humanistas eran más para mujeres. Entonces yo creo que no es sólo dar a conocer qué es la computación, que es importante, pero también tiene que ver con el cambio cultural nuevamente, que entienda en general la sociedad que no existen carreras asociadas a un género en particular y que las habilidades tampoco fueron repartidas, así como que “ay, el pensamiento lógico es para los hombres y la empatía es para las mujeres”. No, si las habilidades y todo lo que tiene que ver con lo intra y extrapersonal está repartido equitativamente entre hombres y mujeres, entonces podemos optar a lo que queramos. Y yo creo que si tuviéramos dentro de los currículums escolares asignaturas, así como computación, harían la gran diferencia al momento de entrar a la universidad.</p>
<p><a href="https://www.region2.cl/category/ffmcs-2025/" target="_blank"><img src="https://www.region2.cl/wp-content/uploads/2025/11/NEWBANNEERMUJERESMASTER-ezgif.com-resize.gif" alt="" border="0" /></a></p>
<p><a href="https://www.mixcloud.com/live/live2radio/" target="_blank"><img src="https://www.region2.cl/wp-content/uploads/2022/03/BANNER-LIVE-2-RADIO.gif" alt="" border="0" /></a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.region2.cl/vianca-vega-la-doctora-en-informatica-que-busca-el-ingreso-de-mas-mujeres-a-las-ciencias-de-la-computacion-la-tecnologia-y-la-programacion/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Cecilia Demergasso: La científica que ha construido su carrera potenciando a la Segunda Región como referente internacional</title>
		<link>https://www.region2.cl/cecilia-demergasso-la-cientifica-que-ha-construido-su-carrera-potenciando-a-la-segunda-region-como-referente-internacional/</link>
		<comments>https://www.region2.cl/cecilia-demergasso-la-cientifica-que-ha-construido-su-carrera-potenciando-a-la-segunda-region-como-referente-internacional/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 27 Oct 2025 14:06:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[iphonerodrigo]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[FFMCS 2025]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://www.region2.cl/?p=69577</guid>
		<description><![CDATA[Argentina de nacimiento, pero Antofagastina de Corazón… Hoy reconocida a nivel nacional e internacional como uno de los nombres que resalta en el Norte grande, es Directora del Centro de Biotecnología de la Universidad Católica del Norte, Directoria del Nodo [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><strong><em>Argentina de nacimiento, pero Antofagastina de Corazón… Hoy reconocida a nivel nacional e internacional como uno de los nombres que resalta en el Norte grande, es Directora del Centro de Biotecnología de la Universidad Católica del Norte, Directoria del Nodo Laboratorio Natural Desierto de Atacama, y Consejera del Consejo Nacional, Tecnología, Conocimiento e Innovación. Una mujer de carácter fuerte y convicciones claras, apasionada por la ciencia y por defender el importante rol que cumplen las regiones en el desarrollo científico, especialmente Antofagasta. Por un lado, Cecilia es una mente investigadora, y por otro, una mente artística que disfruta del folclor, el deporte y mantenerse activa, y que sabe que la vida no transcurre entre cuatro paredes, ni siquiera cuando se trata del quehacer científico. </em></strong></p>
<p><strong>Esta es una pregunta con la que partimos con todas nuestras entrevistadas, hoy quiero saber un poco ¿Cómo se describe usted a sí misma? </strong></p>
<p>Desde el ámbito profesional creo que he liderado desarrollos importantes en la región, llevo mucho tiempo trabajando acá. Empecé a trabajar temas como biología molecular acá en el Norte cuando todavía no se habían ni implementado esas técnicas, me tocó ir haciendo camino en muchas temas, tanto en la Universidad como en la Región, incluso en temas a nivel país. Eso significó tener que abrir puertas y cosas que no son fáciles, pero que le dan a uno también una experiencia muy importante, que puedes mostrar, de la cual puedes hablar y decir con confianza que uno se merece muchas cosas por las que luchó. Actualmente nuestro trabajo se fundamenta en lo que es el estudio de la microbiota tanto en ambientes naturales como en ambientes industriales, así que hemos desarrollado conocimientos sobre ambientes extremos en el Desierto de Atacama, en suelos, salares, en ríos e incluso en ambientes volcánicos. Hemos cultivado microorganismos extremos, descrito nuevos metabolismos que se encontraron acá en el norte de Chile. También hemos trabajado y estamos trabajando para mejorar procesos biotecnológicos, como el proceso de biolixiviación. Tenemos varias patentes, desarrollos biotecnológicos en base a microorganismos de la zona. Entonces lo hemos hecho no solamente generando conocimiento, sino también tratando de aplicar el conocimiento a desarrollos que puedan ser de futuro potencial económico para la descentralización de la economía de la región. También creo que de alguna manera me ha tocado un liderazgo en cómo representar la ciencia de la Región, por ejemplo en el Consejo, que es un desafío interesante, pero que uno se da cuenta que realmente se necesita que estemos en esos ambientes, porque es escaso el conocimiento que tiene toda la administración central en función sobre las regiones y cómo vivimos en regiones, cómo hacemos ciencia en regiones, las oportunidades que tenemos y las amenazas.</p>
<p><strong>De hecho, ese es un punto que me gustaría tocar también. He hablado con varias investigadoras, varias científicas, que han dicho que es casi hacer patria hacer ciencia en regiones hoy en día, y si bien se han abierto muchos más fondos y oportunidades, el mundo científico es altamente competitivo y cuesta obtener financiamientos. ¿Cómo ha sido para usted, a través de su trayectoria, desarrollar ciencia desde una región como Antofagasta?</strong></p>
<p>Bueno, nosotros empezamos a trabajar con fondos de la universidad, exactamente un millón doscientos mil pesos, claro que era más plata de lo que es ahora, te estoy hablando del año 96. Después fuimos ganando otros proyectos, no tan fluidos pero que si nos permitieron avanzar, había proyectos, por ejemplo, también los fondos nacionales y regionales han variado, porque han variado también las lógicas, o sea, cómo entender la ciencia, y cómo entender la ciencia y el desarrollo productivo. Como ha ido cambiando en el tiempo, han ido cambiando también el tipo de proyectos, el tipo de monto, la cantidad. Antes se entendía mejor que había desarrollo científico, que requerían equipamiento, que requerían mucho trabajo de mano de obra, de trabajo personal, reactivos, cosas caras, ahora se entiende más como que la investigación es igual que innovación, y la innovación se hace entre cuatro paredes y un computador, entonces eso es más barato. Entonces los fondos se redujeron en lugar de aumentar, uno puede hacer muchas menos cosas, o tiene que, para poder seguir, postular a otro proyecto más, y otro proyecto más, y otro proyecto más, entonces las cosas se cortan. Ese tipo de cosas realmente ha disminuido mucho la posibilidad de hacer trabajo científico que tenga impacto realmente, porque no pueden esperar que con poca plata uno tenga mucho impacto. Entonces, claro, no hay equipamiento y se necesita, eso sí, son muchos cientos de millones de pesos, para avanzar, para hacer cosas importantes, y eso es difícil que la administración lo entienda. Ahora último han intentado trabajar con proyectos asociativos, entonces eso cada vez más es un peligro para las regiones, porque para ser asociativo tenés que tener buenos socios, pero entonces estos proyectos asociativos se van más todavía para el lado de Santiago, entonces nos quedan menos oportunidades y a veces nos invitan de las universidades de Santiago como para uno estar, pero no es lo mismo, no son los mismos fondos para el centro. Esas lógicas que se han ido cambiando a lo largo de la historia en la forma de administrar la ciencia, ha sido un problema que no ha tenido mayor solución, y aunque ha generado fondos regionales, aparecieron por ejemplo los centros regionales, pero los centros regionales también fueron manejados políticamente y no científicamente, el problema que tenemos nosotros acá también una serie de cosas que dificultan realmente la investigación en regiones.</p>
<p><strong> ¿Pero usted cree que el panorama, pensando por ejemplo en 20 años atrás y actual, ha ido mejorando o finalmente seguimos en una misma postura? ¿Hacer ciencia sigue siendo tan difícil como antes?</strong></p>
<p>No es que sea más fácil, pero ha cambiado los problemas. Hay algunas cosas, por ejemplo, no sé, las universidades también están un poco mejor equipadas. Cuando nosotros empezamos había que hacerlo todo, no teníamos a alguien que nos hiciera la administración, las rendiciones de cuenta teníamos que hacerlas todos nosotros. Si había que hacer un contrato con una universidad extranjera, pasarlo al inglés, había que hacerlo nosotros, aunque no supiéramos términos legales, nosotros teníamos que hacer y pasárselo al contralor para que lo viera, o sea, todas esas cosas teníamos que hacerlas, había que conseguir una silla para el microscopio, ahí estábamos nosotros rescatando sillas de los basureros, soldando la silla para que fuera más alta, nos tocaban muchas cosas que hubo que hacerlas todas a pulso. Ahora tenemos más posibilidades, nosotros no hemos trabajado solamente con fondos públicos, tenemos una gran parte de nuestro financiamiento que viene de privados. Nosotros trabajamos con las empresas, les prestamos soluciones biotecnológicas, hacemos trabajos de investigación industrial, de desarrollo, hacemos también trabajos de evaluación ambiental, apoyando el trabajo que tienen que hacer las empresas para instalar nuevos procesos o para mejorarlos, y eso ha sido también una parte fundamental de nuestro financiamiento. Eso ha significado también que tenemos que tener los estándares que nos piden las empresas, tenemos que cumplir con tiempo, a veces, cuando llega gente nueva a trabajar en nuestro laboratorio, que han estado en sus doctorados en Estados Unidos o Europa, y qué sé yo, que uno le ponga la presión de que tiene que llegar con el resultado en dos semanas, como que no les gusta, porque están acostumbrados a trabajar más relajados. Entonces, hay que aprender a trabajar con la empresa, hay que aprender, hay que saber responder, hay que hacer las licitaciones, o sea, ponerse en todas esas complicaciones que requiere el trabajo con el mundo privado, pero que también nos ha dado la posibilidad de avanzar. Y además que la empresa no tenga que buscar afuera estos recursos. Si nosotros desde la universidad no podemos prestar este servicio especializado, la universidad tiene que buscarlo afuera.</p>
<p><strong>Muchas veces se desconoce que existen este tipo de trabajos o servicios acá mismo, se tiende a pensar en universidades o centros de Santiago </strong></p>
<p>En el caso nuestro, por ejemplo, creo que tiene que haber sido 2006 o 2007, por ejemplo, BHP cerró su centro de investigaciones en Johannesburgo, en Sudáfrica, y trajo su gente para acá, a nuestro laboratorio, en nuestras oficinas. Entonces, el centro de investigación de BHP, Microbiología, estaba acá, y eso significa desarrollo de conocimiento para el país, para la región. En cambio, Codelco decidió ponerlo en Colina, y todos los estudiantes del doctorado pagados por Codelco estaban en Santiago, en la Usach, en la Católica, pero no acá en la Región. Todas esas cosas son problemas políticos de empresas, que también se suman a lo que es la dificultad del desarrollo en regiones. Si hubiéramos tenido nosotros esos fondos que puso Codelco en la región, otro hubiera sido también el desarrollo de las universidades y de los centros de investigación. Acá hicimos el primer sistema de soporte en la toma de decisiones para sistemas de biolixiviación; la semana pasada participé en un workshop organizado por Novo Nordic, para expertos en biominería, y claro, éramos nosotros los expertos, éramos nosotros los que sabíamos lo que se puede implementar, lo que se puede hacer, entendiendo los procesos mineros. Entonces, nuestro trabajo ha sido destacado a nivel mundial, y eso también, porque en la región tenemos cosas que son excepcionales y cuando uno aporta al desarrollo de esas cosas que son excepcionales, tiene visibilidad mundial. Por ejemplo, la de escondida es la única pila que estaba monitoreada, y actualmente que está monitoreada, con el detalle que tenemos, que nos brinda conocimiento y demás. Entonces, todas esas cosas que son esfuerzo de una, pero también es la ventaja que tenemos de la región, que es lo que tenemos que saber también aprovechar.</p>
<p><strong>Hace unos momentos usted mencionó que los estudiantes de postgrado se van de la Región de Antofagasta, ¿Cómo cree usted que podríamos, desde otras áreas, quizás potenciar el que jóvenes, incluso escolares de media, estudiantes de pregrado, quieran apuntar a carreras investigativas? ¿Cómo impulsamos que los jóvenes se interesen en esta opción?</strong></p>
<p>También lo podemos impulsar, pero también el mercado chileno va a ser chiquito, o sea, si lo impulsamos, también se nos puede saturar. Nosotros acá recibimos estudiantes y gente que quiere venir a trabajar con nosotros, hay hartas personas entusiasmadas con la ciencia pero que no tienen espacio, entonces no es solo entusiasmarlos, sino que tenemos que abrir las oportunidades, eso significa también generar una plataforma y no sé si eso está tan claro. Acá por ejemplo ya no tenemos más mesas para recibir más gente o más estudiantes. Ahora ¿Cómo entusiasmamos a los más chicos? Creo que una buena posibilidad es que los estudiantes salgan un poco de los colegios, que vean. Mi hija que ahora tiene 26 estuvo en el secundario, y a los profesores les complica sacar a los muchachos del colegio porque tienen que pedir muchos permisos, es complicado</p>
<p><strong>Si, tiene mucha burocracia el tema de los permisos escolares sean particulares o públicos. Es un tema… </strong></p>
<p>Toda esa cuestión limita mucho el hecho que los muchachos y las chicas puedan conocer lo que se hace, ir, mirar. La experiencia que nosotros hemos tenido cuando vienen los muchachos y las chicas de los colegios es muy linda, se sorprenden, juegan con las cosas, pero son pocos los que tienen oportunidad. Entonces me parece que eso es una cuestión importante, que tengan posibilidades de ver; me acuerdo bien claro que a mi hija le pusieron una evaluación por un trabajo en el laboratorio y le pregunto ¿Cuándo fuiste al laboratorio?, me responde “No mami, no fuimos”. Resulta que le habían puesto la evaluación, pero no la habían llevado al laboratorio. Y los profesores tienen que conocer, o sea, tiene que haber un trabajo más con la educación, cómo la universidad trabaja con los educadores y cómo se hace una cuestión más de colaboración, que eso me parece que también es poco lo que hacemos en general desde las instituciones.</p>
<p><strong>Se han ido creando ciertos espacios, como el Paseo por la Ciencia, Puerto de Ideas, ferias científicas donde invitan a colegios, estudiantes, pero no todos los colegios van, o no son tantas las instancias para llegar a todos los niños. </strong></p>
<p>Yo siempre cuento, como yo soy de un pueblo pequeño y no había en el pueblo colegio secundario, los papás no hicieron el colegio secundario. Íbamos a clases en el mismo edificio donde se hacía la escuela pública primaria, ahí vamos nosotros en la noche, cuando terminaban los estudiantes de primaria. Entrábamos a las cinco y media de la tarde, trabajábamos hasta las diez de la noche, era nuestro colegio, Mi papá nos hacía contabilidad, mi mamá historia, la tía geografía, el vecino de enfrente nos daba la zoología y cada uno hizo lo que había que hacer para hacer un colegio. Después consiguieron que el ministerio lo validara y todo lo demás, pero ellos hicieron el colegio, no le pidieron permiso a nadie, lo hicieron. Cuando yo estaba de segundo año, el profe de zoología, que era el vecino nuestro de enfrente, que era veterinario, dijo un día que nosotros trajéramos agua podrida, porque él iba a traer el microscopio de su casa, porque por supuesto en el colegio no había nada, o sea, estaba la tiza, el lápiz, el pizarrón, nada más, ¡Ah, y el Panchito! Que era el esqueleto, eso teníamos. Y yo con mi amiga nos fascinaban esas cosas. ¿Pero de dónde sacamos agua podrida? Y pensamos y pensamos, y mi amiga que era más loca que yo me dice “Peti, el agua de los floreros de la Iglesia” y yo como “Tenés razón”, y fuimos corriendo a golpearle la puerta al cura que era un español bien cascarrabias pero que nos quería mucho, y ahí nos dijo “Qué queréis”, y le contamos que queríamos sacar el agua de los floreros para verlo en el microscopio, y nos dijo que bueno pero que le dejáramos los floreros bien ordenados (ríe). Buscamos el más podrido, entonces juntamos unos 4, pusimos el agua dentro de unos frascos y nos fuimos a la escuela a la tarde, más contentas que ocho, porque habíamos llevado lo mejor que teníamos. Y el profesor pone en el microscopio la muestra y dijo “¿Y de dónde sacaron eso”? “De los floreros de la Iglesia”, le contentamos. Y para nosotros no era una cosa de chiste, era una cosa seria, estábamos comprometidas, queríamos ver, y cuando pudimos ver a través del microscopio era cuestión era espectacular, los bichos se movían para todos lados, es un mundo nuevo que se te abre, que no tienes idea que existe. Para mí la televisión empezó cuando yo era más grande, estaba ya en la escuela, y no es que teníamos tanto bagaje así de tele como ahora que uno ve las cosas por ahí, ya las conoces. Esa experiencia del agua a mí me abrió un mundo totalmente distinto, el hombre podría tranquilamente no haber traído el microscopio desde su casa, fue una iniciativa de él que se le ocurrió, y nosotros por supuesto hicimos gancho altiro. Después seguimos que, con la rana, y que con palomas, el conejo, todas esas cosas, y son muchos que se te van abriendo. Por eso el poder ver las cosas, el tener la oportunidad de que no son cosas tan sofisticadas que se pueden hacer y que hay que implementarlas. Hay muchos colegios que tienen más capacidades de laboratorio, otros menos, pero habría que fomentarlo también.</p>
<p><strong>Aprovecho de preguntar, justamente esa experiencia que usted comentaba de venir de un lugar que es pequeño, donde se creó este colegio, ¿Usted siempre se vio como científica de niña? ¿Recuerda haber pensado “¿Yo voy a ser investigadora, voy a ser científica”? ¿O eso fue algo que se abrió después?</strong></p>
<p>Tanto como científica no, pero a mí me tocó vivir una generación en la cual nosotros podíamos soñar, era una generación en la cual estaba todo el tema de la Alianza por el Progreso, o sea, soñábamos que se podía hacer un mundo distinto. Hay una canción que se llama “Yo También Nací en el 53” de Dana Belén, y dice “Lo que más me apena es pensar vivir un fin de siglo distinto del que soñé”. Nuestras conversaciones de la siesta a la sombra del mandarino, para comer mandarinas y conversar esas cosas, eran tipo “Yo voy a ser médico”, “Yo voy a ser bioquímica, entonces yo puedo hacer los análisis”, y otro decía “Yo puedo cuidar al enfermo”, “Entonces yo puedo ser abogado”. O sea, conversábamos esas cosas, teníamos sensación de que se podía hacer, no sé si son los sueños de hoy, pero nosotros soñábamos esas cosas y cómo podíamos aportar al desarrollo del pueblo. Bueno, la universidad va teniendo otras posibilidades, pero sí, por ejemplo el trabajo del bioquímico que nos daba clases en el colegio y lo que él nos enseñaba y demás, nos abrió el entusiasmo a mucho. También, qué sé yo, mi hermano que estudió medicina, el médico que nos daba clase también el hombre nos entusiasmaba con sus cuentos, con sus relatos, entonces fueron para nosotros importantes, por eso el nombre del laboratorio es el nombre de mi profesor de química del colegio, que nos entusiasmó con lo que él hacía.</p>
<p><strong>Qué bonito ese relato de esa pasión que impregnaron los más grandes en los más chicos.</strong></p>
<p>Es que yo siempre digo que nosotros somos lo que somos porque estamos parados arriba de los hombros de gigantes. Si estos gigantes no nos hubieran aguantado, nosotros estaríamos abajito.</p>
<p><strong>Usted me cuenta, era de un pueblo pequeño, después fue a estudiar a la universidad, ¿Cómo llega a Antofagasta, incluso viniendo de otro país, a una región que inicialmente no es Santiago? ¿Cómo fue ese traslado desde allá para acá?</strong></p>
<p>Yo cuando terminé de estudiar bioquímica, entré a una congregación religiosa ya fui religiosa durante 18 años. Después, cuando entré a la congregación, primero trabajé en un hospital, las hermanas me pidieron que trabajara de bioquímica en un hospital. Y después cuando empecé el noviciado me pidieron que estudiara teología. La congregación, una congregación pequeña argentina, vino a Antofagasta para hacerse cargo y aportar en la fundación de la Universidad Católica del Norte en los años 50, entonces las hermanas que estaban viviendo acá, algunas ya estaban mayores, estaban jubilando de la universidad, y necesitaban que alguien viniera, que alguien más joven viniera a formar parte de la comunidad. Cuando terminé la teología, que fueron ocho años de estudio, me pidieron las hermanas que viniera y ahí me vengo para acá. Les pedí venirme en bus porque yo quería vivir cada kilómetro desde Argentina. Entonces acá me presenté a trabajar, a pedir trabajo como profesora de teología, trabajé acá durante cinco o seis años como profesora de teología, profesora de estos ramos que son de formación general de los estudiantes. Cuando yo decidí salir de la congregación, necesitaba vivir de algo, lo que tenía yo era mi profesión, pero acá los bioquímicos nos servíamos para mucho. Era Antofagasta, o sea, estaban los tecnólogos médicos, pero el currículum nuestro de bioquímicos era como demasiado para lo que había que hacer, y no conseguía mucho. Pero bueno conseguí trabajo de cocinera, cociné un tiempo, fui ayudante de cocina en el Club de Yates, después me ofrecieron ser secretaria de una constructora, les programé todo el sistema de las imposiciones, con lo que me había enseñado uno de mis exalumnos en programación, y yo después ya había pedido un permiso sin goce de sueldo, volví a la universidad y traté de empezar a ver qué hacía. Ya antes habíamos empezado con algunos colegas que sabían que yo era bioquímica, para trabajar a ver si podíamos hacer algo en el tema de biominería, habíamos iniciado algunas conversaciones, visitado alguna mina, pero cuando volví traté de generar un proyecto. Y al principio nos otorgaron un proyecto pequeñito, después fuimos tratando de generar fondos nacionales, eso si con dificultades internas de acá de la universidad porque yo no estaba contratada, entonces era más difícil pedir permisos.</p>
<p><strong>Y las burocracias propias que tienen también las universidades, me imagino.</strong></p>
<p>Sí, sí, fundamentalmente. Pero bueno, la fui peleando hasta que fui consiguiendo, o sea, tuve que plantarme en algunos casos, por ejemplo, una vez no me pagaban unas cuestiones, entonces dije, “Bueno, ¿Hay que entregar el informe?” “Sí, hay que entregar el informe”, “Yo lo tengo listo, pero no lo voy a entregar hasta que ustedes no me paguen”. Cosas así las tuve que hacer, o sea, si uno sabe lo que está haciendo, que lo que hizo está bien y demás, tiene que saber exigir lo que le corresponde, esas cosas hay que hacerlas. Después, por ejemplo, en un proyecto de Codelco, nos costó una vez, ellos querían que yo le entregara unos protocolos, el señor era un señor enorme y con un vozarrón así imponente, y yo chiquitita, y quería que yo le entregara unos protocolos de un procedimiento que nosotros habíamos desarrollado. Eso era un proyecto de 400 millones de pesos, era grande, para nosotros era importante, y yo le dije que no, que yo ese procedimiento no se lo entregaba, era nuestro, estábamos participando en conjunto, pero este desarrollo yo lo hice antes de que fuéramos socios, yo lo estoy aportando, entonces yo no se lo entrego, o sea, es mío. Y yo me mantuve nomás firme y nos cerraron el proyecto, pero no se los di, no se lo di. Y eso significó que después me encontraba con gente de Codelco y me decían “Ah, fuiste tú la que dijiste”</p>
<p><strong>Quedó marcada</strong></p>
<p>Marcada, pero me planté. Hay otras empresas, para no poner nombres, tienden a tomar los desarrollos de otros, y hay que plantarse nomás, hay que decirlo, aunque a uno el tiemblen un poquito las piernitas, hay que decirlo. Esa es más o menos mi trayectoria.</p>
<p><strong>La siguiente pregunta va para dos lados. Es revisar acontecimientos que a usted la hayan marcado a lo largo de su trayectoria, que sean un antes y un después, que sea como un momento de “Uf, valió la pena”, positivamente hablando. Y en otro, al revés, que haya habido algún sinsabor, algo que la marcó en forma negativa durante su carrera. </strong></p>
<p>Bueno, a ver, para contar algo. Cuando nosotros empezamos a trabajar en el tema de minería nos costó mucho porque había que sacar el ADN de soluciones ácidas de roca en un ambiente tóxico. Nos costó harto, pero al final conseguimos después de mucho tiempo, más de tres años, tener resultados interesantes y un ambiente minero interesante, que era un conocimiento que no estaba, nadie había tenido un resultado como ese de un ambiente real. Un día fui a un congreso y puse ahí mi poster, y al lado mío estaba el poster de un científico australiano, y la técnica, las imágenes se veían nítidas pero nítidas, y las mías estaban todas chorreadas. Entonces yo miro al australiano, lo miro y le digo “Pero qué linda su técnica”, y me dijo “Si, mi técnica es más pulida pero sus muestras son mucho más interesantes”. Claro porque él las había hecho en laboratorio, mientras que yo había sacado las muestras de la misma pila, en terreno. Cuando llegamos a tener una publicación igual, la tenía lista para mandarla, le consulté a una científica de Estados Unidos que es como la madre de la biolixiviación a nivel mundial, y le pregunto ¿Le parece a usted que esta publicación sería interesante para la revista en la que usted está en el comité editorial? “Claro Cecilia, si, esto es lo que estamos esperando, ese tipo de resultados es lo que estamos esperando”. Ella ya había visto otras cosas que yo había hecho, la cosa es que mando la publicación a la revista y me dicen que no, que no la aceptan, entonces acomodé la publicación y la mandé a otra revista, y me escribe un mail esta científica “Y que Cecilia que eso no se hace, no se manda una publicación a dos revistas al mismo tiempo ¿Cómo se le ocurre?”, y me manda un testamento, indignada, pero que ella me retara a mí me tenía en la gloria, yo era alguien, me estaban retando, y bueno yo no tenía culpa tampoco. Eso es chiquitito pero para mí era un inicio, yo empezaba a ser alguien, mis resultados eran importantes, es lo que yo digo, es la magia de los resultados, uno empieza a ser alguien, y yo creo que a cualquiera que empieza le puede pasar. Pero ese hecho de que esta mujer me hubiera retado, para mí fue un logro inmenso que me cambió, me cambió del antes al después.</p>
<p><strong>¿Y por el otro lado? </strong></p>
<p>Decepciones he tenido muchas, muchísimas… ¿Cuál te puedo contar? Hay cosas que me hicieron llorar mucho, que me han dado mucha pena. Cuando nosotros terminamos este proyecto con Codelco, el mismo que te cuento, eso generó una empresa que se llamaba Bio Sigma, y ellos se dedicaban al tema de la biominería. Cuando empezamos ese proyecto vino gente de Bio Sigma a nuestro laboratorio a aprender a trabajar, porque acá ya teníamos las técnicas implementadas, y vinieron a aprender. Y después cuando yo presentaba proyectos a la Corfo para hacer trabajos en Biominería me decían que no, que eso lo hacía Bio Sigma y que no podíamos tener duplicidad con lo que hacía Bio Sigma, cuando nosotros habíamos empezado a trabajar antes que Bio Sigma, ellos estaban localizados en Colina. Yo eso se lo dije a mucha gente, y una directiva de Corfo en Biotecnología me dijo una vez “Cecilia, son decisiones políticas, no pelees”. Y tengo guardaditas las cartas donde dicen por escrito que eso es duplicidad con Bio Sigma, y yo tenía que justificar que lo nuestro no fuera duplicidad cuando ellos empezaron después. Esas cosas de decisiones políticas las encuentro tan desubicadas, con tan poco sentido del territorio y de los esfuerzos que se hacen, realmente para mí fueron y son, porque siguen existiendo, decepcionantes. Son decepcionantes porque uno lucha por hacer algo mejor, y con harto sacrificio que lo hacemos, y que decisiones así de alguien que a veces ni siquiera tiene idea de lo que estás haciendo, da mucha frustración.</p>
<p><strong>Me imagino, además no es lo mismo hacer desde regiones, hablábamos antes de esa dificultad adicional que tiene hacer desde el territorio. </strong></p>
<p>Una cosa chiquita también, me acordé. Una vez hicimos un proyecto que era de colaboración con Estados Unidos y teníamos que trabajar con los colegas de allá, preguntarles si querían participar con nosotros, cómo lo hacíamos, escribir la propuesta, hacer todo el trabajo de las cartas del inglés para acá. Entonces, bueno, presentamos el proyecto y nos ponen que estaba fuera de base. Fuera de base porque en un signo de pregunta que había en un costadito de la plataforma, que uno si no tiene preguntas no tiene para qué verlo, decía que los currículos tenían que ir todos juntos, uno abajo de otro. Yo los subí todos, pero el sistema como reconocía un solo archivo recibió uno nomás, los otros no los recibió porque no lo pusimos todos juntos. Yo apelé y dije, eso no está en las bases, no estaba en el formulario, estaba solamente en una cosita ahí y que no para qué abrirla, porque si vos no tenés preguntas, ¿Para qué abrirla? Apelé y no me contestaron. Y me fui a Anid, en ese tiempo había cambiado recién de Conocyt a Anid, y en Conicyt uno entraba como Pancho por su casa, era un edificio viejo donde todos nos conocíamos, pero acá no se podía entrar si no tenías permiso, llego y me dice el guardia “¿Y tiene hora?” “No tengo hora, pero necesito hablar con alguien que me atienda de tal y cual división” “Pero no tiene hora” “No, no tengo una hora” “¿Y por qué no tiene?” “Porque no me contestaron la carta”, y no me dejaron entrar. Salí con una rabia, me fui del edificio, llegué a la esquina pero no, me devolví y dije “Deme el libro de quejas”, que no estaba, que no sabían, y al final me lo trajeron, y yo escribi. Después de una semana me contestaron igual que no aceptaron mi reclamo. Al año siguiente cuando volvieron a presentar el instrumento vinieron para acá a explicarlo y me pidieron disculpas, pero son disculpas que ya no servían para nada, además yo digo ¿Cómo se pueden hacer tan poco cómplices? Porque uno, si yo hice todo el esfuerzo de generar la relación, imagínate cómo quedamos ante los otros países, o sea, te hacen quedar como un país más subdesarrollado de lo que somos.</p>
<p><strong>Claro, y en realidad no era un tema relevante, no era algo de fondo del proyecto, era netamente de forma.</strong></p>
<p>Totalmente, y termino con esto, una vez me tocó ir a una celebración donde celebraban las adjudicaciones de proyectos Fondef, y como nosotros habíamos ganado uno, fui a la celebración. Estaba al lado del director actual de Fodef y el que se había ido. Y el que se había ido le pregunta al actual ¿Cómo te fue con la postulación? ¿Cuántos dejaste fuera de base?, y el otro tipo “Si, bien, dejé un montón”. Y a mí me dio una rabia, ¿Cómo se les ocurre, les digo, festejar lo que deja fuera de base? ¿Que muchas veces son puras cosas formales, tontas? Se pierden proyectos buenos por una cuestión así. Y se los dije, ¿Cómo se van a felicitar por eso? Por eso yo creo que tendrían que ser más cómplices, no es ni el logro de ellos ni el logro nuestro, es el logro del país el que tenemos que buscar, y con esas tonteras ¿Cómo vamos a conseguir avanzar? Pero tenemos que pelear, tenemos que pelearla porque si no, no somos más. Tenemos que llevar adelante una sociedad, un país, y no podemos si tiramos cada uno para su lado.</p>
<p>Me van quedando dos temas. El primero es cómo siente usted que ha sido el desarrollo de las mujeres y la ciencia en el último tiempo, ¿Cómo siente que el día de hoy están posicionadas las mujeres en la ciencia?</p>
<p>Yo creo que estamos posicionadas como cada una quiere.</p>
<p>No sé, a ver cómo explicar esas cosas que son nuestras, el período, las hemos vivido toda la vida, no es que sea más complicada en la ciencia que en el trabajo de la señora que trabaja en la casa, que en el trabajo de cualquier otra mujer. No veo que sea una complicación tan terrible. El ser madre sí es un poco distinto, tenemos algunos problemas de cuidado, de atenciones, de culpas, porque nos cargan las culpas y qué sé yo qué, pero tenemos unas satisfacciones enormes que nos llevan adelante también y nos empujan, o sea, que no la tiene cualquiera, no sé, son problemas, pero también son motores. Yo desde el nacimiento de mi hija las cosas uno las hace con otra ilusión también, me parece que hay que pensarla también del otro lado, del lado de lo que te aporta la maternidad también, no solamente de lo que te restringe, que en definitiva después esas cosas ni te acuerdas.</p>
<p><strong>¿Siente que todavía quedan campos muy masculinizados? ¿Qué quizá antes era más complejo introducirse en ciertas áreas? </strong></p>
<p>Si, acá tienes que plantearte en todo. Acá en el trabajo una vez un tipo me dijo que yo tenía varios problemas, “No estás contratada, no eres mujer y además eres argentina”. Si que cuesta, cuesta, pero no sé, yo creo que uno con suficiente autoridad que plantarse entre las cosas, pero hay decisiones que sí se toman por quien es uno, y en muchos casos por ser mujer. Pero yo siempre he dicho que en Antofagasta sufrimos más el tema del centralismo que el hecho de ser mujer, y eso es algo que tenemos que pelearla más. Mi foco es cómo hacemos la descentralización, que me parece que es fundamental para hombres y para mujeres.</p>
<p><strong>Y ya pasando a la última pregunta. ¿Qué mensaje le dejaría usted a esas futuras generaciones que están pensando en una carrera científica, que les gusta la ciencia, que les atrae, que incluso desde niños andan ahí metidos entre las placitas buscando insectos y que se interesan en el mundo de la ciencia?</strong> <strong>¿Cuál es su mensaje para ellos?</strong></p>
<p>Que se entusiasmen, que lean, que busquen, que traten de conocer, traten de alguna manera de llegar donde haya alguien que está haciendo algo parecido que a ellos les guste, para que se puedan ir imaginando cómo podría ser su futura carrera. Porque siempre que uno ve algo, y ojalá sea alguien más local, porque uno lo puede mirar de la tele, ve un premio Nobel o qué sé yo, y le parece que es lejano, que no puede llegar, pero si es la vecina que está al lado tuyo, en tu casa, y también está en la universidad, es un poquito más cercano, entonces uno puede tener más cercanía y puede imaginarse cómo puede ser su desarrollo, que busquen toda oportunidad. A mi me ha pasado con algunos colegas que me dicen “Mi hija tiene ganas de ser biotecnóloga ¿La puedo llevar al laboratorio para que vea?” Y yo encantada. Hay pibes que llegan con sus papás o ellos mismos arrastrando a los papás, pero llegan también, esas cosas uno también las puede hacer. Me parece que la posibilidad de ver a otros que hacen cosas parecidas a los que ellos se imaginan que podría ser su vida de científico o científica, me parece que puede ser bueno, y por ejemplo, todo el trabajo que hace acá el mismo Delta, o los programas, estos por ejemplo que tiene Escondida y otros más para mujeres en ciencia, me parece que pueden ser interesantes. Lo que sí tenemos que pensar que muchas veces uno piensa que las mineras necesitan a las mujeres en ciencia, pero en ciencia más de ingeniería. También deberían incentivar las mujeres en ciencia en todos los ámbitos, porque las necesitamos en todos los ámbitos, no solo en minería.</p>
<p><a href="https://www.region2.cl/category/ffmcs-2025/" target="_blank"><img src="https://www.region2.cl/wp-content/uploads/2025/11/NEWBANNEERMUJERESMASTER-ezgif.com-resize.gif" alt="" border="0" /></a></p>
<p><a target="_blank"><img src="https://www.region2.cl/wp-content/uploads/2024/05/BANNER-R2TV-test-15-fps.gif" alt="" border="0" /></a></p>
<p><a href="https://www.mixcloud.com/live/live2radio/" target="_blank"><img src="https://www.region2.cl/wp-content/uploads/2022/03/BANNER-LIVE-2-RADIO.gif" alt="" border="0" /></a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.region2.cl/cecilia-demergasso-la-cientifica-que-ha-construido-su-carrera-potenciando-a-la-segunda-region-como-referente-internacional/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Entre mantarrayas y tiburones: Carolina Vargas, la estudiosa de la fauna marina antofagastina  que apuesta por la divulgación científica en grandes y chicos</title>
		<link>https://www.region2.cl/entre-mantarrayas-y-tiburones-carolina-vargas-la-estudiosa-de-la-fauna-marina-antofagastina-que-apuesta-por-la-divulgacion-cientifica-en-grandes-y-chicos/</link>
		<comments>https://www.region2.cl/entre-mantarrayas-y-tiburones-carolina-vargas-la-estudiosa-de-la-fauna-marina-antofagastina-que-apuesta-por-la-divulgacion-cientifica-en-grandes-y-chicos/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 23 Oct 2025 05:44:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[iphonerodrigo]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[FFMCS 2025]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://www.region2.cl/?p=69530</guid>
		<description><![CDATA[Oriunda del Valdivia, Bióloga Marina de profesión, la Dra. Carolina Vargas llegó a Antofagasta encantada por conocer la fauna marina local. Tras varios años en la Región y trabajando de la mano de la comunidad, el mar, la ciencia y [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><em><strong>Oriunda del Valdivia, Bióloga Marina de profesión, la Dra. Carolina Vargas llegó a Antofagasta encantada por conocer la fauna marina local. Tras varios años en la Región y trabajando de la mano de la comunidad, el mar, la ciencia y su pasión por los tiburones y las mantarrayas, hoy es reconocida por su trabajo como Directora del Programa de Conservación de Tiburones de la Universidad de Antofagasta, en donde ha desarrollado su trayectoria estudiando a los seláqueos. Un camino que la ha llevado incluso a desarrollar su faceta de escritora y divulgadora científica para niños, y que la ha posicionado como una reconocida estudiosa a nivel nacional, relevando la importancia de la fauna en los ecosistemas marinos, a quienes apoda con cariño “bichos”, y buscando el equilibrio en la convivencia de las diversas especies, a veces desconocidas, que viven en las aguas antofagastinas. </strong></em></p>
<p><strong>Esta es una pregunta con la que iniciamos todas las entrevistas, ¿Quién es hoy Carolina Vargas? </strong></p>
<p>La verdad es que yo soy de Valdivia, y viví siempre muy relacionada al mar. Estuve siempre conectada un poco con lo que es la pesca artesanal, con un terminal pesquero o con la feria fluvial, es como muy característica de Valdivia con los techitos de colores y toda la cosa. Y eso te permite a ti como niño o como como persona que tú puedas mirar muchas cosas diferentes a lo que normalmente ve una persona que trabaja en una oficina por ejemplo, o lo que puede ver un niño, que si no te llevan a ver algo así no lo vas a ver Y por ahí siempre estuvo el interés obviamente de saber de dónde provenían todas esas cosas, además que Valdivia al igual que Antofagasta siempre está llena de lobitos marinos, pelícanos, etc. Entonces como que siempre estuve metida en todo lo que es el mar y las cosas del mar, y así fue un poco como mi aventura hasta que llegué a estudiar a estudiar Biología Marina después en la Universidad Austral, allá mismo en Valdivia. Así que soy una mujer aventurera que no tiene mucho temor de los cambios o las cosas. He tenido hartos cambios, me fui a vivir al extranjero, estuvimos fuera siete años, seguí trabajando en todo ese tiempo sacando el postgrado con bichos de acá de Chile, de hecho, mi trabajo fue acerca de dos rayas comerciales acá en Chile, que son las únicas dos comerciales que hay acá. Entonces era súper importante, yo me llevé todos mis datos, todas mis cosas y se hicieron muestreos acá, pero siempre pensando en volver y poder hacer algo por los animalitos de acá que están tan, no sé si descuidados es la palabra, pero tan poco protegidos.</p>
<p><strong>Y es cierto eso, son poco valorados también.</strong></p>
<p>Lo que pasa es que la gente no siente una pertenencia con ellos porque no se ven, no es lo mismo salir a mirar un tiburón que probablemente no veas, a salir a mirar un delfín, una ballena que saltan y te mueven la cola y te hacen el tremendo show, o sea es inevitable sentir una conexión. Quizás cuando ves un bicho como eso, un tiburón, la verdad es que lo más probable es que lo llegues a ver por un evento muy especial, o si es que vas a mirar con mayor detenimiento un terminal, por ejemplo, quizás vas a pillar ahí algo como eso, pero si no estás metido mucho en el tema tampoco lo vas a ver, pero no lo vas a ver. Entonces bueno, después volvimos, estuvimos en Valdivia, en Serena y después llegamos a Antofagasta, que bueno, siempre fue la idea cuando volví a Chile, y de eso van 7 años.</p>
<p><strong>¿Y por qué Antofagasta?</strong></p>
<p>Porque a ver, el mundo de los tiburones y las rayas no es tan grande, no somos tantas las personas que trabajamos con estos animales. Ahora, nosotros trabajamos mucho tiempo en el sur con las rayas y todo, con la pesquería de rayas, sin embargo, la pesquería de toyos y de tiburones acá en Antofagasta es muy grande y no está documentada, no está en las estadísticas de pesca, no aparece en ningún lado. Bueno, entre los científicos nos conocemos unos con otros, y se presentó la posibilidad de que Carlos Bustamante viniera a trabajar acá ya pensando justamente en esta pesquería, por poder visibilizarla, y así es como llegamos nosotros a trabajar acá directamente. Eso sí, con la pandemia hubo que esperar un poquito antes de poder empezar a trabajar nuevamente con los pescadores y hacer un trabajo conjunto con ellos. En verdad inicialmente tampoco es fácil, pero por eso llegamos a Antofagasta, neta y exclusivamente por los tiburones, a ver qué es lo que estaba pasando y cómo podríamos mejorar la situación que está tan crítica para ellos.</p>
<p><strong>Creo que a diferencia de otras aristas en este caso hay que trabajar harto con comunidades, como nos comentaba, con los pescadores, los terminales pesqueros porque por desconocimiento hay prácticas en las que se incurren que generan daño a los ecosistemas. </strong></p>
<p>De todas maneras. El trabajo que nosotros hacemos, que hemos desarrollado siempre es en un contacto directo con los pescadores artesanales. Nosotros trabajamos con la fauna acompañante, digamos que ellos pescan cuando salen por objetivo, nosotros trabajamos con los desembarques, entonces tenemos una relación con los pescadores, una relación directa de confianza, y ahí es cuando cuesta un poco al inicio. Obviamente los pescadores no confían en uno, han tenido malas experiencias con universidades o con algún centro, entonces una tiene que crear el vínculo inicial para poder llegar a trabajar con ellos de una manera vinculada, cosa que cuando sale algún tiburón más grande o algún bicho que en verdad no sea el habitual, nos llaman por teléfono y así nosotros vamos. Se acuerdan de nosotros, o sea cualquier cosa nos están llamando, nosotros dejamos de hacerle muestreos diarios que hacíamos por parte de un proyecto y aún así igual nos llaman, igual vamos de repente a ver cómo están las cosas. Pero sí, es algo que uno tiene que aprender y es algo que nosotros nos preocupamos por compartir con los estudiantes también, que de nosotros sepan que no es llegar e ir a un terminal pesquero y decir “Oye, yo quiero muestrear este bicho”, no, tienes que tener el tiempo de conocerlos, de conversar con ellos, de trabajar con ellos para llegar a un vínculo de confianza. Por ejemplo nosotros trabajamos muy de la mano con Sernapesca, tenemos una relación bien estrecha que se ha generado por este tema de tiburones. Hay que recordar que en verdad los tiburones al no ser animales protegidos, no es que sean parte de Sernapesca, en verdad no son parte de los animales que están protegidos. Aún así, por lo menos acá en la Región se ha generado una relación muy bonita que nos permite trabajar en conjunto bastante, no sólo con tiburones, sino que también se ha prestado para que ellos vengan al laboratorio que nosotros tenemos, y vienen a hacer disecciones de lobito, algunos chungungos, entonces sí, la relación está y en verdad uno tiene que estar abierto a hacer eso. Muchas veces está el concepto de que el investigador o el científico trabaja entre cuatro paredes, es muy encerrado, como que no permite que nadie entre, pero en verdad el trabajo, por lo menos para nosotros, así no funciona, no sirve, nosotros trabajamos directamente con los pescadores y con la comunidad.</p>
<p><strong>Y debe ser un trabajo arduo porque Antofagasta no es solo la ciudad, la costa acá es larga, hay caletas, terminales, muchas comunidades distintas. ¿Cómo se abarca eso desde la perspectiva de ustedes?</strong></p>
<p>Igual es difícil de repente poder cubrir todo, porque uno de los problemas que tiene también, y creo que es muy transversal en todas las ramas científicas, es de repente el financiamiento, el cómo finalmente uno idea proyectos, o tiene toda la intención o las ganas de pero no están las lucas para poder, en el fondo, llevarlo a cabo o ejecutar.</p>
<p><strong>Eso es un tema recurrente, ¿Cómo siente que está funcionando el mundo científico en temas de financiamiento? ¿Es complejo obtener recursos aún, ahora es más sencillo, cómo lo ve?</strong></p>
<p>Es complejo, es súper complejo, especialmente en algunas áreas más que otras, o sea, hoy en día todo el tema de, no sé, de la minería o de la astronomía, obviamente están recibiendo muchos fondos, porque están muy en la palestra. Si lo veo enfocado más en el área particular de nosotros estamos hablando de animales que se conocen muy poco, hace un par de años atrás no se sabía que había tantos, o sea, uno sí, pero la comunidad no sabía que había tantos tiburones acá en Chile, menos acá mismo en la Región. Nosotros ganamos proyectos pero también postulamos muchísimos otros, pero lamentablemente no somos focos de interés para algunos fondos y hay que ir explorando diversas alternativas. Pero es una cosa que le pasa a todos los investigadores, a todos los científicos, que terminan corriendo en las tarjetas de crédito personales para hacer cosas, entonces claro, a veces uno quiere salir más, no a muestrear como tal, pero sí ver a los colegios, ferias, ir no sé a Mejillones, a Taltal, Tocopilla. Hemos estado tratando de salir, pero eso es todo a costo personal, o sea, uno se va en su auto, se lleva sus cosas, el muestreo corre por uno. Pero eso es porque uno tiene ganas de hacerlo, ganas de que se conozca, de que generalmente no porque no existan las lucas voy a seguir encerrado en mi oficina. Eso es algo muy personal del laboratorio de nosotros, o sea, tratar de siempre, dentro de lo que se pueda, hacer actividades de divulgación, de vinculación, independiente de que si hayan mayores fondos o no. Ahora, para hacer proyectos grandes, puntuales, claro, obviamente se necesita muchas otras lucas para diferentes cosas, pero el hecho de que digan que no, tampoco es una excusa como para no seguir intentándolo. Uno sigue y sigue porque es porfiado, y hasta que logra ir sacando de aquí un fondo más pequeño por acá, quizá un fondo no muy grande, pero un fondo más pequeño por aquí, otro por acá, otro por aquí, recortando y habiendo ganas, habiendo cariño a lo que uno hace, yo creo que uno logra cosas igual y eso a veces es mucho más satisfactorio.</p>
<p><strong>Ahora voy a volver un poco a la parte de Carolina de Valdivia, y esta es una pregunta que yo he hecho harto igual… Cuando somos niñas o cuando estamos creciendo, las familias siempre tienen esta percepción de ¿Qué vas a estudiar? ¿Qué quieres ser cuando seas más grande? Y las opciones típicas que aparecen son carreras tradicionales, pareciera ser que la ciencia no es opción primordial para las familias. ¿Cómo fue la recepción de la familia al enterarse de este sentir científico? ¿Y cómo nace este sentir, desde niña, desde el colegio, desde la universidad?</strong></p>
<p>Yo no tuve esa parte romántica de “Yo siempre supe que quería estudiar biología marina”, no, no fue así. Ahora, sin embargo, toda mi vida yo quise o supe que quería algo relacionado a las ciencias y a la biología. Yo creo que a todos nos pasa cuando estás en enseñanza media, como que te preguntan tanto que llega un momento en que tú no dices nada, es como “No me preguntan porque estoy preocupada por los puntajes, por las notas, por no se qué”, y eso es un estrés. En verdad yo creo que todos pasan por esa parte, algunos claro, lo tendrán súper claro de mucho antes, pero cuando yo dije que quería estudiar Biología Marina o que me había inscrito, en verdad la recepción fue buena, o sea me dijeron ¿Si, segura? Yo nunca tuve afortunadamente unos papás que me dijeran “No, tienes que estudiar esto, tienes que a lo otro”, no, al contrario, siempre fue como “Lo que quisieras hacer, lo que te guste dentro de las posibilidades que hay”. Yo me quedé en Valdivia porque las situación económica no era como para salir, y había tantas carreras en la Universidad Austral que cómo alguna no me iba a gustar. En ese tiempo estaba muy en auge lo que es la agricultura, el salmón, los cultivos. Si yo pienso en mi familia, somos muy poquitos los que somos de las carreras no tradicionales, hay mucho médico, mucho kinesiólogo, no sé, carreras que son como las clásicas, habemos uno que otro que estudiamos, no sé, Biología Marina, otro estudió arte y no sé qué, somos como las ovejas negras. Sin embargo nos ha ido bien, hacemos lo que nos gusta, uno no estudia Biología Marina para volverse millonario, pero sí para hacer las cosas que realmente te gusta hacer. Y bajo ese concepto yo creo que mi familia no puede estar más contenta con la decisión que yo tomé en su momento, porque me ven que hago lo que yo quiero, me ven que vivo bien, que vivo tranquila y que lo que hago lo hacemos con el corazón. Yo soy una afortunada de decir que hago lo que me gusta y que vivo feliz haciendo lo que me gusta.</p>
<p><strong>Voy a preguntar desde el desconocimiento porque me he llevado sorpresas acá, pero si hablamos de Biología Marina desde la perspectiva actual, ¿Es una carrera que es más masculina o una carrera más femenina? ¿O estamos ahí par y par?</strong></p>
<p>Yo creo que hoy en día estamos muy par y par, de hecho yo tengo el recuerdo cuando yo entré a la carrera de Biología Marina, entre el 2000 y el 2005, éramos más mujeres que hombres. Hoy en día, bueno, siempre se ve una tendencia, y hay que ir viendo año a año, pero se ve una tendencia a mantener un equilibrio, a veces un poco más de hombres quizás. Yo creo que es una carrera que ya no tiene el estigma de antes, que era como más masculina al ser más relacionado de repente a faenas, tener que embarcarse o a estar muchos días en el mar. Yo creo que ha cambiado un poco la percepción, que ya no es tan masculina como fue en su momento. Bueno, lo mismo pasa mucho en el área laboral, o sea, hay más mujeres de mar también, y hay muchas mujeres buzo también, entonces ha ido cambiando en general. Yo creo que igual va un poco de la mano con el hecho de, y lo he escuchado y me da una pena enorme cuando converso con niñas más pequeñas, cuando vamos a hacer charlas y todo, o han venido a la universidad, vienen de un trasfondo social también en que los papás no las dejan aspirar a ciertas carreras o ciertas áreas, entonces creo que también por ahí puede ir un poco de la mano el hecho de que no lleguen tantas mujeres porque ya desde chicas les vienen metiendo en la cabeza que tienes que estudiar ciertas carreras. Y a mí me da una pena enorme y trato de decirles que pucha, que en verdad dentro de lo posible estudian ellas lo que ellas quisieran estudiar, más que lo que te estén diciendo. Pero bueno, yo creo que hoy en día hay muchos programas que están buscando que las niñas puedan mirar más allá, incluso más allá de lo que les están diciendo en los hogares o que no son capaces o que tienen que mirar ciertas áreas solamente, y por A,B,C motivo creo que por ese lado también podrían haber menos mujeres en algunas carreras, pero tengo toda la esperanza de que está cambiando, y va a seguir cambiando, y que con todos los programas científicos a nivel local, regional y de país, eso va a ir mejorando, o eso espero.</p>
<p><strong>Y bajo esta misma arista, en el área de investigación, ¿Siente que hay alguna dificultad distinta en las mujeres que deciden estudiar posgrados, que deciden irse del país? Algunas entrevistadas me decían que, por ejemplo, para las mujeres sigue habiendo una carga, sean o no sean madres, distinta a la que existe en hombres, especialmente cuando implica irse de Chile a estudiar un postgrado, un doctorado…</strong></p>
<p>A ver, sí, yo creo que sí hay todavía dificultades. Las mujeres de por sí son mucho más, somos más arraigadas, lo que es la familia cuesta un poco más algunas que otras dejar esa. Los hombres son como mucho más, a ver, ¿cómo decirlo? Como que no ven tanto las consecuencias quizás de las cosas. A todo nivel siempre ha sido igual, uno como que le da más vuelta a las cosas, aunque yo cuando me fui, no me fui sola-sola, entonces fue más fácil.<br />
Sin embargo, estando allá conocí muchas investigadoras científicas que se iban a hacer su postgrado y la verdad, iban con mucha ilusión, mucha expectativa. Obviamente el tema de ser mamá es otra cosa, si hablamos de mujeres solamente ahora sí, por ejemplo, a ver, hoy en día, no sé, para postular a becas y todo, hay como porcentajes para las mujeres y para los hombres. Yo no sé si es una cosa muy personal, no sé si estoy tan, tan, tan, tan de acuerdo con esos cambios, porque igual generan resentimiento muchas veces o no está tan bien visto, porque surge este comentario de “Ah no, pero es que le dan por ser mujer”, y a veces la competencia no es justa, a veces sí, pero hay que saberla jugar nomás. El tema de ser mamá sí, claramente es un tema, yo fui mamá cuando estaba terminando mi doctorado y a mí me costó reinsertarme, de hecho, no estoy completamente reinserta. Yo trabajo por proyectos, pero por una cuestión de decisión personal también, yo decidí trabajar el tiempo en el que, por ejemplo, mi hija está en el colegio y poder estar por ahora disponible para cuando ella me necesite, pero esa fue una decisión personal a nivel de familia que tomamos nosotros. Pero una vez que pueden volver a trabajar, obviamente se echa de menos. Ahora, ¿Por qué te digo, también fue una decisión personal? Porque obviamente se te castiga mucho cuando desapareces en la ciencia, dejas de publicar, ya sea por el tema que sea, yo después del doctorado me alejé, dejé de publicar con la misma frecuencia y obviamente a la hora de querer volver a trabajar eso jugó en contra, pero al final de cuentas se puede, nosotros somos fuertes, somos resilientes y eso habla más de nosotras que del resto.</p>
<p><strong>Ahora respecto a la trayectoria, a esta carrera en el área de la biología marina ¿Hay algún momento que haya sido un antes y un después? Quizá desde una arista positiva.</strong></p>
<p>Sí, o sea, yo creo que el que se haya dado la posibilidad de ver las realidades estando en el extranjero te marca un antes y un después a la hora de volver acá y hacer tus cosas acá. Las haces distinto, las haces con más ganas, porque te das cuenta que en verdad estamos tan alejados de la manera de hacer ciencia de otras partes que quieres lograr hacer lo mismo, entonces claro que hay un antes y un después, porque uno se vuelve porfiado, si allá se puede, yo también voy a poder hacerlo acá, tengo todas las herramientas para poder hacerlo acá, los contactos, las cosas. Yo creo que es un antes y un después, la manera de ver las cosas, ver la ciencia. ¿Y por qué lo digo? Porque a nivel acá uno se mata trabajando, se desgasta trabajando y a veces no compensa. Cuando te das cuenta que en otras partes del mundo la gente no se mata trabajando, sino que trabaja para vivir, lo ves distinto porque tu horario o tu tiempo lo dedicas realmente a eso para poder después tener tiempo libre, tiempo familiar, con los amigos, los hijos, etc. Entonces nosotros tenemos eso, nosotros no trabajamos en casa, trabajamos en la oficina y está bien hacerlo así. Yo creo que muchas veces se comete el error de que bueno, tú estás trabajando en la casa después del horario, entonces yo creo que hay que buscar el equilibrio, ese equilibrio nosotros lo encontramos teniendo un antes y un después por fuera, me gustaría que fuera acá también, porque no todos tenemos la posibilidad de salir y ver otras realidades, pero eso fue un antes y un después grande. Ahora, si lo llevamos más al área laboral de uno, no sé, llegar a Antofagasta y ver en el terminal que habían tantos tiburones, nunca lo pensé y fue también un antes y un después, o sea, como decir “Wow, aquí se pesca mucho”. En ninguna parte se habla de esto, o sea, no está ni siquiera en la estadística de pesca no está en ninguna parte y se hacen poco en comparación a otras cosas, pero para uno que sabe más o menos de estos animalitos, uno sabe que es harto lo que se pesca y eso también genera un antes y un después en el hecho de decir “Pucha, hay que hacer algo, hay que hacer algo con los bichos”. Vamos a ser porfiados, vamos a seguir, vamos a seguir, vamos a seguir hasta que algo se pueda hacer.</p>
<p><strong>Y además lidian con otra cosa, porque el tiburón tiene una caracterización negativa, esta figura malvada, de la música tétrica… </strong></p>
<p>Muchos crecieron con tiburón, yo ya crecí más con Megalodón, que son entretenidas, pero en su momento fueron de terror, así máximo y la gente hasta el día de hoy le tiene miedo y lo va traspasando generación en generación, además que si piensas tú, de las interacciones, a nosotros no nos gusta llamarlo ataque, hablamos de interacciones del tiburón y el humano, que terminan en muertes, en verdad son poquísimas, pero son muy bulladas porque hay un morbo de “El tiburón mordió a tal”. Pero en verdad muere más gente por, no sé, por un montón de otras cosas, pero cuando muerde un tiburón a una persona, obviamente está ese concepto de que se come a las personas, que tampoco es así, o sea, uno muere desangrado porque la herida es grande, porque el tiburón que logra hacer eso es un tiburón grande, pero los grandes son siete especies en el mundo de las 1500 que hay, tuviste la mala suerte nomás. Pero por ejemplo, yo que tanto tiempo viví en Australia, si tú le preguntas a la familia de algún surfista que lamentablemente tuvo un encuentro que terminó en una muerte, ellos jamás te van a pedir que maten ese tiburón, que lo persigan, porque son personas conscientes de que ellos están en el entorno del animal, entonces si lamentablemente pasó algo así, pucha, se siente, pero lo entienden de una manera tan distinta a como uno ve los comentarios en redes sociales de acá, es como “No, tienen que hacer algo, no sé qué cosa”. Pero en verdad nosotros nos estamos metiendo en su ambiente, o sea, ellos no salen a la playa para hacerte daño, tú te metes al agua y lamentablemente a veces las condiciones no son las esperadas.</p>
<p><strong>Ahora, pasando a otro tema, pero dentro de la misma línea de investigación, ¿Cómo cree que se podría fomentar el hecho de que más niñas, adolescentes y futuras profesionales se interesen en el área de la ciencia? ¿Cómo lo fomentamos, cómo lo acercamos?</strong></p>
<p>La biología marina en verdad es súper diversa y es súper grande, o sea hay muchas áreas que trabajan con biólogos marinos, desde lo más microscópico a lo más macro, desde virus, desde bacterias, desde algas, o sea es enorme. Por ejemplo, si yo empiezo a pensar solamente en los compañeros que yo tuve en la carrera, hay una infinidad de pelos diferentes. Yo creo que falta mucha más divulgación, es algo que se habla mucho hoy en día, está muy en la palestra también, pero ¿Qué falta? Yo siempre alego cuando en los colegios hacen estas expos vocacionales o cosas, que mandan a las personas de admisión que están interesadas en que claro, tú entres a la universidad, pero no te va a hablar de una carrera en particular, o sea sería mucho más distinto si tú llevarás estudiantes de la carrera a conversar, por ejemplo, de qué es lo que hacen, en qué se puede trabajar. Una vez tuvimos estudiantes de terceros medios y los paseamos por toda la facultad con los distintos profesores y las distintas cosas, y les explicamos que todos hacemos cosas diferentes y quedaron para adentro, porque en verdad no tenían idea que un biólogo marino podía hacer esto o lo otro o lo demás. O sea que haya biólogos marinos en los salares, que hayan biólogos marinos en la minería, que haya biólogos marinos en el mar, o que solamente sean de cosas microscópicas, de virus, en verdad como te digo, súper diversas, quizás es poco conocida y ahí hemos fallado un poco, pero yo creo que muchas veces el boca a boca ayuda. Yo creo que por ejemplo el trabajo que hacemos como programa de conservación, llevar a los estudiantes a que estén ahí en las ferias, ayuda a que haya conversación también con ciertas, con la comunidad en general, saber que también está esa posibilidad ya sea para las niñas, para el niño, pero que fomente un poco más el que conozcan que también está la carrera acá por lo menos.</p>
<p><strong>Nos van quedando dos preguntas, una es más introspectiva, es si desde niña se vio siendo lo que es ahora. ¿Pensó alguna vez que sería científica, que estaría estudiando tiburones, mantarrayas? </strong></p>
<p>No, yo creo que no. Yo creo que nunca me vi haciendo lo que hago y que lo hago con tanto amor a estos bichos, y es muy bonito también porque habla de cómo uno va cambiando, se va moldeando a lo que te hace feliz y en eso yo soy súper enfática con mi hija, de que ella ojalá logre ser lo que ella quiera ser, pero que la haga feliz, que sea feliz haciendo, que significa ir cambiando un poco obviamente los gustos de ahora con los gustos de más adelante, que está bien, así uno crece y se va moldeando. Yo creo que me vi haciendo cosas, como que todas queremos hacer cambios, queremos dejar la huella, pero nunca me vi trabajando con tiburones como lo hago ahora, o nunca me vi estudiando en el examen, o nunca me vi haciendo divulgación y trabajando con niños y me gusta tanto o más que solo la investigación, me gustan ambas cosas y esa parte es bonita porque también me ha permitido poder incluir a mi hija en muchas de las cosas y actividades que hacemos nosotros para que ella vea también que ella puede hacer grandes cosas. Si hay algo que tratamos de hacer mucho con los niños es que por ejemplo, hubo un tiempo para la pandemia sobre todo que acá en condominios habían muchos niñitos de la edad de mi hija que ahora va a cumplir nueve, y nos íbamos a la playa todos los padres, y de ambientes laborales distintos, entonces nosotros nos dedicamos a mirar los bichitos, las rocas y cosas que para uno están en el día a día, pero te das cuenta que para ellos no, entonces les enseñábamos y podíamos pasar la tarde entera hablando de cangrejitos, de las cositas, del por qué esto, del por qué lo otro, de cómo se ve, cuál es la diferencia y están anticipando al final del día. Antofagasta, a pesar de ser una ciudad que está en la costa, que tiene playa al lado, la gente ocupa las playas para ir a tomar tecito, hacer parrilladas u otras cosas, pero no observa lo que hay en las rocas, y que puede ser súper entretenido. Entonces claro, esa parte yo igual creo que ha ido cambiando un poco, pero cuesta, porque siento que el antofagastino no mira el mar teniéndolo al lado, o no lo quiere de la misma manera en que otros lugares quieren su ecosistema.</p>
<p><strong>La última pregunta está relacionada con el mensaje que le queremos dejar a las futuras científicas…. ¿Qué mensaje le dejaría a esas niñas, adolescentes que quieren dedicarse a la ciencia, sea en el área que sea, pero que sienten temor, o que no saben cómo llegar a la ciencia? </strong></p>
<p>Hoy en día cuando involucra a la familia es difícil, es mucho más difícil, pero yo creo que hoy en día hay muchas más posibilidades de financiamiento para poder estudiar, que busquen lo que les apasiona. Yo creo que no todos nacemos para ser científicos, pero todos nacemos para preguntarnos cosas, y las preguntas se resuelven con ciencia, sea en el ámbito que sea. Obviamente algunos tenemos mentes más matemáticas, más biólogas, más aquí, más allá, pero que no sea una limitante el que te digan qué debes hacer, sino que se pregunten realmente cómo me veo en el futuro, haciendo qué, y después tratar de poder apostar por responderte estas preguntas que te puedan surgir en la vida de cosas tan básicas, ¿Por qué el cielo es azul? Hasta no sé, ¿Qué habrá escondido en este lápiz? Yo creo que el sentimiento de que seas lo que quieras ser y que nadie te diga lo contrario, que nadie te pare, que nadie te frene, es que busques lo que te apasiona, que busques lo que te haga feliz y de ahí vemos cómo lo logramos, pero que la familia no sea de repente una traba. Yo se los digo acá a los estudiantes de repente cuando dicen “No, yo iba a estudiar otra cosa”, o “estudié otra cosa primero pero que en verdad me gustaba esto, pero no me apoyaban mucho”. Bueno todo es experiencia. Ahora, estaban en carreras porque venían con el hecho de que la presión de la familia pesa, porque querían que estudiaran otras cosas, y terminan estudiando un semestre, dos semestres, pero no son felices porque no es lo que ellos quieren. Ahí tienes dos opciones, o terminas una carrera y trabajas toda tu vida haciendo algo que en verdad no querías, o conversar y hablar y hacer lo que realmente quieres hacer. A mí sí siempre me dijeron que no en muchas cosas, pero nunca me dijeron que no a lo que quisiera ser mientras me haga feliz, ellos me iban a apoyar de la manera que pudieran, entonces es como eso el mensaje. Hoy en día hay muchas más posibilidades para lograr hacer lo que queramos hacer y responder todas nuestras preguntas y fomentar la curiosidad, ese bichito que todos tenemos dentro de poder responder preguntas y eso, que nadie te detenga en verdad, básicamente que nadie te detenga y que hagas lo que tú quieres hacer.</p>
<p><a href="https://www.region2.cl/category/ffmcs-2025/" target="_blank"><img src="https://www.region2.cl/wp-content/uploads/2025/11/NEWBANNEERMUJERESMASTER-ezgif.com-resize.gif" alt="" border="0" /></a><br />
<a target="_blank"><img src="https://www.region2.cl/wp-content/uploads/2024/05/BANNER-R2TV-test-15-fps.gif" alt="" border="0" /></a></p>
<p><a href="https://www.mixcloud.com/live/live2radio/" target="_blank"><img src="https://www.region2.cl/wp-content/uploads/2022/03/BANNER-LIVE-2-RADIO.gif" alt="" border="0" /></a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.region2.cl/entre-mantarrayas-y-tiburones-carolina-vargas-la-estudiosa-de-la-fauna-marina-antofagastina-que-apuesta-por-la-divulgacion-cientifica-en-grandes-y-chicos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>De Volcanes, Norte y Geología: La historia de la volcanóloga que creó, junto a sus amigos, Ckelar Volcanes</title>
		<link>https://www.region2.cl/de-volcanes-norte-y-geologia-la-historia-de-la-volcanologa-que-creo-junto-a-sus-amigos-ckelar-volcanes/</link>
		<comments>https://www.region2.cl/de-volcanes-norte-y-geologia-la-historia-de-la-volcanologa-que-creo-junto-a-sus-amigos-ckelar-volcanes/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 15 Oct 2025 19:00:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[iphonerodrigo]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[FFMCS 2025]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://www.region2.cl/?p=69515</guid>
		<description><![CDATA[Oriunda de Atacama, geóloga de profesión, pero con una vida dedicada al estudio de los volcanes en el Norte del país, Susana Layana hoy académica investigadora de la Universidad Andrés Bello. Su trayectoria es altamente conocida, especialmente por ser una [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><strong><em>Oriunda de Atacama, geóloga de profesión, pero con una vida dedicada al estudio de los volcanes en el Norte del país, Susana Layana hoy académica investigadora de la Universidad Andrés Bello. Su trayectoria es altamente conocida, especialmente por ser una de las fundadoras de Ckelar Volcanes, una idea que comenzó en un grupo de amigos y que hoy se erige como el Instituto Milenio de Investigación en Riesgo Volcánico más reconocido a nivel nacional, cuyo impacto que ha trascendido fronteras. Su vida se traducido en terrenos, altura, comunidades, y amor por los macizos. </em></strong></p>
<p><strong>¿Cómo se describe hoy Susana Layana?</strong></p>
<p>Hoy creo que soy una investigadora más posicionada en mi área y alcancé lo que muchas veces es como un poco obvio, pero que es muy difícil de conseguir, que es una plaza académica en una universidad. Creo que eso es algo que en general a los investigadores nos cuesta en Chile, la cantidad de universidades no es tanta, somos muchos doctores dando vuelta en distintas áreas, entonces conseguir una plaza de tiempo completo, fijo, indefinido, es súper complicado. Creo que estoy como en esa etapa ya de que no necesito seguir demostrando quién soy, ya estoy en esa posición y ahora es como solo ir para arriba.</p>
<p><strong>Quiero ahondar un poco en la trayectoria de la volcanología, que es un área bien específica. ¿Cómo nace todo este amor por los volcanes, por el Lascar, por el proyecto que terminó siendo lo que hoy es Ckelar Volcanes? Porque hay una seguidilla de acciones que ha ido desarrollando enfocadas en esa área.</strong></p>
<p>Yo entré a estudiar geología en la Universidad Atacama en Copiapó, porque yo soy de allá y siempre mi idea fue estudiar geología, pero más como la ciencia, yo no quería ese enfoque que se le da en los medios que es geología aplicada a minería. Yo siempre quise entender lo que nos rodeaba, la ciencia detrás de la geología, y dentro de mi carrera tuve la opción de trabajar con un vulcanólogo que es Felipe Aguilera, que desde ese momento hemos trabajado juntos. Obviamente dentro de la carrera enseñan un abanico de áreas que son acordes a nuestra carrera y claro, me gustó volcanología porque es una ciencia poco común, más arriesgada. No sabía mucho hasta que tuve los primeros cursos y cuando terminé de ir a terreno por un electivo, ya me terminó de convencer que eso era lo que a mí me gustaba.</p>
<p><strong>Tal como comenta, no es el camino común. O sea, muchos geólogos estudian enfocados en ir a trabajar a minería, en estudio de suelo, en un área como más productiva, pensando en un área productivo &#8211; laboral, no en un área de investigación académica. ¿Esto cómo fue recibido también por los pares, por la familia, por los cercanos?</strong></p>
<p>La verdad mi familia siempre me ha apoyado en todo, de hecho cuando yo entré a estudiar Geología en la universidad, la carrera recién llevaba dos años, era muy nueva, y contra todos los riesgos, que muchas veces las carreras no pueden funcionar, se pueden cerrar a mitad, yo aposté por eso, por quedarme cerca de mi familia. Siempre he sido muy matea para mis cosas, muy ordenada, entonces mi familia nunca ha cuestionado mucho mis decisiones, siempre entienden que mis decisiones son tomadas ya muy pensadas y procesadas, no son al voleo y siempre el apoyo ha sido full. Entonces cuando tuve la opción de hacer otra cosa, yo sabía que mi carrera era como el inicio, porque para mucha gente la carrera tener el título es el inicio de tu vida laboral, pero para mí era como el inicio para seguir mis estudios de postgrado y especializarme.</p>
<p><strong>¿Y Geología siempre fue la primera opción?</strong></p>
<p>Siempre fue ligado a ciencia, de hecho, en primero o segundo medio me gustaba mucho la química y la física, siempre fue esa mi área, más de ciencia. Y cuando vi lo de Geología, porque no la conocía, piensa que en ciudades chicas muchas veces las opciones son las carreras muy estándar como ingeniería, derecho y así, y cuando yo conozco Geología me gustó porque es una mezcla un poco de toda la ciencia, de matemáticas, físicas, químicas, no sé, un poco de todo y por eso me terminó de gustar.</p>
<p><strong>Eso es algo que hemos hablado con otras entrevistadas también, que a los jóvenes se les inculcan carreras tradicionales, derecho, ingeniería, medicina, o incluso a aquellos que se les inculca estudiar carreras con bases más científicas, lo hacen impulsándolos a trabajar en minería, porque van a ganar bien, pero no en el desarrollo de la investigación, de la ciencia. </strong></p>
<p>Sí, o sea, piensa que si bien yo quería estudiar, siempre pensé en que tenía que seguir estudiando para especializarme, que mi título no iba a ser suficiente. Llega un momento en la universidad en que tú no sabes lo que tienes que hacer, o sea, no le tomas el peso, quizás te tiene que ir bien, que tienes que luego postular a becas, que necesitas contactos, entonces eso finalmente. Y ese es un problema yo creo del sistema, que todavía el fin es el título y ahí termina, pero hay más opciones, hay postgrados, diplomados, lo que sea. Quizás no tuviste la suerte de conocer ese mundo de forma más anticipada en los primeros años, mucha gente llega más adelante y ya no tiene el curriculum para postular a becas por ejemplo, porque no se fueron por esa vía y no es porque no les interesa o porque no tienen las capacidades, simplemente que o desconocían o no se dieron las oportunidades, y creo que ahí la falta de información juega un rol en contra, en general.</p>
<p><strong>Hace un rato hablábamos que gracias a este electivo y este trabajo junto a Felipe había encontrado el cariño por los volcanes, ¿Cómo empieza este desarrollo de la volcanología desde los tiempos estudiantes a ya materializarse como una carrera y una trayectoria en volcanología? </strong></p>
<p>Mi práctica yo la hice en un proyecto científico de volcanes, de hecho mi tesis la hice relacionada a los volcanes. Siempre mi foco de investigación fueron los volcanes, no hubo otra área de investigación en donde yo trabajara. Entonces dos años antes de egresar de mi carrera yo ya estaba ligada en proyectos científicos, como ayudante técnico, como asistente de terreno, de laboratorio, y cuando yo estaba en esa etapa, estaba con dos colegas más con los que todavía trabajo que es un grupo que se ha formado desde muy, muy pequeños, en el sentido de casi desde la ignorancia de la vulcanología, hemos ido aprendiendo juntos. Postulamos el mismo programa de doctorado, quedamos en la misma universidad, entramos a la carrera los mismos, salimos los mismos, entramos al mismo posgrado los tres, y de allí es que finalmente se termina formando Ckelar, porque como grupo todos teníamos la convicción muy clara y hasta el día de hoy seguimos trabajando juntos. Entonces para mí también es muy gratificante el tener ese soporte, que muchas veces la gente lo ve como una competencia, pero para mí, mis colegas o mis pares son mi soporte, Yo no los veo como una competencia, porque iniciamos esto muy pequeños, juntos.</p>
<p><strong>Y desde Copiapó, desde la Universidad de Atacama hasta Antofagasta, ¿Cómo fue ese proceso? ¿Cómo se da?</strong></p>
<p>Se da porque queríamos hacer un postgrado, lo hablamos como grupo y solo teníamos tres opciones, porque el postgrado, el doctorado en Geología, solo lo tiene la Universidad Católica del Norte, la Universidad de Chile y la Universidad de Concepción, y nos pasó un poco la cuenta, esto que te contaba de no saber mucho, porque nosotros en la primera convocatoria, es decir, una vez que egresamos, postulamos, quedamos fuera de bases y fue porque la universidad nos entregó mal un documento, entonces ahí tú también te das cuenta que las universidades por mucho que están insertas en el sistema, también dependen de cuánta gente de esa propia universidad hace postgrado y claramente para esos años, 2016 o por ahí, la Universidad de Atacama estaba mucho más atrás en investigación que ahora. Yo creo que quizás nosotros éramos los primeros en mucho tiempo que pedían documentos para postular a la beca, y nos tocó la mala suerte de quedar fuera de bases porque nos entregaron mal el mismo papel a los tres, pero era lo que queríamos. Entonces perdimos entre comillas un año, cada uno pituteó como pudo para mantenerse ese año y volvimos a postular y nos ganamos la beca los tres inmediatamente. La beca es muy competitiva y nosotros quedamos súper arriba, teníamos el currículum para ganarlo en la primera vuelta, pero por un tema que no dependía de nosotros, fallamos y la primera vuelta la habíamos postulado en la Chile, y luego averiguando bien y pensando en que nuestro trabajo se centraba en el norte y Felipe entraba a trabajar en la Universidad Católica del Norte, los tres decidimos postular a la Universidad Católica del Norte; siempre las decisiones han sido tomadas como grupo finalmente.</p>
<p><strong>Me imagino que la llegada desde Copiapó a Antofagasta igual no es un cambio tan abismal, y que universitariamente hablando, el contexto tampoco es tan distinto. Hablamos de este grupo de amigos, de colegas, ¿Cómo nace a raíz de esto Ckelar? ¿Cómo se materializa? Porque actualmente son muy conocidos, tienen una excelente reputación en el norte, buen posicionamiento en el mundo científico, en prensa, tienen el Instituto Milenio, hacen vinculación con comunidades, con colegios, y se convirtió en una institución súper sólida. ¿Cómo un grupo de amigos apasionados por los volcanes termina formando este proyecto?</strong></p>
<p>Yo creo que aprovechamos el nicho de cierta forma. En Chile en general, en términos mundiales, la geología es una rama o es una subdivisión que es bien reciente, estamos hablando quizá de la década de los ochenta, setenta, entonces es una carrera que en general es bastante joven, una especialización, mejor dicho, bastante joven y que claro, de cierta forma era un nicho que teníamos. En Chile son súper pocas las personas        que están estudiando el pregrado pensando en un posgrado, pensando en esta especialización, pero de hecho hasta que nosotros salimos éramos muy pocos volcanólogos, me refiero con un postgrado formal en el área. Entonces lo que hicimos fue aprovechar los contactos que teníamos afuera con nuestro trabajo, porque pasa eso que te reconocen más afuera que en tu propio país ¿Verdad? Entonces nosotros aprovechamos los contactos, la buena onda, la buena disposición de la gente de ayudar a los países latinos, porque tenemos muchos menos recursos. Nos aprovechamos un poco de eso e impulsamos este grupo que primero nos autodenominamos como Grupo de Investigación Volcanológica, algo así, y finalmente se concreta Ckelar cuando nos adjudicamos el FIC-R (Fondo de Innovación para la Competitividad Regional), ahí ya tuvimos que ponerle un nombre más formal y decidimos que fuera Ckelar.</p>
<p><strong>¿Cómo han tomado el recibimiento en la comunidad? El trabajo que han hecho con el Lascar es bien conocido, los llaman cuando hay activaciones de volcanes en la región e incluso en el país, estuvieron hace poco en Puerto de Ideas, van a los colegios, hacen actividades en distintas comunas ¿Cómo han vivido ese proceso?</strong></p>
<p>Yo creo que cuando inició esto de crear un grupo siempre fue copiando modelos fuera de Chile, en el sentido de que en el extranjero tú tienes mucha gente que sabes que es muy conocida y que entregan su conocimiento sin nada a cambio, te tienden la mano, y nosotros queríamos hacer lo mismo. Cuando se formó el grupo la premisa erea qué sacas con hacer ciencia si queda para un grupo de personas que son especialistas y no avanza más allá, El impacto final de uno como científico tiene que ser aportar en la sociedad, en la cultura, en el área que sea, en la medicina, en la salud, que en el caso nosotros es el tema de los volcanes y que la gente conozca su territorio y sepan cómo reaccionar ante posibles eventos. Entonces nuestro foco era claro, trabajamos, publicamos, pero ¿Y cuál es el impacto real? Ahí empezamos a generar estas ferias de que la gente nos conociera más, pero más importante que la gente conociera lo que tenía cerca de ellos, porque en la Región de Antofagasta hay muchos volcanes, y en las ferias nos empezamos a dar cuenta que la gente no tenía idea.</p>
<p><strong>Claro, hay un trabajo territorial bien importante considerando a las comunidades, que incluso tienen sus propios nombres para los volcanes, porque los rodea una mística distinta, de su cultura, sus creencias, su forma de vivir en el territorio. Además han estado trabajando con instituciones gubernamentales, enfocadas en planes de contingencia, de mapeo, y hay muchos de esos factores que la gente desconoce, porque finalmente Antofagasta no es solo minería. </strong></p>
<p>El foco siempre fue como poder tener recursos, porque hacer ciencia en Chile es súper difícil, los recursos son súper limitados, muchas veces depende del gobierno de turno, entonces es como que tenemos todo en contra, y hay que volverse busquilla, tratar de buscar fondos de donde se pueda y ahí surge la idea de hacer este FIC-R.</p>
<p>Pero claro, la importancia del FIC-R es que si bien son dineros del Gobierno Regional, tienen que impactar finalmente en la Región, entonces para nosotros hacer un paper no tiene un impacto regional, o sea en términos de la comunidad, y ahí surge obviamente el tratar de acercarnos a las comunidades. Hay que entender también que la gente es súper celosa de su conocimiento, de sus ancestros, de sus tierras, entonces fue un trabajo de hormiga que tuvimos que hacer con varias comunidades hasta que las confianzas se ganaron, y se pudo empezar a trabajar de forma más compenetrada finalmente, porque ellos nos aportan lo que tú dices, los nombres, los volcanes, muchas veces relatos ancestrales de ellos, de cómo han reaccionado ante erupciones que obviamente a nosotros nos sirven y nosotros los apoyamos, lo que ellos puedan necesitar de nosotros. Nosotros tampoco teníamos mucho que ofrecer, porque lo que te digo, nosotros trabajamos con muy poco dinero, la ciencia es súper difícil, entonces al final era como tratar de, solo con nuestro relato, convencer a la gente, y el hecho de que también la gente nos fuera ganando o teniendo una confianza, para nosotros es invaluable, sin esa confianza no hubiésemos podido trabajar nunca en los volcanes en los que estamos trabajando ahora.</p>
<p><strong>Ahora voy a hacer una misma pregunta, pero con dos focos distintos. Hemos hablado de las dificultades de recibir financiamiento, de que a veces la plata es escasa, que hay muchas cosas que uno quiere hacer pero faltan incentivos o no hay recursos. En base a esta trayectoria y estas experiencias, ¿Hay algún hito en su carrera que haya sido un antes y un después como investigadora? Positivamente hablando. </strong></p>
<p>Sí, yo creo que son dos. Uno, el graduarme, o sea, tener mi grado, porque yo siempre quise ser mamá, y ser mamá joven, no tan mayor, y entonces cuando yo digo que quiero estudiar un postgrado, el doctorado, era manejando mis propios tiempos. Entonces yo dije este es el momento ideal para poder ser mamá, porque yo le podía dedicar todo el tiempo a mi hijo, no tenía que cumplir horarios, pero a la vez tenía la responsabilidad de sacar adelante un doctorado, que es complicado. Se viene la pandemia, entonces ya el hecho de que tu hijo no pueda ir quizás a un jardín que te ayuda un par de horas, hizo súper difícil esto, y de hecho yo creo que por varios meses no hice nada de ciencia, estuve parada con una guagua de dos años y medio que se quiere comer al mundo, y encerrados. En un momento yo misma pensé en que no era para mí, me cuestioné que ya no puedo más, que voy a congelar, que esto no es para mí, quizás cuánto tiempo más, pero tuve un empuje familiar de decir “No, si puedo, si se puede”. Tuve que cambiar toda mi rutina en la casa, amanecerme, cambiar todos mis horarios para poder trabajar y avanzar. Y creo que cuando yo logro terminar mi grado y obtener mi grado de doctora, para mí fue como “lo logré”, porque me había sacado todos mis propios fantasmas, que al final era míos nomas. Y ahí fue empezar a caminar sin esa mochila que cargué por mucho tiempo. Y el otro fue cuando me adjudiqué un proyecto que es el postdoc de Anid, que es entrar dentro de esta dinámica de competitividad científica en el mundo de las ciencias en Chile, si ya una beca es complicada, ganarte uno de estos proyectos es muchísimo más complicado. Entonces para mi el haber ganado es un reconocimiento también a mi trabajo, es como decir ¿Sabes qué? Quizás uno a veces no lo valora, pero tus pares sí, o sea lo que tú estás haciendo si es ciencia, tu currículum sí está acorde a lo que tú debes hacer en tu trabajo. pero para mí fue como mi primera medallita, un “Lo logré, este es el camino, lo estoy haciendo bien”.</p>
<p><strong>Y ahora aprovechando la misma pregunta, pero desde la otra vereda ¿Hay algún momento que haya dejado un sinsabor amargo? ¿Qué la haya hecho replantearse el camino escogido? </strong></p>
<p>Sí, el hecho de cuando a ti te empieza a ir bien, en este caso a nuestro grupo le empieza a ir bien, porque nosotros quizás no somos tan conocidos como las personas, pero sí el grupo, quizás la gente no conoce a Manuel, no conoce a Cristóbal, no conoce a Susana, pero conocen a Ckelar y muchas veces eso finalmente habla de que nosotros, o sea, al menos yo lo veo así, no tenemos la necesidad de figurar como personas, sino que nuestro grupo vaya flotando, y el éxito siempre trae cosas negativas. En este caso la idiosincrasia chilena es que al que le va bien siempre lo tiras para abajo, y mientras más éxitos íbamos adquiriendo como grupo, más gente encima nos echábamos. Y creo que eso es un problema que tenemos y es heavy trabajar con eso porque finalmente tú tratas de sacar adelante algo, remando cinco personas, seis personas, de a poquito se va llenando el bote, pero tienes a cuánta gente que te está tirando para abajo y cargar con eso es difícil. Ya es difícil ganar fondos, hacer ciencia en Chile y además tener todos esos inconvenientes en el camino es súper complejo, pero de todo lo malo se aprende y yo creo que te va fortaleciendo, te ayuda a enfocarte, a mentalizarte, y dejar lo negativo lo más afuera posible.</p>
<p><strong>En otro tema, hablábamos hace poco de la maternidad, que es difícil y que es parte de la vida de cientos de mujeres dedicadas a la ciencia. Y hay cosas que biológicamente hacen distintas a las mujeres de los hombres, que quizá dificultan un poco el vivir la ciencia, por ejemplo, en los terrenos. ¿Cómo ha vivido esa experiencia, de tener que ir terreno siendo mamá, siendo científica, continuando con una carrera? ¿Se puede convalidar la maternidad con el desarrollo profesional y académico?</strong></p>
<p>Creo que he tenido la suerte de moverme en grupos en donde la maternidad o la paternidad en general está muy metida, o sea, para nosotros no es tema que alguien nos diga “Oye, no puedo ir porque se enfermó mi hijo”. Se entiende, nosotros al ser académicos no tenemos horarios, tenemos cierta libertad de que si tu hijo se enferma, si necesitas quedarte en casa, avisamos y tenemos esa posibilidad. Pero si a veces viene el síndrome del impostor que las mujeres lo cargamos mucho. Para mí fue complicado, o sea, piensa que mi guagua nació cuando yo estaba terminando el primer año del doctorado y a los seis meses, que era cuando yo terminaba el postnatal y tenía que volver, me fui a terreno 10 días, entonces desteté a mi hijo, porque no iba a estar con él. Lo desteté justo antes de irme a ese terreno, entonces claro, hubo un poco de culpa, de que yo me sentía mala mamá, de que era tan chiquitito. Cuando volví lo vi en la cuna, me morí porque era enano, entonces esa carga era más mía que de mi entorno, yo creo que mi entorno siempre me empujó para eso, entonces creo que he tenido el apoyo de mi familia, pero así full de mi entorno laboral también. Entonces creo que si bien pasé por esa culpa de sentirme no mamá, no presente, no sé, con todas las cosas negativas, creo que el tiempo me ha ayudado a entender que no, que cuando llego y mi hijo está contento, o ver que a mi hijo le gusta lo que hago, es como de a poco ir asumiendo de que para él es normal, porque él creció con esto, entonces no tiene nada de malo y yo también me voy sintiendo más realizada también como profesional</p>
<p><strong>Se fue sumergiendo ¿Le gusta a él este tema de los volcanes? </strong></p>
<p>Sí, le encanta, además ya está más grande, tiene 8 años ahora, entonces cuando hemos podido ir a congresos vamos con él. De hecho, tuvimos un congreso en Japón y lo llevamos, el papá fue a Portugal a un congreso y lo llevó. Entonces también le gusta esto de que la gente que hay habla distintos idiomas que son de distintos países, entonces también es una oportunidad para él que nosotros no tuvimos, todos ganamos un poco, así que de a poco todos nos vamos encantando un poco con esa nueva realidad, pero creo que lo vamos manejando bien.</p>
<p><strong>Cambiando un poco de tema, hemos abordado que hay falta de información, que hay falta de recursos, y que hay varias situaciones que frenan la ciencia en Chile, pero en específico, en su opinión ¿Qué falta hoy en Chile para poder seguir potenciando aún más el desarrollo científico? </strong></p>
<p>Hay que mencionar sí que los últimos gobiernos han abierto un poco la mente y han puesto muchos más recursos de lo que había quizás hace 10 años atrás, sí hay una altura de miras, de que la ciencia es necesaria para avanzar, de que no podemos llegar a ser primer mundo si no tenemos ciencia, sí se ha ayudado, pero siempre los recursos faltan. ¿Qué pasa? Que tienes una masa de 300 investigadores y solo 10 proyectos que se pueden adjudicar, y ahí tiene que el presupuesto para hacer ciencia en Chile, si bien ahora estamos mejor que hace 10 años, a veces igual depende del gobierno de turno, de factores externos al país, de los ingresos como país. Yo creo que vamos avanzando, vamos para adelante en vez de ir para atrás y eso se agradece. Entonces si bien cuesta, yo siento que sí hay una apertura a dar más financiamiento para hacer ciencia en Chile.</p>
<p><strong>Y desde su perspectiva, ¿Cómo podríamos potenciar, por ejemplo, el que la ciencia llegue también a niños y niñas?</strong></p>
<p>Que ahí yo creo que estamos un poco al debe, es lo que hablábamos antes, que a los niños, a los jóvenes se les potencia para que estudien carreras tradicionales, para que lleven un estilo de vida tradicional, pero no se inculca esta opción de vida de “Oye, también puedes ser académico, puedes investigar, puedes hacer terreno, puedes hacer esto”. Yo creo que lo que falta en Chile es que el científico finalmente se ensucie un poco más las manitos, como los niños, juegue más con tierra, porque muchas veces los científicos por querer tener una carrera muy exitosa se encierran en su oficina y no salen de ahí y hay que bajarse de la nube y entregar lo que uno sabe, y eso implica que hay que hacer de todo. Piensa que nosotros en Ckelar tenemos unos corpóreos, nos disfrazamos, hablamos con niños, con gente muy mayor y eso claramente cuesta, porque tu formación no es para eso, nosotros no somos parvularios, no somos psicólogos, no somos actores, pero de a poco, cuando a uno le gusta lo que hace, es muy fácil ir acercándose a la gente. Al final creo que es solo las ganas de querer hacerlo, muchas veces con pocos recursos pero igual se puede hacer, incluso una charla entretenida en un colegio ya captó la atención de algunos niños. Falta un poco que la gente, que los investigadores asocien que hacer ciencia también es comunicarlo, que eso todavía no está muy inculcado, y ese es tu rol, es tu trabajo, tú verás cómo lo haces, si te vistes de payaso o haces una charla para gente adulta, es a elección, pero yo creo que falta un poquito eso.</p>
<p><strong>Traducir la ciencia a “Chileno”, comunicarla al común de la gente que no tiene estudios en áreas demasiado técnicas o científicas. </strong></p>
<p>Finalmente esta cuestión es como tirarse a los leones y ver qué sale, porque claro, quizás nosotros cuando partimos haciendo esto, hablábamos y quizás nadie lo entendía, y ahí uno de repente va diciendo “Ya, ¿pero cómo lo puedo explicar más fácil?, voy a tirar este ejemplo”, y ves que la gente lo toma bien y lo logra entender, y dices “Ya, es por acá”. Y empiezas a buscar, pero es prueba y error constante, porque si solo haces charlas lo más probable es que nadie te entienda, e igual es difícil para nosotros salirnos del tecnicismo, o salir de hacer las charlas para tus pares, pero es entretenido, yo creo que ese es como un buen juego para un científico, chasconearse un poco, y que lo complejo muchas veces que uno puede llegar a hacer, lograr bajarlo y que la gente lo entienda, y ahí está el plus de comunicar la ciencia.</p>
<p>Una duda más anecdótica, en términos de salud por ejemplo, ¿Cómo lo hacen? Porque el estudio de los volcanes en su mayoría significa ir a terreno, a altura, ¿Cómo lo hacen? Porque cuando uno es estudiante no está pensando que mañana va a ir a terreno a 5 mil metros de altura, con condiciones adversas, frío extremo o calor extremo.</p>
<p>Sí, mira, nosotros con toda la gente que hemos ido nos hemos dado cuenta que esta cuestión es como la buena suerte o la mala suerte, hasta que no llegas ahí no sabes si toleras o no toleras la altura. en mi caso yo tolero súper bien la altura, no sé por qué, saturo mucho oxígeno, entonces, aunque hay altura sigo saturando bien y no llego a sentirme mal, pero he tenido colegas que están muertos los cinco días que estaban en terreno y de verdad que no hay cómo levantarlos, o sea, están vomitando, les duele la cabeza o que incluso no se pueden levantar. Pero también nos pasó con un colega que cuando partió tenía su límite de los 4500 metros y después de eso moría, pero después de ir tanto empezó a subir su capacidad de tolerancia a la altura. Creo que se entrena, pero hasta que no lo vives no tienes cómo saber si te va a dar algo, si lo vas a tolerar bien desde un inicio, es casi la suerte de la moneda.</p>
<p><strong>Nos van quedando dos preguntas, la primera es ¿Qué es lo que sigue ahora para Susana Layana?</strong></p>
<p>No sé si esto es tan sabido, pero el postdoc es una etapa intermedia entre que tú terminas un doctorado y logras posicionarte en una posición fija, y eso es difícil. Hay personas que pueden estar haciendo dos, tres, o cuatro postdoc que son proyectos a corto plazo, de dos a tres años, máximo cuatro, pero se terminan y te quedas sin pega, sin nada. Yo ahora me adjudiqué un proyecto ANID de tres años sin tener un contrato, pero ese año nos contrataron en la UNAB a varios de Ckelar, de hecho, somos nueve que nos fuimos de la UCN y acá nos contrataron. Ahora ya es solo trabajar, sin pensar tanto en el futuro, en qué vas a hacer en dos años más, si ya no tienes la plata, porque nosotros boletábamos, y ahora no. Yo creo que esa estabilidad te hace también poder enfocarte mucho más en lo que tú haces y dejar de pensar un poco en que necesitas esto de competir constantemente para poder ganar una plaza, porque finalmente ya la tienes, y ahora solo te queda crecer, para mí significa terminar un proyecto que tengo abierto, aunque esté contratada sigue ahí. Tengo que terminar de hacer la ciencia que está detrás del proyecto y de ahí se van sumando más, dependiendo de la edad que tengo, la categoría que tengo, entonces para mí es como seguir haciendo la ciencia que vengo haciendo, seguir entendiendo más los volcanes, pero claro, con un respaldo de que laboralmente estoy en un puesto fijo, estable, cómoda, entonces solo queda hacer tu trabajo, en este caso es hacer la ciencia y hacerla lo mejor posible.</p>
<p><strong>Y la última pregunta tiene que ver en el fondo con motivar un poco a las futuras científicas, ¿Cuál es el mensaje que se le puede dejar a esas niñas, esas adolescentes o esas jóvenes que están pensando en hacer academia, en ser investigadoras, en desarrollar una trayectoria en el ámbito de las ciencias, pero que, a lo mejor, como hablábamos, desconocen, no saben o no se sienten apoyadas?</strong></p>
<p>Yo creo que tienen que seguir sus proyecciones, porque muchas veces uno se deja llevar por el entorno, cuestiones sociales, de que tiene cierta edad, que ya tienes que hacer ciertas cosas, porque a tu edad debería ser así y no. El mundo es muy dinámico, yo creo que quizás hace 10 años era distinto, socialmente también ha habido muchos cambios, entonces como eso va cambiando, la ciencia también se está volviendo mucho más amigable para la gente, Espero que en 20 años más no sea tema de que somos mujeres que hacemos ciencia, simplemente son personas que hacen ciencia y chao, o sea que no sea un tema que tú hagas algo como extraño. Si te gusta hacerlo tienes que meterte en el camino y así como cualquier carrera, como cualquier profesión que tiene altos y bajos, yo creo en todas las carreras, si uno empieza a preguntar, todos han pasado por problemas, la ciencia es lo mismo, es como una carrera más y que si te gusta simplemente es darle, porque es algo muy normal, es algo del día a día y que si te gusta lo puedes conseguir. Depende de uno, no es algo imposible, o sea, llegar a la NASA no es algo imposible, es algo que depende de uno y si uno lo quiere y se lo propone si se puede conseguir.</p>
<p><a href="https://www.region2.cl/category/ffmcs-2025/" target="_blank"><img src="https://www.region2.cl/wp-content/uploads/2025/11/NEWBANNEERMUJERESMASTER-ezgif.com-resize.gif" alt="" border="0" /></a><br />
<a target="_blank"><img src="https://www.region2.cl/wp-content/uploads/2024/05/BANNER-R2TV-test-15-fps.gif" alt="" border="0" /></a></p>
<p><a href="https://www.mixcloud.com/live/live2radio/" target="_blank"><img src="https://www.region2.cl/wp-content/uploads/2022/03/BANNER-LIVE-2-RADIO.gif" alt="" border="0" /></a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.region2.cl/de-volcanes-norte-y-geologia-la-historia-de-la-volcanologa-que-creo-junto-a-sus-amigos-ckelar-volcanes/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>De Ciencias Sociales, Mujeres y Minería: Paulina Salinas, la Académica que ha dedicado su trayectoria a investigar sobre género en la Región</title>
		<link>https://www.region2.cl/de-ciencias-sociales-mujeres-y-mineria-paulina-salinas-la-academica-que-ha-dedicado-su-trayectoria-a-investigar-de-genero-en-la-region/</link>
		<comments>https://www.region2.cl/de-ciencias-sociales-mujeres-y-mineria-paulina-salinas-la-academica-que-ha-dedicado-su-trayectoria-a-investigar-de-genero-en-la-region/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 08 Oct 2025 21:37:46 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[iphonerodrigo]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[FFMCS 2025]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://www.region2.cl/?p=69474</guid>
		<description><![CDATA[Puntualmente a la hora pactada, del otro lado de la pantalla aparece Paulina Salinas Meruane, académica de la Escuela de Periodismo de la Universidad Católica del Norte, lugar donde ha desarrollado gran parte de su trayectoria, tanto en las aulas [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><strong><em>Puntualmente a la hora pactada, del otro lado de la pantalla aparece Paulina Salinas Meruane, académica de la Escuela de Periodismo de la Universidad Católica del Norte, lugar donde ha desarrollado gran parte de su trayectoria, tanto en las aulas de clase como en investigación.  Sus estudiantes la catalogan como alguien estricta, apasionada por la investigación y la academia, pasión y cariño que ha transmitido a varias generaciones a quienes ha guiado y acompañado, especialmente en la preparación de las tesis para optar al grado de Licenciados en Ciencias de la Comunicación.</em></strong></p>
<p><strong>Desde la vereda de entrevistada, ¿Cómo se describe a sí misma? ¿Quién es Paulina Salinas? </strong></p>
<p>Soy académica de la Universidad Católica del Norte, específicamente de la Escuela de Periodismo y me desempeño como investigadora, o diría, mejor dicho, que mi labor principal en la Escuela del Periodismo ha sido el desarrollo de la investigación, y eso ha marcado el desarrollo, mi docencia y todas las actividades que hago aquí en la universidad.</p>
<p><strong>Usted fue mi profesora, así que conozco su línea de investigación. Sé que ha estado vinculada fuertemente al tema de género, especialmente en el sector de minería, que es parte de Tragema (Núcleo de investigación de Trabajo, género y minería) ¿Cómo llega a esta arista de investigación? ¿Qué la llama a investigar y hacer una de sus líneas principales de investigación el género? </strong></p>
<p>Con el tema de género yo partí haciendo investigación en el año 90, cuando tuve mi formación de pregrado. Ahí se hablaba solamente del tema de la mujer, estamos hablando hace 30-40 años atrás. Entonces en alguna medida luego cuando Chile llega a la democracia, después los años 2000, comienza a hablarse de los estudios de género, dando mucho énfasis al tema cultural asociado a la temática, y yo como ya venía trabajando con el tema de la mujer en forma permanente y sistemática, digamos, hice una transición natural de los temas de la mujer. Nos pasamos luego a hablar del tema de género en relación a lo que estaba pasando en los debates a nivel internacional, lo que pasaba a nivel interno con las políticas públicas, entonces el tema de género llegó para quedarse, pero sin duda influenciada por todo lo que estaba pasando también en los avances de investigación con respecto a la mujer, porque al hablar de género específicamente lo que se hizo ahí era poner en énfasis el tema del poder y las relaciones, relaciones hombres y mujeres, como el poder en alguna medida entrama este tipo de relaciones. Entonces fue natural, porque he seguido trabajando en la temática, no he dejado nunca estar en ella.</p>
<p><strong>¿Usted siente que desde que se comenzó a hablar de género ahora ha cambiado la perspectiva con la que se recibe a los estudios de género?</strong></p>
<p>O sea, yo creo que ha habido en todo sentido un incremento tanto en la magnitud de temas que se han asociado, porque se ha ampliado mucho más la temática. Hoy día el tema de género no se reduce solamente a la realidad de las mujeres, sino que se habla del tema de género también involucrando a los hombres, a las minorías sexuales, a los grupos LGTB, etc. Se ha ampliado sin duda y eso ha sido una cuestión muy significativa, y además que también se ha extendido las ciencias sociales en general, hay estudios de género desde la antropología, desde la economía, sociología, psicología, entonces en alguna medida se ha complejizado tanto en extensión como en el nivel de profundidad. Sin duda que ha habido un incremento y yo creo que es algo que no tiene vuelta, va a seguir en esa tendencia.</p>
<p><strong>Pasando a sus estudios, específicamente de postgrado, cuando usted empieza a internarse más en el mundo de la investigación, cunado decide seguir una carrera dedicada al ámbito académico, ¿Cómo fue el salto? ¿De dónde nace la decisión de seguir estudiando, perfeccionándose y cómo fue ese camino?</strong></p>
<p>Lo que pasa Emilia, es que yo tuve suerte, lo digo ahora con la perspectiva de mirar hacia atrás. Efectivamente cuando yo entré a estudiar en la Universidad Antofagasta, en ese entonces Trabajo Social, yo ya en el tercer año de la carrera tenía visibilizado o claro que yo quería trabajar en la universidad, quería ser académica, te estoy hablando del año 87, imagínate, muchos años atrás, con muy poca noción de lo que se trataba, pero yo tenía claro que quería ser académica. Desde ese entonces comencé a pensar en la posibilidad de ir a hacer un postgrado al extranjero; se dio la oportunidad por otras razones y bueno, me fui fa estudiar a Alemania en el año 92 en donde tuve la oportunidad de hacer un doctorado en Ciencias Sociales. En esa época el tema de género en Berlín, específicamente en las universidades estaba en un desarrollo muy intensivo que todavía en Chile no sucedía, entonces para mí fue muy importante esa experiencia de estar en las universidades en Alemania. Estuve en dos universidades, porque uno estudia en más de una, puedes tomar cursos en distintas universidades y poder asistir a los seminarios, a los cursos, charlas, sin duda que eso fue una cuestión súper significativa y eso me permitió profundizar en el tema de género y en el tema de metodologías de investigación cualitativa, que son los dos ejes centrales que han marcado mi carrera, mi trayectoria académica. Sin duda, la experiencia en Alemania fue clave, porque tuve la posibilidad de acceder a autores que yo había visto en libros, allá los conocí en persona, entonces fue una cosa muy relevante, y yo en ese tiempo tenía 26/27 años, estaba muy abierta a recibir esa influencia, fue muy significativo para mi trayectoria.</p>
<p><strong>Me imagino que igual hubo un cambio cultural grande entre vivir en Chile e irse a vivir a Alemania, partiendo por el idioma, la cultura, todo.</strong></p>
<p>Yo salí de un Chile del año 92, un Chile recién volviendo a la democracia, un Chile que era muy gris en ese entonces. El país vivía un periodo complejo, la democracia se logró en el año 90, pero todavía quedaba un resabio muy importante en lo político, en lo económico.</p>
<p>Entonces el país todavía estaba en un tema económico muy restringido, con menos posibilidades, y las posibilidades de hacer un doctorado en ciencias sociales era una cuestión muy reducida, de hecho, yo creo que fui de las primeras que llegó a Antofagasta con un doctorado. Y en Alemania hoy día es una cosa mucho más masiva, hay más oportunidades incluso en las universidades chilenas, pero en ese entonces no existían esas alternativas. Fue un cambio absoluto de todo, en términos culturales, en términos sociales, familiares, en todo sentido, fue un antes y un después.  Y Alemania en ese momento era el país más importante de la Comunidad Económica Europea, un país que también había salido de la guerra, de la caída del Muro de Berlín, entonces estaba también en una ebullición cultural muy significativa, con la unificación de las dos Alemanias nos tocó vivir todo ese proceso y yo lo recuerdo como una época de mucho aprendizaje.</p>
<p><strong>¿Cómo fue el volver a Chile y específicamente a Antofagasta después de esa experiencia? Usted dice que siempre se vio en la universidad, ¿Le costó ingresar al mundo académico?</strong></p>
<p>Mira, tuve la suerte yo cuando me fui a Alemania, yo trabajaba en otra universidad acá, en la Santos Ossa, que fue un proyecto que surgió a partir de lo que había pasado con las ciencias sociales y las humanidades en las universidades, a propósito de la dictadura militar, donde se habían cerrado muchas carreras. Esto fue un proyecto privado en donde llegaron muchos profesores de la Universidad Antofagasta, algunos acá de la Católica del Norte, a formar esta universidad y yo alcancé a trabajar ahí dos años antes de irme a Alemania, en lo que era el Instituto Santos Ossa, y todo el periodo, casi cinco años que estuve en Berlín, mantuve siempre contacto con mis colegas de ahí y cuando regresé, regresé a la Santos Ossa porque había un compromiso de que al volver yo me pudiera reinsertar y eso se dio. Trabajé ahí 10 años, tuve mucha suerte en ese sentido y también fue una motivación para volver también. Mi esposo, que hasta ahora seguimos juntos, también se fue a Alemania con el apoyo de la UCN, volvimos ambos con trabajo. Y yo creo que es una cuestión muy gravitante para la gente que se va a doctorar, el contar con el apoyo de una institución y saber que tú vuelves y tienes trabajo, porque hoy día eso a veces no sucede y es complejo para gente que se doctora volver y quedarte en el sistema dando vueltas. Es súper complicado, porque uno viene con la inercia de investigar y eso lo pude desarrollar en la Santos Ossa en un nivel más acotado al comienzo, pero inmediatamente tomé la investigación, empecé a publicar, a tener proyectos de investigación y cuando vine a trabajar acá a la Universidad Católica del Norte, yo venía con ese training, tenía un ritmo de investigación.</p>
<p><strong>¿Y cómo ha sido esta vida dedicada a la investigación? ¿Hay algún proyecto que la haya marcado más que otros, o que durante su trayectoria le haya formado una visión que quizá no tenía antes? </strong></p>
<p>Yo creo que la academia, la decisión de ser académica, lo que veo yo ahora, digamos que no es una decisión antojadiza ni puede ser tomada así como en forma superficial, es como un camino sin retorno, porque es como, por decirlo de alguna manera, es un sector de la economía de los países, entonces los académicos difícilmente después volvemos al mercado tradicional, al mercado laboral tradicional, desarrollamos nuestra carrera en la educación superior, entonces yo creo que cuando uno toma esta decisión honestamente tiene que ser con todo, porque la academia efectivamente es un espacio de desarrollo sumamente competitivo. Tú siempre tienes que acceder a recursos, competir por esos recursos, tienes que publicar, no es algo que yo pueda entrar y decir “Ah no, no me gusta”, y afortunadamente nunca me pasó, me gustó con todo, hice todo lo que había que hacer, y tengo una sensación de realización, de haber aprovechado todas las oportunidades que me brindó el sistema estando acá en regiones, que no es fácil, menos en Antofagasta, en las ciencias sociales. Y yo creo que los proyectos que nos empezamos a adjudicar con algunos colegas fueron clave, el primer fondo que nos adjudicamos con un colega de psicología ya yo estando en la UCN fue muy relevante para mí, era sobre minería, estudiar los espacios de ocio de los trabajadores mineros, estudiamos las relaciones de género de los trabajadores mineros, entre el 2007 o 2008, y eso fue un semillero para lo que vino después. Otro proyecto fue el que ganamos con fondos ANID, un proyecto externo, y de ahí sacamos varias publicaciones, entonces empezó un camino sistemático que no paró. Yo llevo 35 años trabajando en el mundo académico, es harto tiempo, y de esos llevo 20 acá en la UCN, mucho tiempo haciendo investigación.</p>
<p><strong>Quería abordar eso que usted comentó, de investigar desde las regiones. Se ha hablado mucho que aún existe una centralización potente, que muchas oportunidades solo están en Santiago, claramente se han ido abriendo otras oportunidades a través del tiempo fuera de la capital, pero ¿Cómo ha sido mantener una carrera académica desde una región como lo es Antofagasta? ¿Cuáles son las dificultades? </strong></p>
<p>Mira, yo creo que en regiones es clave, primero, como investigadora poder adjudicarse proyecto. Esa cuestión es fundamental, porque es una plataforma que te permite movilidad, te permite financiamiento para poder participar en congresos, para poder viajar, y eso en alguna medida permite soslayar las condiciones de vivir en regiones. Sin embargo, ahora yo creo que hay que señalar que igual después de la pandemia toda la virtualidad ha sido un elemento a favor de la investigación, porque hoy día tenemos oportunidad de conectarnos con cualquier persona en cualquier parte del país o del mundo vía online, y eso ha sido una facilidad. Yo creo que hoy día tenemos un poco más de oportunidad respecto a lo que era antes, en que era mucho más complejo, en ese sentido yo creo que las cosas han mejorado. Ahora, lo que sí yo creo que se ha sentido, hablando a nivel nacional, la reducción de los recursos de investigación, ese si es un tema complejo porque cada vez es más competitivo, más difícil ganarse proyectos, yo conozco muchos colegas, gente que postula, postula y no se gana proyectos, entonces yo ahí siento que he sido bendecida, porque me he podido ganar proyectos y este año me gané el cuarto proyecto Fondecyt, que es una cuestión bien extraordinaria en el sistema, difícilmente un investigador se gana cuatro proyectos Fondecyt y yo lo logré, y eso me ha permitido tener más de 10 años financiamiento, eso es una cosa muy positiva. Ahora, siendo mujer, yo creo que ahí nosotros las ciencias sociales tenemos una condición mucho más favorable respecto a las otras disciplinas, hoy día las mujeres en las ciencias sociales, en los congresos donde participo, la participación de las mujeres es muy activa, con un protagonismo muy grande, cuestión que todavía no pasa, sobre todo en el área STEM. Ahí sin duda que las mujeres, y es hoy día un tema que estudio, es un todavía complejo y con unas brechas significativas, por lo cual hay que trabajar más para que eso se revierta. Y no solamente en las áreas STEM, en ciertas áreas, por ejemplo, en instituciones como Fuerzas Armadas, Fuerzas de Orden y Seguridad, la discriminación a las mujeres es tremenda.</p>
<p><strong>Justamente con respecto a eso, abordando su paso por TRAGEMA, ¿Cómo nace esta figura? Que finalmente está netamente dedicada a estudiar a las mujeres en el área de Minería. </strong></p>
<p>En el periodo pandemia, frente a las circunstancias que se dieron en ese minuto, las colegas que están trabajando en el Instituto de Arqueología y Antropología de San Pedro Atacama, tuvieron la iniciativa de conformar este Núcleo de investigación Tragema: Trabajo, Género y Minería. Las colegas venían trabajando con el litio, con las comunidades, y en el marco de esa iniciativa me invitan a participar porque yo trabajaba también con una de ellas en un proyecto Anid. La colaboración no ha sido tan sistemática, quizá lo fue más al comienzo, nos ha costado un poco más, porque todas hemos seguido trabajando con proyectos, con publicaciones, pero tenemos en común el tema de la minería, en ese sentido el núcleo sigue vigente.</p>
<p><strong>¿Cómo han sido recibidos, desde su perspectiva, estos estudios de género en minería? ¿Qué impactos ha podido ver que ha tenido su investigación en un mundo ya más aplicado?</strong></p>
<p>Mira, yo creo que ha sido bien relevante porque fíjate, cuando partimos estudiando el tema de la minería, estoy hablando del año 2009, por ejemplo, recién ahí había como un 7% de mujeres en minería, era la nada misma, y fuimos de los primeros estudios en tocar la temática a nivel nacional. Ahora, para mí fue bien impactante, durante ese periodo lo que hicimos fue participar en mesas de trabajo, con Sernameg, con los distintos gobiernos, se hicieron muchas iniciativas. En los gobiernos de Michelle Bachelet, de Piñera, han habido iniciativas que tienden a empujar, a mejorar las condiciones de las mujeres minería, entonces yo creo que esa primera etapa fue relevante, porque de una u otra manera salió el tema a la luz y hoy hay más personas trabajando en esa temática. Que hoy día BHP tenga como meta el 50% de mujeres y la política minera hable para el 2050 debiésemos ser 50 y 50 en minería, es una cuestión significativa. Yo creo que las investigaciones que hicimos sin duda que han aportado, por supuesto no son las únicas, pero sí han aportado a la discusión, a que se desarrollaron tesis de pregrado, de postgrado, entonces es como un ecosistema virtuoso que empuja a que las cosas se vayan modificando. Me tocó participar en encuentros con los sindicatos, o sea la historia para atrás es bien activa en términos de participación en terreno, en vinculación, estuve en la Exponor, me tocó incluso ser invitada a Expomin, estuve hasta en Argentina. Entonces son muchas las actividades que en el transcurso de estos años se fueron dando y que empujaron para que la minería y más mujeres pudieran avanzar en términos de integración, avanzó por su cuenta y tomó vuelo propio.</p>
<p><strong>Pasando a otro tema, ¿Usted alguna vez se vio en otra cosa que no fuera esta área? ¿Alguna vez pensó “no, no voy a dedicarme a la investigación”? Estudiar otra cosa ¿O siempre se vio en esto?</strong></p>
<p>Yo creo que recién ahora que me queda menos tiempo en la universidad hay una reflexión distinta, pero que tiene que ver con otras cosas. Pero te digo que hasta, no sé, hasta el año 2024 estuve absolutamente convencida de mi trabajo, del desarrollo académico, el hacer clases, siempre he estado aquí con mucho estímulo, con muchas ganas de hacer lo que hago. Ahora es un trabajo bastante solitario, el trabajo de investigación es un trabajo que requiere ser muy sistemático y te tiene que gustar el trabajo en solitario porque tienes que estar muchas horas preparando un paper, escribiendo, entonces también yo creo que hay que tener un cierto carácter para desarrollar investigación.</p>
<p><strong>¿Usted cree que existe una comunidad fuerte como de mujeres que se dedican a la misma área o todavía falta un poquito?</strong></p>
<p>A mí me toca mirar solamente para tomarte el ámbito de la ciencia de la comunicación. Yo participo todos los años en el Congreso Nacional que se hace de la Asociación Chilena de Investigadores en Comunicación. La asociación ya cumplió 10 años, participé en sus inicios, en sus orígenes, y éramos un grupo Crepúsculo, 30 ponencias cuando partimos, hoy día en el Congreso participan unas 150 ponencias, entonces ha habido un crecimiento significativo a nivel de pregrado, postgrado, profesores. Es lo que yo te decía antes, hoy día los postgrados son mucho más masivos, todas las universidades están presionados para que los académicos tengan doctorado, es otro escenario, y en ese sentido yo creo que ha habido un crecimiento total, sobre todo en el área de las comunicaciones, en donde yo me desenvuelvo.</p>
<p><strong>¿En qué cree que estamos al debe aún? ¿Qué es lo que debería cambiar o qué podría ser mejor para que las mujeres, sobre todo, tengan más oportunidades en investigación?</strong></p>
<p>Mira yo creo que deberían haber políticas de incentivo a la investigación, pero que vinieran desde el mismo ANID, en términos de que los acentos fueran diferentes,  porque yo creo que las académicas en general tienen muchas dificultades para compatibilizar la docencia, la investigación, la gestión, la vinculación; son muchas exigencias para un mismo sujeto. Yo creo que ahí hay una cuestión que requiere ajuste, mayor flexibilidad, eso no lo pueden hacer los académicos solos, hombres y mujeres. Necesitamos políticas y condiciones más favorables para desarrollar la investigación. Muchas veces la investigación se hace fuera de horario, los fines de semana, y eso da cuenta un país todavía donde la investigación es muy precaria, el porcentaje de los recursos que el país gasta en investigación son todavía muy bajos respecto a lo que pasa en otros países de la OCDE. Entonces yo creo que ahí hay harto todavía por hacer para mejorar las condiciones de los investigadores, que se tenga más tiempo y que en el caso de las mujeres, no tengan que andar corriendo entre una actividad y otra, yo creo que es muy nocivo para tener resultados significativos.</p>
<p><strong>¿Usted cuando era pequeña, alguna vez se imaginó que iba a tener una carrera en la investigación? ¿Alguna vez se proyectó como lo que es hoy?</strong></p>
<p>No, para nada.</p>
<p><strong>¿Bajo ningún punto de vista?</strong></p>
<p>Yo creo que cuando estaba en cuarto medio y cuando terminé el colegio, tampoco tenía muy claro lo que iba a estudiar. Tuve un cambio de ciudad, porque yo nací en Santiago, crecí en la quinta Región, en Valparaíso, Viña, después me vine a Antofagasta, y yo creo que las generaciones más nuevas no se imaginan lo que era Chile hace 40 años atrás, las diferencias.   La década de los 80 en Chile, los 90, era un país mucho más provinciano, la gente viajaba poco, no había las oportunidades que hay hoy día, la mirada del mundo era más chica, y tu horizonte era más pequeño, no te imaginabas que ibas a poder, es muy distinto a lo que sucede hoy en día. Yo lo veo respecto a mis hijos, por ejemplo, las oportunidades que tuvieron ellos de viajar tempranamente. Mi hijo mayor, nació y se fue a vivir a Alemania cinco años, el ya tuvo una experiencia distinta a la que tuve yo de grande. Y yo creo que eso es súper interesante, ver las transformaciones que el país ha sufrido en ese sentido.</p>
<p><strong>Igual creo que hoy uno no piensa en que nuestra descendencia vaya a ser investigador o investigadora, como sociedad tendemos a recomendar otros rumbos a los más chicos.</strong></p>
<p>En tiempos anteriores, cuando yo era chica, yo creo que mis papás no visualizaban que yo iba a investigar o que yo me iba a dedicar a la ciencia o algo, porque a pesar de que hemos avanzado, todavía está ese concepto de que la mujer se va a dedicar a otras cosas, no al área de las ciencias o de la investigación, y esto viene desde muy pequeñas, de hecho. Y lo otro que cuando yo estaba en la universidad y miraba a mis profesora y profesores, yo decía “Yo quiero ser así, quiero ser académica”, pero en ese entonces los profesores hacían más clases que investigación propiamente tal, era más docencia, y yo pensaba que era eso nomás. Cuando voy a Alemania, empiezo con el doctorado, ahí se me empieza como a abrir el mundo, a conocer otra realidad, pero fuera de la frontera de Chile. Para mí fue clave haber salido a Alemania tempranamente, muy relevante.</p>
<p><strong>¿Hay algún momento de su carrera que para usted sea un hito clave, que sienta que haya sido como este reconocimiento a su trayectoria o demás?</strong></p>
<p>Un hito que yo considero relevante y del cual me siento bastante orgullosa es cuando obtuve la jerarquía de titular en la Universidad, el año 2017. Para mí eso fue un hito bien relevante, en la universidad tenemos jerarquía como los militares, instructor, asistente, asociado, titular. Yo llegué a la Universidad Católica del Norte y ya era asociada, pero llegar a titular era más complejo, requería más, era más difícil y tenía más exigencia. Yo me lo propuse como objetivo, quiero llegar a titular y trabajé para ello, y cuando lo logré, fue la satisfacción de haberlo logrado, trabajé por ello y lo logré, y eso es algo súper satisfactorio porque ser titular no es una cosa menor, en el sistema no hay muchas mujeres titulares, si ves las estadísticas, somos pocas. Y bueno, eso hoy día lo puedo decir con mucha gratificación, estoy orgullosa de eso, orgullosa del trabajo y principalmente porque me siento como una hormiga trabajadora, siempre he sido perseverante y eso ha tenido rédito positivo.</p>
<p><strong>¿Hay algo que usted siente que podría haber hecho diferente o cree que todo contribuyó a estar donde está hoy?</strong></p>
<p>Yo creo que uno siempre lo puede hacer mejor, sin duda. Ahora, debo decir que yo creo que podría haber tenido un despliegue mayor fuera de Región, pero yo tuve la ambición a la vez, debo decir, de ir en paralelo, por una parte, con mi vida académica, mi desarrollo, y a la vez, con mi vida familiar. Entonces, esas dos cosas caminaron juntas y eso me significó siempre ir negociando en forma inconsciente, no era una cosa por otra, o sea, no era que iba a ser académica e irme de cabeza hacia el desarrollo de eso, dejando de lado el aspecto familiar, tuve que estar siempre en equilibrio. Entonces ahí por supuesto hay costo para ambos lados, pero raya para la suma, hoy día yo creo que está bastante bien, ambos ámbitos están bastante bien y yo creo que fue la manera en que pude, hice lo que pude hacer.</p>
<p><strong>Creo que esa es una frase muy poderosa porque a veces las mujeres tendemos a cargar con estas culpabilidades de “podría haber hecho esto y esto”, y creo que al final eso no le suma a nadie, uno hace eso lo que puede hacer dada las circunstancias que uno tiene.</strong></p>
<p>Totalmente y creo que eso es un tema para las mujeres siempre. Yo creo que culturalmente hay una cuestión ahí, yo creo que la cultura se ha vuelto una hegemonía, esto que las mujeres tenemos que empoderar, que tenemos que ser autónomas, que tenemos que hacer esto, son una cantidad de mandatos que va contra nuestra fisiología humana, nuestras condiciones de mujeres. Me ha tocado entrevistar ahora mujeres que han sido súper exitosas académicamente y que postergaron la maternidad, llegaron a los 40 años, y allí se produce una cuestión súper compleja, una desazón, porque eso no ha cambiado fisiológicamente, a los 40 años no es una edad óptima para tener hijos. Entonces yo creo que hay que lograr una armonía más virtuosa en favor del desarrollo de las mujeres, que no sea una cosa por otra.</p>
<p><strong>Como última pregunta ¿Qué mensaje le dejaría usted a las mujeres que hoy se quieren dedicar a la investigación, a las jóvenes también que buscan este camino, que quizás no tienen tanta información? ¿Cuál es el mensaje para ellas desde su experiencia?</strong></p>
<p>Yo le diría a todas las jóvenes que les gusta la investigación y que tienen interés, que no duden en hacer lo que ellas quieren, primera cosa. Segundo, prioridad que accedan a un postgrado, fundamental, que ojalá busquen becas, porque hay varias en el sistema. Me toca evaluar muchas postulaciones de becas. Y lo otro que creo que es fundamental, las que van a postular a postgrado de distintas áreas, que no escatimen e irse a países de habla de idioma inglés; el inglés es el idioma de la ciencia, así que dejen de mirar España y que miren otros países para que su crecimiento sea más sostenido y más significativo, y que sigan adelante con sus propósitos y no tengan duda porque es un camino súper interesante, hermoso y como todas las cosas, cuando uno las quiere con pasión, hay que trabajar duro, no queda de otra.</p>
<p><a href="https://www.region2.cl/category/ffmcs-2025/" target="_blank"><img src="https://www.region2.cl/wp-content/uploads/2025/11/NEWBANNEERMUJERESMASTER-ezgif.com-resize.gif" alt="" border="0" /></a></p>
<p><a target="_blank"><img src="https://www.region2.cl/wp-content/uploads/2024/05/BANNER-R2TV-test-15-fps.gif" alt="" border="0" /></a></p>
<p><a href="https://www.mixcloud.com/live/live2radio/" target="_blank"><img src="https://www.region2.cl/wp-content/uploads/2022/03/BANNER-LIVE-2-RADIO.gif" alt="" border="0" /></a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.region2.cl/de-ciencias-sociales-mujeres-y-mineria-paulina-salinas-la-academica-que-ha-dedicado-su-trayectoria-a-investigar-de-genero-en-la-region/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Entre Crisantemos y emprendimientos: Bettina, la prevencionista de riesgos que materializó su amor por las flores</title>
		<link>https://www.region2.cl/entre-crisantemos-y-emprendimientos-bettina-la-prevencionista-de-riesgos-que-materializo-su-amor-por-las-flores/</link>
		<comments>https://www.region2.cl/entre-crisantemos-y-emprendimientos-bettina-la-prevencionista-de-riesgos-que-materializo-su-amor-por-las-flores/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 04 Dec 2024 14:33:11 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[iphonerodrigo]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[FFMCS 2025]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://www.region2.cl/?p=68142</guid>
		<description><![CDATA[De espíritu emprendedor, personalidad alegre, risa contagiosa y busquilla por naturaleza, Bettina Lépori Muño siempre supo que algo dentro de ella la motivaría a ser su propia jefa. Habiendo estudiado una carrera tradicional, Ingenieria en Prevención de Riesgos, pero queriendo [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><strong><em>De espíritu emprendedor, personalidad alegre, risa contagiosa y busquilla por naturaleza, Bettina Lépori Muño siempre supo que algo dentro de ella la motivaría a ser su propia jefa. Habiendo estudiado una carrera tradicional, Ingenieria en Prevención de Riesgos, pero queriendo siempre salir del molde, viajó junto a su madre a un curso de arreglos florales en Santiago, fue entonces que supo que su madre sería su compañera no solo en ese viaje, sino que en el mundo del emprendimiento, naciendo así Crisantemo hace casi 7 años, la Floristería que le cambió la vida.</em></strong></p>
<p><strong>¿Quién es Bettina? ¿Cómo te describirías a ti misma?</strong></p>
<p>Yo me defino como una persona muy alegre y selectiva, dispuesta a los retos.</p>
<p><strong>Ya, buena definición. Antes de iniciar en el mundo del emprendimiento tú estudiaste prevención de riesgo. ¿Cómo fue este salto de estudiar una carrera tradicional en el fondo, y salir del esquema “de tengo que trabajar en una empresa, en una faena, en una minera”, a “Voy a armar una floristería”?</strong></p>
<p>Yo creo que la mayoría de las personas de nuestra edad han pasado por ese comentario de la sociedad donde uno tiene que estudiar una carrera convencional. Yo salí de cuarto medio, hice la PSU, me metí a estudiar una carrera, estudié ingeniería en prevención de riesgos, terminé mi carrera, pero cuando ya la estaba terminando, yo sabía que no quería trabajar de eso. Siempre tuve ese plan de que yo iba a armar una empresa, no importa de lo que fuese, yo quería armar una empresa, yo quería ser mi propia jefa. Y creo que en busca de eso, cuando se dio la oportunidad, yo tengo la florería con mi mamá, nosotras trabajamos juntas. Ella trabajó en un banco durante 15 años, y cuando se salió del banco, teníamos los medios para crear algo. Y nos planteamos muchas cosas. Y dentro de las posibilidades de empresas, salió Crisantemo. Y nos decidimos por Crisantemo después de hacer un curso de floristería y cuando encontramos el local, porque el local estaba en un lugar preciso, y era eso o nos íbamos a dedicar a una tienda de novias. Pero aquí hay un gran problema con los espacios, las tiendas y conseguir un espacio para una Tienda de novias era trabajar prácticamente en un departamento o pagar muchísimo por un espacio. Y no estábamos preparadas para eso. Así que pasamos de trabajar y de estudiar como cosas socialmente muy aceptables, a pasar a crear un emprendimiento. Y yo creo que fue un poco ruidoso para las personas, porque hay una proyección entre las cosas que uno debería hacer en su vida y de repente hay un quiebre, pero las cosas se van dando de una manera tan natural y tan bonita que uno continúa igual. Y de repente el ruido que uno siente que el resto de las personas genera al ver ese cambio, ya se apaga. Uno empieza solito a crecer, crecer, crecer, y los emprendimientos se van dando.</p>
<p><strong>¿Y cómo fue este mundo de la floristería? O sea, tú me contaste a mí que hicieron un curso, que hasta viajaron a hacer un curso.</strong></p>
<p>Si, fuimos a Santiago, es que una de las posibilidades era la florería, era lo que más nos gustaba. Empezamos a buscar online cursos y encontramos un curso físico y estaba en Santiago. Así que viajamos y nos preparamos allá durante unas semanas, y volvimos. El consejo que nos dieron fue practiquen, practiquen, practiquen, practiquen, porque lo primero que van a hacer no va a ser bonito, no va a ser fácil, no va a ser nada, pero continúen, continúen, se van a ir puliendo. Y yo creo que esto pasa con todos los emprendimientos y con todos los tipos de carreras, que uno también se mete porque sí o sí hay que ir puliéndose, uno va desarrollando sus habilidades.</p>
<p><strong>¿Y siempre les gustó este mundo de las flores?</strong></p>
<p>Sí, yo creo que sí. Cuando antes de abrir la florería, nos gustaban las flores, pero nunca nos imaginamos con una florería, lo que sí nos imaginábamos siendo independientes. Eso de poder controlar el horario, poder controlar a lo que te dedicas y abrir una puerta a emprender es algo muy grande. Porque uno piensa que es algo muy simple y después te das cuenta que es enorme todo a lo que tú te dedicas. Yo lo veía así como vender flores. Y pasé de vender flores a tener que moverme a redes sociales, tener que aprender a vender, tener que aprender a armar, tienes que aprender de contabilidad, todo, todo, todo. Y es algo muy íntegro. Entonces yo creo que uno se arriesga y en el camino se da cuenta que esto es mucho. El que sobrevive en un emprendimiento es una persona que desarrolla sus habilidades.<br />
<strong>Tú comentabas igual que fue ruidoso este cambio de bueno, tu mamá se salió de estar en un banco trabajando 15 años y tú de haber estudiado una carrera tradicional. ¿Tu familia cómo lo tomó?</strong></p>
<p>Al principio mi familia fue como “¿Están seguras?”</p>
<p><strong>Enloquecieron.</strong></p>
<p>Si enloquecieron, ¿Esto lo están pensando bien? ¿Y si paran y analizan esto, están seguras? Porque a mi mamá le estaban ofreciendo un trabajo estable por otro lado, y yo venía saliendo de una carrera, entonces yo tenía que empezar a buscar trabajo. Y el haber parado durante casi un año para armar esto, fue un proceso de hartos comentarios, ya sea de familia, de amigos, conocidos, que se fueron dando. Pero no son comentarios que deberían frenar a las personas.</p>
<p><strong>Creo que igual pasa un poco que a medida que tú te vas desarrollando, que te vas estableciendo y que va funcionando, esos comentarios van cambiando ¿O sientes que no es así?</strong></p>
<p>Y aparte de eso, uno tampoco sabe si va a funcionar. Cuando uno emprende, la mayoría de las veces el primer emprendimiento de las personas nunca es con tanto conocimiento como debería de ser. Y actualmente existen muchas compañías, empresas y todo, muchos grupos de personas que acompañan los emprendimientos y te van enseñando. Hace una década atrás eran mucho menos y no se veía mucho al respecto. La gente se lanzó al emprendimiento en pandemia. Nosotros en pandemia ya existíamos, en nuestro caso intentábamos sobrevivir a la pandemia. Era al revés. Entonces cuando empezamos nos tiramos en el desconocimiento, pero que el resto diga “no sé si va a funcionar”, da igual, porque nosotras tampoco sabíamos. Pero eso no era un problema o realmente una causa para decir “ya, vamos a dejar esto de lado”. No, porque uno ya se arriesga, lo intenta y va viendo qué tiene que aprender en el camino. Yo creo que la idea de sobrevivir es aprender, nunca cerrarte. Aprender sí, estoy muy de acuerdo. Es que de verdad que cuando uno inicia y no tiene este conocimiento, uno no sabe que existen fechas, que existen pagos, y es casi como cuando uno se compra su primera vivienda y tiene que averiguar que en realidad hay contribuciones, hay muchos deberes dentro de. Y cuando uno emprende, uno piensa que es casi una experiencia exquisita de decir “voy a expresar todo de lo que yo tengo y quiero que esto funcione”. Y después te das cuenta que el primer cálculo que uno hace es realmente erróneo. Y después uno tiene que proyectar a largo tiempo con los cálculos reales, con las responsabilidades económicas reales, porque emprender incluye pagar muchas cosas también ser responsable por ese lado.</p>
<p><strong>¿Qué crees tú que ha sido lo más difícil de emprender? Hemos tenido muchas respuestas distintas en esta pregunta, algunos dicen que el Servicio de Impuestos Internos, algunas que cuesta organizarse, otras que no sabían cómo cobrar, etc.</strong><br />
Mira, según mi experiencia, yo creo que lo más difícil para mí fue entender que yo no tenía la razón, que siempre hay alguien que sabe un poco más y que uno no se tiene que cerrar a aprender ese poco más. Me pasó. Y cuando nosotros abrimos Crisantemo, nos asesoramos por Sercotec, y nos ayudó a armar la empresa. Nos contactó durante harto tiempo y tuvimos información. Decidimos contratar un contador porque no teníamos los conocimientos para el tema de cómo manejamos la plata. Se fue dando lentamente, pero siempre en un orden. Yo creo que fue el entender que emprender es más que simplemente vender un producto o servicio, sino que emprender incluía aprender y dejarse mover por todo este caos donde uno al final le agarra un amor increíble. No es algo que te va a dar miedo. Uno se acostumbra al caos, te acostumbras a las buenas rachas, a las malas rachas. Te preparas para esas cosas, te preparas para innovar, para tener el cambio constante. Porque el que se queda estático se muere. Y eso significa que uno no siempre va a tener la razón y que el de al lado puede ayudarte. Y cuando uno es muy cerrado para aceptar ayudas ajenas, pierde. Entonces sí o sí hay que abrirse a recibir ayuda, porque hay ayuda en muchos lados. Uno actualmente abre Instagram y te dicen 10000 videos de cómo emprender. Y está bien, está bien informarse, y poner en práctica todas esas cosas que uno ve. Porque a veces uno guarda el video y ahí queda, como que la gente no da ese pasito. Cuando uno da el pasito, tu emprendimiento da un paso.</p>
<p><strong>Algunas me decían que es súper importante armar red, porque a veces tus amigos que tampoco entienden mucho te van a encontrar siempre que está lindo, que está bien. Pero alguien que ya vive el mundo del emprendimiento te puede decir “¿Sabes qué? Podría ser que esto en vez de hacerlo así, lo hagas así. por esta razón”.</strong></p>
<p>Completamente. Por eso muchas veces están estas reuniones de emprendedores. Yo entiendo que una persona que jamás ha emprendido no entiende la magnitud de, por lo tanto muchas veces su apoyo va en motivar y en recomendar, en comprar. Hasta ahí puede llegar. Pero cuando tú conoces a otro emprendedor que ya vivió lo que tú viviste y ya lo superó y ya quedó en el pasado, pero 1000 años atrás, y te puede aconsejar y te puede decir “yo te recomiendo a esta persona, yo te recomiendo hacer esto. Lo que tú estás haciendo, ¿sabes qué? Está bien, pero lo puedes mejorar”. Eso es algo invaluable que yo creo que el emprendedor que no logra hacer ese cambio, el aceptar eso, no va a poder seguir. Cuando uno se mete a un colegio e inicias, vas aprendiendo absolutamente de todo, aceptas toda la ayuda. ¿Por qué en este minuto, al emprender, al realmente aprender algo de cero, uno no va a aceptar toda la ayuda? ¿Es porque uno es adulto? Eso es una tontera, porque realmente una persona adulta se sigue informando y se sigue desarrollando igual que un niño durante el resto de su vida. O sea, nunca es muy tarde para aprender algo.</p>
<p><strong>A lo largo de la vida de Crisantemo, ¿Hay experiencias que te hayan marcado positiva o negativamente?</strong></p>
<p>Crisantemo tiene unas historias muy entretenidas entre medio. Intento no filtrarlas mucho, pero sí, hay de todo. Siempre, en todos los ámbitos existen personas maleducadas y por otro lado, existen personas muy agradecidas. Porque vender flores, no solamente es la flor en sí, sino es acompañar un momento, a veces una propuesta de matrimonio, a veces un velorio, es dejar a una persona celebrar un nacimiento de un ser querido, o ahora estamos en todas las licenciaturas, celebrar el logro de un hijo que lleva estudiando 15 años. Entonces siento que cuando yo lo veo a lo lejos, hay más agradecimiento de parte de las personas que situaciones negativas y así pues. Yo creo que nosotros vendemos el recuerdo, esa emoción que te queda cuando tú recibes un arreglo que conmemora un momento muy especial, versus lo que es vender el producto en sí. Por ejemplo, yo te puedo vender una flor que puede significar nada para ti, pero en un momento único puede ser un gran recuerdo.</p>
<p><strong>Y por otro lado, en algún momento de estos siete años que llevan, ¿Ustedes se han planteado llegamos hasta acá, nos devolvemos, esto ya no da para más?</strong></p>
<p>No, yo creo que es al revés. En nuestros siete años hemos pensado ¿Cuál es el siguiente paso? ¿A dónde apuntamos? ¿Apuntamos a cambiarnos de local? ¿Apuntamos a crear otra sucursal? ¿Hay que digitalizarnos? ¿Hay que avanzar con toda la era? Movámonos hacia allá. Yo creo que siempre no es el parar, es hacia dónde hay que avanzar. Porque sí o sí uno avanza. La cosa es hacia dónde.</p>
<p><strong>¿Qué consejo les darías tú a las personas que están buscando emprender?</strong></p>
<p>Yo creo que mi primer consejo es que a la idea principal que tengan le tengan un amor especial, porque emprender no es fácil, es algo que lleva una gran parte de tiempo, dinero, paciencia, una gran exploración personal. Entonces es algo a lo que uno se tiene que entregar para que funcione. Y lo otro es que nunca paren de aprender, porque el mundo se sigue moviendo, sigue avanzando, y la idea es que uno vaya avanzando con él. Entonces, sí o sí, siempre buscar qué se puede mejorar, qué es lo que se puede cambiar, qué es lo que está de moda. Ir moviéndose con tu público, el público busca cosas específicas y la idea de mantenerse igual está en dar ese pedacito especial.</p>
<p><strong>Así como ustedes un día saltaron a la piscina, debe haber mucha gente que piensa en estar saltando a la piscina constantemente, pero la frena el miedo, el que dirán, el miedo a no tener las lucas y todo. ¿Qué le dirías específicamente a esas personas que tienen una idea, que están ahí a punto, pero les da miedo dar ese paso final a dedicarse 100 % al emprendimiento?</strong></p>
<p>Creo que si la persona tiene miedo, siempre hay otros medios que te pueden ir acompañando en el proceso de emprender. Hay muchos grupos, hay mucha información y no es necesario hacerlo solo. Pero yo creo que cuando uno tiene ese bichito de que va a emprender, lo va a hacer sí o sí. Si no te sientes preparado para hacer la idea, tú tienes que tener claro que lo vas a terminar haciendo igual, porque el bichito ya está ahí. Yo creo que el emprendedor no se hace. Yo creo que el emprendedor se nace y se va moldeando, moldeando, moldeando, moldeando hasta que llega. ¿Entonces, yo creo que las personas que ya tienen esa idea ya son emprendedores, tan solo tienen que tirarse y qué es lo más grande que se puede perder? ¿Qué es lo peor? Yo creo que el qué dirá no es lo peor. Siempre hubo alguien que pensó algo malo de algo muy grande que se inventó después. ¿Entonces, por qué no ser uno algo grande?</p>
<p><strong>¿Qué lecciones te ha dejado este mundo del emprendimiento?</strong></p>
<p>Yo creo que la mayor lección fue que nunca seas tan adulto como para aprender algo nuevo. Mi mamá tiene más de 60 años y aprende cosas nuevas, entonces porque yo que tengo 30 debería cerrarme a seguir aprendiendo, y emprender es aprender.</p>
<p><strong>Llegamos a la última pregunta. Si tú pudieras ver a la Bettina Niña, si la tuvieras en frente tuyo en este momento ¿Qué le dirías?</strong></p>
<p>Le diría, “si sabías que tenías ese bichito, desarróllalo. No hagas lo que el resto espera que tú hagas, que es seguir este ciclo de terminar los estudios, continuar con la PSU, continuar con la universidad, algo que está establecido que las personas tienen que hacer”. Cuando en realidad a veces no es que tú no tengas que estudiar, sino que debiste haber estudiado algo tal vez que te ayudaría en tu emprendimiento, que te podría enseñar. A veces son estudios formales, a veces son cursos. Es ir averiguando qué es lo de uno, qué es lo que necesita. Yo creo que le diría a la Bettina que hay que escucharse, y que no es un problema el hacer algo que el resto no espera.</p>
<p><a href="https://www.region2.cl/category/ffmcs-2024/" target="_blank"><img src="https://www.region2.cl/wp-content/uploads/2024/10/Sin-título-46-2-min-3.gif" alt="" border="0" /></a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.region2.cl/entre-crisantemos-y-emprendimientos-bettina-la-prevencionista-de-riesgos-que-materializo-su-amor-por-las-flores/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Julia y Camila: El dúo que tomó su experiencia emprendiendo para ayudar a otros emprendedores a crecer</title>
		<link>https://www.region2.cl/julia-y-camila-el-duo-que-tomo-su-experiencia-emprendiendo-para-ayudar-a-otros-emprendedores-a-crecer/</link>
		<comments>https://www.region2.cl/julia-y-camila-el-duo-que-tomo-su-experiencia-emprendiendo-para-ayudar-a-otros-emprendedores-a-crecer/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 28 Nov 2024 02:52:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[iphonerodrigo]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[FFMCS 2025]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://www.region2.cl/?p=68082</guid>
		<description><![CDATA[Julia Joo es Ingeniera Eléctrica, Camila Leyton es Ingeniera en Administración. Dos perfiles diferentes, dos mujeres diferentes, dos vidas diferentes pero un camino en común: solucionar los dolores de los emprendedores, algo que conocían de cerca, unieron a Julia y [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><strong><em>Julia Joo es Ingeniera Eléctrica, Camila Leyton es Ingeniera en Administración. Dos perfiles diferentes, dos mujeres diferentes, dos vidas diferentes pero un camino en común: solucionar los dolores de los emprendedores, algo que conocían de cerca, unieron a Julia y Camila. Fue así que tras vivir la experiencia con el taller Mecánico de Julia y ver los resultados logrados en conjunto, decidieron replicar y ajustar el modelo para apoyar a micro, pequeños y medianos emprendedores a levantar sus números, optimizar sistemas administrativos, formalizarse, postular a fondos, y sobre todo, a sentir que emprender es mejor cuando haces red, todo ello a través de JCPulmari.</em></strong></p>
<p><strong>Cuéntenme un poco ¿De dónde nace la idea de formarse como empresa?</strong></p>
<p><strong>Camila:</strong> La idea nació ambas estando trabajando de forma dependiente. Y resulta que cuando uno quiere emprender siempre está ese miedo de las lucas y de cómo lo hago. Entonces un día conversando con Julia, le digo “hagamos negocios”. Y Julia en ese momento tenía un taller mecánico funcionando, ella tenía dos perfiles, su perfil de trabajadora dependiente y su otro perfil de gerente de taller mecánico. Entonces cuando yo hablaba con ella, ella siempre estaba trabajando así muy tarde, 24/7, o sea, todo el día trabajando, todas las tardes hasta el otro día. Y le digo “hagamos negocio, yo la ayudo hacer la gestión, todo lo que es el back office de una empresa, a generar presupuesto”, para que ella pudiera delegar un poco esa parte y se enfocaran en el core de su negocio, que en este momento era salir a buscar más clientes, a poder comprar más activos, a reestructurar el taller. Porque estaban en una situación medio complicada.</p>
<p><strong>Julia:</strong> Si. Yo me dediqué a trabajar en ventas principalmente, y después trabajé como 10-15 años más o menos en recursos humanos y administración. Entonces, cuando vino el escondida tres punto cero, mi empresa cerró, y yo con el papá de mis hijos, mi expareja, formamos esta otra empresa, que era un taller mecánico. Entonces yo era la gerente de ese taller mecánico, y ahí vivíamos 24/7, o sea, yo era de todo, era ayudante, era administrativa, era logística, todo menos la mecánica en sí. Y entonces después obviamente fue complejo. Yo salí de la operación 100% y me fui a trabajar de nuevo. Entonces ahí trabajaba como hasta las 2:00 AM haciendo presupuesto y cosas así. Entonces la Cami cuando me veía me decía ¿le ayudo? Y yo le decía ya. Pero, nunca tenía tiempo como para sentarme con ella y revisar y que me ayudara. Un día estábamos en un almuerzo de domingo, y me cuenta que con una amiga hicieron un estudio de mercado, y ahí empezó la cosa. “Tú pones esto, yo pongo esto”, y empezamos a armar.</p>
<p><strong>Camila:</strong> ¿Cuál era el beneficio? Que las pymes necesitan un perfil bastante específico que pueda captar lo que se necesita y armarlo rápidamente. ¿Pero qué pasa? El costo es muy alto y eso no te permite tenerlo contratado el mes completo. Entonces tampoco lo necesitas el mes completo, lo necesitas ciertas veces, puede que en la semana lo puedas usar, no sé, tener tres veces, porque no siempre vas a facturar, no siempre vas a estar cotizando, o por ejemplo, no siempre vas a necesitar el reporte. Hicimos la prueba con el taller, porque yo en ese tiempo estaba en mi trabajo, por lo general soy muy habilidosa con Excel, entonces la mayoría de mi trabajo dependiente yo lo tenía automatizado (…) Eso ayudó a que pudiéramos ir avanzando. Llevar todo eso fue un proceso también de trabajo con el personal. O sea, porque no fue solo así como lo voy a aplicar administrativamente, acá está el plan, sigan los pasos, sino que también hubo una implementación en un taller, un trabajo con el técnico y de lograr salir adelante. O sea, “Viejo, lo vas a cumplir igual, pero no nos vamos por el camino de siempre, vámonos por este otro lado, nos vamos a demorar un poco, pero vamos a llegar igual”. Entonces ese trabajo igual fue más complicado.</p>
<p><strong>Claro, suele haber resistencia al cambio, es común</strong></p>
<p><strong>Julia:</strong> Esa fue la parte más difícil. Más difícil porque ahí es donde yo me llevaba peleando. Claro. Porque yo estaba a cargo de y yo decía no, no y no, no más. Y no se compran, no se hace así, y ordénense. Y esas cosas, por ejemplo, eran así como “No, me están trancando la pelota”. Fue difícil esa parte, fue una de las más difíciles. Pero al final yo sabía que los números son números. Yo estudié ingeniería y los números son números. Entonces al final yo sabía que íbamos a tener y mes con mes íbamos viendo que de a poquitito los números rojos se iban transformando.</p>
<p><strong>Camila:</strong> Si y hacíamos reuniones mensuales. Entonces cada mes el reporte, el avance, pero un reporte súper básico, en un lenguaje súper entendible, o sea, puro gráfico y vamos mostrando avances.</p>
<p><strong>Es que eso igual es muy importante, porque finalmente las pymes o las personas que están iniciando muchas veces vienen de un mundo que suele ser distinto, vienen de trabajar mensualmente y a fin de mes tienen un sueldo seguro. Pero cuando les toca ver gráficos, números, y entran al mundo del emprendimiento y que el servicio de impuestos internos, y que cuánto tengo que pagar en el IVA, y que la factura, ya es un mundo muy nuevo y es fácil perderse.</strong></p>
<p><strong>Camila:</strong> Efectivamente, es lo que estábamos buscando. Porque hay muchos emprendimientos en Chile y en la Región, pero la mayoría muere entre los dos y tres años.</p>
<p><strong>El conocido valle de la muerte</strong></p>
<p><strong>Camila:</strong> Claro ¿Por qué? Porque empiezan con una idea, o si parten de dos, los dos son, por ejemplo, mecánicos, o los dos son administrativos, pero no está la parte que te ayude. Por ejemplo, con el servicio de Impuestos internos, la mayoría le tiene terror porque entrega la información un poco complicada. A veces uno llama al call center y no es tan amigable. O cuando te responden el correo dice rechazado ¿Por qué me lo rechazó? ¿Qué pasa? Entonces ahí empezamos a dar ese soporte. “Oye, mira, sabes qué, si tú quieres formalizarte, tienes que cumplir con todos estos pasos. Son estos. ¿Qué llevan? Lleva esta parte, lleva esta otra. ¿Cuál es lo más importante?” Entonces, nosotros decidimos, más que formalizar empresa, más que ayudarte con un servicio puntual, generar una comunidad y darte un acompañamiento. O sea, en emprender tú no estás solo. Al principio el servicio se confundía con un contador, pero no somos un contador, O sea, hacemos parte de una labor de contabilidad, pero no somos contadores, nosotros somos asesores empresariales, nosotros te asesoramos y te guiamos. Y si tienen un servicio mensual con nosotros, pasa a ser parte de nuestra comunidad. Entonces cualquier duda, cualquier consulta, alguna crisis, tú nos llamas y nosotros te vamos a responder y te vamos a apoyar.</p>
<p><strong>Julia:</strong> Y además que hemos pasado por el proceso. Entonces sabemos lo que significa. Conocemos el dolor de partir, sabemos qué se siente, y en distintos ámbitos. O sea, yo la otra vez conversaba con un cliente que es transportista, la primera vez que conversamos, le dije “apuesto que le pasa esto”, y se sorprendió y me dijo “Oh, sabe lo que me pasa” Porque él ya había hablado con más gente y como que no lo lograba. Muchas veces lo han pasado mal, han tenido malas experiencias o simplemente ya nunca más le contestan el teléfono.</p>
<p><strong>Camila:</strong> Todo parte de la visión que uno tiene. Porque cuando uno crea una empresa, tiene una visión, misión muy importante que te ayuda a cumplir tu objetivo. Y nosotros eso lo teníamos clarito, bueno, que viene de mi formación.</p>
<p><strong>¿Cómo salen ustedes del taller mecánico a encontrarse con otros emprendedores? ¿Cómo se produce esa mezcla y cómo llegan a otros emprendedores?</strong></p>
<p><strong>Julia:</strong> Cuando empezamos ya a trabajar nosotros, mientras estábamos atendiendo al taller, empezaron a salir otros chiquititos que necesitaban algunas. Nosotros, toda la formalización era el taller y nosotros, o sea, yo no usaba correos del taller, yo usaba correos de JC Pulmari. Entonces los clientes, las empresas sobre todo, no entendían que por qué JC Pulmari levantaba las cosas, y decíamos “Es que ellos son ellos son nuestros asesores administrativos, entonces ellos son la parte administrativa y ustedes tienen que entenderse con ellos”. Y firmamos en conjunto, o sea, iban los dos logos en la firma y nosotros teníamos entonces teníamos como esa alianza estratégica desde ese punto de vista. Y así poquito a poquito se fue posicionando.</p>
<p><strong>¿Y sus familias, cómo tomaron que se salieran de un mundo estructurado y fueran directamente el emprendimiento? Porque igual hay un temor, somos tradicionalistas todavía.</strong></p>
<p><strong>Julia: </strong> Yo llevo emprendiendo desde hace mucho tiempo. Y yo empecé con emprendimiento en multinivel, estuve en dos empresas de multinivel y por casi por ese mismo problema, yo de la última salí y viví por ese proceso, porque yo eso lo hacía los fines de semana, eran como fuerte. Cuando abrí el taller fue por una cuestión de ¿Qué hacemos ahora? O sea, estamos sin pega, ¿qué hacemos? Y después volver a trabajar. Y ahí a mí me costó salir. Cuando volví a trabajar y después tomar la decisión de salir, yo estuve como dos años diciendo ya, ahora sí me salgo mañana, mañana, mañana.</p>
<p><strong>Camila</strong>: Yo no tengo hijos, entonces mi grupo familiar es pequeñito, yo vivo con mi pareja y mi hermano. Y bueno, conversé con ellos porque yo era la sostenedora del hogar y se me ocurre emprender. Igual yo tenía mi fondo, así que lo tomé y dije ¿sabes qué? Quiero emprender porque este es mi negocio, yo sé que va a dar, pero por un tiempo ustedes me tienen que apoyar y si no, dale, vamos con todo súper bien. Pero resulta que después mi hermana se independizó y se fue a vivir a otra ciudad. Entonces igual fue un resto de lo que ella me apoyaba, por ejemplo con el arriendo, ahí se puso un poco más pesada la carga. Pero conversando si ha costado, es difícil porque hay meses que son muy buenos y otros que no tanto. Y los meses que no tanto uno tiene que tener esa visión y decir, “sabes que este mes me va bien porque son meses buenos, entonces yo voy a guardar para mis meses no tan buenos”.</p>
<p><strong>Como el servicio igual es amplio, ¿Cómo empezaron a establecer los rangos de precios? ¿No les pasó al principio que sentían que quizás estaban cobrando menos de lo que deberían cobrar? O que se sientan de repente culpables como por cobrar x cantidad.</strong></p>
<p><strong>Julia:</strong> Sí, o sea, yo en ese aspecto ahí tenemos diferencia con Camila. Yo en ese aspecto siempre he sido como… Mira, yo una vez escuché la historia de un tipo que cobró $1 millón de dólares por apretar un tornillo. Y al tipo le reclamaron, pero contestó “Por apretar el tornillo te cobré $1, pero por saber qué tornillo apretar te cobré los otros 99”. Entonces yo en ese aspecto, por ejemplo, el taller era de tierra, tenía solamente un elevador, como era un solo mecánico, yo miraba y decía ¿cómo puede hacer más con menos? Entonces le metía cuestiones neumáticas, compraba cosas que le pudieran servir, que no tuviera que hacer tanto esfuerzo para poder rendir más. Y eso tiene un precio. Y además que yo siempre me vi, por ejemplo, en el taller, yo hago lo mismo, y más que lo que hace una concesionaria. Yo no soy el taller de la esquina que cambie aceite, no soy eso. Lo que yo hago es resolver situaciones, cacho. Esa era la especialidad, sigue siendo la especialidad, y sigue siendo la especialidad del taller, Entonces eso tiene un precio. Y yo siempre decía yo soy como una concesionaria. Y siempre mi mente fue y mi colega me decía sí, pero es que es muy caro, no sé qué. Él siempre tenía miedo de cobrar, y yo no, yo soy una concesionaria, número son números, y ese es mi valor. ¿Y qué pasa? ¿Que no quieren porque es muy caro? Bueno, se van, y después volvían.</p>
<p><strong>Camila:</strong> O sea estaba el precio de mercado y además el cálculo del precio de venta, considerando nuestros costos con el margen damos número. Pero nosotros, como el taller tiene esas características de resolver los cachos, nosotros también tenemos nuestra característica del acompañamiento. O sea, constantemente te estoy dando asesoría. Y eso es lo que nosotros al principio no consideramos. Por ejemplo, no estaba considerado el que tú me vas a llamar a cualquier hora y que te voy a solucionar un caso que por ejemplo, a una persona que no es nuestro cliente, se lo cobro. Pero tú que ya estás trabajando con nosotros y me llamaste por teléfono, eso no está cobrado. Ese factor no estaba considerado en el precio. Entonces claro, fuimos viendo, fuimos avanzando, ajustando.</p>
<p><strong>¿Y nunca se les ha ocurrido así como desde el 2020 que empezaron hasta ahora decir “No, chao, me devuelvo al mundo convencional”?</strong></p>
<p><strong>Julia:</strong> Sí, o sea, honestamente, así como decir me devuelvo, a lo mejor han sido como instancias de trabajo más bajo, por ejemplo. Pero creo que al final nunca lo pensé seriamente.</p>
<p><strong>Camila:</strong> Es que hay un trabajo mental también, o sea, la mente juega un rol muy importante en este en este mundo del emprendimiento, porque uno tiene que estar preparado de que no te va a llegar el sueldo solo a fin de mes. O sea, no con cumplir asistencia, hacer lo que te corresponde, te va a llegar el sueldo. Acá tú tienes que hacer el sueldo para ti y además cumplir con tus obligaciones tributarias. Entonces ahí está esa diferencia, ese cambio de switch que hay que trabajarlo.</p>
<p><strong>¿Cuál creen que es el consejo clave para cualquier persona que esté buscando emprender pero que le dé miedo, que todavía no quiera salir de este molde más tradicional? ¿Qué les dirían a esas personas?</strong></p>
<p><strong>Julia:</strong> Es difícil porque a mí me costó, o sea, cuesta muchas veces porque uno dice, pucha, tengo hijos, que la comida, que no sé qué, que no sé cuánto. Pero yo creo que si yo sé por qué me levanto todos los días y por qué lo voy a hacer, eso es importante, o sea, saber dónde voy a ir. El enfoque, eso es súper importante porque eso va a hacer que yo me levante, que cuando yo diga, “Ay, pero no tengo jefe, nadie me está persiguiendo para ganar, para que yo llegue, pero lo voy a hacer igual”. Y lo otro es como el otro cuento, estas ahí en medio del mar, tienes la única nave y no te queda otra. Asume, porque yo pasé dos años pensando en que “Pucha, gano esto, cubro esto, tengo esto, la comida, no sé qué, no sé cuál”, pero finalmente cuando dejé ese trabajo, igual comía, igual hacía todo lo que tenía que hacer. A lo mejor no tenía asado todos los fines de semana, pero tampoco he pasado miseria porque sigo trabajando. O sea, si yo siempre he trabajado, sigo trabajando. La única diferencia es que ahora trabajo para mí. Entonces es como pararse en el Benji, hacer el ejercicio del Benji, porque es la única forma, porque si uno lo piensa, lo piensa, lo piensa. Ahora, tampoco se trata “es que me voy a hacer millonario” y empiezo a hacer un montón de cuestiones. Que es lo que nos pasa con los emprendedores. Nosotros hemos visto emprendedores que han gastado mucha plata para empezar, mucha. Y cuando nosotros decimos eso lo pudo haber hecho así gratis, se agarran la cabeza y después nos dicen “estoy haciendo lo que ustedes me dijeron”, la idea siempre es aprovechar las oportunidades pero de manera ordenada, y en eso está la Cami, porque yo soy más desordenada, ella nos ordena.</p>
<p><strong>Camila:</strong> Claro, el enfoque. Si ya saben a lo que van, que no tengan miedo, que se tiren a la piscina y que sepan que no están solos. Pero lo más importante es que trabajen, porque es la que te va a ayudar a levantarte cada día. Cuando tú tienes claro tu propósito, te rodeas de tu grupo, de un grupo bueno, y tú trabajas tu mente, el camino se hace mucho más fácil. Así que sin miedo, sin miedo al éxito, hay que tirarse a la piscina. Pero siempre teniendo claro tu motivo, tu enfoque y tu grupo el que te va a apoyar. Eso es como lo más importante. Porque al final, cuando uno ya está motivado, uno ya sabe que va por eso y las cosas llegan solas. Y si uno está ordenado, es mucho más fácil.</p>
<p><strong>Y la última pregunta, si pudieran verse quizás hace cinco años atrás, 10 años atrás, previo a que naciera esta idea de emprender y de lanzarse a la piscina como JC Pulmari, ¿Qué se dirían?</strong></p>
<p><strong>Camila:</strong> Que mi prototipo de hace cinco años atrás, le diría que no estaba mal ser distinta, que no era algo malo pensar diferente, salir de la caja, que por mucho tiempo pensé que es algo que me clasificaba como distinta, como rara. Hoy en día es una de mis mayores fortalezas. Es una forma de pensar o de ver las cosas que rompe el esquema. Y lo vi muy duro, muy duro.</p>
<p><strong>Julia:</strong> O sea, decirle eso, que tenía razón. Que tenía razón, que era la opción, o sea, que era poder desarrollarse en lo que uno quería hacer, para mí es eso. Esa persona de hartos años, mucho más que cinco, ella tuvo la visión. Entonces yo le podría decir que sí, que no estaba equivocada, que no estaba equivocada en absoluto, que allá era para donde teníamos que ir.</p>
<p><a href="https://www.region2.cl/category/ffmcs-2024/" target="_blank"><img src="https://www.region2.cl/wp-content/uploads/2024/10/Sin-título-46-2-min-3.gif" alt="" border="0" /></a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.region2.cl/julia-y-camila-el-duo-que-tomo-su-experiencia-emprendiendo-para-ayudar-a-otros-emprendedores-a-crecer/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
