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	<title>Region2.cl &#187; FFMCS 2026</title>
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		<title>De balón, cancha de tierra roja y sueños: Leslie, la rugbista que abrió el camino para el rugby femenino en Chile desde Antofagasta</title>
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		<pubDate>Mon, 12 Oct 2026 15:58:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[iphonerodrigo]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[DEPORTES]]></category>
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		<description><![CDATA[Con un paso por cheerleader, gimnasia rítmica, artística y atletismo, Leslie Escobar encontraría su verdadero amor deportivo en el 99: el rugby. Siendo una joven madre universitaria, y habiendo tenido ya sus primeros encuentros con la disciplina deportiva un par [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><strong><em>Con un paso por cheerleader, gimnasia rítmica, artística y atletismo, Leslie Escobar encontraría su verdadero amor deportivo en el 99: el rugby. Siendo una joven madre universitaria, y habiendo tenido ya sus primeros encuentros con la disciplina deportiva un par de años antes, se adentró en un camino que ya no tuvo retorno. Sin imaginarlo, comenzó una trayectoria en la famosa cancha de tierra roja de la Universidad de Antofagasta que la llevaría a ser parte de la primera selección nacional, donde se mantuvo entre el 2004 y el 2012, y que la convirtió en una de las precursoras del rugby femenino en Chile. Hoy, entre maternidad, minería, hockey y el paso de los años, sigue recordando al rugby como uno de los grandes amores de su vida, y asegura nunca alejarse de él.</em></strong></p>
<p><b>¿En qué consiste el Rugby femenino en la región de Antofagasta?</b></p>
<p>Para mí es uno de los deportes más lindos en los cuales he estado. He pasado por hartos deportes, pero el rugby creo que es uno de los pocos deportes que es un deporte familiar, donde de verdad uno encuentra amistad. No digo que en otro deporte no exista, pero siento que en este hay como más fraternidad, más lealtad, más amistad y que va muy asociado también al juego, al contacto.</p>
<p>Yo te puedo decir que mis grandes amigas son del rugby. Hemos vivido un proceso desde que éramos estudiantes, cuando no había rugby en la región, hemos sido madres puntas y hemos ido evolucionando con el deporte a través del tiempo hasta el día de hoy. Antes éramos, no sé, cuatro equipos que jugábamos a nivel nacional. Antofagasta, Copiapó, La Serena y Temuco, y eso era lo que había; actualmente el rugby ha crecido enormemente, y tenemos campeonatos tanto de la región, interregionales, nacionales y hasta equipos en Rapa Nui. Entonces es muy bonito haber sido parte de ese desarrollo, tanto en la región como en el país.</p>
<p><b>¿Cómo has visto tú este desarrollo del rugby en la región? Hablábamos recién de que en Chile a nivel nacional ha ido creciendo, pero enfocándolo específicamente en la región.</b></p>
<p>Yo inicié en el año 99, por ahí. No empecé tan chiquitita, empecé a los 20 años cuando había entrado a la Universidad. De hecho, justo había sido mamá y en ese año después ingresé al rugby. Y de ahí hasta el día de hoy se formaron bastantes equipos, y hemos tenido grandes deportistas de elite. Hace poco se fue un jugador también a jugar a Canadá. Tenemos varios jugadores que se están preparando en el CEFAR, que es como centro de alto rendimiento de la región y en todas sus categorías. Entonces, creo que es muy importante&#8230; O sea, ha sido muy importante el crecimiento del rugby en la región y hay que seguirlo potenciando.</p>
<p>Yo creo que desde que perdimos la administración de la cancha de las Almejas nos quitaron el lugar para poder desarrollarnos. Entonces, los clubes adultos han tenido igual un&#8230; ¿Cómo podría decirlo? Una disminución en lo que es el desarrollo del rugby, porque no tenemos un lugar como era anteriormente la cancha. Hoy la usamos, pero se comparte con otras disciplinas, es un poquito más restringido, y la pandemia también generó algunos inconvenientes. Y de hecho, la cancha de las Almejas era un punto estratégico y ahí se daba muy bonito que en ningún lugar está donde todos los clubes entrenan en un mismo lugar y más encima, a la orilla de la playa.</p>
<p><b>Si recuerdo, iban las familias completas… </b></p>
<p>Si, porque, por ejemplo, en Santiago tú tienes los clubes y cada uno entrena en su cancha.  Acá entrenábamos todos los clubes, Oldlion, Coyotes, Antapacay, estaban los cuervos también, algunos incluso venían de Calama, Tocopilla también, se estuvieron hasta formando equipos en Taltal. Los femeninos también, cada club masculino de rugby que había en la región sacó su rama femenina Entonces, fue exponencial el crecimiento del rugby hasta hace muy poco. Ahora, yo creo que se ha potenciado más el femenino que el masculino en este último tiempo. Pero sería ideal que nosotros contáramos con esa cancha como antes. Yo creo que es como un tesoro que nos quitaron, que ojalá vuelva.</p>
<p><b>En el último tiempo el rugby femenino es el que ha ido sacando más la cara por este deporte y también ha tenido un crecimiento muy exponencial. Sabemos que en todos los deportes pasa, en algunos más que otros, que se tiende a asociar que hay deportes que son más femeninos y deportes que son más masculinos.</b><b>Pero el rugby agarró vuelo y hoy día tiene muchas jugadoras, hay muchos clubes que están pendientes de entrenar a sus jugadoras, de ir a competir ¿Cómo crees tú que se da este salto?</b></p>
<p>Yo creo que es un trabajo que se sembró en algún momento y actualmente lo hemos ido cosechando. Yo tengo compañeras de mi club con las que iniciamos y ellas trabajan duramente también en el directorio de la Federación de rugby de Chile, tanto en el área del coach como de directiva, como manager, para poder ir generando instancias y oportunidades para las jugadoras que tengan el potencial para desarrollarse en el rugby. además, cada club hace su trabajo y empieza a hacer estos llamados, así como invitar gente que es boca a boca como uno dice, y sirve bastante. Entonces yo creo que cuando una mujer llega al rugby después no se quiere ir, como me pasó a mí</p>
<p><b>¿Y qué crees que cambió? ¿Qué hizo ese cambio de chip en las mujeres en general?</b></p>
<p>En mujeres, en mi opinión yo creo que es creer en uno, creer que somos capaces de hacer cualquier cosa que nos propongamos, que cualquier cosa no está creada para que sea un sesgo que sea femenino o masculino, o por un tema de género, sino que yo creo que todos somos capaces de hacer cualquier actividad, cualquier profesión siempre que nos propongamos ese objetivo y que nos guste, nos apasione lo que vamos a hacer. Y más encima si te entregan las oportunidades del lugar donde hacerlo, hay que hacerlo. Yo fui cheerleader, hice gimnasia rítmica, gimnasia artística, atletismo, pero cuando conocí el rugby no me pude desligar de él. En la actualidad yo estoy jugando más hockey, pero por un tema laboral porque uno para el rugby igual tiene que estar al 100% entrenada, si uno no se quiere lesionar. Por ejemplo, mi cabeza funciona como de alto rendimiento, pero mi cuerpo ya no es de alto rendimiento ya no, tampoco entreno como entrenaba antes.</p>
<p>Entonces es complejo sacar ese chip y el trabajo igual es una responsabilidad que uno tiene, porque uno no vive del rugby. Ojalá se pudiera, ojalá, pero tengo que cuidarme para mi trabajo y también porque los años pasan y mi cuerpo ya no está igual que antes, entonces dije “Ya el hockey para mí es menos invasivo”, pero también trato de estar en el rugby lo más que puedo sí, porque el rugby igual es un deporte que es de alto contacto y de alto impacto, o sea las posibilidades de una lesión incluso en alguien que entrena y se prepara es casi partido a partido.  Entonces, yo por ejemplo trabajo en un sistema de turnos también, entonces no es lo mismo entrenar en un gimnasio que entrenar el contacto todas las semanas y a veces también uno tiene responsabilidades. Yo tengo mis responsabilidades como mamá, hoy ya le dedico más tiempo mi hijo, es muy deportista también, salió futbolero, pero también es rugbista, entonces mis tiempos ya los derivo un poquito más a él porque entrena de lunes a viernes, juega sábados y domingos, está igual el colegio, y como me voy una semana, ya la semana que estoy acá no me dan tanto los tiempos como antes. Así que es súper de primera línea eso de ir a apoyar a tu familia, ir a la cancha, y eso es lo bonito, y eso es lo que te da el rugby. Yo tengo a mi amiga y fuimos mamás en el proceso, iban los maridos de nosotros, tengo mis recuerdos, y digo pucha que rico que las jugadoras que hay en la actualidad, en la región y en nuestro país en el fondo tengan las herramientas que nosotros en algún momento no tuvimos, y siento que el pilar de todo eso fueron los inicios que nosotras tuvimos, cómo trabajamos, cómo fueron entrando más recursos para que las jugadoras se pudieran entrenar, potenciar, porque eso también es súper importante y como muchas de nosotras, y mis compañeras que siguen trabajando en esto es porque el deporte les apasiona o sea, no fue que jugaron y se fueron, sino que ellas quieren seguir construyendo y que el rugby siga creciendo, y también el rugby femenino.</p>
<p>Eso para mí es súper valioso, nosotros jugamos y fuimos parte de la historia. Jugamos con el Seven en Serena para ir al primer sudamericano que fue en el 2004, en Venezuela. Ahí el Rugby se hizo deporte olímpico, y tenía que tener un equipo femenino y uno masculino, ahí entramos las mujeres y se empezó a potenciar el rugby, empezaron a entrar recursos. Me acuerdo que éramos 12 jugadoras seleccionadas, y 8 éramos de Antofagasta. El Gato Kasic (<i>Juan Carlos Kasic,  fundador de la Academia y el equipo juvenil de Old Lions, el equipo juvenil del Colegio San Luis en 1983</i>) fue parte de ese proceso también, él siempre también nos acompañó, porque repito, éramos 8 de Antofagasta imagínate, y nos mantuvimos varias. Yo jugué hasta la selección del año 2004 al 2012, todo el año era un proceso, pero estuve todo ese tiempo en la selección y cuando fui mamá de mi hijo, el que tiene 12 años, ahí salí.</p>
<p>Yo fui de hecho al único viaje que hemos ido como selección a Estados Unidos, porque casi todos son en Sudamérica, y nosotros fuimos al mundial de seven, porque estábamos en una categoría que estaba más abajo, pero jugamos con Japón, China, Alemania, entonces igual tuvimos una bonita experiencia, y este crecimiento se mantuvo harto tiempo, porque el rugby también fue creciendo a nivel nacional.  Pero tenemos varias jugadas desde acá ahora, por ejemplo, en mi club está la Fabiola, la Annais, también hay algunas de Arúa, algunas chicas de Old Lions, y es rico que podamos tener representantes de la región en nuestra selección, que les yendo bien. Y ahora ellas tienen una preparación yo diría que mucho mejor a la que teníamos antiguamente nosotras, antes nos hacían unas preselecciones, y entrenábamos independiente del nivel, porque había nivel bajo, nivel alto, jugábamos todas contra todas. Hoy ha ido evolucionando eso por zonas, por el nivel de juego compiten, en la región y después van al nacional los clubes que clasifican, y eso yo creo que ha ido potenciando bastante el rugby, entonces hay que seguir trabajando para que tengamos más seleccionados en la región</p>
<p>Imagina que éramos ocho de un solo club, ocho. Ahora tenemos dos de un club, unas tres de otro club, unas dos de otro club, pero imagínate si tenemos ese nivel de jugadoras y le entregamos más herramientas más jugadoras vamos a tener.</p>
<p><b>De hecho, el otro punto que quería tocar en esta entrevista era justamente el tema de las herramientas. Sabemos los recursos son súper limitados y esto no solamente pasa en Chile, a nivel mundial los propios deportistas, las propias mujeres buscan sus auspiciadores, hacen bingos, rifas, eventos, para poder costear entrenamientos, viajes, uniformes, ¿Cómo has visto tú esta situación? Porque tú misma comentabas hace un rato que no se vive del rugby, a menos que seas casi un deportista olímpico, no se vive 100% del deporte. ¿Cómo ves que eso afecta al desarrollo del deporte y especialmente del rugby en la región, en que tenemos buenos exponentes pero que de repente no están las lucas?  </b></p>
<p>O sea, tú te das cuenta cuando vas afuera, porque a veces uno acá en su universo no se da cuenta, pero por ejemplo voy a hablar de mi tiempo. Nosotras estudiábamos o trabajábamos y jugábamos al rugby, entonces eso hace que nosotros no seamos profesionales en el deporte que nosotros tenemos, porque no le podemos dar el 100% a la disciplina del entrenamiento, el descanso, la alimentación, porque tenemos que trabajar, porque tenemos que estudiar y además el deporte. En cambio, afuera las jugadoras no sé, en Brasil, ellas eran a nivel Sudamericano, tenían un muy buen nivel, pero ellas invirtieron en entrenadores de afuera, se dedicaron 100% al rugby, no trabajaban y hoy en día están jugando a nivel mundial. Entonces es lo que se ve, yo creo que es súper importante el financiamiento que pueda tener un jugador, o sea que tenga la tranquilidad y a lo mejor dedicarse 100% a su deporte, yo sé que ahora las niñas tienen más apoyo económico que el que teníamos nosotras en nuestro tiempo. Antiguamente teníamos un preseleccionado, un llamado a la selección en Santiago y teníamos que financiarnos desde Antofagasta a Santiago y de vuelta, y además nuestra estadía. Después cuando viajábamos afuera, ahí recién la federación corría con los gatos, hoy en la actualidad las niñas llegan a hotel, sé que les pagan los pasajes, tienen los centros de alto rendimiento de la región, y creo que eso es fundamental para el desarrollo de los deportistas y yo creo que eso es donde quizá el Ministerio del Deporte debería abrir ojo y darle más financiamiento a los centros deportivos regionales y a las federaciones. Si estamos teniendo resultados, y quieren mejores resultados como dicen, hay que soltar.</p>
<p>Imagínate cuando yo fui en 2004 a Venezuela, yo andaba consiguiéndome un auspicio para sacar mi pasaporte por ejemplo, y me recuerdo que un club deportivo social me dio la plata para yo sacar la plata y me dijeron así como “Si te puedes poner un gorrito, te sacan la foto y la mandas” y eso fue lo único que me pidieron, de hecho yo estaba agradecidísima de eso, y de que me pasaron el gorrito, me sacaron y la foto y se las mandé como en agradecimiento del apoyo, y seguramente después la comparten en su revista interna o no sé, pero eso ya fue en el año 2004. Ha habido una evolución en el apoyo que hoy tiene los jugadores, ya se van en avión, tienen hotel, tienen más entrenamientos, porque tú sabes que Chile igual es un país complejo, porque es largo, por su geografía y a veces es difícil que los clubes lleguen. Entonces hoy eso yo creo que se ha se ha cortado un poquito y los jugadores tienen más herramientas, pero si tienen más sería mucho mejor, o sea siempre yo creo que al deporte le va a faltar una inyección de recursos para los deportistas.</p>
<p><b>Igual las redes sociales hoy día cumplen una visión bien importante, de generar comunidades, de poder visibilizar más rápido. Antes se dependía un poco más como de la tele, de la radio, del diario, hoy en día los clubes tienen sus propias redes sociales y van mostrando lo que hacen, los llamados, las convocatorias, y eso hace que el deporte también sea más conocido y potencian que se puedan conseguir nuevos auspicios, nuevos fondos. </b></p>
<p>Si considerablemente, ahora por ejemplo yo creo que donde todos los clubes acá en la región tenemos que poner ojo y darle importancia son las escuelitas de rugby porque hay un trabajo importante. Uno tiene que sembrar para cosechar y de ahí es donde nosotros vamos a sacar rugby. Para mí es super lindo ver ahora a mi hijo camino en la cancha, los hijos de mi amigas también, y hoy día está jugando ya en la M14 entonces uno los ve y algunos son más chiquitos, pero eso es super rico, es como bonito, jugamos nosotros y ahora nuestros hijos, están jugando mujeres y hombres. La escuelita es super importante, por ejemplo los club hicieron algo muy bonito acá en Antofagasta, la categoría de M14 tenía muy poquitos niños, entonces no podían competir como clubes. Ahora hicieron un seleccionado de M14 de acá de Antofagasta para potenciar esa categoría, entonces jugaron Old Lion, Garumas, Coyotes, Arúa, estaban todos los clubes juntos y tienen un niñito creo que de Tocopilla, y a veces viene Taltal.</p>
<p><b>En Mejillones igual hubo un tiempo en que se hizo una escuelita de Rugby, Antapacay la tenía. </b></p>
<p>Es que ir uniendo comunidades dentro de la misma región, juntar equipos de Tocopilla, de Taltal, de Mejillones, de Calama, hay que hacerlo, hay que ir a los barrios para que la gente conozca el rugby. Ahora igual hay clubes que hacen clínicas en los liceos, en los colegios y eso ha servido para potenciar el rugby, traer más gente, que conozcan el deporte, que entiendan la diferencia entre el Rugby y el futbol americano, porque mucha gente no sabe y piensan que es como lo mismo y no, porque el futbol americano se juega por yardas, con protección, y el rugby se juega así nomás, con la polera, las zapatillas, a lo más un protector bucal.</p>
<p><b>Hemos hablado harto del deporte, pero hay otra parte que es importante, y es conocer quien es Leslie fuera del deporte, obviamente mujer, deportista, mamá, trabajadora. ¿Pero cómo te defines tú, en la actualidad?</b></p>
<p>Me defino como una persona como bien buena de corazón, como una persona perseverante, creo que soy muy perseverante, que nunca me quedo así como quieta, en el sentido de que siempre busco ir un poquito más allá y buscar mi lugar de felicidad, siempre. O sea, me gusta estar en lugares donde me sienta feliz, hacer cosas que me hagan feliz, me gusta mucho ayudar a las personas, compartir mis conocimientos con los demás. Siempre me ha gustado mucho porque creo que mientras todos seamos mejores, el mundo va a ser mejor.  Entonces siempre, como me dijo una vez un entrenador, lo bueno se comparte. Yo soy muy sociable también, me encanta sociabilizar, de hecho siempre supe que era sociable pero desde que entré al mundo minero he participado de muchas actividades que siento que me hicieron saber que eso me gustaba más todavía, el enseñar, el educar, el hacerlo con mucho cariño. No solo participo así en el deporte, por ejemplo, trabajo en mantenimiento y eso para mí ha sido un desafío super grande, me gustan los desafíos porque es un área en la cual yo no tengo estudios para eso, yo de profesión soy ecólogo marino entonces no tienen nada que ver con el mantenimiento</p>
<p><b>¡Son cosas súper opuestas! </b></p>
<p>Súper diferentes, entonces ahí también entre a la parte como social, cultural, como el jet set digo yo del mundo minero, participando de una comunidad que se llama mineras, y eso me ha permitido conocer muchas cosas, sobre todo del tema de los programas STEM como el woman in mining, y a los networkings con empresarias de la región, los congresos de mujeres, hace poco estuve en el programa impulsa 4.0 donde participé con el Liceo de Taltal, el José Miguel Quiroz, como mentora de un proyecto de innovación y tecnología, entonces esas cosas también te enriquecen mucho.  De hecho, a mí lo que me llamó la atención es que ellos no conocían la metalurgia, entonces fue un desafío lo que estaban haciendo y trabajamos en el proyecto de recuperación y recirculación del agua para maximizar el recurso hídrico, como la miniatura de lo que ya tenemos, y los niños ahí excelentes. Igual hicimos un trabajo en comunidad, de mineras con historias de vida donde nosotros vamos a los distintos liceos de la región y exponemos nuestras historias de vida para que los niños vean o conozcan un poquito de todo esto, vean o conozcan un poquito que es todo un camino, que no todo es fácil. Todos hemos tenido distintas realidades, pero sin embargo podemos tener como cumplir nuestro objetivo, independiente de todas las piedras que tengamos en el camino, siendo perseverantes, siendo disciplinados, con recursos o sin recursos, uno puede lograr lo que quieras hacer entonces eso es super bonito. Somos varias mineras las que trabajamos con terceros y cuartos medios y es gratificante entregar esa experiencia, y mostrar también el mundo.</p>
<p><b>Tú ya me habías adelantado que desde pequeña el deporte estuvo ligado a tu vida, que antes practicaste varias disciplinas y que llegaste al rugby en la universidad, pero ¿Cómo llegaste específicamente? ¿Cómo fue ese salto a practicar definitivamente el deporte y que después te llevó a ser seleccionada nacional? </b></p>
<p>Yo estudié en el Andrés Sabella, y tenía varios compañeros que empezaron a entrenar rugby. Yo iba a mirar los entrenamientos, entonces ahí yo aprendí a dar pases, daba pases y entrenaban en el balneario me acuerdo. Después esto fue no sé, cuarto medio y después entre la universidad, y ya en la universidad había varias niñas que tenían pololos del rugby y se les ocurrió formar el equipo, ahí empezaron a entrenar en la universidad y ahí nos empezaron a entrenar a nosotras. En ese tiempo jugábamos rugby 15, se inició el equipo de la universidad de Antofagasta, pero éramos como un taller la verdad, no teníamos más ramas porque no teníamos con quien competir acá en Antofagasta, de hecho, nuestros jugadores tenían oponentes imaginarios, competíamos con los juveniles del Sabella, había por ahí algún encuentro para tener un poquito de roce hasta que empezamos a jugar con contrincantes, pero así iniciamos en el rugby. De hecho, yo a la universidad iba a entrar con beca deportiva pero al final no porque fui mamá justo cuando entré, entonces no quise usar la beca tampoco porque me alcanzaba para estudiar lo que quería. Y bueno, después me dijeron “vamos a hacer un equipo femenino”, y ahí yo me metí altiro y fue un punto de no retorno, de ahí no me moví más. Una de las cosas que ninguno de los equipos femeninos yo creo ha vivido es que jugábamos en tierra roja, entonces vivíamos llenas de heridas, de rasmillones y cuando nos tocaba jugar en los primeros nacionales, que eran en La Serena, jugábamos en pasto entonces a nosotros era así como que teníamos casi un acolchadito, era como jugar en una colchoneta, entonces eso también nos favoreció harto. Fuimos campeonas nacionales durante hartos años.</p>
<p><b>¿Y el recibimiento familiar de esta decisión cómo fue? </b></p>
<p>Mira a veces me retaban un poco, que porque andaba con las rodillas rasmilladas, que moretones, pero siempre era como ¿Cómo te fue, te fue bien? Pero siempre me fueron a ver cuando podían, porque a veces igual jugaba afuera, en otra ciudad. Yo estuve en mi club hasta el 2008 que tuve una lesión grave, me fracturé la tibia y el peroné, con un tacle sin balón más encima. Me acuerdo que estaba en un nacional, y tuve que dejar el rugby un año, y ese mismo día me habían convocado a un sudamericano en Río. Yo le decía al entrenador que nunca me había fracturado antes, y me decía “Hija, no vas a poder jugar”, yo juraba de guata que dos meses y listo, y no, no fue así. No fue fractura expuesta porque tenía buena musculatura, entonces ahí tuve que estar un año, me operaron, viajé de urgencia a Antofagasta y ahí estuve un año sin jugar rugby. Pero cuando me dieron el alta, volví altiro a jugar, porque me invitaron a entrenar con la universidad de Chile un día, y después mi club me invitó a Jugar a La Serena, y yo les dije “Oye pero no he jugado, vengo saliendo de la lesión, pero puedo estar en banca”, y justo una compañera se lesionó y tuve que entrar altiro, pero jugué bien. Después ese año me fui a vivir a Santiago, ahí justamente también formamos el Club del Estadio Francés femenino y también fuimos campeones por ahí por el 2010 al 2012. De ahí me vine porque estaba embarazada de mi hijo que nació el 2013, de hecho, estaba haciendo la pretemporal el año 2013 cuando me enteré que estaba embarazada. Pero mi momento más triste fue cuando no pude jugar rugby, imagínate, yo podía llegar atrasada a un laboratorio pero a mi entrenamiento jamás, llegaba como media hora antes a entrenar, sagrado y después llegaba atrasada al laboratorio en la U (Ríe)</p>
<p><b>Ya me has adelantado un poco de la respuesta a la siguiente pregunta, pero cuéntame un poco, ¿Qué crees tú que es lo que falta o cuáles son los desafíos que tiene actualmente el rugby femenino en Antofagasta? </b></p>
<p>Yo creo que tener un lugar definitivo para que los jugadores se puedan desarrollar, que ojalá la región inyecte más recursos para los deportistas porque hoy en la actualidad yo veo y tenemos mucho fútbol, y abarca toda la región, entonces todas las canchas están ocupadas por fútbol. Yo creo que sería bueno quizá dejar esta cancha para los deportes un poquito menos conocidos, no sé, el fútbol americano, rugby, otras disciplinas, el hockey también. Porque ya el fútbol está ocupando todas las canchas de la ciudad y de la región, pero yo creo que es importante diversificar, y quizás también si entregan recursos vamos a poder capacitar más a jugadores, a entrenadores, árbitros, porque ellos son fundamentales en el desarrollo de nuestro deporte.</p>
<p>Capacitar también a los jugadores, eso yo creo que nos entregaría algo muy rico para que nosotros podamos seguir creciendo en el rugby. Es fundamental desde aprender desde cómo comer, cómo caerse, la recuperación muscular que haya una inversión. Nosotros acabamos aprendiendo, así como ensayo y error básicamente, que haya una inversión real y cuando tengamos deportistas de alto rendimiento que ellos se puedan dedicar 100% su deporte, porque si queremos resultados yo creo que hay que invertir. Si yo quiero un buen zapato para que me dure toda la vida tengo que comprarme zapatos buenos, de calidad, entonces tenemos que construir deportistas de calidad, pero eso no depende solo del deportista sino que depende en lo que es la disciplina en eso, pero si tienes que tener los recursos para poder hacer tu deporte con tranquilidad, para alimentarse bien, como hablábamos recién, para tener un descanso como corresponde y aprender no solo lo que es práctico, porque también a veces hay mucha teoría del deporte que uno no tiene ni tiempo para ver, como las reglas del juego. Entonces eso, yo creo que eso con una inyección de recursos y un lugar establecido para los deportes, porque hoy en día no tenemos mucho espacio para desarrollarnos, creo que la región nos haría un favor con eso, y en realidad un favor no solo a los deportes no muy conocidos, sino que a sus ciudadanos que tienen otras preferencias deportivas.</p>
<p><b>Me van quedando ya las últimas dos preguntas, y es saber si tú, en algún momento de tu trayectoria en el rugby, te has cuestionado ¿Qué estoy haciendo acá? O que sientas que no está valiendo la pena. </b></p>
<p>Mira, jamás pensé que estaba haciendo algo o que ese no era mi lugar, jamás, porque siempre ha sido mi lugar de felicidad máxima y te diría que, jugando un partido, perdiendo, lesionada, yo creo que es donde yo vivo las experiencias más lindas y enriquecedoras de mi vida. Y por eso yo creo que amo este deporte, por ejemplo, a mí me gusta el hockey, me gusta andar en bicicleta, pero nada me ha apasionado ni he amado tanto como el rugby, nada, nada. Y de hecho yo vendí bebidas para viajar, trabajé para juntar mis lucas para viajar, me lesioné, dormíamos mal, comíamos mal, pasamos frío, teníamos muy poquitos recursos, pero después yo cuando después desde el año 2004-2012 yo me vi en las Vegas dije “Este es mi premio, me voy tranquila”. Y gracias al rugby es que he viajado a todos lados, entonces jamás me voy a arrepentir, jamás, siempre fue mi lugar y creo que lo vas a seguir siendo.  Es el único deporte donde yo voy y me siento como en mi casa.</p>
<p><b>Si tú pudieras ver a la Leslie chica, a esa Leslie Niña, y hablarle con la experiencia que tienes hoy ¿Qué le dirías?</b></p>
<p>¡Que entre a jugar altiro! Yo imagínate, empecé a los 20 años, hubiese empezado quizá desde una escuelita, por eso te digo lo importante de que conozcan el deporte en la región, que conozcan el rugby, alomejor cuando yo era chica alomejor ya existía acá, quizá no para mujeres, pero ya existía. Yo entrené una escuelita y tenía niños de 3 a 7 años, y tenía varios niños del espectro autista, con TDH, con un montón de cosas, y para mí también fue un desafío porque jugaba con ellos, y al final logré poder entrenar con ellos, y he visto su evolución en el deporte. Lo bueno es que el rugby también es un deportivo súper inclusivo, aquí puede jugar el gordo, el flaco, el chico, el alto, como sea, ahí da lo mismo. No hay una restricción en eso, o sea hay rugby para personas con discapacidad, hay niños con síndrome de down que también juegan rugby, entonces igual eso es bueno, que sea un deporte inclusivo porque no en todos los deportes se da eso, es bonito ver esa diversidad también que al final todos se pueden hacer parte, si te gusta te puedes sumar. Es como bien cliché, pero el rugby es el estilo de vida que tenemos muchas personas acá en la región, es un deporte de corazón, para mí es como el amor de mi vida, vamos a decir ya, tengo el amor de mi vida de hombre, de hijos, del deporte.</p>
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		<title>Pedaleando hacia sus sueños: Andrea Yuvancic, la ciclista de montaña que se la juega desde el desierto de Antofagasta</title>
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		<pubDate>Sat, 03 Oct 2026 03:59:41 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Tras una vida deportiva y sin pensar que encontraría una nueva pasión, Andrea Yuvancic dejó el atletismo tras 14 años sobre las pistas y se subió a una bici, desde entonces, no se volvió a bajar. Lo que comenzó como [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><i><span style="font-weight: 400;"><strong>Tras una vida deportiva y sin pensar que encontraría una nueva pasión, Andrea Yuvancic dejó el atletismo tras 14 años sobre las pistas y se subió a una bici, desde entonces, no se volvió a bajar. Lo que comenzó como una forma de explorar algo nuevo derivó en una disciplina de alto rendimiento y esfuerzo: el ciclismo de montaña. Hoy, la deportista prepara sus siguientes desafíos desde uno de los climas más exigentes del país: El desierto de La Perla del Norte, y se ha ido posicionando como una referente y modelo local con destacadas participaciones a nivel nacional. Así mismo, comparte su pasión con los más pequeños enseñándoles a andar en bici en Ranitas Bike, una academia enfocada en niños en donde la edad y el tamaño no son impedimento para lograr grandes metas.</strong>  </span></i></p>
<p><b>Voy a ir con la primera pregunta. Hay algunas que me han dicho que es muy fácil y otras que no tanto, es ¿Cómo tú te defines a ti misma? Puede ser desde lo personal, lo deportivo…</b></p>
<p>Yo creo que una mezcla, porque siempre he dicho que el deporte me ha forjado a ser la persona que soy y también a desarrollarme en mi vida laboral, que es muy ligada al deporte.</p>
<p>Entonces, creo que la palabra que me podría definir es poderosa.</p>
<p><b>Potente la palabra.</b><b>Me imagino que para hacer ciclismo hay que ser poderosa, sobre todo en Antofagasta, porque estamos en un cerro.</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Yo la verdad he estado en muchos deportes, siempre desde muy chica. Mis papás que han sido los que siempre me han apoyado me abrieron una ventana a practicar todos los deportes habidos y por haber, y el ciclismo lo vine a conocer ya grande.</span><span style="font-weight: 400;">Yo tengo 31, lo vine a conocer como a los 24, más o menos, y fue muy de la nada, porque en mi familia nadie es ciclista y no hay nadie relacionado a eso. Porque es típico de repente que quizá uno siga la línea de alguien cercano, que quizá en tu familia no sé, alguien conoce el fútbol y tú también juegas a la pelota o algo así, también dentro del ciclismo, muchos lo practican desde los cuatro años porque su papá hace bici o su mamá, y en mi familia, en mi caso nadie hace bici. Y de la nada me llamó la atención, y creo que ha sido como el deporte que más me ha llevado a límites, bien heavy, desde lo físico y mental.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Y la disciplina a la que me dedico igual es fuerte, o sea, lo que tú decías, practicar en el desierto que es en medio de la nada. O sea, tú te das vuelta y no hay nada, hay tierra, tierra y más tierra, y pasas muchas horas arriba de la bici en competencia, a veces tres, cuatro, seis horas y empiezas a pensar muchas cosas. </span><span style="font-weight: 400;"> </span><span style="font-weight: 400;">Pasan muchas cosas en ese momento por tu mente, desde cuestionarte, así como “estoy sufriendo, por qué estoy acá”, y de repente cambias el chip y dices “Yo puedo, estoy acá y voy a ganar”. De repente la mente empieza a jugar de esa manera, y creo que ese igual es mi fuerte. Yo siempre lo comento, de repente hasta con ciclistas que he corrido, que encuentro que quizás físicamente pueden tener alguna ventaja y ganarme, y siempre terminamos conversando y diciendo “Siento que te faltó esto”.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">De repente yo estoy súper bien corriendo y como que se te fue la cabeza y te fuiste. Y eso de repente en mí, siento que igual lo tengo como muy, muy power, estoy muy mentalizada, siempre me mentalizo demasiado en el objetivo que quiero y lo visualizo harto. En una carrera siempre mi objetivo es tratar de vencerme a mí, obviamente, y decir que puedo ganar, siempre lo llevo así.</span><span style="font-weight: 400;">Obviamente me han tocado carreras y carreras, o sea que me he enfrentado con ciclistas que no sé, que quizás pueden ser un poco más conocidos, que hoy en día está muy conocido Martin Vidaurre, que viene de hecho ahora en Octubre. Bueno, yo he corrido con la hermana, y la hermana en este momento corre en Europa, salió veinte en el mundo hace como dos, tres semanas y claro, cuando yo me enfrento a ella es alguien que es inalcanzable para vencerla.</span></p>
<p>Yo me considero que sí soy una deportista de elite, pero de elite dentro de lo que puedo porque finalmente yo también trabajo, mi trabajo principal no es el ciclismo, entonces yo tiempo que dispongo lo ocupo para entrenar, pero no siempre puede ser así, no siempre puedo entrenar como quizás me hubiese gustado, porque es mi realidad</p>
<p><b>Eso igual les pasa a muchos deportistas, porque finalmente el mundo del deporte en Chile,y es algo que veníamos hablando también con otras entrevistadas, a menos que tú seas una deportista olímpica, no tiene una retribución económica. Entonces muchos deportistas de hecho tienen que auto financiar sus carreras. Es súper común que en todas las ramas los deportistas tengan que estar haciendo eventos benéficos, rifas, y así. Y de hecho, a través de lo que dijiste justamente quiero preguntarte eso, ¿Cómo tú ves el panorama deportivo desde regiones? Porque igual cuesta un poco más, porque estamos aislados, no es como Santiago donde hay muchísimas más oportunidades y muchos más sponsor, si bien acá hay minería tampoco es que el apoyo llegue a tantos deportistas y finalmente son ellos mismos los que terminan costeándose los viajes, equipamiento, etc para salir a representar a la región.</b></p>
<p>Siento que estamos todavía muy en pañales, muy aislados a la realidad como en Santiago o en otras regiones. Es súper distinto, sobre todo, por ejemplo, en el ciclismo y también otros deportes. Lo que tú decías igual, tengo acercamientos con algunos deportistas más tradicionales, y al final la realidad es muy similar y todos tenemos que financiarnos nosotros, y es súper difícil conseguir auspiciadores o proyectos. Yo he postulado a proyectos del GORE y no me han resultado, al final uno igual se termina aburriendo de pedir, porque igual pedir es raro, yo me cuestiono el pedir, es un tema, pero después digo “pucha, igual es por una buena causa”, porque estoy haciendo deporte, busco financiar alguna carrera, que igual son bastante costosas, pero todavía creo que ha costado que haya más apoyo. Ojalá en algún futuro no sea así y que la minería sobre todo apoye un poco más. Porque igual uno sabe que quizás acá puede haber lucas, hay financiamiento, pero quizás no se atreven o no sé cuál será el pensamiento de ellos, porque si tu ves por ejemplo al CDA femenino, tampoco es que el apoyo que tengan sea tan bueno.</p>
<p><b>Y eso que el fútbol es un deporte más conocido, más tradicional…</b></p>
<p>Y como tú decías, este deporte no es tan conocido, es hasta poco visto, y al final yo creo que uno lo hace no pensando en que quizá vaya a recibir un apoyo en el futuro, la pasión es más grande al final y totalmente, aunque tampoco me quejo en el sentido de que del tiempo que llevo corriendo, así como más power, he logrado igual buenos resultados y eso a la vez también te trae gente te quiera apoyar. Dentro de eso igual he logrado tener apoyo de repente para algunas carreras puntuales, que sí tienen costos altos, porque con la bici viajar es costoso. Tienes que ir en un avión, comprar maletas de equipaje especial, llegar y arrendar algún auto o alguien que te pueda trasladar con la bici, tampoco es llegar y moverte, y suele pasar que las carreras son en lugares alejados, nunca son en el lugar de la ciudad, entonces al final un viaje por bici a veces son 500 o 600 mil pesos por una sola carrera.</p>
<p><b>Como tú lo dices, no es como que viajas tu persona y tu maleta, sino que además viene este equipaje que es grande, tiene una protección especial, porque tampoco es cualquier bici y eso va encareciendo costos. </b></p>
<p>Yo el año pasado dije “Ya, voy a competir en lo que más pueda y viajar harto”. Tenía como objetivo ganar el Campeonato Nacional de la Copa Chile, que eran ocho fechas y la más cercana en La Serena, la más lejana en Pucón. Me eché mucha plata, mucha plata, porque como te digo, por viaje era muy caro y ya al siguiente año no quise hacerlo porque igual uno tiene que decidir realmente cuáles son tus prioridades, y en algún minuto igual quizás te gustaría dedicar más, pero también te cuestionas cuánto tiempo vas a poder hacer esto, porque también tengo otros planes a futuro, y no siempre se puede hacer.</p>
<p><b>Hace un rato atrás me hablabas de la mentalidad que hay que tener. El ciclismo de montaña es un deporte que requiere mucho trabajo duro, mucho esfuerzo, las condiciones en las que se corre suelen ser extremas, acá en el norte las condiciones igual son súper extremas, no hay sombra, no hay agua, el calor. ¿Tú crees que es importante que los deportistas tengan equipos multidisciplinarios que los apoyen? Me refiero a psicólogos deportivos, kines, no sé, quizá hasta hace no tanto tiempo no era común, o se veía en rangos más olímpicos, pero hoy se han ido abriendo caminos…</b></p>
<p>Si, siempre, creo que yo que un equipo multidisciplinario, como nutricionista, el entrenador, el psicólogo, son fundamentales. En mi caso tengo una quiropráctica que me apoya y que ha sido fundamental para poder llevar la disciplina. Yo nunca he ido a un psicólogo deportivo la verdad, pero si creo que es alguien necesario y eso cada vez es más visto. Yo creo que como deportista siempre hay momentos muy altos y bajos o sea, nunca una carrera es lineal y tú dices “Ya puro éxito y ascenso”, eso es muy complicado ahora también es como tú logras llevar eso y salir. Pero vas a pasar por esos malos momentos, de repente por alguna lesión no sé, algún mal resultado en alguna carrera que te habías preparado durante mucho tiempo entonces, ahí si yo creo que hay que saber cómo llevarlo. Yo la verdad he pasado por lesiones igual complejas, la última fue el 2020 que tuve una fractura pero no me pegó tan fuerte porque justo cayó la pandemia, entonces me fracturé en enero, me operé y ya en abril estaba arriba de la bici, fue muy rápido mi proceso de recuperación porque yo soy kinesióloga, entonces obviamente hice un proceso más rápido de recuperación y no tuve la necesidad de verme debajo de la bici en algún momento.</p>
<p>Creo que fue un año perfecto para yo poder volver. Todo el 2020 me lo di para retomar, perder el miedo, entonces no tuve esa sensación de decir “No, no me quiero volver a subir” o “Tengo miedo”. Pero si creo es una ayuda bastante buena, al final un equipo multidisciplinario igual apoya, el tener un kine, el tener un entrenador, un quiropráctico o un psicólogo deportivo, porque los deportistas igual se lesionan, pasan por problemas, lidiar con la frustración.</p>
<p><b>Aparte me imagino que la mentalidad deportiva, de querer practicar algo por gusto y la de competir igual son súper distintas.</b></p>
<p>Yo también conozco a otra gente así es raro, yo hace cuatro años tengo una escuela de bici, Escuela ranitas, de niños pequeños, y también me ha tocado eso. Yo soy muy competitiva, me motivo, salgo a entrenar porque sabes que tienes que salir a entrenar, o si me toca una competencia, y digo “Pucha, faltan dos meses más y recién voy a competir”, y a mi me gusta estar constantemente compitiendo, pero también conozco ejemplos de niños chicos que me ha tocado que no les gusta, que van y les gusta practicar el deporte, les gusta entrenarlo, pero no les gusta competir, y para mí es raro, porque a mí me gusta esa sensación de estar a la carga, de la sensación en la guata, de la ansiedad, pero es muy raro cuando te encuentras con gente que no. Por ejemplo, en el ciclismo pasa mucho que tú vas a una carrera y te vas a encontrar con gente que es muy competitiva, que busca el objetivo de ganar, y también te vas a encontrar con gente que solo va por un desafío personal, por ese logro, y eso es lo que a mí me llamó la atención igual en el ciclismo, al menos en el de montaña porque el de ruta es súper distinto.</p>
<p><b>La mentalidad es distinta, son objetivos diferentes, al final igual ahí es cuando tú dices que el deporte no siempre tiene que ser llevado al lado competitivo, sino que también puede estar ese lado más recreativo, más personal, de amigos, de pasarla bien. </b></p>
<p>A mí me pasa que entré a trabajar, entonces no tengo tiempo, la verdad que casi nada, y claro todos los días mi cabeza es como “no he entrenado, no he entrenado”, como que todo el día me cuestiono y entonces si llega un punto en que obviamente tú dices “Ya, no importa si no puedo entrenar”, pero ahí también como dices está la gente que lo ve como algo recreativo, que no se cuestiona de esa manera de forma constante.</p>
<p><b>Te iba a preguntar igual, tú comentaste al principio de la entrevista que entraste al ciclismo como tal ya más adulta. ¿Cómo fueron tus inicios en el mundo deportivo y cómo llegaste al ciclismo de montaña? </b></p>
<p>Empecé chica, como a los 7 años. Empecé con gimnasia me acuerdo, y bueno me discriminaron podría decir, porque era muy alta, me decían que no servía para eso, que no era tan coordinada, entonces para afuera. Después conocí el atletismo, y ahí en el atletismo me dediqué hartos años, más de 14 años, desde como los 8 hasta los 24 más o menos, y llegó un momento como a esa edad que me aburrió, pero me aburrió porque acá siempre ponían problemas para entrenar, como que la administración del estadio, no sé entrenaba después del colegio, y entrenaba a oscuras, siempre era un show ir a entrenar entonces me aburrió, me aburrí también del ambiente, de repente se ponía muy tóxico, así que dije “tengo que cambiar”.  A mí siempre me llamó la atención el mundo de las ruedas, hace años atrás pasaba el Dakar acá con las motos, ese mundo me llamaba la atención, el cerro.</p>
<p>Nunca había conectado con el cerro, y empecé muy de la nada, no sé, un día iba hasta La Portada, hasta que vi una carrera que era el desafío de Roca Roja. Yo nunca había ido al cerro, jamás, y esa fue mi primera conexión con el cerro, y e la carrera la pasé pésimo, muy pero muy mal y salí segunda. Y dije “Ah, igual no me fue mal”; sufri, pero porque igual era algo nuevo, yo desconocía todo, me estaba metiendo en lugares que jamás había visto, no sabía ni donde estaba parada, y claro, ahí se me acercaron varias personas a preguntarme de dónde era, y yo como “No, soy de acá, pero estoy recién empezando”. Aparte la carrera en pleno Enero, con un sol encima, la sufrí, y ahí me quedé. Después fui a Calama a competir, también me fue bien, y justo viajé a Valparaíso, fui a ver un Valparaíso cerro abajo y más me motivé, y ahí yo empecé altiro, fue como que yo me metí en la bici y empecé a competir al tiro. Aparte en Enero, y después en Calama, sufrí y sufrí un montón, demasiado, y decía “Por qué estoy haciendo esto”, pero me llamaba la atención, igual me gustaba y aparte me lleva al límite, y como te decía, todo el tiempo que estuve en atletismo, que igual es un deporte súper distinto, nunca llegué a ese momento físico de calambre, de decir no puedo más, que tu cuerpo ya no puede, y ahí entra tu cabeza de poder cambiar ese chip y de decir basta, porque estás ahí, en medio de la nada, acalambrada, y te quedan, no sé, 40 kilómetros y tú dices “Ya, de alguna manera tengo que avanzar”, aparte aquí nadie me va a rescatar.</p>
<p><b>Y me imagino que no hay ni señal a veces</b></p>
<p>Nada, de hecho, esa vez que corrí en Calama, una persona me ayudó porque se me bajó la presión, hacia un calor y yo con la piel erizada y yo decía “No entiendo por qué tengo la piel erizada” y sentía frío, y me preguntaba “Oye pero ¿Trajiste comida?” “No, nada” y era como “Oye, pero llevas todas estas horas corriendo, es obvio que tu cuerpo necesita agua, necesita comer”, y claro, ahí fui entrando a un mundo, a conocer lo que uno necesita en una carrera, porque fue harta la logística de aprender a conocerse, de saber cuándo tomar agua, de cuando comer, porque igual son largas distancias, entonces no puedes pensar así como “ya, como en la mañana, desayune y con eso estoy”. No, tienes que estar constantemente comiendo, tomar agua, la exigencia física es alta y con esas temperaturas y las exigencias del clima te pega y te pega feo. Ahora yo ya sé que es lo que tengo que comer el día anterior, o incluso cuánta agua tengo que tomar, qué comer de desayuno, cuántos carbohidratos, uno igual aprende esas cosas con el tiempo, y eso igual se guía con un nutricionista, yo me he guiado con nutrición y tratar de llevar una dinámica de la alimentación, para no sufrir tanto.</p>
<p><b>La vida del deportista igual es poco convencional y tú has llevado una vida deportiva desde chica, ¿Cómo has visto tú el apoyo de tu familia, de tu círculo cercano? Igual el apoyo en la etapa escolar, porque hay casos en que los profesores ponen dramas, porque tuviste que faltar, porque tuviste que viajar por las competencias ¿Cómo has visto ese proceso en tu caso?</b></p>
<p>Mira del familiar no me puedo quejar.  O sea, toda mi familia siempre ha estado siempre, me han apoyado y siempre como que han puesto el deporte por delante, mis viejos nunca me exigieron porque al final tú como deportista lograr un orden, al final uno logra rendir en muchas áreas y como yo lo he hecho de muy chica siempre he podido rendir en todo aspecto. Cuando inicié me acompañaban a mis carreras, ahora ya no me acompañan porque uno encuentra su grupo, pero siempre, por ejemplo, a nivel escolar, puedo decir que igual tuve suerte, porque estuve en colegio en el que siempre me apoyaron. Cuando viajaba a competir no me ponían problemas para las pruebas, las podía hacer después o quizá antes, porque igual rendía en el colegio, no tenía malas notas, al final igual uno puede pedir sus favores. Y pucha, en la Universidad igual hay profes y profes, porque a veces yo iba en bici y los profes cachaban que andaba en bici y me miraban feo si entraba con la bici a la sala, no les gustaba, y había otros que ningún problema, así que igual pude compatibilizar bien la bici con la universidad, y más que es una carrera asociada al movimiento, entonces no tuve tantos problemas la verdad. Igual tuve suerte en ese ámbito, pero si hay profes que no les gusta y te cuestionan y te preguntan tipo “Ya, pero para qué vas si no te pagan”, y pero al final me da lo mismo.</p>
<p><b>Ahora, con respecto al género, y pregunto porque hay deportes que lamentablemente todavía tienen un estigma, que algunos son de mujeres, que otros son de hombres. En este caso el ciclismo de montaña es un deporte de alta exigencia, de alto rendimiento y tiene una connotación de fuerza y resistencia ¿Cómo ves tú el panorama en ese sentido? ¿Crees que es un deporte que se ha ido abriendo paso a integrar a más mujeres o todavía falta? </b></p>
<p>Mira, es un deporte que igual busca integrar a todas las mujeres. Si bien no hay tantas como hombres que lo practiquen, si se respeta a todas las mujeres. La verdad no es impedimento o para decir “No, es un deporte para hombres”. Obviamente me han tocado carreras al comienzo, y que era típico que dan premios por categoría, y hay categoría mujeres, y daban guantes talla XL, y era fome porque si tú sabes que hay una categoría de damas da un premio acorde a las mujeres, o competencias en que los premios eran en lucas, y a los hombres el primer premio eran 100 mil pesos, y a las mujeres 20. Ahí obviamente las mujeres nos uníamos y reclamábamos, y siempre asumí ese papel, como de reclamar.  Porque tú dices al final el desgaste es igual para todos, todos viajamos, todos tenemos pega, todos tenemos familia, de hecho hay mujeres que tienen hijos y de repente es mucho más difícil, entonces claro, igual reclamas porque no es justo, tiene que ser igual para todos si todos pagamos lo mismo, ellos no pagan una inscripción más cara que nosotras. Entonces si vas a hacer una categoría general de hombres, también tienes que hacer de mujeres, ahora con el tiempo eso se ha igualado y se ha mejorado bastante y ya no me han tocado carreras en donde no sea igual, son los mismos premios, y ya no es tan discriminatorio.</p>
<p><b>Es que igual estamos a 2026, sería muy raro que no hubiesen equiparado la cancha porque al final ¿Cuál es el fundamento lógico de que un hombre que gana el primer lugar gane 100 mil y una mujer en las mismas circunstancias 20?</b></p>
<p>Y también se les tiran todos encima, porque es injusto. O sea, yo nunca me quedo callada cuando hay desigualdad, en ese aspecto siempre soy de conversar, obviamente no en la mala onda, pero sí de tocar el tema cuando hay una desigualdad porque al final igual todos hacemos el mismo sacrificio.</p>
<p><b>Me van quedando un par de preguntas, esta tiene un lado A y un lado B. Tu ya me has comentado al respecto, pero preguntarte específicamente si es que en algún momento de tu carrera deportiva tú has dicho “Esto no está valiendo la pena, me bajo” o tipo “Voy a parar”, así como algún momento de quiebre importante en que hayas pensado realmente abandonar el deporte.</b></p>
<p>No, nunca. Momentos, así como de rabia quizá, o de cuestionamiento. En un nacional que fue muy injusto, no al punto de bajarme o de decir “sabes qué, no quiero practicar más”, pero si de impotencia, como de sentir que no valoraron el esfuerzo que uno hace todo el año, porque era un nacional, es el campeonato en donde más te preparas. Yo tenía una posibilidad de estar en el podio y me bajaron quedando 20 kilómetros, y terminé con rabia, y me acuerdo que me acerqué a los jueces, así como con mucha impotencia, los podría hasta haber golpeado (Ríe), pero me aguanté, y si les dije que era una falta de respeto, que me conocían, que venía del norte, que no es común que nosotros vayamos tanto al sur. Porque como te decía, es costo, es tiempo, es sacrificio y justo ese año yo me mantuve mucho corriendo allá, entonces obviamente te haces más conocido, te conocen más ciclistas, te conocen también la federación, los jueces y todo eso. Y ya me conocían bastante, sabían que yo vivía acá en Antofa, entonces igual le dije así como “Pucha tú sabes que yo vengo y he hecho todo un sacrificio todo este año para mantenerme bien activa corriendo, y estaba buscando mi objetivo, estar en el top 3 nacional y tomaste una decisión incorrecta y obviamente me pasaste a llevar como deportista, como que no te importó todo el esfuerzo que uno hace”.  Ahí sí sentí mucha rabia, pero no fue motivo para poder decir que “Ya filo, no voy a competir más” o “No voy a hacer este sacrificio”, fue como “Ya filo, es un obstáculo más en la carrera deportiva”.</p>
<p><b>Ahora la misma pregunta, pero para el otro lado, ¿Hay algún momento en que hayas pensado y dicho “Valió completamente la pena”? Que te motivó a seguir adelante, a continuar en tu senda deportiva. </b></p>
<p>¡Si! Fue de hecho muy loco porque fui a correr, era mi primer nacional en Santiago, nunca había corrido esa dinámica y me estaba enfrentando con ciclistas igual power, y con una carrera bien frustrante. Me caí como 7 veces y era una carrera muy técnica, la pasé mal igual, yo dije “Esto me va a desmotivar”. Estaba en la carrera y nada, no fluía, no lograba conectar con la carrera, se me iba a la cabeza, como que estaba muy perdida, en rato pensé en abandonar la carrera. Esa carrera fue en marzo me acuerdo, y ese año fue uno de los mejores años en logros deportivos, corrí ese año un panamericano que fue en Brasil, me fue bien en el nacional, entonces como que fue un chip tipo “Sabes que sí puedo y filo”. O sea, en ese momento igual recibí harto apoyo de gente y ciclistas que estaban ahí, de decirme, así como “Oye no cualquiera hacer esto de estar corriendo acá”, más encima que estaba corriendo con chicas que llevaban, no sé, 10 años corriendo en esa categoría y era mi primer año. Y por eso me dije “Ya, no importa”, y todos pasan por eso en algún momento, que son momentos como decisivos en la vida deportiva, y es ahí es cuando realmente uno dice si le gusta o no, si vale la pena o no, porque como te decía, de repente una medalla no va a demostrar todos tus logros.</p>
<p>Obviamente uno aspira a estar dentro de los de los 3 o de los 5 mejores, pero si no, si te sentiste bien, si la pasaste bien, lograste conectar en el momento, puchas sabes qué, eso si es un logro, quizá no logré estar dentro de las tres mejores, pero me sentí muy cómoda arriba de la bici, la pasé bien que es para mí uno de mis objetivos más importantes, el pasarla bien, no estar todo el rato cuestionándome o sufriendo, porque el sufrimiento es parte de en el deporte, todo tiene su dolencia física o esfuerzo y es parte de, pero el pasarla bien, el sentir que estás ahí gozando, yo creo que es lo más importante a la hora de hacer un deporte, si no, eso sería como demasiado masoquista si vas a tener tu tiempo, tu esfuerzo, tu plata tu salud, tu salud mental… Igual uno es autoexigente, siempre hay algún detalle que quieres mejorar, te exiges más, y quizá ante los ojos de otros te dicen “Si, lo hiciste bien” y tú sientes que no, pero llega un punto en que igual uno tiene ver eso, si, lo puedo hacer mejor, con el tiempo puedo seguir mejorando, pero también lo hice bien. Entonces estar todo el rato cuestionándote, o exigiéndote, no sé si es algo sano, de repente hay que parar un poco la autoexigencia, como que hay que ver el panorama completo</p>
<p><b>Me queda la última pregunta, y esta igual va a la introspección. Con toda la experiencia que tú tienes hoy en día, con todas las vivencias que has ido acumulando también a lo largo de los años de tu trayectoria deportiva, si tú pudieras ver a esa Andrea de 7 años, cuando recién estaba ingresando al mundo del deporte ¿Qué te dirías? </b></p>
<p>Que siempre se puede, que no hay una barrera, que no hay un techo, no hay límite. Uno siempre va a querer más, y que todo el esfuerzo que uno hace, de alguna forma va a ser recompensado en la vida.</p>
<p><a href="https://www.region2.cl/category/ffmcs-2026/"><img class="alignleft size-full wp-image-71058" src="https://www.region2.cl/wp-content/uploads/2026/09/BANNER-MUJERES-2026-FONDO-MEDIOS-600X200-CON-FRASE.gif" alt="master banner 600 x 200" width="600" height="200" /></a></p>
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		<title>Nadia Varas, la Powerlifter que se abre paso en la escena nacional</title>
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		<pubDate>Wed, 30 Sep 2026 17:23:45 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[iphonerodrigo]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[Algunas me han dicho que esta pregunta es fácil, otras que es difícil. ¿Quién es Nadia Varas? ¿Cómo te defines tú?  Es una preparador físico que se dedica al deporte y que practica deporte desde que es una niña. Así [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><b>Algunas me han dicho que esta pregunta es fácil, otras que es difícil. ¿Quién es Nadia Varas? ¿Cómo te defines tú? </b></p>
<p>Es una preparador físico que se dedica al deporte y que practica deporte desde que es una niña. Así que hay experiencia, y desde hace 3 o casi 4 años que practico powerlifting a nivel competitivo. Al ser preparador físico igual trabajo en un gimnasio, de cierta forma es más cómodo para mí dedicarme a un deporte porque estás en el gimnasio todos los días. Actualmente trabajo de forma independiente, con personalizados, y se me ha hecho un poco más fácil darle tiempo a mi deporte, que ya lo estoy practicando a un nivel más profesional y ya con varias competencias encima.</p>
<p><b>Tú me comentas que practicas deporte desde muy chica, ¿Cómo fueron tus inicios en el mundo deportivo? </b></p>
<p>Fue por mi mamá, porque yo apenas tenía conciencia de dónde estaba, empecé como a los 6 años, y lo primero que hice fue gimnasia artística de piso. Entonces, desde ahí empecé y he hecho casi de todo. Gimnasia, Fútbol, lo normal, basquetbol, un poco de rugby, artes marciales. Y eso fue como lo último que pasé, hice tres tipos de arte marciales antes de empezar a meterme de lleno al gimnasio. Porque obviamente igual al hacer un deporte, cual sea, también es importante trabajar la musculación. Entonces ya tenía como un conocimiento previo del gimnasio, más no era tan, como decirlo, como un conocimiento más profundo como el que tengo ahora. Entonces, cuando recién me puse a entrenar en el gimnasio, ya dejé todos los deportes atrás, y me quedé ahí haciendo musculación, hipertrofia, de ahí descubrí el power, y ahí me quedé.</p>
<p><b>De hecho, te iba a preguntar cómo fue el salto a hacer powerlifting, porque como rama deportiva igual es relativamente nueva. ¿Cómo es que conociste este deporte y que te hizo decir “Esto es lo mío”?</b></p>
<p>Cuando empecé al gimnasio yo había empezado a estudiar también en la universidad. Bueno, fue como el año siguiente, pero yo ya tenía decidido qué estudiar. Entonces, como hacía musculación, hipertrofia, obviamente aparte de saber que iba a estudiar eso, igual me puse a investigar por mi propia cuenta cosas. Empecé a hacer cursos y todo, e investigando e investigando me empezaron a aparecer vídeos de personas haciendo levantamiento.El powerlifting en verdad se basa en tres movimientos, sentadilla, press banca y peso muerto. Entonces, me aparecieron vídeos de competencias, porque en verdad el powerlifting es nuevo en Chile, pero no a nivel mundial.De hecho<b>, </b>el powerlifting en Estados Unidos lleva muchos años, como a comienzo de los 50. Y la primera federación acá, que es donde estoy yo, se instauró en 1972.</p>
<p><b>Ah, igual llevan harto tiempo. </b></p>
<p>Si, solo que aquí en Chile se instauró hace muy poquito, lleva como seis años, más o menos. Y es un deporte así, profesionalmente hablando, relativamente nuevo, pero en otros países ya estaba.Entonces, había atletas que ya a nivel mundial estaban más reconocidos y todo, me empezaron a hacer vídeos de competencia, de allá y me pareció interesante.Me puse a investigar y todo, porque obviamente igual siento que la facilidad de ahora, del internet es como más fácil para aprender algo, porque te sale algo y te llamó la atención, le pones un like y te aparecen mil cosas de lo mismo.Ahí empecé a investigar y todo ya entrando en la universidad, y una vez entrenando con un amigo, me dijo “oye, pero igual veo que te sale fácil”, yo estaba haciendo peso muerto en ese rato, y me dice “Ese peso ya lo manejas muy bien, podrías subirle un poco más y podríamos sacar RM”, que es un término que se ocupa para hacer una sola repetición al máximo peso que puedas. Yo no tenía tanta conciencia y yo tipo “Ay, qué es eso”. Me explicó, y probamos, ahí fue el inicio.</p>
<p><b>No hubo vuelta atrás entonces.</b></p>
<p>No, ya no hubo vuelta, fue el antes y el después. Y bueno, de todos los años que llevo haciendo deporte, no me sentía 100% apasionada de verdad por alguno de los que practiqué. Y no, con el power es todo muy distinto. Ahí uno se enamora de ese deporte y ya no hay vuelta atrás.</p>
<p><b>Nadia, bueno, tú me contabas que tú empezaste en el mundo deportivo por tu mamá. ¿Cómo sientes que ha sido el apoyo de tu familia o de tu entorno cercano? Porque igual para los deportistas es un estilo de vida poco convencional. Incluye competencias, entrenamientos, horarios hasta tarde, alimentación diferente. Sobre todo cuando buscas profesionalizarte, es todo un contexto de vida distinto al de una persona que no se dedica al deporte. ¿Cómo ves tú el apoyo de tu entorno cercano para poder facilitar tu ingreso al mundo deportivo? </b></p>
<p>Bueno, como entré igual de muy chica a todo lo deportivo, siento que fue igual fácil mantenerse en ese mismo estilo de vida, ¿Me entiendes? Porque también depende de uno, porque aunque tu familia te incite a hacer un deporte y todo, si tú no quieres, no lo vas a hacer. O si eres una persona un poco más floja, tampoco lo vas a hacer.Igual siento que eso igual ayuda, el que te motiven a hacer algo desde muy chico y al día de hoy igual me han apoyado harto. Solo que a veces igual es difícil de entender el hecho de lo que hago, lo de las competencias y todo, porque acá en Chile el deporte no es remunerado ni nada, entonces uno compite por una medalla nueva y por reconocimiento, nada más. De repente llegan esas conversaciones de que igual vas a ir a competir, vas a pagar y todo, y no te va a dar plata, pero así es el amor al deporte no más. Pero nunca me han puesto ninguna traba ni nada para hacer lo que me apasiona, porque ellos igual hacen deporte al día de hoy, ahora van a gimnasio y todo, pero en su tiempo más jóvenes mi papá y mi mamá practicaban deporte. Entonces, siento que de una forma igual lo entienden, aunque hoy en día su vida no sea así.Entienden que yo puedo manejarme con eso, porque igual tengo esa disciplina desde muy chica, entonces en verdad, mi día a día o salidas o lo que sea, son en base a mis entrenamientos.  Es un “Déjenme ver eso y después ver todo lo demás”.</p>
<p><b>Si, como decía antes, es un estilo de vida distinto igual. </b></p>
<p>Si, y mi familia ningún problema. Y mis amigos tampoco, porque al final uno igual se rodea de gente parecida a uno. Entonces, mis amigos tienen el mismo estilo de vida que yo, así que en verdad nuestras salidas son ir al gimnasio o a lo más ir a comer después del gimnasio.</p>
<p><b>Tú me decías que empezaste en el mundo de powerlifting por tu amigo que te dijo “Ya, probemos esto”, pero ¿Cómo fue tu ingreso al mundo competitivo? ¿Cuándo tú dijiste “ya, quiero competir, quiero intentarlo”?</b></p>
<p>Yo creo que tuve suerte en la gente que conocí en ese tiempo, que bueno, al día de hoy igual son mis amigos.En ese tiempo en el gimnasio que yo iba conocí a uno de mis amigos que trabajaba ahí y que iba él como en el último año de la carrera y yo recién entrando. Entonces, por eso como que surgió el conocerse más y todo, así como “Oh, buena, también eres preparador físico, bacán”, y le dije un día que me estaba interesando más el mundo del power y me vio igual que empecé a entrenar distinto y todo. Él estaba ya en un club de powerlifting y me explicó cómo era el asunto, y en ninguno había competido pero ese año que fue el 2023 había una competencia acá en Antofagasta, que la organizó el club al que pertenezco hasta el día de hoy, Blackbars.</p>
<p>Ahí me explicó cómo era el tema y que uno para competir hay que estar dentro de un club. Yo ahora estoy en Fechipo, que es la federación, y me puse a investigar, a buscar clubes. No me metí en el mismo de mi amigo porque yo en ese tiempo quería buscar otra cosa, y quería que todo fuera nuevo. Me metí a un club y con eso tenía la primera parte lista y de ahí yo ya obviamente empecé a planificarme como atleta, porque al principio me entrenaba sola. Ahora estoy con un coach, pero en su tiempo empecé sola, igual actualmente soy coach de powerlifting, he hecho cursos y todo, pero me entrenaba sola y me empecé a preparar a principios del 2023, como en marzo, y la competencia era en diciembre así que igual me dio harto tiempo de preparación. En mi primera competencia salí tercera en mi categoría, así que eso igual me motivó más, porque a pesar de no haber tenido tanto tiempo de preparación puse pisar el podio. Fue igual un motor inicial, como esa chispita a que puedo lograr más.</p>
<p><b>Me imagino que prende como una llama adentro de “quiero más quiero intentar ser primera”</b></p>
<p>Si, después de eso clasifiqué al nacional que fue el año siguiente en Santiago, y ahí quedé cuarta, pero en verdad por motivos externos más que la preparación en lo físico. Dije, “Ya, no importa, me voy a preparar mejor”, y ahí me motivé más para la siguiente que fue el año pasado en La serena y salí segunda. Y la última que tuve fue acá en Antofagasta el mes pasado y ahí salí primera.</p>
<p><b>Te iba a preguntar, bueno, todos los deportes traen un prejuicio integrado. Hay deportes que se consideran más femeninos y otros más masculinos, ¿Cómo ves tú el panorama del powerlifting? Porque igual es un deporte de fuerza que requiere peso entre otras cosas y me imagino que no deben faltar de repente los comentarios, como que básicamente es un deporte de hombres, pese a que tiene su propia categoría de mujeres y que muchas mujeres lo practican. </b></p>
<p>Cuando empecé a practicarlo como era poco conocido en general en Chile el powerlifting, se veía a más hombres practicándolo, porque igual siento que en un cierto punto está esa concepción como del cuerpo, yo hago pressbanca cuatro veces a la semana y no tengo cuerpo de hombre, soy mujer, da lo mismo la frecuencia con la que haga tren superior, nunca voy a quedar como un hombre, pero la gente normalmente cree eso, que por tocar una pesa o hacer ejercicios que hacen los hombres te vas a poner así. Está ese prejuicio de que no te creen que tú levantas el peso que levantas, porque te ves más delgada o por ser mujer solamente, pero si bien es cierto que el powerlifting igual es un deporte donde predominan más hombres pero es por eso no más, hay categorías de mujeres también pero siempre se conoce más el power por los hombres. Así que ese prejuicio siempre está, y yo creo que va a seguir ahí porque lo ven así las personas.</p>
<p>Está este mal pensamiento que si tú haces fuerza te va a salir espalda, te va a salir mucho brazo, que ya no vas a ser delgado, es como que las mujeres tienen que tener este cuerpo estereotipado y no es verdad. Al final es falso, o sea el hecho de que tú hagas fuerza o que hagas peso no significa que te va a crecer una espalda de nadador olímpico. Todavía hay prejuicios sobre qué deportes son de niñas o de niños, incluso papás que no permiten que sus hijas hagan rugby, por ejemplo, porque es de hombres.</p>
<p>Yo también pasé por lo mismo porque también tenía ese prejuicio, de que “Ay no porque qué miedo practicar” Pero son cosas igual que unos al verlo y practicarlo, o quizás no solo practicarlo, pero si investigar un poquito más, se da cuenta de que en verdad eso es un prejuicio</p>
<p><b>Lo otro que te iba a preguntar es que, siendo deportista, y siendo deportista independiente ¿Cómo ves el panorama del financiamiento del deportista? Esto pasa de forma transversal en todas las áreas, vemos que es súper común que deportistas hacen eventos benéficos, rifas y todo para poder costear los traslados, el equipamiento que necesitan o ciertas cosas que les permitan seguir desarrollando su deporte. ¿Cómo ves tú este panorama dentro del mundo del powerlifting? </b></p>
<p>Mira, actualmente hay cero financiamientos para el powerlifting. Como es un deporte entre comillas individual, igual cada uno se costea sus cosas, cada quien paga su gimnasio, en las competencias tú pagas también por competir, eso sale de tu bolsillo también. Los clubs iguales tienen cuotas que se pagan y esas cuotas del club sirven a veces para cubrir un poco en el caso de que algún deportista haya sido clasificado para algún mundial o un sudamericano, se le ayuda un poquito, pero tampoco es tanto. Por ejemplo, dentro de mi club hay una chica que clasificó al sudamericano, entonces pudo viajar y competir solamente porque CMDR le dio una beca y le ayudó con los pasajes, sino tampoco habría podido porque todo eso sale del bolsillo de cada uno y por ejemplo yo entreno en el Gimnasio Fit for Life, y ellos tienen una beca para deportistas. Yo entreno ahí gracias a esa beca, sino igual tendría que pagarme un gimnasio aparte, y todo lo que fuera así como más con implementación y toda la cosa.</p>
<p>Entonces los que no tienen esa posibilidad de tener una beca deportiva en un gimnasio o en sus universidades también tienen que pagar por sus entrenamientos. Al final hay que pagar por todo y para eso no hay financiamiento, a no ser que centros deportivos y de ese estilo ayuden con esas cosas o cuando ya eres seleccionado a nivel internacional. Pero a nivel nacional o regional cada uno se paga sus cosas, si yo tengo una competencia en otra ciudad me pago mis pasajes, el alojamiento, la competencia.</p>
<p><b>Me imagino que igual da un poco de lata porque después no falta el que se cuelga del éxito y quiere una foto, y no aportó ni mil pesos. </b></p>
<p>Yo por ejemplo igual trabajo, entonces ahí tengo un ingreso con el que puedo ayudarme para poder viajar y todo, pero igual es caro, entonces hay veces que eso no alcanza. Entonces también hay que estar haciendo rifas y cosas, y en el caso de los deportistas que son más jóvenes o que son estudiantes todavía, me refiero, así como de liceo o de colegio, porque en el power también participan niños y adolescentes, en esos casos los papás tienen que financiarle eso también, o también hacen esas cosas tipo completadas, rifas, y así.</p>
<p><b>Ya hemos avanzado en lo que ha sido tu carrera, en como has entrado al deporte, pero siento que hay algo que igual pasa harto con los deportistas, y es que hay momentos que marcan un antes y un después, tanto de forma positiva como negativa. ¿Tú alguna vez, mientras hayas estado desarrollándote como deportista de powerlifting, has dicho “¿Sabes qué, esto no vale la pena, no está valiendo la pena el esfuerzo”? ¿O que hayas tenido una decepción muy grande en que tú hayas pensado “No quiero seguir más en esto”? </b></p>
<p>Ah si pues, eso pasa siempre, en verdad más de lo que la gente piensa. Al final el que hace power al menos lo que pienso yo, el que hace power es porque de verdad le gusta el deporte, porque igual es aburrido entrenar a powerlifting, y te lo digo sinceramente, porque todos los días tú haces lo mismo. Hay bloques de entrenamiento que pueden durar 12 semanas, en las que tú las 12 semanas va a hacer ser los mismos ejercicios. Obviamente van cambiando los pesos y todo eso, pero es todos los días lo mismo. Yo todas las semanas voy, lunes sentadillas, press banca y piernas, los martes peso muerto y espalda, los miércoles press banca y así. A veces se torna muy monótono y siento que es la monotonía la que te hace decir “ah, esta cuestión ya no vale la pena, lo voy a dejar”. Me ha pasado, pero no para decir así como que voy a dejar el deporte, pero sí me ha aburrido harto, pero siempre encuentro una forma como de mantener esa disciplina, porque en verdad es eso, disciplina. Porque si no tienes disciplina y te aburres de entrenar algo, lo dejas de hacer. Yo siento que igual la gente que hace cualquier otro deporte me puede entender porque al final uno se prepara, tú tienes una sola competencia en el año, te preparas un año entero para salir un ratito no mas, a dar lo mejor pero ese año que tú te estas preparando, o esos meses, o esas semanas, estás haciendo lo mismo una y otra vez. Entonces eso aburre un poco, pero no es algo que me haya frenado de decir que voy a dejar el deporte ni nada de eso, porque para mí el deporte es como algo que es parte de mi vida, desde siempre, entonces no es algo como que vaya a dejar. Igual el hecho como de a veces aburrirme, o no se po, cuando me he estancado y cosas, ahí si surgen ciertos pensamientos negativos, pero ponte tú igual ahora he estado con psicologo deportivo y me ha ayudado harto a sobrellevar ciertas cosas. Por ejemplo, no como querer dejar el deporte pero si ciertos momentos como que me da ansiedad levantar más pesado, porque me pongo nerviosa, y empiezo a pensar si me va a salir el peso o no me va a salir, o si me voy a quedar abajo. Y eso me ha ayudado a tener más herramientas para poder sobrellevar esos momentos de ansiedad o de nerviosismo.</p>
<p><b>Justo iba a entrar en ese tema, respecto al apoyo de otros tipos de profesionales que tienen los deportistas. Los psicólogos deportivos, quizá equipos multidisciplinarios, que antes se veían a niveles más elevados, no sé, a la altura de equipos olímpicos, pero que hoy se está masificando.  ¿Crees que es importante que exista este desarrollo de otros profesionales que los puedan acompañar durante sus procesos?</b></p>
<p>Si, 100%. Yo siento que más en el powerlifting, porque siento que igual es un deporte que a nivel psicológico es super difícil de sobrellevar, más que nada por el tema del esfuerzo que requiere diariamente, como te decía, de hacer lo mismo todos los días. Hay mucha gente que se satura muy rápido con esas cosas, yo igual soy una persona que está acostumbrada a tener un día estructurado, entonces a mí no me molesta pero hay personas que sí. Por ejemplo, en este deporte los demás atletas suelen ser muy competitivos entre sí, entonces esa presión igual es importante tratarla con el psicólogo porque a veces te frena esto a dar un buen rendimiento dentro de una competencia o dentro de los mismos entrenamientos, porque a veces igual es importante empezar a llevarlo desde los entrenamientos, para ya el día de la competencia tener las herramientas que necesitas. Si te pones nervioso, si eres de las personas que escucha mucho los comentarios negativos de afuera, que eso no te afecte tanto.</p>
<p><b>Ahora la misma pregunta, pero desde la otra vereda, que tú hayas dicho “Si, valió la pena el esfuerzo” “Esto es realmente lo que yo quiero hacer”, algo que te haya cambiado positivamente.</b></p>
<p>Yo creo que casi todo en verdad desde que practico power, bueno desde que voy al gimnasio. Igual han cambiado muchas cosas a nivel positivo, pero por ejemplo en el power decir siempre estoy diciendo “Oh, a mi me encanta esto”, y en las competencias me siento como muy en mi zona por así decirlo, la paso bien, me río, porque siempre hay gente que conozco, entonces eso también, porque conocí a harta gente a través del power lifting, gente agradable. He motivado también a personas a hacer esto y eso igual me hace como decir “Oh, esto es lo mío”, porque tengo varios amigos que me han dicho que no se po, admiran el deporte que hago, y todo porque ellos no se sienten con la capacidad de mantener una disciplina tanto tiempo. O no, ahora hace poco yo entreno a mi mejor amigo, no hay contexto pero yo entreno a mi mejor amigo,y hace poco que fue a verme a la competencia que fue acá en Antofagasta me dijo “ya, yo igual quiero probar hace un bloque de power, veamos cómo funciona”.</p>
<p>Yo creo que igual algo que fue negativo y positivo al mismo tiempo, fue el año pasado que antes de competir en la serena faltaban 5 semanas para la competencia y yo tuve, no una lesión como tal, pero sí que me había dado rigidez de cadera. Que en verdad eso a nivel de movilidad no es tan grave, no es grave, pero yo si lo tomé como algo grave porque nunca me había pasado nada así, como de tener ninguna molestia ni nada a nivel ni muscular, ni articular en todos los años que llevo entrenando. Entonces imaginarás que me asusté, y nada pues, igual saber que tienes una lesión y que tienes una competencia pronto es un asunto, porque no saber cómo va a ser el panorama, si me voy a mejorar o no, yo fui a verme altiro con mi kine porque también es importante dentro del power que te veas con kine o quiropráctico, fui a ver a mi kine y fui a un quiropráctico porque quería saber de las dudas, y los dos me dijeron lo mismo, que no era grave y que no me preocupara. Igual me dijeron que tenía que hacer alta movilidad, lo que si estuve como dos semanas sin poder mover los pesos de siempre, siendo que las últimas semanas previas a competir son las más importantes dentro del power, porque ahí se ve cómo va a estar tu rendimiento en la competencia. Fue como el momento en donde yo supe si de verdad iba a poder continuar en este deporte o no, y si pude. Al final llegué en muy buenas condiciones a la competencia, mejores de las que yo pensaba, y estuve primera todo el rato, en realidad salí segunda porque la chica que ganó pesaba un kilo menos que yo, pero eso me motivó mucho a seguir en el deporte, porque dije, “Ya, tengo la disciplina para salir de momentos difíciles”. Entonces sé que puedo seguir en esto, y me motivó aún más, uno se vuelve a enamorar del deporte cuando pasa por esas cosas, es como una metamorfósis.</p>
<p><b>¿Cuál sería tu mensaje a las personas que están interesadas en realizar powerlifting? Que como decíamos es un deporte que es relativamente nuevo en Chile</b></p>
<p>En general el powerlifting se puede hacer en cualquier gimnasio, si al final los entrenamientos no son muy distintos a lo que se hace normalmente en un gimnasio, así que ahí es como un consejo principal, que no se estresen en buscar un gimnasio que sea específicamente de powerlifting o lo que sea porque en verdad da lo mismo donde entrenen, si lo que importa es la calidad del entrenamiento. Yo antes entrenaba en un smartfit, así que no se preocupen, se puede hacer en cualquier lado y si de verdad les interesa el deporte, y de verdad quieren aprenderlo, que no les de miedo levantar pesos, y al final los prejuicios están ahí siempre, no importa el deporte que uno haga, no importa si hace gimnasia, si hace fútbol, lo que sea, el prejuicio va a estar siempre ahí. Así que hagan lo que quieran, si son felices haciendo un deporte que les apasiona bien. Acá igual en Antofa hay hartos gimnasios donde si quieren entrenar con material que es para powerlifting, así como discos calibrados y todo, hay varios gimnasios donde se puede, así que eso no un factor que frene a querer hacer el deporte.</p>
<p><b>Me queda la última pregunta y esta de nuevo es una pregunta introspectiva… Si tú te pudieras ver a ti misma cuando eras niña, o cuando recién empezaste en el power, pero con la experiencia de hoy en día y te pudieras dar un mensaje ¿Que te dirías?</b></p>
<p>Por qué no empezaste más joven (Ríe), si hubiera empezado a los 14, no sé. Ahora, un mensaje a mi yo más pequeña, sería decirle que por fin encontramos un deporte que de verdad nos gusta ¿Y qué más puedo decir? Que toda la experiencia que conseguiste entrenando tanto tiempo y la disciplina que desarrollaste siendo tan chica ha servido mucho al día de hoy para poder ser una mujer fuerte y disciplinada en todo lo que quiera hacer.</p>
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		<title>De Odiar Educación física a ser campeona nacional: Danicelly Vallejos, la bodyboarder que convirtió su vida al mar</title>
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		<pubDate>Tue, 22 Sep 2026 03:24:11 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[iphonerodrigo]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[DEPORTES]]></category>
		<category><![CDATA[FFMCS 2026]]></category>

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		<description><![CDATA[Criada por sus abuelos y oriunda de la tercera Región, Danicelly creció en un ambiente lejos del mar, comenta que incluso un poco sobreprotegida y distante de las actividades deportivas “Prefería hacer un trabajo antes que hacer educación física”, confiesa. [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><strong><em>Criada por sus abuelos y oriunda de la tercera Región, Danicelly creció en un ambiente lejos del mar, comenta que incluso un poco sobreprotegida y distante de las actividades deportivas “Prefería hacer un trabajo antes que hacer educación física”, confiesa. A los 19 años, se muda a la Ciudad de Antofagasta y descubre el bodyboard a través de sus amigos, es entonces que su vida dio un vuelco: Tras sus primeras experiencias recreativas en Playa Amarilla hoy representa a la perla del norte a nivel nacional e internacional, con una carrera exitosa y prominente, volcando su vida al mar, las olas y la mística de un deporte que cada vez suma más adeptos. </em></strong></p>
<p><em> </em><strong>Vamos con la primera pregunta; algunas me dicen que es fácil y otras que no tanto, pero si tú pudieras definirte en este momento ¿Cómo te definirías? ¿Quién es Danicelly Vallejos?</strong></p>
<p>Me defino como una apasionada por las olas. Yo soy Oriunda de Huasco, la tercera región donde está el corazón del desierto florido, entonces me identifico mucho con eso. Me encanta vivir en el lugar en donde estoy, o sea, me radiqué en Antofagasta, mucho de mí también tiene relación con eso, con las olas, pero no solo con las olas, sino que con la cultura del bodyboard que hay acá, con las cosas que no se ven tal vez a simple vista. Mucho de eso es parte de mí.</p>
<p><strong>Hay una mística igual acá con el bodyboard en Antofagasta, y como el clima es privilegiado te deja practicarlo todo el año. Quizá no es lo mismo en el sur o en lugares más fríos en invierno, en que hay de repente no sé, 5 grados y el agua está más fría.</strong></p>
<p>O sea, yo creo que ese es un mito igual. El bodyboarder que realmente ama el bodyboard le da lo mismo la temperatura del agua, el clima, eso no es un tema para nosotros.</p>
<p><strong>¿Como tú entraste al mundo del bodyboard?, ¿Fue algo que hiciste desde pequeña? ¿Cómo llegaste a decir “¿Oye, me gusta esto, me quiero desarrollar en el bodyboard?</strong></p>
<p>Comencé a surfear cuando tenía 19 años, lo empecé a hacer cuando llegué a Antofagasta. Conocí el bodyboard y al mismo tiempo conocí el mar, si bien vivía en un pueblo que estaba muy cerca del mar, que se llama Huasco bajo, iba a la playa de vez en cuando, cuando me llevaban mis abuelos, no tuve, cuando chica, ningún contacto más allá del saber que existía el mar. Entonces, cuando llegué acá, conocí el bodyboard y a través de eso conocí el mar. Lo empecé a hacer porque un grupo de amigos que conocí cuando llegué a acá la ciudad hacía, y yo simplemente los acompañaba, sacaba fotos, miraba y eso, y de repente yo también quería hacerlo. Mi historia del bodyboard tiene mucho que ver, creo yo, con mi historia de niña también, porque cuando era chica, yo crecí con mis abuelos desde los 5 meses y ellos fueron muy sobreprotectores conmigo y bueno, me criaron con los recursos que tenían, con mucho amor y todo, pero no me dejaban hacer nada. Mi abuelo era DT de un club de fútbol y yo le pedí que me enseñara a jugar a la pelota y me dijo que no, que eso no era para niñas y cosas como eso. Entonces, nunca pude hacer nada, literal, no me podían meter a las academias de la escuela, iba en una escuela que tenía un montón de academias, de hecho mi grupo de compañeras de clases siempre eran muy secas en diferentes deportes y yo era la mala de educación física, no me gustaba hacer educación física porque mis compañeras estaban muy avanzadas en todos los deportes, prefería ir a la biblioteca que hacer educación física o incluso inventaba que me dolia a la guata para ir a la biblioteca y cuando llegué acá, llegué sola, entonces vivía sola, tenía el poder de decir que quería hacer y cómo me vi sola dije “Ya, esta es mi oportunidad para hacer cualquier cosa que quiera hacer”.</p>
<p>Y todo empezó, así como de mona, como algo muy nuevo, muy no sé, fuera de lo común de lo que yo conocía. Yo lo veía en ese tiempo como algo que yo aparentaba ser, como para ser más chora, una etiqueta tipo “Ah, que bacán hacer body”, pero luego conocí el bodyboard, conocí Playa Amarilla, que es la única playa con fondo de arena acá en la ciudad, y ahí conocí muchas personas, sobre todo niños muy pequeños que me hicieron tener una visión muy diferente del deporte. Desde ahí yo me enamoré del deporte y lo viví, como que todos ellos me transmitieron su pasión por el mar y no solo lo vivían como un deporte, sino también como un estilo de vida, su vida giraba en torno al mar. O sea, eso era una caleta y reúne ciertas condiciones, ciertas características que le permitían a los niños practicar el deporte con más frecuencia, no sé, una caleta que está alejada de la ciudad, la gente probablemente no tenga lucas para invertir en una actividad extra a lo que es la escuela, no sé, entonces los niños tienen mucho tiempo libre y van a la playa porque les quedaba cerca. Entonces probablemente no haya nadie que nunca no haya hecho bodyboard.</p>
<p>Entre esas persona conocí a Manuel Cepeda, es un gran exponente acá en la ciudad, a nivel internacional también y él me mostró todo este mundo desde un punto de vista mucho más conectado con el territorio, es un espacio súper sensible donde cuando empiezas a conocer quiénes habitan, cuando te internas ahí, empiezas a conocer un poco de eso, te empiezas a conectar también contigo mismo, con las personas que están ahí, con su entorno, con un montón de cosas que hacen, sobre todo explorarse a uno mismo, y eso es lo que pasó conmigo. Así conocí del bodyboard y bueno al año que lo empecé a practicar empecé a competir, y de ahí para adelante.</p>
<p><strong>Y al haber empezado ya grande, más adulta ¿Qué te hizo cambiar el chip de “me gusta el bodyboard a voy a competir”? ¿Y cómo fueron tus primeras experiencias? Porque son dos enfoques distintos, el hacerlo como hobby, a pasar a entrenar para ser competidora, a pasar a esa mentalidad de “Quiero probarme, quiero asumir un desafío”.</strong></p>
<p>La verdad nunca fue así, nunca fue “Ah, desde ahora voy a ser competidora y estos son mis objetivos”. Nunca fue así, siempre fue como muy mágico el proceso, muy creativo, muy agradable. El bodyboard es un deporte relativamente, o en realidad, bastante nuevo en comparación al surf y al resto de los deportes tradicionales, por lo tanto es un deporte que profesionalmente está en pañales. Entonces cada vez se va profesionalizando más, pero cuando yo lo comencé a practicar, eso de tener un entrenador no existía, y más aún cuando mi propio proceso de niña había sido muy alejado del deporte, entonces yo esto nunca lo vi como un deporte, ni tampoco lo vi como “voy a competir, ser competidora”, y todo lo que implica todo lo que hago hoy día. Y todo se fue dando de manera muy casual, empecé a competir porque era lo que había, porque en la ciudad por ejemplo había una competencia o un campeonato, y para poder meterme al agua entones tenía que competir, y yo quería surfear, y si no competía entonces era un fin de semana que no podía meterme al agua y para mi eso era terrible. Asi se fue dando, fui compitiendo, fui ganando campeonatos y gracias a eso fui consiguiendo apoyos, por ejemplo, conocí los gimnasios, los entrenadores, nutricionistas, conocí equipos multidisciplinarios, como se trabajaba en el deporte, pero así fue como lo conocí, lo experimenté, pero porque se fue dando de esa manera, ¿me entiendes?</p>
<p><strong>Se te fue abriendo un mundo más profesional sin tú querer buscarlo tampoco, como lo cuentas tú, llegó solo, como una ola…. Y aparte que igual en Antofagasta, bueno, está este mega festival, el Antofagasta Bodyboard Festival (ABF), que es uno de los más grandes que tiene Chile a nivel nacional igual y que reúne un montón de gente, ¿cómo ves tú el panorama también del bodyboard en la segunda región? ¿Y qué te parece que tenga tanta gente que vaya a competir desde afuera incluso y que llame a la familia Antofagastina a acercarse a la playa, al body y a toda esta mística?</strong></p>
<p>Yo creo que el ABF es un evento que marcó, o sea que sigue marcando un hito en la ciudad, en el deporte Antofagastino porque abre puertas. A mí el ABF me abrió la puerta al tour mundial, la primera vez que competí en un mundial fue aquí en el 2013, y luego en el 2017 hice por primera vez la gira mundial. Entonces, gracias a esa puerta, a ese impulso, a esa gestión gigante que hay detrás de ese evento, yo conocí el mundo del bodyboard, o sea, todo lo que implica, a todos los competidores que vienen para acá, que una vez los viste en un vídeo, los puede conocer acá en vivo y conversar con ellos.Esa es como la parte deportiva, la parte de la competencia, como lo que yo pude conocer.</p>
<p>Pero en cuanto a el evento, este es un evento cultural, no solamente deportivo, entonces es un evento tan grande, tan bonito, tan bacán que se hace acá en la ciudad y creo que representa, así como para mí fue la puerta hacia el Tour Mundial, yo creo que para la comunidad representa, desde mi punto de vista, una invitación a conectarse con el territorio, porque cuántos antofagastinos somos los que sabemos nadar y los que no saben nadar, cuántas veces tú te metes al agua en el año o en la semana, no sé, estamos tan cerca, lo tenemos acá mismo, hay tantas, tantas cosas lindas ahí, tantos beneficios que nos trae a la salud y una pregunta súper simple, ¿Cuántas veces a la semana te metes al agua? Yo me meto todos los días, y sé cuáles son los beneficios que te trae, no solamente como deportista y como lo vivo yo, sino que, a nivel más profundo como persona, es un elemento que está ahí a disposición gratuito y todos los días.</p>
<p><strong>Tú decías las cosas que te han llegado una tras otra solas, han ido fluyendo, pero igual pasa mucho que los deportistas, sobre todo en regiones tienen menos oportunidades en términos económicos. Es super visto, por ejemplo, que hay eventos solidarios, no sé, bingos, completadas, para poder costear viaje, equipamiento u otras cosas que son básicas para que puedan seguir desarrollándose y representando la ciudad o incluso el país afuera, ¿Como ves tú ese panorama? ¿Crees que falta más apoyo al deportista local en regiones o a los riders por ejemplo?</strong></p>
<p>Yo creo que lo que falta no son recursos evidentemente, yo creo que lo que falta es que el deportista y la empresa privada, hablo de empresa privada porque el apoyo público está muy definido, pero falta el nexo entre el deportista y la empresa privada. Yo siempre tengo en mi correo un mail con mi currículum deportivo, con una presentación, y lo tengo ahí por si acaso se presenta alguna oportunidad y poder enviarlo, pero no conozco a las personas indicadas de cada empresa para que me conozcan, porque en el fondo es eso, ellos tampoco nos conocen. De repente he llegado a algunas empresas porque el encargado de deportes o el encargado de comunidad hacía body, o tienen un amigo que hace body, entonces es parte de esa misma desconexión que te hablaba al principio que existe. Te doy un ejemplo, cuando uno va en un Uber, en una micro o lo que sea y te preguntan “Oye tú a qué te dedicas”, y yo les digo “Hago bodyboard” y me dicen “Ah, Voleyball”, eso con los años ha ido cambiando un poquito, pero todavía existe, y creo que la empresa privada, la minería local, no nos conocen y ese enlace es muy necesario.</p>
<p><strong>La siguiente pregunta tiene una parte A y una parte B. La parte A es si en algún momento durante tu trayectoria deportiva tú has sentido, así como “Ya hasta aquí llego” o un “No está valiendo la pena o es mucho el esfuerzo y en realidad no está dando” ¿Ha habido un momento en que tú te hayas planteado, ya no quiero seguir en esto?</strong></p>
<p>No, los que hacemos bodyboard y competimos lo hacemos porque lo amamos, entonces es muy difícil que eso pase, lo hablo por mí y por toda la comunidad bodyboard. Es muy difícil que eso pase, pero si tengo que hablar solo por mí, no, nunca me ha pasado eso porque es al revés, es lo que me mueve todos los días pero si me ha pasado algo tal vez similar con el tour mundial. Este año por ejemplo y hace ya varios años, tiene alrededor de entre 3 a 4 fechas anuales, y una sola de ellas es en una ola como una ola power, una ola de calidad mundial y el resto de las olas, y esta es una opinión muy personal, son olas de nivel más básico. Eso no quiere decir que sea más fácil, también tiene su complejidad, pero no sé, la cultura boyboarder de acá en Antofagasta me enseñó que el bodyboard es poder, fuerza, olas pesadas, olas exigentes, es lo que tenemos acá, es lo que tenemos en las tres capitales de Chile: Arica, Iquique y Antofagasta y otras regiones más, entonces no sé, tener un tour con olas que no son de esa calidad que son las que yo crecí viendo, que eso es lo máximo, crecí soñando poder correrlas, aspirando a que eso era mi meta, eso sí me desmotivó, me desmotivó.</p>
<p><strong>Me imagino que debe ser un poco decepcionante, es buscar una instancia mundial donde van los mejores, donde uno quiere probarse y quiere asumir desafío y ver que no se compara a la realidad incluso propia que tiene en Antofagasta debe ser decepcionante.</strong></p>
<p>De hecho, en un tiempo busqué ser una boyboarder completa, que al final lo que uno busca en el fondo como cuando quieres competir, buscas eso porque no siempre en los campeonatos son las mejores olas, además puede que sea en una buena ola y justo ese día y en ese momento, en ese horario, las condiciones no están y la ola no es la ola perfecta la que terminas corriendo. Pero estamos hablando de un tour mundial donde uno invierte muchos recursos, mucha energía, mucho tiempo donde dejas muchas cosas de lado por poner toda tu energía en eso, entonces eso sí, fue un cuestionamiento y aún es un cuestionamiento para mí poder seguir el tour y me pregunto siempre “¿Voy a gastar todos estos recursos, voy a hacer todo este esfuerzo para ir a competir a una ola de este nivel y de estas características?”. Es una opinión muy personal y muy, no sé, un debate igual mundial que se ha dado como entre nosotras, entre las mujeres. Y por qué digo mujeres, porque el tour de mujeres no es el mismo que el de hombres. El de hombres tiene al menos tres fechas, tres eventos en olas anuales, en olas de calidad mundial, o sea que son las olas más exigentes del mundo, y nosotras tenemos una que recién este año se incorporó y se está recién explorando, pero los niños tienen hace un montón de años eventos inamovibles que tienen olas que probablemente son las mejores olas del mundo, entonces no tenemos las mismas oportunidades.</p>
<p><strong>¿Y tú por qué crees que eso se sigue dando en el 2026? ¿Por qué la diferenciación? ¿Tiene que ver con “ay no es que son mujeres, démosles las olas más facilitas”?</strong></p>
<p>Mira, por una parte, el tour mundial está hecho por promotores que postulan su evento. Imagínate son tres a cuatro eventos al año, o sea esta cantidad de eventos hay porque es lo que hay, pero si yo tengo las lucas para hacer un evento acá o en donde sea, lo postulo y lo hago, probablemente me lo van a aprobar si tengo los recursos. Y si yo lo quiero hacer en una ola que a mí me parece increíble, pero de verdad que es la ola más básica del mundo o en la peor ola del mundo, si tengo los recursos se va a hacer, entonces depende mucho en el fondo del promotor y de quién de quién esté dispuesto a hacer ese evento, no hay más, entonces es lo que hay, literal es lo que hay. En los eventos de hombres, hay eventos que tienen todas las categorías, pero también hay eventos que tienen solo mujeres, solo hombres y así, y los eventos que tienen solo hombres que son en las mejores olas del mundo como te decía recién, su argumento del por qué no incluyen la categoría mujeres es porque no son rentables, un número muy reducido que no es rentable o porque en años anteriores cuando la categoría se ha hecho, no ha sido un número importante para seguir con la categoría. Cuando es una ola muy exigente, el número de mujeres es menor y cuando hay un campeonato en una ola más básica, el número es mayor, entonces los números muestran eso, pero pucha si nos ponemos así, nunca vamos a avanzar.</p>
<p>En el año 2018 nosotros nos juntamos con ocho mujeres de Chile e hicimos un tour femenino chileno de bodyboard. Nos separamos del tour que llevaba todas las categorías, que lo habían organizado hombres e hicimos un tour exclusivo de mujeres, este tour duró sólo dos años porque era organizado por nosotras mismas que éramos competidoras y al final la mayoría eligió seguir compitiendo y no organizando. Yo hago la similitud porque vimos que el último año en que se hizo la categoría mujeres junto con hombres en el 2017, hubo una participación de cinco mujeres, y cuando nosotros hicimos el tour femenino el año siguiente la participación aumentó de cinco a cincuenta mujeres. Y se abrió el debate, del por qué las condiciones en los campeonatos organizados por hombres eran desiguales, o por qué pasaba que en un tour femenino había cincuenta mujeres y en uno mixto cinco. Yo creo que las mujeres no nos sentíamos comprendidas, cómodas o valoradas en un tour donde alomejor los hombres no estaban preparados para trabajar con mujeres, y eso no es novedad, pasa en todas las áreas, hasta en la minería, y yo creo que por ahí va la cosa.</p>
<p><strong>Aparte no es tan factible medir la participación con un número de 5 años atrás, porque la realidad puede cambiar notablemente de un año a otro. Lo vemos con el running por ejemplo, que ha tenido un boom estos dos últimos años, y hoy mucha más gente lo practica y se ha ido profesionalizando. Y si mido con números de hace 5 años, y no considero la popularidad que tiene hoy, probablemente yo igual diga “Ah pero es que no es rentable”. Ahora, esta es la misma pregunta pero por el otro lado, un momento en que tú hayas dicho “Valió la pena el sacrificio, valió la pena el esfuerzo”, un momento de realización personal a través del bodyboard.</strong></p>
<p>Yo creo que me pasa cada vez que cada vez que concreto una maniobra que me parece buena, que me pego un tubo que me parece bueno, y que completo algo que a mí me parece bueno y que me llena. Yo creo que eso me pasa en cada momento cuando estoy en el agua, pero fuera del agua me hace acordar cuando hice por ahí en el 2019, comenzaba el tour mundial y quedé número 9. Luego tenía un evento en Sudáfrica, hice una rifa donde rifé muchas cosas, muchas marcas me apoyaron rifé me acuerdo que una marca me dio cervezas, y tenía el ascensor lleno de cervezas. Con esa rifa me pagué un poquito menos de la mitad del pasaje a Sudáfrica que valía 2 millones y medio.</p>
<p>Y en Sudáfrica quedé Quinta, y con eso, porque cuando tú vas avanzando vas ganando Price Money, con lo que gané en ese mundial me compré un pasaje a Portugal, que era la tercera etapa del tour mundial, ahí ya no me fue tan bien, pero llegué a Sudáfrica y ahí si me fue bien. Y ahí fue como eso que decías de que todo el esfuerzo valió la pena, porque igual fue como en un tiempo record que tuve que hacer la rifa, comprar el pasaje, y más encima cada vez que iban pasando los días se ponía más caro, pero la vendí súper rápido y todo esto yo lo recuerdo hoy y me río. O sea, lo cuento como bacán, pero en ese momento cuando estás a un mes o no sé, tal vez menos, a semanas de ir a un evento mundial estar vendiendo rifas es algo que al deportista igual le influye. Porque puedes usar esa inversión de energía en la competencia y al final la estás usando en otra cosa, y estamos apuntando a ser deportistas de elite, deberíamos estar enfocados en eso, no en los recursos económicos.</p>
<p><strong>Totalmente, aparte que igual te genera un poco de incertidumbre porque uno puede tener todas las ganas, toda la energía y querer realmente ir, pero ves que estás a tres semanas y te falta la mitad de la plata del pasaje igual, te empieza a jugar en contra, y como dices tú, te vas restando energía que podrías estar ocupando en entrenar, en prepararte física y mentalmente, en la meta que es finalmente competir, no en la meta que es vender números de rifa. Y es lo que hablaba un poco antes porque muchos deportistas en distintas áreas se ven en esa situación para poder viajar, poder competir, poder representar a la región, al país. Igual en esta parte del apoyo a la vida del deportista ¿Como vives tú el apoyo de tu familia? ¿De tus amigos, de tu entorno? Porque igual es una vida poco convencional.</strong></p>
<p>Es una pregunta sensible para mí porque como tú decías, no es una vida tradicional. Es de las decisiones más lindas pero más críticas, difíciles para mí porque mi familia, como te decía, a mí me criaron mis abuelos, la diferencia generacional es gigante, la manera de pensar de ellos es totalmente diferente a la de nuestra generación. O la del deporte, el que una mujer sea deportista y se dedique a eso no está considerado, no está permitido para un integrante de la familia, no es opción. Entonces hasta el día de hoy mi familia no ha aceptado que yo me dedique a esto, el camino ha sido duro en ese sentido, pero finalmente con los años yo he podido agarrarme de cosas que son importantes para mí, como todo este esfuerzo, toda esta energía que le he puesto a lo que amo ha sido gracias a mí, y lo puedo seguir logrando de la forma en que lo he llevado. Entonces si bien es duro no tener el apoyo de tu familia, como el cariño más cercano, que es como lo que tu siempre aspiras… no sé, por ejemplo, cuando salgo en el diario o en cualquier medio todos mis amigos me felicitan, la gente que me conoce me felicitan, pero un día le llevé la copa a mi abuela y la echó a la pieza de los cachureos. Ese tipo de cosas es un poco triste, pero aprendes a vivir con eso, es parte de la decisión que también tomé para mi vida, como “No lo voy a dejar ir”, porque la pasión es tan grande que ni siquiera eso me paró.</p>
<p><strong>Al final uno se termina construyendo una familia y un entorno, igual te construyes tu mundo cuando pasan estas cosas, con las personas que entienden y que van sumando también a los que uno quiere hacer y a las proyecciones que uno tiene… Y en ese sentido, de construir tu mundo, tu carrera, si pudieras decir tres momentos o enumerar tres momentos que para ti hayan sido un antes y un después…</strong></p>
<p>Podría enumerar los dos años que fui campeona nacional en el 2017 y en el 2018, fue más bacán todavía porque fue en el tour femenino y el tercero… No sé, yo creo que fue una vez en el 2020 para la pandemia, en el año de la pandemia, fui a una temporada a entrenar a México y corrí varias olas, pero una de esas fue grande, y hay muchos videos así como de que casi muero y todo, salí en varios medios relacionados con el Bodyboard. Fue una experiencia muy bonita, porque además de correr en una ola muy grande estaba con mis amigas, y era primera vez que hacía un viaje de free surf, nunca. Fue una experiencia que marcó mi vida deportiva.</p>
<p><strong>Tengo la última pregunta y ésta igual es una más introspectiva. Si tú pudieras verte a ti misma con la sabiduría que tienes ahora y con la experiencia, ¿Qué le dirías a esa Danicelly de 19 años?</strong></p>
<p>Yo le diría que siga disfrutando, que no se olvide de hacerlo tal como lo está haciendo, porque a la medida que fui profesionalizándolo te vas encontrando con las cosas en el camino, y vas un poco olvidándote muchas veces de disfrutar. Así que le diría eso, que por favor no se olvide de disfrutar esto.</p>
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		<title>Entre telescopios, el espacio y basura espacial: Josephine Chamoun,  la joven fisico-astrónoma que desarrolla su carrera en Antofagasta</title>
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		<pubDate>Mon, 01 Dec 2025 19:06:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[iphonerodrigo]]></dc:creator>
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				<content:encoded><![CDATA[<p><strong><em>Con una pasión por la ciencia desarrollada desde niña, una trayectoria siendo Scout, un cariño por la divulgación científica con niños y una carrera que empieza pero que ya brilla, como las estrellas en los cielos, Josephine, actual estudiante de Doctorado en Astronomía en Astrofísica y Astroinformática en la Universidad de Antofagasta, se dedica al estudio de los cielos del norte de Chile, y hoy se enfoca en lo que es una realidad: Cómo abordar la basura espacial en la atmósfera de la tierra para evitar afectaciones futuras en la humanidad.</em></strong></p>
<p><strong>Para empezar, esta pregunta es más personal, si pudieras contarnos un poco ¿Quién es Josephine, en tus palabras?</strong></p>
<p>Voy a partir por lo académico porque siento que es más fácil describirlo, es algo más tangible. Josephine actualmente es una estudiante de primer año de Doctorado de Astrofísica y Astroinformática de la Universidad Antofagasta. En marzo de este año defendí la tesis de Magíster en Astronomía también en la Universidad Antofagasta y previo a eso estudié una licenciatura en Física con mención en Astronomía en la Universidad de Valparaíso. Esa ha sido mi trayectoria en cuanto a lo académico. Entre medio también he hecho cursos de prácticas pedagógicas, porque la verdad me gusta harto todo lo que es enseñar, ya sea en la universidad o ir a los colegios. De hecho, estuve dos años haciendo clases en colegios, entonces siempre me ha gustado tener las herramientas para poder trabajar en ello. Además, que también se da mucho con la vinculación cuando uno va con los colegios y todo eso. En lo personal, tengo 29 años, yo salí del colegio del 2013, así que básicamente llevo estudiando desde el 201, soy Scout, y eso lo digo siempre porque desde que ser Scout me ha ayudado harto, a hablar con las personas, yo no podía expresarme de hecho con las otras personas, me gusta el aire libre, estoy casada, soy feliz. Una buena descripción, ¿Verdad?</p>
<p><strong>Que bonito eso de hacer clases en colegios y de potenciar el conocimiento especialmente en los más pequeños. Un ade las cosas que hablamos en este ciclo de entrevistas es que a veces cuesta un poco traspasar los conocimientos a otras personas, entre ellos niños, porque a veces el lenguaje es demasiado técnico o muy abstracto, o a la tercera edad, pero ellos quieren saber también, tienen interés ¿Cómo adaptamos el lenguaje para que finalmente todos podamos saber de ciencia y de astronomía? Que es un tema que acá, al menos en la región es bien potente.</strong></p>
<p>Sí , sabes que las habilidades que adquirí en Scout me ayudaron mucho a poder comunicar de forma súper efectiva la ciencia a distintas edades, porque he trabajado con niños muy chiquitos en párvulos, de hecho, tenemos proyectos con párvulos cuando vamos a los colegios, te puedo sacar la actividad súper rápido, o también hemos trabajado con las Casas del Adulto Mayor en actividades como Astroacuarela. Este año no se retomó porque este año creo que fue tejiendo el sistema solar, entonces fueron como talleres en los que los abuelitos tejían planetas.</p>
<p><strong>¡Qué bonito! Quería preguntarte ¿Cómo es que tú llegas a encantarte con la astronomía? ¿Cómo llegas a esta área de la ciencia? ¿Siempre te viste estudiando estas carreras?</strong></p>
<p>No siempre, porque típico cuando uno es chico, yo me acuerdo cuando era chica quería ser veterinaria, porque me encantan los perritos, entonces uno ah, yo quiero ser veterinaria, Pero te das cuenta de que es súper crudo ser veterinario y no hubiese podido la verdad. Pero yo creo que la decisión igual encuentro que la tomé pequeña, o sea en consideración a lo que he visto en otras ocasiones, porque yo me acuerdo que iba en octavo básico así que debo haber tenido como 13 años más o menos. A mí me gusta el anime, entonces desde chiquita de visto anime y había una serie que se llamaba Twin Spica; en esta serie la protagonista quería ser astronauta y era como una escuela donde los preparaban para ser astronautas, pero obviamente trataban muchos temas del espacio y trataban muchos temas de astronomía. Entre esas cosas hablaban de unas estrellas que yo no conocía y siempre he sido bien curiosa, entonces la serie me encantaba de verdad. Entonces empecé a investigar los mismos temas que hablaban en esta serie, los empecé a buscar en Internet y ahí empecé como por Wikipedia empecé a aprender como que era una estrella binaria, cierto que las estrellas como que las catalogaban según su brillo en las constelaciones, cosas así. Y después en el mismo tiempo, encontré un programa que daban en no sé qué canal, pero que se llamaba El Universo, y todos los capítulos eran un tema distinto que te iban explicando, era como un tipo documental, y yo creo que esas dos cosas fueron como lo que primero encendió la llamita y nunca se apagó. Porque como te digo, esta historia, esta serie me inspiró mucho porque de verdad, aunque sea animación, era súper inspiradora, y eso sumado a la curiosidad que yo tenía, empecé a buscar en Internet y después este otro programa lo nutrieron y así. Tenía cada vez más información y yo quería saber y saber, le preguntaba a mi mamá, pero ella no cachaba mucho porque era de otra área, después le empecé a preguntar a mis profesores y listo, astronomía y todavía ni siquiera veía física. Entonces después fue como “ya, entré a primero medio y me tiene que ir bien en física, porque si no, no voy a poder ser astrónoma”. Así que eso fue yo creo lo que siguió y siempre me gustó desde ese momento nunca más lo dejé.</p>
<p><strong>¡Una decisión desde muy pequeña! ¿Y tu familia cómo lo tomó tu decisión? Pregunto porque, algo que también hemos conversado con otras entrevistadas, es que en Chile tenemos esa inclinación por carreras más bien tradicionales, pero no por carreras que están destinadas a hacer ciencia. A los niños en general, tanto niños como niñas o adolescentes, no se les inculca el camino científico para seguir como una opción de vida o desarrollo profesional. ¿Cómo lo tomaron en tu caso?</strong></p>
<p>Yo creo que la primera vez que se lo dije a mi mamá, en una de esas como que no me tomó tanto en cuenta. Puede ser, estoy especulando porque igual era pequeña, entonces era como “Se le puede pasar”, es como cuando los niños pequeños dicen “Ah, quiero ser bombero”, algo así. Pero después yo creo que en primero medio me empezó a tomar más en serio porque como yo empecé a hablar con mis profesores, los profes me decían así como “Ya, pero tienes que estudiar esto y esto”, y me pasaban libros de la PSU, para que preparara la PSU y me fuera bien la PSU. Entonces ahí yo creo que mi mamá lo empezó a ver como una opción más seria de carrera. Nadie en mi familia es del área de la ciencia, ni siquiera de las matemáticas, todos son por el lado humanista. Pero yo siempre tuve un interés científico, porque me metía a los talleres de ciencia o a los clubes de ciencia desde chiquitita, y mi mamá me apoyaba. Y después en realidad cuando se dio cuenta que era algo más serio, fue como “Ya, es lo que tú quieres, pero tienes que hacerlo, y tienes que hacerlo bien. Yo te voy a apoyar, pero hazlo”. Y eso porque también está esto generacional de que tu estudias, vas a la universidad para que tengas un trabajo y para que ese sea tu camino, y no voy a negar eso, mi mamá era muy marcada, y muy estricta en ese sentido, pero no creo que haya tenido un mayor estigma cuando lo aceptó. Yo creo que al principio fue como cosas de niño y después fue “Ya, esto es serio, ya, pero vamos a apoyarlo”.</p>
<p><strong>¿Y cómo fue tu ingreso al mundo universitario? Este es otro tema que hemos hablado ampliamente, y es la representación femenina en ciertas áreas de la ciencia. Hay carreras que siguen siendo muy masculinas, pese a que se ha ido avanzando ¿Cómo lo viviste tú?</strong></p>
<p>En cuanto a la cantidad, te voy a dar un pequeño preámbulo porque yo por distintos temas me cambié de colegio en 3º y 4º medio, los hice en un colegio nuevo, y este colegio tenía el dinamismo de que en tercero medio te separaban todas las listas y creaban nuevos cursos, estaba el humanista, el biólogo y el matemático, entonces todo el curso era el electivo. Obviamente como yo quería estudiar astronomía, yo me fui al matemático. Y el matemático era un curso con cuarenta cabros, de los cuales fácil treinta y seis eran hombres, o sea todos ahí querían estudiar ingeniería y todo, pero también éramos como cuatro mujeres en un curso de 40. Después entré a la universidad y la verdad es que el dinamismo fue más o menos similar, igual éramos poquitos porque en mi generación entramos 30, pero por física propiamente tal éramos 20, y de los 20 habremos sido unas 5 mujeres aproximadamente. Sí, o sea hay una brecha en cuanto al ingreso, pero eso es que eso viene de los colegios, entonces al final si es que tú no motivas las matemáticas y las ciencias en los colegios, las niñas nunca van a entrar a carreras que necesiten matemáticas, porque van a pensar que no son capaces y eso es algo que lo digo porque también trabajo para Ingeniosas, y es algo que se ve desde los colegios. Bueno, después la carrera siguió avanzando, ahí empezaron a entrar más mujeres porque abrieron cupos, en la Valpo abrieron menciones, entonces estaba Física mención Astronomía, mención Ciencias Atmosféricas y mención Ciencias computacionales, y Ciencia atmosférica, que era lo que antes era meteorología, entonces igual harta gente entraba como “ah, quiero ser meteorólogo” y ahí con el tiempo iban entrando más mujeres y se fue como emparejando un poco eso en cuanto a estudiantes. Pero por ejemplo en cuanto a los profes, sí yo veía más astrónomas que astrónomos, pero más físicos que físicas, de hecho, no había ninguna física. Eso era curioso porque el instituto era Instituto de Física y Astronomía, pero los físicos eran puros hombres. En el lado de la astronomía si, es un campo donde hay más mujeres, y en el magíster después acá en la UA, las dos que entramos éramos mujeres, así que en verdad como que en postgrado se empieza a equiparar un poco. Yo creo que la gran brecha está en el pregrado y a veces en el doctorado, pero el doctorado ahí hay un estudio ANID, que muchos no terminan el doctorado, en realidad, muchas mujeres no terminan el doctorado.</p>
<p><strong>Y eso también puede estar asociado a otro tipo de carga, generalmente las mujeres que ingresan a doctorados suelen tener una trayectoria, una vida familiar, a veces son madres y no pueden conciliar el trabajo, los hijos, la investigación, la academia, etc. Y al respecto de lo que hablabas, igual hay estudios que de hecho demuestran que a los 8 años las niñas ya están destinadas a tener carreras en áreas más sociales o humanistas que científicas o matemáticas.</strong></p>
<p>Yo ahora, dándole vueltas un poco, porque yo decía chuta, entonces qué habrá sido en mi yo de 8 años, porque varias veces escucho eso, que optó por seguir intentando las matemáticas y todo eso. ¿Y sabes qué? Contribuyendo a eso, yo creo que son dos cosas, yo si bien soy bien piola en el sentido no me gustan los conflictos, trato de ser bien conciliadora, pero soy terca, o sea, si algo no me sale me tiene que salir, si me dicen que no puedo, es que sí voy a poder. Y lo otro es que mi papá y mi tata son eléctricos, entonces si bien mis papás son separados, entonces no vivían juntos, siempre yo vi cómo arreglaban las cosas en la casa, entonces eso siempre eso me llamó la atención, y a pesar de que mi mamá no tenía nada que ver con eso, ella siempre hizo las cosas de la casa, ella siempre construía los muebles, arreglaba los enchufes, era como la maestra chasquilla. Entonces yo creo que eso también pudo haber afectado en cómo visualizar ciertas carreras, porque en realidad si lo pienso y veo más atrás, yo nunca sentí mucho la estigmatización de estudiar algo que era de niña, por ejemplo, como si pasa en otros casos.</p>
<p><strong>¿Cuál es tu visión del panorama actual de la astronomía en Chile? Acá tenemos cielos privilegiados, pero también se produce esta dicotomía con la población y que se ve harto en redes sociales, comentarios sobre las luminarias por ejemplo, el reclamo de siempre de que Antofagasta es muy oscuro, pero tenemos estos cielos reconocidos a nivel mundial ¿Cómo ves el panorama? ¿Cómo podemos también empezar a acercar un poco para que la gente pueda entender también el por qué es importante desarrollar astronomía?</strong></p>
<p>Primero que todo yo creo que hay que concientizar a la gente, eso yo sí lo veo como un deber del científico por así decirlo. ¿Y por qué te lo digo? Porque mucha gente dice “No, es que el científico va a estar encerrado en el laboratorio”, y si es así, hay mucha gente que está encerrada en su oficina, en su laboratorio y que no ve que sea necesario interactuar con el medio o tal vez ir a dar una charla, algo así. Pero yo encuentro que es más que eso, porque al final la ciencia no es nada si tú no la logras comunicar, o sea, lo que nosotros no es nada si es que no lo podemos comunicar a la sociedad y obviamente si es que nosotros queremos trabajar, la sociedad tiene que estar consciente de lo que estamos haciendo y de la utilidad, porque seamos sinceros, las personas si no le ven una utilidad muchas veces no logran decir “Oh bueno, esto es importante”. Entonces con respecto a lo que tú mencionabas, esto incluso es algo que sí se habla a nivel de la Sociedad Chilena de Astronomía, la SOCHIAS, hace poco hubo un congreso y hubo un panel de discusión con respecto a lo que era la contaminación lumínica. Y bueno, una de las cosas es el problema no es que esté muy iluminado, el problema es que, si yo quiero sentirme segura, quiero iluminar el suelo, quiero iluminar la tierra, que es donde yo estoy, donde nosotros estamos haciendo nuestras cosas, pero no iluminar el cielo. A veces se tergiversa la idea, porque dicen, “No, es que quieren iluminar menos”. No queremos iluminar menos, queremos iluminar la tierra. Lo que pasa es que muchas veces esta luz irradia hacia arriba y es algo solamente geométrico, es la forma del farol, que si estuviese un poquito más tapado arriba, no te va a iluminar el cielo. Y a las personas no les importa que ilumines el cielo, porque lo importante es que lo que esté iluminado para que nosotros nos sintamos seguros, es la Tierra, ¿Cierto? Y si bien los colores cálidos te dan como una sensación de oscuridad, es solamente la sensación, porque en realidad en cuanto a lúmenes, ilumina básicamente lo mismo. Y yo creo que las personas en general no razonan esa parte, y se da esto de “estamos iluminando menos”, cuando en realidad no es que estemos iluminando menos, porque no se trata de iluminar menos, sino de iluminar el suelo. Y ahí es donde yo creo que está la pega del científico, de poder ir a crear instancias en las cuales podamos comunicar esto. Nosotros también somos parte de la sociedad, entonces nosotros también nos queremos sentir seguros, pero ese sentirse seguros también es proteger nuestro patrimonio. Porque otra cosa es que no es solamente patrimonio astronómico científico, sino que también es un patrimonio astronómico cultural, que viene desde nuestros propios pueblos, que tenían toda una historia, que tenían toda una forma de ver el cielo, que eso se pierde, de hecho, es una frase ya está un poco trillada, de que nosotros ya no estamos viendo el cielo que veían nuestros abuelos. Y probablemente si seguimos como está, nuestros nietos no van a ver el cielo que nosotros podemos ver ahora, porque se va a ir perdiendo, porque no vamos a tener la conciencia de proteger este patrimonio natural, cultural y científico. Entonces, a nivel nacional se están haciendo cosas. Es un tema en la Sociedad Chilena de Astronomía, las normativas de regulación de contaminación lumínica están en pie en Chile, porque cabe resaltar que eso es un compromiso que tiene Chile con la ESO, que es esta asociación de observatorios europeos, el gobierno chileno se compromete a manejar la contaminación lumínica para que estos telescopios estén acá. Entonces además va algo como internacional, en relaciones internacionales, es bien completo y complejo el tema de la contaminación lumínica, y yo creo que la única forma es educando y para educar el científico tiene que salir de su oficina.</p>
<p><strong>Es un tema igual que debe ser tomado en consideración no solo por los científicos, sino que existan políticas públicas de difusión, programas de difusión del por qué existen este tipo de luminarias, cómo funcionan, para poder erradicar en parte ese discurso repetitivo que viene desde la ignorancia también.</strong></p>
<p>Y ojo que va de la mano también de las políticas, esto no lo había querido mencionar todavía porque está como más ligado a lo que estoy haciendo yo, es que hay un conjunto de políticas que se puedan desarrollar, porque si bien ahora estamos con normativas, hay ciertas políticas en otros ámbitos que están nulas, o sea nada, y que están contaminando también nuestro planeta. Y hablo de las industrias, porque ellos al final también son los que tienen el dinero y muchas veces también las políticas se mueven, entonces si no estamos estos tres actores sociales en la misma sintonía, es difícil poder avanzar en estas áreas.</p>
<p><strong>Iba a aprovechar de preguntar ahora sobre el desarrollo de la ciencia y la investigación en Chile, porque de repente se hace un poco difícil hacer ciencia especialmente desde regiones por recursos. Pueden estar todas las intenciones, todas las ganas, un equipo incluso comprometido, pero de repente faltan las lucas, faltan los recursos, es muy competitivo. ¿Cómo lo has visto tú inserta también en el área de la investigación? ¿Cómo es el obtener fondos desde regiones y cómo es hacer ciencia especialmente en Antofagasta?</strong></p>
<p>Esta área en Chile particularmente a mí me toca un tema doloroso en ese punto, no lo voy a hacer tan personal, voy a hacerlo más general. Es bien competitivo, yo creo que igual un buen proyecto bien escrito siempre tiene chance, pero todos quieren hacer cosas y no es que una sea mejor que la otra, hay muy buenos proyectos en todos lados, entonces a veces da esta sensación de que tienes que sobreexplotarte para tratar de ver todas las posibilidades, postular a los distintos proyectos para ver qué proyecto al final te toma en cuenta para poder hacer la ejecución de tu idea. Al fin y al cabo una forma que yo esto lo he visto acá particularmente en la Universidad Antofagasta, no lo he visto tanto en otros lugares, así que lo destaco acá, que acá trabajan mucho con la multidisciplinariedad, o sea que no solamente el astrónomo se queda con los astrónomos, sino que el astrónomo también se vincula con el biólogo, también se vincula con la pedagogía, también nos vinculamos con las humanidades, porque de esa forma podemos crear proyectos que sean multidisciplinarios. Entonces, así nacen proyectos como la alfabetización en la primera infancia, que es un proyecto conjunto a la carrera de educación parvularia, por ejemplo, y es algo novedoso y por lo tanto podemos abarcar un grupo que antes no estábamos abarcando. Entonces sí es competitivo, pero yo creo de verdad que la clave es esto de la multidisciplinariedad, porque nos permite abrir más puertas. Entonces podemos encontrar otros nichos en los cuales digamos “Hola ¿nos puedan tomar en cuenta?”. Ahora, es un problema, y esto igual lo tengo que mencionar, es un problema que en cuanto a lo que son los proyectos regionales, la demora con la que te llegan los dineros, porque ya te ganas el proyecto, genial, pero después no te llega el dinero y resulta que hasta que no te llegue el dinero tú no puedes empezar el proyecto, pero también tienes que presentar avances, pero si no tienes el dinero, no tienes los avances, y es súper engorroso y estresante, porque al final, voy a tomar algo que tú dijiste, seguimos siendo científicos, hacemos ciencia, y aparte tenemos que estar pendientes de mucho, como papel burocrático, que al final tenemos que aprender en el momento, porque en la universidad, en licenciatura en Física, jamás tuve un ramo en el que me enseñaran cómo eran los plazos, los papeles para postular a un proyecto regional. Tal vez para mucha gente es más intuitivo, pero para nosotros no es así, uno lo aprende en la práctica, cometes errores, eso hace que tu proyecto se caiga, lo sigues intentando y lo logras, pero cuando lo logras aún así tienes problemas. Y eso ya es una carga súper psicológica y emocional que te deja un poquito mal.</p>
<p><strong>En tu apreciación personal, ¿Tú crees que, independiente de los fondos y lo demás, el hacer ciencia desde regiones tiene algún componente más difícil que hacerlo, por ejemplo, desde las grandes casas universitarias o desde Santiago?</strong></p>
<p>Sí, por supuesto, porque, y de hecho va mucho tal vez en los fondos que las universidades te puedan destinar, pero va incluso en la forma que la universidad te mira a veces. Porque, por ejemplo, no sé, grandes casas de estudio, comparémonos con la Chile, La astronomía en Chile partió en la Universidad de Chile, entonces es un núcleo que está súper establecido, y es que si te habla un astrónomo de la Chile, pucha, piensas en José Massa, piensas en María Teresa Ruiz, piensas en Mónica Rubio, que son figuras súper establecidas. Entonces, si es que alguien te habla, ya, vamos a hacer una actividad de astronomía en Santiago, y que va a estar, y podemos llevar a tal o cual persona, va a encender con agua, va a encender porque además va a tener el respaldo de su universidad, porque la casa de estudio propia entiende de que la ciencia es algo que tiene que promover. Yo a veces siento que en las universidades de regiones, en donde tenemos institutos que son más pequeños, no grandes como los de Santiago, no se nos toma en cuenta. En si somos buenos porque somos el índice de publicación de la universidad, y publicamos tanto al año, pero a la hora de dar espacios, de pedir un auditorio, por ejemplo, hay trabas y más trabas. Entonces tal vez tratar de hacer una actividad de vinculación, por ejemplo, con la universidad, cuesta. Y yo creo que esa es la realidad de las universidades regionales. A Medicina y Derecho en todas las universidades te las van a pescar. En Astronomía no, somos como el grupo de astrónomos, el grupo de personas que ven las estrellas, no nos van a pescar en todas las universidades.</p>
<p><strong>Ahora pasando a otro tema. Un poco más personal, durante tus años de trayectoria, ¿Ha habido algún momento en que hayas dicho “Para esto estudié”? Un momento de realización personal para ti. </strong></p>
<p>Sí, debo admitir que eso lo sentí más en el magíster, el pregrado fue súper turbulento. No, pero no los profesores, no por la universidad, sino que porque era todo demasiado intenso. Pero sí, cuando estaba en el Magíster, que de hecho fue cuando llegué acá a la Universidad Antofagasta, viví otra forma de astronomía, porque como era un instituto más pequeño, sentía que el trato era mucho más humano, era mucho más cercano. Y por ejemplo, la primera vez, porque yo creo fueron dos, la primera vez que fui a La Silla, porque por los proyectos y consorcios que tiene mi advisor, que es Penélope Longa Peña, nos llevó el primer año del Magíster a observar a La Silla. Y el segundo año, que eso fue el año pasado, fui una semana, pero me quedé sola observando y ahí fue como “Ya, yo me puedo quedar sola en un telescopio profesional”, porque estamos hablando de la Silla, de la Eso. “Lo puedo manejar, yo puedo hacerlo” Y eso fue genial. Yo creo que ese fue como uno de los primeros puntos de realización. Y yo creo que el segundo punto de realización fue mi tesis de Magíster, porque cuando estábamos eligiendo los tópicos, habían algunos que no me llamaban, que era lo mismo que estaba haciendo antes. Y cuando elegí mi tema de tesis, que era que fue relacionado con los satélites que tenemos en órbita baja, y voluntariamente si fue buena o mala idea, le puse una brecha, un brazo social a la investigación y dije no, ¿Sabes qué? Esto sí, porque estoy haciendo ciencia, estoy haciendo algo que ayuda mi comunidad astronómica, y también lo estoy analizando a nivel social. Entonces yo creo que esto sí es lo que tengo que hacer. Entonces, esos dos hitos, yo creo que mi tesis de Magíster y la primera vez que fui a observar y me quedé sola observando en La Silla, fueron estos hitos de realización de la carrera.</p>
<p><strong> Y ahora por el otro lado, es la misma pregunta, pero si es que tú en algún momento has sentido algo como “Esto no es lo mío”, o “No está valiendo la pena”. ¿Alguna vez has tenido ese momento como de saturación?</strong></p>
<p>Completamente, completamente. Y eso sí fue en el pregrado, de hecho estuve muy cerca de cambiarme de carrera. La ciencia es súper sacrificada, yo creo que en todas las áreas es súper sacrificada, y cuando tenéis problemas económicos es más todavía, porque trabajas mucho, porque tienes que seguir pagando cosas, tienes que seguir pagando la universidad. Cuando yo estaba en el pregrado mi familia estaba teniendo hartos problemas económicos, y yo pensé en cambiarme a ingeniería civil industrial, porque era como “Me va a salir más fácil, voy a poder encajar en cualquier lado y voy a poder ganar plata y ayudar a mi familia”. Lo pensé mucho, había ciertas asignaturas y ciertos roces con algunos profesores que te hacían validar al final esas ideas de que no iba a poder terminar la licenciatura, no tenías las capacidades para terminar la licenciatura. Pero como soy terca y si bien tuve el bichito mucho tiempo, fue como “No, tengo que terminar, por último, después en continuidad de estudios saco la ingeniería en lo que sea, y trabajo en ingeniería, pero voy a sacar la licenciatura”. Y al final saqué la licenciatura, trabajé dos años en colegio, entré al magíster y me reencanté en ese último año de colegio. Me reencanté, así como cuando empecé a trabajar con los niños y ver las unidades de astronomía en el colegio.</p>
<p><strong>¿En qué proyectos estás ahora? ¿Qué es lo que estás desarrollando actualmente?</strong></p>
<p>Mi área de investigación actualmente es satélites, satélites de órbita baja como los Starlink y todo esto que se está lanzando. Entonces, si bien yo en el magister estudié cómo el brillo se reflejaba en estos satélites, cómo eso afectaba la astronomía, porque nos dejan líneas feas y no podemos al final hacer ciencia con esas imágenes, desarrollé un instrumento y todo. Para el doctorado voy a seguir la misma línea pero con una pregunta que me hice en el magister. De hecho mi tema de tesis del Doctorado es una pregunta que yo me hice en un ramo, se la hoce a una profe y me dijo “Es que eso no se ha estudiado” y ahí dije “Ya, aquí está”. Un poquito de contexto, nosotros tenemos muchos satélites en la órbita, cuando se lanzó el primer Starlink teníamos alrededor de 2.300 satélites activos, actualmente son alrededor de 13.000 satélites activos, hartos más. Y eso obviamente trae un problema de basura espacial, de contaminación que, vale decir, antes del 2020 la órbita no se consideraba un medio, entonces no podías contaminar la órbita, porque no era un medio que podías contaminar supuestamente bajo las leyes. Eso cambió, empezó a cambiar y dentro de las ideas que son las que están actuales, que para que no haya basura espacia estos satélites se van a quemar en la atmósfera de la Tierra. Entonces así no va a haber basura espacial, y de allí nace mi pregunta, poruqe estamos hablando de miles y miles de satélites, y mucha gente se los imagina del tamaño de una pelota de futbol, pero no es así. Actualmente los últimos diseños de los Starlink tienen el tamaño de un bus, o sea, estamos pensando en que casi cada 5 años, que era el plan, se van a desorbitar estos satélites para que se quemen nuestra atmósfera, ¿Y cómo eso va a afectar nuestra atmósfera? Estoy preparando ya el proyecto para postular a ANID, y lo que voy a trabajar en mi tesis es cómo la quema de los satélites en la atmósfera afecta tanto en la dinámica y en la química de nuestra atmósfera, ya sea a nosotros que respiramos la atmósfera, y también cómo esto puede afectar incluso a la astronomía, porque obviamente puede hacer nuestra atmósfera más opaca, entonces no nos va a dejar ver este telescopio que está viendo la Silla. La Silla tal vez no pueda ver lo mismo que veía antes de que la atmósfera sea más opaca. Ahora, esto es un área de estudio que recién se está viendo, recién se está comentando, entonces no es como que tengamos certeza de lo que va a pasar, pero tampoco podemos tener certeza de que si vamos a empezar a tirar toneladas y toneladas de metales a la atmósfera, no vaya a pasar nada, si no es algo natural. Entonces la idea es eso, es ver cómo afecta y hacer las simulaciones computacionales necesarias para ver si dejamos de inyectarle masa, bueno, el daño que haya se puede recuperar o no. Así que eso, porque también mucha gente dice, “no, es que es más pesado, entonces va a caer”, pero no todo lo que se quema, no todo el hollín es más pesado que la atmósfera, o sea, hay moléculas que van a ser más pesadas, otras que van a ser más o menos del mismo peso, probablemente van a quedar ahí, y otras que tal vez se vayan, pero no se sabe porque no se ha estudiado, y en eso es lo que estoy ahora.</p>
<p><strong>Y aparte que claro, es un área que es relativamente nueva, porque hace, no sé, 40 o 50 años atrás no estábamos mandando satélites todo el tiempo como se hace ahora, ¿No?</strong></p>
<p>Y el problema de la sobrepoblación de satélites, y esto, aclararlo, no estamos en contra de los satélites por ningún motivo, los satélites son buenos, el desarrollo tecnológico es muy bueno, el problema es la gran proliferación que están teniendo y es desmedida, y ahí es donde tomo un poquito la palabra, que no hay políticas que lo regulen tampoco, porque cada país puede tirar la cantidad de satélites que quieran, entonces, si no hay políticas que nos permitan regular eso, vamos a seguir contaminando y contaminando hasta que pase algo que ha sido la historia de la humanidad, hasta que pasa algo que ya no es tan reversible, y ahí recién tomamos conciencia.</p>
<p><strong>Tengo una última pregunta, y está relacionado con un mensaje. ¿Cuál es el mensaje que le dejarías tú como científica a los niños, niñas y adolescentes que hoy en día están pensando en ciencia, que les gusta pero que no se atreven a tomar este camino? </strong></p>
<p>El mensaje que yo les dejaría primero es que sean tercos, o sea, nadie te puede decir que tú no puedes hacer algo porque solo uno se pone sus propias limitaciones y que si quieren y les gusta, ¿Cuál es el problema con poder hacerlo? Las limitaciones son sociales, las limitaciones a veces son familiares, pero las limitaciones nunca van a estar, nunca pueden estar en uno. Que se atrevan a incursionar porque es necesario, o sea, actualmente como va evolucionando la sociedad, necesitamos más ciencia, porque la ciencia, estudiar ciencia te llevar al desarrollo tecnológico y el desarrollo tecnológico eventualmente te lleva al desarrollo como sociedad. Y que de la mano no se olviden de que son parte de la sociedad, que es algo que a veces a algunos científicos se les olvida, que seamos científicos, no significa que somos un ente aparte, no somos unos marcianos, somos parte de esta sociedad, estamos inmersos en la sociedad y por lo tanto somos actores que tienen que conversar con otras partes de la sociedad. Que protejamos también dentro de la ciencia nuestro medio ambiente, porque no tiene sentido hacer ciencia o desarrollo tecnológico desmedido si es que nosotros no somos conscientes del impacto que estamos teniendo. Entonces el mensaje para estas nuevas generaciones es que sean tercos, que nadie les puede decir que no pueden hacer algo, o sea, solo ellos conocen sus límites. Y la verdad que lo segundo es un mensaje más a la sociedad, porque la única forma de mitigar los efectos negativos que nosotros podamos tener por cualquier tipo de contaminación, y en este caso como es astronomía, pensemos en contaminación lumínica o satelital, siempre va a ser esencial combinar los avances tecnológicos con las regulaciones, pero también con las estrategias educacionales, porque desde ahí es donde partimos que la colaboración tiene que existir entre la comunidad científica, entre el gobierno y entre las compañías. Esto es clave porque debemos tener un balance entre todos estos actores, entre la tecnología, entre el desarrollo tecnológico y el preservar nuestros cielos oscuros, que no les dé miedo preservar nuestro medio ambiente.</p>
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		<title>Entre suelos, naturaleza, litio y gaviotas: Bárbara Fuentes, una vida dedicada a vivir y estudiar el medioambiente</title>
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		<pubDate>Fri, 21 Nov 2025 04:17:12 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[iphonerodrigo]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[FFMCS 2026]]></category>

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		<description><![CDATA[Oriunda de Victoria, en la Novena Región, amante de la naturaleza, de lo simple y la sencillez, defensora del medio ambiente, la biodiversidad y la naturaleza, radicada en Antofagasta desde el 2008, mismo año en que inicia su carrera como [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><strong><em>Oriunda de Victoria, en la Novena Región, amante de la naturaleza, de lo simple y la sencillez, defensora del medio ambiente, la biodiversidad y la naturaleza, radicada en Antofagasta desde el 2008, mismo año en que inicia su carrera como académica en la Universidad Católica del Norte, Bárbara Fuentes Siegmund, Doctora en Ciencias de Recursos Naturales, ha desarrollado una prominente carrera tanto en el área de investigación como de la docencia. Aquí, en medio del desierto, participa de distintos núcleos de investigación enfocados en suelo, salares, litio, y entre ellos, también el estudio de la Gaviota Garuma, la única gaviota que anida en el desierto de Atacama.</em></strong></p>
<p><strong>La primera pregunta es ¿Quién es Bárbara Fuentes? ¿Cómo se definiría a sí misma? </strong></p>
<p>Bárbara Fuentes es una mujer muy sencilla, me gusta mucho la naturaleza desde el punto de vista contemplativo, me gusta mucho lo hecho a mano, siempre estoy en contacto con esas cosas. Pienso que soy cercana algunas veces, tal vez tímida al principio, pero sí trato de ser bien respetuosa. Soy mujer, soy mamá, soy hija, soy nieta y soy hermana también, y eso soy una persona. Pero yo, fíjate que diría que soy muy sencilla en todo aspecto.</p>
<p><strong>La siguiente pregunta tiene que ver un poco con el mundo científico, de niña ¿Siempre se vio en el mundo de las ciencias? Pregunto porque normalmente a los niños se les inculca que tienen que estudiar carreras como ingeniero, o abogado, pero ese pensamiento lleva a los niños, y especialmente a las niñas, a que no se incentive las ciencias, a nadie le dicen “podrías ser científica, podrías investigar, podrías llegar a esto”. ¿Cómo llega a la ciencia como tal?</strong></p>
<p>O sea, este camino así direccionado como tal a la ciencia, no, no fue así. Sí tuve otro camino, que es el camino de la naturaleza desde chica, y eso es increíble porque es así, desde chica a mí me gustó mucho el tema este del medio ambiente. Yo desde chica pensaba y jugaba mucho en el patio, en los árboles y todo eso, entonces a mí me llamaba mucho la atención el tema del medio ambiente, las estaciones del año, me daba cuenta de cosas que a lo mejor a esa edad uno no se da cuenta, pero siempre andaba preocupada de los animales, del clima, la tierra, todas esas cosas, el agua… Por eso te digo, algo más contemplativo, no sé si espiritual, pero me llamaba mucho la atención. Entonces tenía la suerte también que yo soy del sur de Chile, de Victoria, que es cerca de Temuco, en la Novena Región. A mi papá también le gustaba mucho la montaña, entonces siempre íbamos los fines de semana, hacíamos paseos muy seguidos a la cordillera, íbamos a los volcanes, a la montaña, los ríos. Entonces como que era ese el lugar, era donde yo pertenecía en el fondo. Fíjate que de alguna forma me mostró un camino porque después en el momento de elegir una carrera, yo decía “¿Qué voy a estudiar?” O sea, yo siempre supe que no habría podido estudiar nada del área de la salud, porque si veía sangre me desmayaba, no tanto, pero me sentía mal, y me gustaba mucho el medio ambiente. En ese tiempo, hace muchos años atrás, las carreras que había era Agronomía, Ingeniería Forestal, y había empezado la carrera de Ingeniería Ambiental, era una carrera nueva, pero fíjate que también estaba Geología en ese tiempo, pero no tan cerca donde yo vivía, así que eso fue como la orientación, pero siempre estudiar algo relacionado con la tierra.</p>
<p><strong>¿Y cómo fue el recibimiento familiar de tomar esta decisión?</strong></p>
<p>Bueno, sí, me acuerdo, mi papá me decía que estudiara Agronomía, yo vi la carrera Ingeniería Ambiental y fue como que hice un match. Y dije “No, yo quiero estudiar esto”, o podría haber estudiado tal vez Geología. Y como son las vueltas de la vida ahora yo trabajo muy de los geólogos, porque siempre fue como que me llamaba la atención el tema de la tierra. Yo creo que para ellos era como natural que yo estudiara algo relacionado con el medio ambiente, fíjate, no tuve problema.</p>
<p><strong>Aprovecho de preguntar, porque es así, la carrera de Ingeniería en Medio Ambiente es una carrera más bien nueva, no tiene la misma trayectoria que otras carreras más tradicionales que tienen un desarrollo gigante en Chile, incluso, la propia legislación medioambiental en Chile es bastante nueva en comparación a otros países. ¿Cómo fue insertarse después en el campo laboral? ¿Y cómo es que llega hasta a Antofagasta? Porque de Victoria hasta Antofagasta hay hartas regiones de diferencia…</strong></p>
<p>Mira, ahí yo me declaro la más suertuda de todas. Primero porque el hecho de haber vivido, de haber nacido en el sur de Chile, donde toda mi vida, o sea, llueve o hace mucho frío, hay otras condiciones climáticas, otro estilo de vida, otros paisajes, otras cosas, y las pude conocer y las pude aprovechar harto y disfrutar también. Y después de grande me cambio a este otro extremo del mundo, que es como vivir en otro país, con otras condiciones climáticas, con otros paisajes, con otras condiciones, otras realidades y poder tener la oportunidad. Mi mente siempre está comparando los dos paisajes, los dos climas, las dos culturas, qué sé yo, siempre. Entonces me siento muy, muy agradecida de tener esa visión, de tener esa visión de conocer el sur y ahora conocer el norte. Yo te digo, los dos son hermosos, los dos tienen algo. Yo creo que Chile es un país con un montón de recursos es bellísimo, tiene de todo. Entonces por eso te digo, yo me siento muy afortunada, y sobre todo ahora que estudio la parte medioambiental. Claro, entré a estudiar Ingeniería ambiental en ese tiempo en la UFRO, en la Universidad de la Frontera, y en ese tiempo se estudiaba mucho el agua, porque cuando empezó la legislación ambiental en Chile, primero se atendieron muchos temas que eran agua y aire, era la urgencia, Chile necesitaba temas de sanidad, necesitábamos calidad de agua, plantas de tratamiento de agua, gases, todo eso. Después fíjate que eso ya llegó a un estado, digamos, en que ya Chile tiene eso, Chile ha avanzado harto en esa normativa, y ahí el país comienza con otras preocupaciones: cambio climático, ley REP, economía circular, la biodiversidad, que de a poquito ha ido agarrando terreno. Entonces, como todas las leyes no se pueden implementar, los componentes ambientales son muchísimos. Se empezó cona gua, con aire, después ahora que estamos en la economía circular, o sea, ha habido un gran avance, también han ido cambiando cosas y la tecnología va avanzando también. Hoy en día estamos hablando de los procesos de la transición socioambiental justa, de algunas zonas que son declaradas zona de sacrificio, qué sé yo. Eso hace 20 años atrás se sabía, pero iba creciendo hacia allá, entonces hay todo un camino. Hoy en día tenemos el cambio climático, los gases efectos invernadero, ya es una realidad en nuestra normativa, en nuestro quehacer. Antiguamente se sabía, pero en estos veinticinco, treinta años, la legislación, todos hemos ido creciendo.</p>
<p><strong>¿Y cuando llega a la UCN?</strong></p>
<p>Yo llegué el 2008, llegué, llevo mucho tiempo acá en la universidad. Llegue en Mayo del 2008 a hacer clases a los estudiantes de Ingeniería Civil Ambiental. Estaba estudiando mi último año del doctorado en Ciencia y Recursos Naturales y me vine para la universidad.</p>
<p><strong>¿Cómo se adentró en el mundo de la investigación? Más allá de la docencia. </strong></p>
<p>Acá propiamente tal, en el norte. Cuando yo me vine, yo estudiaba, yo estaba haciendo mi tesis de doctorado. Bueno, en ese tiempo se estudiaba mucho lo que era agua. Estuve en la UFRO haciendo mi tesis de pregrado con tratamiento de agua, pero también trabajaba con suelo. Y fíjate que ahí me fue gustando mucho el tema del suelo. Después cuando hice mi tesis de doctorado, la hice estudiando los residuos ganaderos, específicamente los nutrientes que vienen en la orina de las vacas, en las estetas de la vaca, estudiaba el fósforo, esa fue mi tesis, entonces cómo eso se reciclaba en el suelo, qué sé yo. Y cuando llego acá al norte, acá los problemas eran totalmente distintos, eran problemas de contaminación, el arsénico, los residuos mineros, acá no había mucha agricultura, y es más, en ese tiempo tratamos de hacer varias iniciativas de agricultura, pero yo te digo hace 20 años atrás éramos los raros, era como “¿Quién va a venir a hacer agricultura en el desierto?”. Hoy en día eso ya ha permeado y hay hartos más que han hecho hartas iniciativas, porque se sabe que hoy en día que es posible hacer agricultura en el desierto gracias a los avances tecnológicos. Entonces ahí empezamos a estudiar harto lo que es suelo. Así que siempre he estado estudiando lo que es suelo-agua, suelo-planta y suelo-fósforo principalmente. Pero ahora en este ambiente de acá, ahora lo que va marcando tu investigación es el suelo, o sea todos los suelos de Chile son distintos, pero me enfoca lo que pasa más acá.</p>
<p><strong>Recuerdo que ha habido hartos proyectos en relación con agricultura, con ganadería acá en Antofagasta. Algunos han fracasado eso sí, años atrás había una especie de granja camino a Coloso, pero no le fue muy bien por el tema del agua…</strong></p>
<p>Acá se puede, existe la tecnología, lo que nos falta para el tema de la agricultura es el agua. En el sur de Chile ¿Qué pasa? Que afortunadamente todavía llueve. Esa lluvia es lo que te permite mantener esa agricultura y cuando no llueve se riega. Pero acá el problema es ese, uno podría regar con agua desalada, pero sale muy cara, y aún así los agricultores lo hacen, las lechugas hidropónicas que nosotros compramos son producidas acá con agua desalada. Entonces tú sabes que existe, pero claro, es una cuestión tecnológica y no todos pueden hacerlo. Y la otra cosa importante, cuando la gente tiene una idea en la cabeza y lo quiere hacer, se las arregla, lo hace y le va a funcionar, no me preguntes de dónde va a sacar ese punto, esas ganas, pero le va a funcionar. El punto es, claro ¿Cómo después mantienes eso? Porque alomejor va a asociado a tener que cobrar una entrada, y quizá la gente va a dejar de ir. Pero hay cosas que se pueden hacer, pero hay cosas que se pueden hacer y a mí me sorprende cuando la gente quiere hacer algo y aunque tenga todo en contra lo logra igual. Es increíble, es una muestra de que todo cuando realmente queremos algo lo podemos hacer.</p>
<p><strong>Hablamos hace un rato de la llegada a la ciudad de Antofagasta, de este amor por la naturaleza que la lleva al ámbito científico. Actualmente sé que está a cargo de varios proyectos, que viaja harto también por el terreno, justamente investigando sobre los suelos de acá del norte, trabajando en nodos, y en hartas cosas… </strong></p>
<p>Sí, afortunadamente ahora, y me siento muy contenta, participo con varios colegas en diferentes proyectos. Estoy trabajando de directora externa en el proyecto, digámosle que es el Anillo Litio, porque tiene un nombre bien raro (Ríe). Sí, ahí trabajo de directora externa de ese proyecto con mis colegas y estamos estudiando lo que pasa ahí en los sedimentos y en los salares. Eso es más enfocado a cómo se puede identificar, utilizar bacterias que estén ahí para poder hacer reciclaje de litio desde baterías de litio y no ocupar los mismos recursos naturales. Ese es un proyecto. El otro proyecto que tengo que es como mi banderita, es mi regalón, mi hijito, así que es mi proyecto con el que yo me levanto contenta y me acuesto contenta, que es donde estudio la Gaviota Garuma. Hay distintos tipos de gaviotas, está la que es gris, que es la gaviota garuma, es plomita. Esa gaviota me llamó mucho la atención porque siempre mis colegas o la gente que iba al desierto me decía “Profe, ¿Sabe qué andaba una gaviota en la mitad del desierto?” Siempre me venían contando eso, hasta que un día, entre tanto ya empezamos a investigar y siempre nos decían, a veces los estudiantes de geología, “Profe, no, si hay un sitio de nidificación de gaviotas”. Y ahí nos pusimos a estudiar y me pasaron papers, qué sé yo. Y claro, efectivamente, esa gaviota es la única gaviota que se alimenta en el mar, pero nidifica adentro, en el desierto de Atacama. Puedes encontrarla a 30 kilómetros, a 100 kilómetros, a 140 kilómetros anidando, viaja todos los días. Entonces, ¿Qué les dije yo? “Esta pajarita está mejorando o está transfiriendo todo lo que come en la costa, a los sitios de nidificación”, y fíjate que ahí al tiro me acordé de lo que yo hacía antes cuando estudiaba en el sur, la vaca. La vaca todo lo que come después ella por intermedio de los purines, lo echaba al suelo de nuevo. Entonces yo dije, “Ah, mira, ahora tengo otro reactor biológico que es la gaviota”. Además, que la gaviota está en estado de conservación vulnerable, así que hay que tratar de proteger los sitios de nidificación de esa ave y de todas las otras aves que habitan acá, porque aquí hay mucha biodiversidad. Ese es mi proyecto regalón, voy harto a terreno, y a los sitios de nidificación. Y después tengo otro proyecto donde estamos viendo economía circular con otro colega más, bueno, mi colega del proyecto Anillo, Francisco Remo, mi otro colega de la economía circular, Javier Quispe, y ahí también los estoy apoyando en temas de neumáticos, reciclaje neumático, etc. Pero yo siempre con la biodiversidad y el suelo.</p>
<p><strong>La siguiente pregunta está enfocada en el desarrollo femenino de la investigación. En Chile es difícil obtener fondos para financiar investigaciones, proyectos, entre otros. Además se suma un componente monetario o económico, la dificultad de acceder a proyectos, la dificultad de convalidar a veces ser científica, mujer, investigadora, mamá, y tener otro tipo de responsabilidades además de hacerse cargo de proyectos, etc. ¿Cómo ha sido ser mujer, mamá, profesora, investigadora, entre otras cosas, y además ser científica?</strong></p>
<p>Bueno, eso es algo que, o sea, todas las cosas son difíciles, todo tiene su complejidad, nada es fácil, nada. Entonces uno tiene que ver hasta dónde puede avanzar con ciertas cosas. Mi hijo va a cumplir 13 años, yo tuve a mi hijo cuando estaba digamos en el peak de mi carrera científica, y yo tuve que decidir qué hacía. Y yo decidí esos años que yo iba a cuidar a mi hijo. Ese año afortunadamente pude ser jefe de carrera de ingeniería civil ambiental acá, y me dediqué a eso, había hartos temas administrativos que hacer, pero yo estaba enfocada en la carrera, en mi hijo, porque yo no iba a ir a terreno con él, ni dejarlo, no. Hay personas que lo hacen y cada uno hace lo que tiene que sentir, cómo le acomoda. Yo no, yo tuve a mi hijo, quiero criarlo, yo quiero estar con él, quiero dejarlo al colegio, quiero disfrutar con él. Entonces fíjate que en esos años yo no hice mucha investigación, siempre seguía leyendo, investigando, pero en el escritorio, no hice muchos proyectos, porque estaba con mi proyecto más importante que era mi hijo y la carrera. Pero después ya cuando estuvo más grandecito, ya empecé a activar mis redes de colaboración y estuve trabajando de nuevo, ya mi hijo ya tenía como seis, siete años, estuve trabajando harto con colegas de Alemania, un colega muy importante que me ha dado mucho apoyo. Con ellos empecé a salir a terreno de nuevo y ya me pude insertar y retomar el ritmo. Mi hijo ya estaba más grande, yo iba a terreno también, pero igual algunos días, no es que yo diga “Ya mañana voy a terreno”, no puedo. Generalmente mis terrenos son los fines de semana, porque ahí mi marido cuida a mi hijo, yo no lo dejaría encargado ni tampoco lo llevaría, son cosas de cada una, cada mamá tiene que hacer lo que siente. Así que ahora, si tú me preguntas, yo siempre pensé que a él le iba a gustar la ciencia, qué sé yo, pero a él no le gusta mucho, anda jugando a la pelota. Yo lo apoyo en todo lo que él quiera, soy mamá futbolera, así que feliz por él. Pero sí, por eso te digo, son decisiones. Son decisiones que uno tiene que tomar y ahora sí la investigación yo la tengo que coordinar en relación a mi vida familiar también, o por ejemplo, si tú me preguntas, hoy hay un congreso en otro país, yo hace muchos años que no viajo fuera y no tengo interés en este periodo de mi vida. A lo mejor más adelante voy a poder hacer otras cosas, pero es que todo tiene su tiempo, yo no me apresuro en ese sentido, porque a lo mejor más adelante podría ir a otros congresos o poder hacer más cosas. Ahora es lo que puedo hacer, me siento tranquila y me siento que esa tranquilidad se la puedo traspasar al resto. Si yo anduviera estresada como loca, la gente vendría acá y no sería ninguna buena experiencia andar así. Pero eso lo hice yo, yo he visto colegas que van con sus hijos y salen y son más de otra forma, pero va la personalidad de cada uno.</p>
<p><strong>Hablamos hace un momento de lo que cuesta en Chile obtener financiamiento para proyectos de investigación, que cuesta bastante conseguir fondos para poder hacer terrenos, investigación, comprar insumos. El mundo de la ciencia igual es bien competitivo, especialmente la formulación de proyectos. ¿En qué cree que actualmente estamos al debe con el mundo científico? ¿Cuáles son los puntos clave que quizás la política científica debería mejorar para que los investigadores y los científicos pudieran hacer mejor “la pega”?</strong></p>
<p>O sea, hay diferentes tipos de investigación. La investigación que nosotros hacemos en medio ambiente o en ciencias de la tierra en realidad es cara porque tiene salidas a terreno, y además que uno tiene que hacer diferente análisis de lo que estás estudiando, y eso todo tiene un precio, entonces sale caro. Cuando yo comencé ahora a estudiar con los alemanes, yo me acuerdo que me llamaba mucho la atención que de Alemania vinieran a estudiar el desierto de Atacama, por temas del origen de la vida. Y yo decía, “Pero si estamos acá y nosotros no tenemos dinero para estudiar eso”, no había muchos fondos en ese tiempo. Y aun así, creamos la investigación y ahora yo seguí trabajando en eso y he conseguido financiamiento porque hay un entendimiento de que el desierto de Atacama es más que solamente minerales, que hoy en día le estamos dando otra importancia. Por eso te digo, las prioridades van cambiando y es importante eso, hay financiamiento, pero lo que sí pasa es que hoy en día hay muchos científicos, entonces los financiamientos, los recursos cada vez son más limitados, hay más personas que están postulando esos fondos. Entonces se está repartiendo la misma torta en más personas y hay muchas más personas que están buscando esos recursos, entonces súper complicado. El otro tema es la parte de que somos región, somos región, estamos en universidades regionales, obviamente los recursos son distintos. Vivir acá en Antofagasta ya es totalmente, totalmente distinto. Los precios en todo sentido. Imagínate la investigación cuando uno va a terreno. Ya, voy a terreno en un vehículo, tienen que ir en dos vehículos, tienes que ir con harta gente, tienes que ir con tu teléfono satelital, tienes que ir más bien, digamos, resguardado, porque tú no quieres quedarte botado en el desierto, quieres volver a tu casa. Entonces tienes que ir con mucha agua, alimentos, implementos de protección personal, no es que yo voy a decir, “Ah ya, voy al terreno a 5 horas”. No, tengo que programarme con anticipación. Entonces de repente hoy en día estamos visualizando más. Es como cuando yo antes rendía un proyecto, decía colaciones hídricas. ¿Y por qué dice colaciones hídricas? Porque obvio que estoy comprando mucha agua embotellada para llevar al desierto, o sea, nosotros no podemos ir sin agua. Entonces sabiendo que no voy a pillar un restaurant o sabiendo que no voy a pillar un negocio donde comprar, tenemos que ir al supermercado. Es súper complicado, dormir en el desierto es complicado. Por eso mis salidas son de día, vuelvo siempre a la casa y eso, temas de seguridad son súper importantes y las mujeres sentimos eso, yo no sé cómo lo siente un hombre, pero para mí temas de seguridad de las personas con que voy, mi seguridad para volver a mi casa con mi familia es importante. Igual es súper complejo, imagínate que no hay baño partiendo en el desierto, tú tienes que tomar mucha agua porque si no te deshidratas y yo por eso te digo, a veces uno va con estudiantes y todo eso y me dicen “Pucha, cómo voy a ir al baño si en realidad está plano”, no tienen dónde ir al baño, allá no tomo agua y después me vengo enferma. Uno se empieza a deshidratar, es súper complicado. De hecho ahora estamos pensando que para el próximo año vamos a comprar algún tipo de baño de emergencia, algo como más de camping para poder tener, porque nosotros vamos y en mi equipo siempre hay mujeres, o sea, siempre yo invito a muchas mujeres, bueno, en realidad es que en mi carrera en ingeniería civil ambiental siempre han habido más mujeres que hombres, por esta cuestión de querer estudiar y el medio ambiente y todo eso, entonces yo salgo de terreno con muchas mujeres, pero también salimos con mezclado hombres, mujeres, porque entre todos hacemos un muy buen grupo.</p>
<p>Pero claro, nosotros tenemos el tema ese de que yo sé, o sea, si ya saliste a las 5 de la mañana y a las 2 de la tarde nadie ha ido al baño, no es que nadie tenga ganas, yo me imagino que está todo el mundo ahí tratando de aguantar. Pero en el terreno también se viven otras cosas y es muy bonito. Yo ahí también me emociono con el silencio y veo la naturaleza, y ya con eso es un día ganado.</p>
<p><strong>Ahí usted dice un dato, que en esta carrera había más mujeres que hombres y creo que eso es importante, porque hay otras áreas de la ciencia suele ser al revés ¿Por qué cree que se da este fenómeno? </strong></p>
<p>Mira, de la facultad acá de ingeniería, ciencias geológicas, de todas las carreras de ingeniería, la carrera que tiene más mujeres siempre ha sido Ingeniería Civil Ambiental. Cuando las personas eligen una carrera es multifactorial, hay muchos factores que inciden en la decisión de que una persona vaya a estudiar una carrera o no. Hay factores familiares, económicos, de vocación, de perspectiva, de un montón de factores que se generan. Pero también hay un factor importante que estaba estudiando ahora bastante, que es cómo la mujer se relaciona con el medio ambiente, es más cuidadora del medio ambiente, más en la tonica de proteger, hagamos las cosas de otra manera. Nosotros cuando estudiamos ingeniería ambiental no decimos “No hay que hacer nada”, solo hagamos las cosas tratando de tener un impacto. Antes era un impacto, no tener impacto, ahora es tener un impacto positivo, cómo hacemos las cosas de otra forma. Y ahí yo creo que las mujeres tenemos mucho que aportar, porque siempre vamos a querer cuidar, cuidar es como tu hábitat, cuidar tu casa, que no te falte nada, cuidar a tu familia, entonces organizar, distribuir, pensar distinto. Pero no tan solo las mujeres, los hombres también lo pueden hacer. Pero fíjate que yo creo que eso puede estar influyendo también en que puedan ser más mujeres que hombres. No lo sé, ese dato yo no lo sabía, así que me sirve harto como el dato sorpresa de la entrevista es que en este ámbito lo estudian más mujeres que hombres.</p>
<p><strong>Además, es un área con harto campo, tiene distintas modalidades de trabajo también, que permiten ir adaptando la forma en que los profesionales más jóvenes se insertan en el mundo laboral también, por turnos, en minera, en ciudad, en laboratorios. </strong></p>
<p>A mí fíjate que me acomoda este tema de la ciencia porque me gusta la universidad, me gusta mucho como mi lugar seguro. Esta universidad y cualquier universidad donde yo entro me siento como “Ah, es un lugar especial”, me gusta esto de trabajar en la universidad.</p>
<p><strong>Pasando a este tema del recibimiento de la comunidad, en el fondo a estos estudios, sabemos que de repente en temas medioambientales suele ser un poco complejo, porque hay una pugna entre el mundo minero, el mundo industrial, el mundo extractivo y la necesidad de protección también a ciertos espacios que requieren un cuidado especial, que tienen ecosistemas, que tienen suelos especiales, en la que viven muchos microorganismos. ¿Cómo ha sido este desarrollo y el poder en el fondo ir equilibrando ambos espacios?</strong></p>
<p>Bueno, a ver, hay que tener claro que todos contaminamos, en el momento en que yo estoy respirando, estoy liberando CO2. Qué sé yo, todo lo que yo hago, tú te levantaste en la mañana, ya te lavaste los dientes, tiraste la cadena, te bañaste, ya viniste en vehículo, siempre estamos de alguna otra forma contaminando. Antiguamente cuando no había regulación ambiental, 30 años atrás, porque de hecho la primera regulación ambiental acá formal fue en 1994, antes había otras normas, pero no empezaba nuestra legislación. Ahí el cuento era diferente, porque las industrias se podían instalar, no había una evaluación ambiental. Hoy en día sí hay una evaluación ambiental, hay regulación y las empresas tienen que cumplirla. Entonces en ese sentido yo soy súper optimista en que hay regulación y hoy en día muchas empresas están generando un montón de información ambiental, que la generan ellos, porque la pueden pagar y existe, la tienen y está disponible. Entonces ellos están generando información porque tienen que cumplir ciertos compromisos ambientales, eso es lo que dice la ley y lo tienen que hacer. En ese sentido, claro que siempre a uno le gustaría que fuera más. Siempre va a haber una alteración en el medio ambiente. Por eso te digo, la cosa es pensar cómo se puede hacer para que eso tenga un impacto positivo, no negativo ni cero impacto, sino que hoy día pensaba en un impacto positivo. Ahora han habido casos en que las empresas han tenido problemas ambientales y hay demandas por daño ambiental y han tenido que restaurar, pero eso se supone que en el futuro ya no debería pasar, y la comunidad hoy en día está muy atenta a todo ese tipo de proyectos. Entonces cuando reconoce que algo puede estar muy débil o que algo no está funcionando, existen las instituciones para ir a reclamar, porque es como los tribunales ambientales. Ahí después hay todo un tema de negociación y mediación entre la empresa, el gobierno, la comunidad, entonces esos sistemas hoy en día están, que se tengan que mejorar y que en la práctica te vayan diciendo cómo se tiene que mejorar, tiene que hacerse. Pero si tú me preguntas mi visión, estamos mejor que antes y siempre la idea es que cada vez estemos mejor, no retrocediendo. Y lo otro fíjate que es la educación ambiental, porque al final todo lo que tú le puedas hablar a los niños de medio ambiente, ellos van a tener ya eso en su mente y van a poder estar pendientes de eso. Ahora tal vez lo que sí falta es a lo mejor en los más adultos que no recibieron esa educación ambiental y que también es importante la educación ambiental de los adultos, porque ellos también le enseñan a los niños en su casa, entonces que todos tengan esa conciencia, que sean sensibles a los temas ambientales. Yo lo veo acá con mis estudiantes, a veces me llega a la oficina “Profe, encontré este pajarito, qué puedo hacer”, o “Profe, fíjese que pasa esto, y tienen curiosidad y se dan cuenta de su entorno. O todas estas instituciones o estos organismos animalistas se preocupan del bienestar animal también, o de las plantas o del bienestar de las personas, de la naturaleza, entonces yo creo que sí es positivo, es positivo y por eso te digo y las empresas tienen que subirse a ese carro también.</p>
<p><strong>Esta pregunta tiene dos partes, es la misma pregunta, pero enfocada en un aspecto positivo y otro negativo. La primera es si a lo largo de su carrera alguna vez usted ha sentido una especie de “Hasta acá llego yo” o un “debí haber estudiado otra cosa”, o algo que haya generado una especie de punto de quiebre negativo en su trayectoria como académica, como investigadora o como profesora. </strong></p>
<p>Fíjate, que no, nunca tanto, o sea, a ver, mi amor por la naturaleza no lo voy a perder nunca, pero a veces tanta burocracia, tanta desconfianza cuando uno hace los proyectos, uno hace los proyectos con tanto cariño y a veces como que te exigen tanto resultado, uno entiende que cuando hay fondos involucrados, en general, todos tratamos de ser muy responsables con esos fondos, pero a veces hay cosas que escapan y que uno tiene que, a veces los proyectos no son tan iguales. Entonces muchas veces uno empieza un proyecto que puede ser tan lindo, pero la parte administrativa es tan horrible. Pero por eso digo, hay que aprender a vivir con los problemas, pero a veces uno dice, me voy a echar más problemas encima, que a lo mejor para qué. Y eso es lo que complica muchas veces, la parte administrativa, y uno sabe, a veces es súper apretado con las cosas, uno tiene los recursos. Yo en ese tema de las lucas soy muy dedicada, porque es como administrar un recurso, sobre todo en los proyectos, y que no te falte nada para llegar a tu objetivo. Pero esa cuestión de la parte de la burocracia, a veces, sobre todo en pandemia, fue terrible trabajar y tener proyectos abiertos, porque no podías salir a terreno, no podías salir a terreno porque no había permisos y los plazos se te venían y realmente uno se sentía agobiado. Gracias a Dios la pandemia después fue pasándola, se fueron flexibilizando cosas, pero fue un periodo muy difícil. Los tesistas no podían salir a terreno, mis estudiantes salían a terreno solo por ahí no tenían donde comprar, no, era muy complicado, muy complicado. Ahí yo dije “me dedico a las manualidades” (ríe) tejiendo en mi casa.</p>
<p><strong>La otra pregunta va en la misma línea, pero ahora desde el punto de vista positivo, ¿Hay algún momento que haya sido como un orgullo personal, algo que a usted le haya marcado positivamente a lo largo de su trayectoria, que dijera, “Esto es, por esto yo estoy aquí”?</strong></p>
<p>Mis estudiantes, fíjate, me alegra mucho verlos, los veo contentos, los veo muy creativos. Yo aprendo mucho de mis estudiantes y cuando me relaciono con ellos en el laboratorio, en las clases, después cuando los veo ya más grandes, me saludan, conversamos, me siento muy contenta. En la parte humana conozco mucha gente, más que nada todos mis estudiantes los recuerdo y fíjate que ellos, por lo que me dicen también con harto cariño. Me ha gustado mucho estudiar este proyecto de la gaviota, ahora quiero ya no tan solo estudiar la gaviota, quiero estudiar la golondrina, quiero estudiar la chinchilla, quiero estudiar los reptiles, quiero estudiar todos los animales, siento que ellos necesitan una protección, que están más desprotegidos ellos, los animales silvestres, que el resto de los otros seres vivos, incluidos nosotros.</p>
<p><strong>Mi última pregunta es más introspectiva, y es si ¿Hay algo que a la larga hubiese hecho diferente sabiendo lo que sabe ahora? </strong></p>
<p>Sí, absolutamente, o sea, yo digo, con la mentalidad que tenemos ahora, 20 años atrás no me hubiese parado nadie, uno es más reflexiva, uno aprende a conocerse mejor, en realidad uno se da cuenta que… A ver cómo te puedo explicar, yo creo que soy la misma, ahora soy la persona digamos más auténtica o yo misma, comparado con diez, quince años atrás, ahora me siento con más confianza de mostrarme tal como soy y por eso te digo, creo que si hubiese hecho las cosas distintas, a lo mejor no me hubiese desesperado tanto, no hubiese sido tan ansiosa y haber entendido que el camino también de estar acá en la U, de trabajar con tanta gente, con tantos estudiantes y todo eso, es como más pausado. Cuando se es más joven, andas acelerado y cuando uno viene entrando al mundo laboral tiene que hacerlas todas, como que el sistema te atrapa. Pero como que llega un momento ya de devolver, ahora ya yo digo no, yo prefiero estar más pausada y que la gente pueda conversar, dedicarle más tiempo de calidad a las personas, pero creo que es un proceso, no sé si no podría haber hecho antes, pero si tú me pregunta ahora, me gusta más como soy ahora que antes. Bueno y antes también mi hijo chico, que los proyectos y la carrera y todo eso, era una feria esto, pero ahora ya es distinto, espero haber sido un aporte y si no, bueno, todavía siempre tratando de mejorar.</p>
<p><strong>¿Qué mensaje les dejaría a las futuras mujeres científicas? A aquellas que se quieren dedicar al área de la ciencia. ¿Qué mensaje le dejaría a aquellas niñas que están proyectando una vida en investigación, en academia?</strong></p>
<p>Yo primero tengo que decirles que se olviden de los estereotipos de los científicos antiguos, donde todo el estereotipo de los científicos es que son personas, como sale ahí en Internet, personas poco amables, que no hablan con nadie, que están encerradas en un laboratorio, que son egocéntricos, y decirles primero que eso no es verdad, o sea, ese estereotipo hay que eliminar, no estamos locos, ni somos infelices, todo lo contrario, somos personas alegres y la ciencia es un trabajo más, la ciencia es un trabajo y es un trabajo muy bonito porque está a servicio de la comunidad. Ahora también es importante difundir la ciencia, eso no es algo raro hoy día. Yo quiero que la gente no se aleje de la ciencia, todo lo contrario, la ciencia es algo que siempre ha estado, es bonito, es entretenido, todos los días son distintos en la ciencia, todos los días tienes algo que aprender y todos los días puedes enseñar algo también, entonces olvidarse de que tienes que ser mal genio, pesado, no hablar con nadie, no es así, uno desde la ciencia está siempre aprendiendo y es algo muy dinámico, entonces yo creo que eso sí siempre me ha molestado, ese estereotipo, ese estereotipo que como que marca a las personas de la ciencia y no es así, somos personas cercanas, amables, nos reímos, tenemos sentido del humor, tenemos días buenos, días malos. Y lo otro es el término de genia “Ay, tu trabajas en laboratorio, ay, eres una genia”, y te lo dicen con un tono como pasivo-agresivo, un tono medio irónico que me carga, es un trabajo más, ya eres genia, ya no hablo contigo, no me gusta eso, creo que eso es una agresividad de alguna forma, entonces no, las personas son así a veces. Uno tiene que ser tal como es, no pensar que porque está en un trabajo uno tiene que dejar de ser la persona que es, porque finalmente eso es lo que queda. Desde la investigación uno genera, genera un aporte, pero es un aporte a la ciencia que tiene un propósito, que es a la sociedad, al medio ambiente, a contribuir en algo, pero eso, no tenerle miedo a la ciencia y no pensar que la gente que está acá es rara o es pesada, todo lo contrario.</p>
<p><a href="https://www.region2.cl/category/ffmcs-2025/" target="_blank"><img src="https://www.region2.cl/wp-content/uploads/2025/11/NEWBANNEERMUJERESMASTER-ezgif.com-resize.gif" alt="" border="0" /></a></p>
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		<title>Rafaella Zárate: De bioquímica, ciencia y avances en la búsqueda de la cura contra el Parkinson y el Alzheimer en la flora altiplánica</title>
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		<pubDate>Fri, 14 Nov 2025 04:22:56 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[iphonerodrigo]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[FFMCS 2026]]></category>

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				<content:encoded><![CDATA[<p><strong><em>De pequeña deportista, incluso pensando en seguir una carrera de tenista profesional… Hoy, científica y pionera en la instalación de un laboratorio único en su tipo en la Región de Antofagasta, que hoy permite el desarrollo de investigaciones de alto impacto que podrían cambiar el panorama del Parkinson y el Alzheimer en la Región. Rafaella, quien sigue siendo una apasionada por el deporte y practicando futbolito, poco a poco se ha ido posicionando en el mundo científico regional, construyendo una carrera que espera pueda servir a la comunidad y expandirse no solo a nivel local, sino a nivel nacional e incluso internacional.</em></strong></p>
<p><strong>Varias entrevistadas me han dicho que esta primera pregunta es la más difícil de responder… ¿Quién es Rafaella Zárate?</strong></p>
<p>Sí, es muy difícil la pregunta. Puedo responderte de distintas formas. Rafaella desde lo familiar es hija de dos ingenieros, tengo un hermano que es profesor de matemáticas y una hermana que es diseñadora digital publicitaria. Desde el punto de vista científico, soy la que se atrevió a explorar este mundo de las ciencias, un poco más intelectual, pero desde el punto de vista de qué otras cosas hago, también soy deportista, coleccionista, me gusta la música, el dibujo, pero lo que más creo es que Rafaella es muy curiosa y le encanta poder explorar. A veces es un poco introvertida, pero se ha atrevido a dar saltos, a salir de la zona de confort, y de esa manera ha logrado conocer nuevas cosas y nuevas motivaciones, nuevos intereses.</p>
<p><strong>¿Y académicamente?</strong></p>
<p>Académicamente soy de profesión Bioquímica, con estudios de postgrado. Soy líder de un nuevo laboratorio que se está implementando en la Universidad de Antofagasta con un nuevo modelo biológico muy interesante para hacer investigación médica. Actualmente soy investigadora, con un proyecto con fondos externos, proyecto con fondos de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), y también cumplo labores de docencia, labores de guía. Estamos comenzando a formar nuevos científicos, por lo tanto, trabajamos con estudiantes que quieren seguir carreras en el área de la ciencia, así que trabajo también en lo que es formación y también vinculación con el medio, con el compromiso de poder acercar las ciencias a las aulas, a las salas de clases de los liceos y establecimientos educacionales, y a la población en general, al ciudadano común. Son hartas cosas, así que eso.</p>
<p><strong>Es un tema que se repite, que aquí se hace de todo… </strong></p>
<p>Sí, bueno, cuesta un poco.</p>
<p><strong>En relación con, por ejemplo, la vinculación con el medio, varias entrevistadas me han comentado que cuesta un poco salir del lenguaje técnico o muy científico, porque claro, han tenido toda una carrera basada en un tipo de lenguaje muy específico, y que para acercar la ciencia al común de la ciudadanía o a los niños, adultos mayores, que de repente no manejan los mismos términos, se vuelve un poco complejo.</strong></p>
<p>De hecho, las preguntas más difíciles suelen ser de los niños, justamente porque uno tiene que abstraerse de esa complejidad, a ese nivel de profundidad que uno ha llegado, para poder explicar con simples palabras, y que realmente el mensaje les llegue a esos estudiantes y lo entiendan. Entonces, la verdad es que es un desafío, y es un desafío que las personas, como científicos hemos ido adoptando. Es hacerse cargo también de esa tarea, porque nosotros trabajamos con fondos que son fondos nacionales, que llegan a raíz de los impuestos que pagamos todos los chilenos, y por lo tanto, yo creo que ellos deben saber lo que se está haciendo con esos fondos. Entonces ahí viene la misión de hacerle entender a los más pequeños de la casa, e incluso a los padres, y también, por ejemplo, a las personas de la tercera edad también.</p>
<p><strong>Justamente tocando ese tema de los fondos, quería abordar esto, que es hacer investigación, hacer terrenos, experimentos, investigación, todo lo relacionado al quehacer científico desde las regiones. Sabemos que no es lo mismo hacer ciencia e investigación con recursos más limitados desde las regiones, que finalmente hacerlo desde Santiago o desde grandes universidades que obviamente tienen muchos más recursos. Finalmente, ¿Cómo es hacer ciencia en su experiencia desde las regiones?</strong></p>
<p>Yo me formé como bioquímica acá en el norte, y me fui a Santiago, justamente a una de estas universidades más prestigiosas, podemos decir, para aprender de ellos también cómo se aborda la ciencia y para terminar mi formación como científica, allí realicé mi posgrado en la Universidad Católica de Chile, y aprendí muchas cosas. Incluso ese posgrado me dio la oportunidad también de pasar un tiempo afuera, en Alemania, para también conocer cómo se hace la ciencia también en el extranjero. Si, yo ya estaba impresionada en ese momento, cuando pisé Alemania, quedé más impresionada de la velocidad con la que los insumos de laboratorio llegan. Tú pides algo y al día siguiente ya está, haciendo la comparación con Santiago, que también es más veloz que en regiones. En Santiago tú pides algo y a lo mejor a la semana siguiente ya lo tienes en tus manos, en regiones normalmente eso no pasa. En regiones normalmente cuando tú necesitas comprar los implementos, el equipamiento, los insumos para realizar tus investigaciones, tarda mucho más. Y ahora me he dado cuenta de eso, porque ahora lo vivo, pero se puede avanzar. Hoy en día, el hacer ciencia, el hacer investigación, para que pueda ser exitoso, es necesario rodearse de una red de colaboradores, de una red de otros investigadores, para poder ir aunando y juntando y fortaleciendo. Yo lo que me he dado cuenta es que necesito también de colegas que estén en mí misma sintonía, que los dos queramos abordar estudios que tengan impacto y relevancia no sólo a nivel local, sino que también queremos impactar a nivel nacional y ojalá, en lo posible, a nivel internacional. Allí nace esta colaboración con otros investigadores también de acá de la misma región, e incluso nos mantenemos también activamente colaborando con otros investigadores de Chile, y ellos también son precisamente los que están en las universidades más grandes y están disponibles.</p>
<p>Entonces en el fondo se forma una red y yo creo que esa es la forma de poder avanzar de manera exitosa y a un tiempo que sea acorde, porque la investigación también es lenta. Y del punto de vista de financiamiento también, porque todo se concentra mucho más en las universidades más grandes que llevan muchos más años, mucho más tiempo en nuestro país, entonces competitivamente también es complejo para los investigadores que estamos en regiones ir a esos fondos en donde la competencia de otros colegas, que ya llevan más tiempo, es muy dura. Pero sí debo decir que hoy en día la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo ha ido tomando conciencia de eso y ha ido tomando medidas para poder ayudar a que los fondos también puedan llegar a las regiones. Eso sí es algo que ha ido implementando la ANID y es algo que se agradece en el fondo porque es una forma de descentralizar la ciencia.</p>
<p><strong>Ese es otro tema que quiero tocar, respecto al financiamiento. Existen puntajes adicionales a los proyectos si es que vienen de regiones, o si están liderados por mujeres, entre otras cosas ¿Cómo se vive ese proceso también desde las regiones? Porque los proyectos y postulaciones son muchas y los fondos son limitados. </strong></p>
<p>Sí, eso es un punto muy delicado y es verdad, nosotros como país en cuanto a la formación de capital humano avanzado, que en el fondo ahí es donde muchos de los científicos nos formamos, estamos súper bien, se forman muchos doctores, se forman muchos científicos, pero ahora el tema es la inserción, y además conseguir fondos para poder realizar tus investigaciones. Cada vez salen más doctores, cada vez se gradúan más doctores y esos doctores van a buscar los fondos que se mantienen como tú dices, muy limitados. Entonces no es un crecimiento que ocurra de ambas partes, que haya más fondos y haya más científicos, sino que son los mismos fondos hay cada vez más científicos que quieren postular y poder realizar sus investigaciones.</p>
<p><strong>Desde otra vereda, ya entrando un poco más a lo personal ¿La meta siempre fue ser bioquímica, hubo otras opciones? Porque es una realidad que en Chile aún tenemos la mentalidad de estudiar carreras más tradicionales, pero no se fomenta el estudio desde pequeños de carreras dedicadas a la ciencia. </strong></p>
<p>En mi caso, bueno, mis padres son ingenieros, como te comentaba, yo desde muy pequeña la verdad es que pasé por muchas vocaciones, sentí que podía hacer distintas cosas, pero no estaba completamente decidida a estudiar una carrera científica. No es que yo desde pequeña haya dicho “Quiero ser científica”, la verdad es que fueron cosas que yo fui descubriendo a medida que fui creciendo. En alguna ocasión se me pasó por la cabeza pensar y decir mis padres son ingenieros, tal vez yo debería ser ingeniera, tal vez por ahí va mi camino. Pero en la media tuve la oportunidad, gracias a mis profesoras de ciencias, mi profesora de biología y mi profesora de química, que ellas se contactaron con gente de la universidad para que nos permitieran realizar una visita. Y esto es parte de la vinculación y del rol, por ejemplo, de las universidades que tienen con los establecimientos educacionales para mostrar y dar a conocer la variedad de carreras que existen, y no solo las carreras tradicionales, porque a mí colegio también habían llegado personas de las carreras tradicionales a darnos su charla y hablar de su experiencia profesional, pero nunca llegó un bioquímico, por ejemplo. Entonces cuando se dio esa instancia de poder ir a conocer estas otras carreras, se abrió un mundo para mí. Probablemente en ese momento tenía claro que me gustaba ayudar a las personas, pero no estaba segura, por ejemplo, si quería ayudar directamente a un paciente como médico, como odontóloga, no estaba muy segura. Y ahí se me abrió esta otra opción de carreras que en el fondo trabajan su contribución desde un laboratorio, pero que igual puede ser relevante para impactar en la salud humana. Entonces allí fue donde conocí la carrera de Bioquímica y allí fue donde finalmente me decidí a estudiar esa carrera, pero fue gracias a la labor que tuvo y el componente muy importante de mis profesoras de Biología y de Química.</p>
<p><strong>En su opinión ¿Cree que estamos al debe en acercar la ciencia y el camino de la investigación a los niños, niñas y adolescentes? </strong></p>
<p>Yo creo que yo lo viví así, yo no sabía de la existencia de esas carreras hasta ya prácticamente estar terminando la enseñanza media. Y claro, si en el fondo tú no conoces a alguien de tu círculo cercano que estudie esas carreras, es muy difícil que tú sepas que existen, porque una cosa es escuchar el nombre, pero otra cosa también es entender a qué se dedican, que alguien te explique a qué se dedican estos profesionales es muy distinto a simplemente escuchar el nombre. No había nadie en mi familia que hubiese estudiado una carrera de este estilo y más bien uno lo veía como algo prácticamente lejano, como si estas carreras fueran para estudiarlas en otros países incluso, así que si, estamos al debe. Aunque yo creo que ahora estamos acercándonos un poco más, se están tomando las medidas para poder hacer este puente que debe existir entre las universidades, este tipo de carreras y los salones de clase. Por ejemplo, yo rompí un poco ese esquema de las carreras más tradicionales en mi familia y me atreví a estudiar una carrera científica. Y hoy en día, por ejemplo, también tengo una prima que está estudiando también bioquímica en Valparaíso. Entonces yo creo que ahora se están dando más a conocer este tipo de carreras. En el caso de la bioquímica, incluso quizás el tema de lo último que vivimos sobre la pandemia fue algo que también ayudó a visibilizar ese tipo de profesionales, muchos bioquímicos eran justamente los que estábamos detrás en el diagnóstico molecular, cuando se hacía el examen de coronavirus, y ahí se dio a conocer un poquito más de este tipo de carreras. Pero no es suficiente, hay que seguir, hay que aumentar esos programas que yo sé que ahora poco a poco se han ido implementando, aumentar esos programas en donde referentes de esas carreras y de esas áreas se acerquen a los establecimientos educacionales, conversen con los profesores, es importante tener esa llegada, y eso es lo que estamos haciendo ahora.</p>
<p><strong>Claro, existen programas sobre todo dedicadas a insertar mujeres al área STEM, que buscan entregarles herramientas y acercar ciertas áreas de ciencias más “duras” a las niñas. Hay estudios que demuestran que a los 8 años ya se puede determinar si una niña va o no a seguir una línea científica, porque a diferencia de los niños, no se les impulsa a seguir áreas de matemática, de ciencias, y no porque no tengan las habilidades o no tengan potencial, es porque se les inculcan otras tendencias más artísticas, más sociales, etc. </strong><br />
Sí, es verdad lo que tú dices. De hecho, yo este año estuve participando, he estado acompañando al programa de Ingeniosas de BHP Escondida. Hemos estado ahí tratando de ser referentes mujeres en nuestras áreas para mostrarle a las niñas más pequeñas que pueden llegar a ser lo que quieran dentro de las carreras STEM. Es importante poder mostrarles este mundo desde pequeñas a las niñas también, porque sabemos que igual hay descubrimientos súper importantísimos en nuestras áreas que también han sido gracias a mujeres. La visión que tenemos nosotras es igual o más importante que la visión que tienen otros colegas que son varones. El mundo necesita de ambas aristas para resolver los problemas.  Yo creo que sí es muy importante y ese estudio que tú dices es la evidencia más clara de que es necesario llegar antes, llegar más temprano a las niñas y mostrarles que hay otros caminos, que hay otras áreas en las que ellas igualmente pueden desarrollarse. De hecho, Daniela, que es una de las impulsoras de este programa de Ingeniosas, fue nominada hace un tiempo atrás por la revista Nature, que es una revista súper prestigiosa de Mujeres que Impactan a raíz del trabajo que ella ha hecho en STEM para incentivar y motivar a niñas a que ingresen a estas carreras, así que es importantísimo y me alegro mucho que este tipo de trabajos se estén reconociendo también.</p>
<p>Ya inserta en este mundo de la investigación ¿Cómo fue ingresar al mundo de la bioquímica? ¿Cómo fueron estos primeros acercamientos y la recepción familiar?</p>
<p>Mis padres, cuando yo les comenté que quería entrar a estudiar esta carrera, fueron súper, ¿Cómo se dice? Apañadores. Me ayudaron, me apoyaron, y de hecho mi papá tenía muy claro que este tipo de carrera era una carrera como del futuro, él no me lo decía, pero en algún momento me lo hizo saber. Entonces él sabía que yo probablemente iba a tener que viajar, que no me iba a quedar acá, que iba a tener que seguir especializándome afuera, que fue en parte cómo ha ido ocurriendo y como probablemente va a seguir ocurriendo, porque en el fondo uno va donde el conocimiento está, ahí en la cúspide, en la vanguardia. Tú vas, viajas, tienes que ir a conferencias, de repente a capacitarte a un laboratorio afuera, etc. Mi familia me entendió muy bien, me acompañó súper bien. Yo estudié bioquímica acá en la Universidad Antofagasta y por primera vez ingresé a un laboratorio de neurobiología y ahí conocí el mundo de la investigación en esa área, y después que terminé de estudiar bioquímica, yo en realidad sentía que quería seguir formándome y quería ser investigadora. Entonces ahí fue donde tomé la decisión de postular a un posgrado en la Universidad Católica, y ahí también fue también un punto de inflexión con mi familia: “Me tengo que ir, me tengo que ir a vivir sola, tengo que enfrentar este desafío porque yo quiero perseguir ese sueño”. Y postulé a una beca, y los fondos nacionales, que son quienes entregan estas becas, me permitieron estudiar allá en la Universidad Católica, terminar mi formación como científica, pude conocer otros laboratorios afuera en Alemania, y después de terminar, llegó la pandemia, que creo que a todos nos marcó de manera distinta. Yo terminé durante la pandemia y me regresé a Antofagasta, y resulta que en ese momento se necesitaba la ayuda de todos para poder abarcar la gran cantidad de exámenes que en ese momento se estaban tomando. Se formaron laboratorios que eran una red de soporte acá en la región y que ayudaban al laboratorio de referencia, que era el del el Hospital Regional y el Centro Oncológico del Norte. Ahí me detuve un ratito en la parte de investigación y me fui a trabajar como bioquímica en el diagnóstico de exámenes Covid por casi dos años, y ya cuando la situación parecía insostenible, uno pensaba “Esto no va a acabar nunca”, afortunadamente aparecieron las vacunar y pudimos ya sentar cabeza y controlar mejor la situación sanitaria.  Entonces ahí dije “Ok, voy a retomar mis líneas de investigación y voy a retomar ese camino”. Y ahí postulé a un nuevo proyecto también a través de la Agencia Nacional de Investigación y desarrollo y el 2023 por primera vez ya pude establecer un laboratorio acá en Antofagasta, hemos estado trabajando, yo tratando de liderar un poco una línea de investigación asociada a neurociencia. El camino ha tenido de todo, en realidad ha sido bien de oportunidades que se han ido dando en el camino y que yo también he aprovechado, ha sido un poco caótico, ha tenido de todo.</p>
<p><strong>Finalmente la Pandemia nos tocó a todos, muchas áreas de la ciencia también tuvieron que dejar en stand by sus investigaciones, sus procesos, el mundo científico de otras áreas también se congeló… </strong></p>
<p>Imagínate que yo trabajo en un área en donde avanzamos haciendo experimentos, entonces no podíamos ingresar a las universidades más que para cosas muy críticas. Yo trabajo con modelos animales, entonces lo único que podíamos hacer era conseguir un permiso para poder ir a mantener esas colonias de animales, pero más allá de hacer experimentación, no. Entonces se detuvo mucho trabajo, se detuvieron muchas tesis, se detuvieron muchos proyectos y la verdad es que fue un poco caótico. En el fondo fueron dos años en donde yo creo que a todos nos golpeó y prácticamente fue de no poder avanzar. Así es que sí, nosotros nos golpeó bastante porque no podíamos trabajar, no podíamos ejecutar y el tiempo pasaba y no podíamos hacer, había gente con proyectos y no podíamos avanzar en esos proyectos.</p>
<p><strong>Y previo a la pandemia también estuvo el Estallido Social, que también obligó a detener procesos de investigación dada la realidad local. </strong></p>
<p>A mí en lo personal me tocó el Estallido Social haciendo una pasantía en Alemania, y de repente veo en Twitter que empiezan a salir noticias de Chile y yo no entendía qué estaba pasando, vi videos de incendios y cosas así. Me contacté con mi familia y claro, me dicen que estaba ocurriendo el estallido social, y yo en ese momento me había ido de Santiago con una realidad totalmente distinta y cuando llegué fue como apocalíptico. Afortunadamente yo alcancé a terminar igual en ese período, yo estaba terminando mi tesis de doctorado y ese verano que fue enero y febrero, yo me había quedado trabajando mucho, mucho, porque yo ya quería terminar mi experimento y los alcancé a terminar. Después llegó la pandemia, llegaron los casos a Chile y yo alcancé a subirme a ese avión de regreso de Santiago a Antofagasta, pensando “Si voy a volver en un mes más o en unas semanas más y voy a poder dar mi defensa final y voy a poder retirar todas mis cosas y como corresponde cerrar todo”. Y resulta que no, pasaron los meses y nunca volví, no pude volver y hasta que se abrió la oportunidad ya de cerrar mi trabajo. Afortunadamente había terminado todo lo experimental, me quedaba sola la parte de escritura, pero ese fue mi caso. Yo vi el caso de otras compañeras que tuvieron que detenerse, o sea, fue un año perdido y tenían becas, tenían proyectos, entonces a todos los golpeó de manera distinta. Fue un tema grande.</p>
<p><strong>Hablando de dificultades… Debe haber varios momentos igual a lo largo de la trayectoria en que uno siente una realización personal, académica, esa sensación de “Lo logré” ¿Hay algún momento así en su carrera?</strong></p>
<p>Yo creo que cuando uno trabaja, se esfuerza un montón. Nosotros como investigadores en nuestra área debemos también publicar nuestros resultados, darlos a conocer, Entonces cuando tú das a conocer y que te digan “wow, qué interesante, qué importante y qué potente lo que tú estás haciendo” o te digan “¿Sabes qué? Gracias, gracias por estar desarrollando esto, o dedicando tu tiempo a investigar en esto, es muy reconfortante, y además que te lo digan personas de distintas áreas. El hecho de que reconozcan tu esfuerzo, porque esto tiene mucho de tolerancia a la frustración, de que muchas veces no resultan las cosas, muchas veces no hay financiamiento, entonces a veces uno tiene que pasar por periodos que son crudos y son duros, pero cuando tú presentas tu resultado y tiene buena llegada a las personas, es súper bonito. Eso, por un lado. Lo otro es también, por ejemplo, el hecho de ya haber llegado a Antofagasta y de haber implementado un nuevo laboratorio que tiene un modelo que es distinto, que no existía en nuestra región, eso ya significa colocar una piedra súper importante, porque en el fondo tú das a conocer que existe físicamente ese laboratorio y estás disponible para recibir a estudiantes o a personas que quieran venir a trabajar con nosotros. Ese laboratorio significó para nosotros también tener que conseguir permisos, aprobaciones y certificaciones, en nuestro caso del Servicio Agrícola y Ganadero, trabajamos con un insecto como modelo animal, como modelo de estudio. Entonces significó tener que estar llenando protocolos, tener que estar conversando con los profesionales del SA, reuniendo antecedentes y todo, y someterse a una evaluación, la que finalmente fue satisfactoria, fue aprobada. Entonces cuando ya obtuvimos esa resolución que decía básicamente que están aprobados para poder hacer investigación con este modelo, también fue una cosa pero súper importantísima para mí, y también por supuesto para el equipo de trabajo. Así que esos pequeños momentos que uno a veces los va pasando súper rápido, porque esto es así, van ocurriendo muy rápido los eventos en la trayectoria, pero después uno se detiene en un momento y piensa “Wow, sí, lo que logramos fue súper importante”, entonces ya sí, para esto yo estudié, para esto es lo que yo quiero seguir haciendo y vamos para adelante.</p>
<p><strong>Me imagino, además, respecto a los permisos, también tienen una demora, una burocracia, no es que estén listos de una semana para otra, y pasa en todas las áreas. Más si hay algo que es nuevo, que no está en la zona… </strong></p>
<p>A nosotros nos pasó que acá puntualmente en Antofagasta, como era el primer laboratorio que iban a certificar con ese modelo, no estaban mucho en conocimiento, o sea no les había tocado vivir esa experiencia antes. Tuvimos que recurrir también a profesionales de otras regiones, sobre todo de la parte más central que es Santiago, entonces había mucha gente de por medio que estaba regulando y que estaba revisando todo, al final sí fue como un hito bien importante, yo creo que incluso también para el SAG en nuestra región, y se da esto de ir aprendiendo todos, y son nuevas experiencias, así que es súper entretenido también sentir que también le estás enseñando a otras personas.</p>
<p><strong>Al respecto de esto mismo, se hizo súper conocida la noticia sobre este estudio de la Flora Altiplánica que podría tener características para estudios más avanzados en lo que es el Alzheimer y el Parkinson. ¿De qué se trata esto y cómo ha sido el recibimiento de la comunidad Antofagastina? Es un tema importante. </strong></p>
<p>Sí, esta noticia ha sido muy reciente, la verdad es que cuando uno desarrolla proyectos de investigación tampoco imagina que van a impactar de esta manera, uno se conforma a veces con lograr un avance que a lo mejor es el paso inicial para otros avances más importantes, entonces la verdad fue un poco inesperada tanta atención. Pero estamos súper felices porque en el fondo eso le da harta visibilidad y así la comunidad se va enterando de lo que se está haciendo en la Región. Esta investigación tiene un componente muy local, porque estamos trabajando en la exploración de algunas plantas que son endémicas, que crecen acá hacia el interior, hacia las zonas más andinas, alto andina.</p>
<p><strong>¿Cómo nació esto, de dónde nace la motivación para el desarrollo de esta investigación?</strong></p>
<p>Es a raíz de una colaboración que existe entre mi equipo de investigación y el equipo de otro investigador de la Universidad Antofagasta, que es el Doctor Adrián Paredes. Él es químico, entonces nosotros nos dimos cuenta que en nuestro mundo, a pesar de haber estudiado mucho tiempo junto con otros colegas de la misma universidad, la química de las plantas y estar tratando de conocer qué compuestos tienen, qué cosas podrían estar fabricando estas plantas, podrían ser de interés para la clínica. Él llevaba mucho tiempo en eso y yo llevaba mi trayectoria trabajando con este modelo de insecto que es la mosca del vinagre. Yo creo que eso también llama la atención un poco de cómo podemos estudiar enfermedades humanas usando la mosca del vinagre, y de hecho, eso fue parte de lo que yo fui a aprender allá en Santiago. Yo aprendí un modelo en el Laboratorio del Doctor Jorge Campusano, porque de repente una está rodeada en un ambiente por puros hombres y el laboratorio estaba liderado por él. Igual se generaba un ambiente muy grato para trabajar, tanto para hombres como para mujeres, aprendí del modelo, me fui haciendo experta para usar este modelo de estudio para simular un poco algunas enfermedades neurodegenerativas y entre ellas el Parkinson y el Alzheimer, más puntualmente el Parkinson. Con el Doctor Paredes nos dimos cuenta que podíamos unir estos mundos, empezar a probar extractos vegetales de plantas que son locales, que han sido usadas con fines medicinales por las comunidades andinas. Ese es un poco el antecedente que había allí, no hay reportes del uso de estas plantas para prevenir o para tratar enfermedades neurodegenerativas. De ahí nace esta colaboración, y ahí decidí postular a un proyecto que iba a ser liderado por mí, pero que iba a ser patrocinado también por él. Y unimos esta idea de poder probar extractos vegetales en este modelo neurodegenerativo usando a la mosca del vinagre, porque es un modelo más rápido, se pueden hacer estudios preliminares mucho más rápidos, y podemos ir determinando si hay algunas plantas que puedan ser candidatas, ir seleccionando para después a futuro ir estudiando, avanzando, transitando a otros modelos biológicos que son más complejos, que son los más tradicionales y conocidos, como por ejemplo los roedores. Pero así hemos ido avanzando, nos dimos cuenta de que podíamos unir estos dos mundos y postular a un proyecto exploratorio y que resultó adjudicado. El 2023 nace la posibilidad de implementar este laboratorio porque antes no estaba disponible, y bueno desde entonces hemos estado pasando por estas certificaciones, tener aprobaciones, recibir estudiantes interesados, y además hemos tenido una muy buena receptividad por parte de los estudiantes, les ha llamado mucho la atención y varios se han atrevido a hacer sus trabajos de tesis en esta línea, y así hemos ido avanzando.</p>
<p><strong>¿Y por qué escogieron en particular la mosca del vinagre?</strong></p>
<p>Una cosa tiene que ver con su simplicidad genética, está caracterizada completamente a nivel genético, se conoce todo el genoma de la mosca del vinagre, es de menor costo de mantención en comparación a los otros modelos más tradicionales que yo te mencionaba. Es más pequeña, por lo tanto, en espacios puede estar almacenada en espacios reducidos también, además de ello, genera una descendencia abundante. No tenemos tantos impedimentos por los comités de bioética también para poder trabajar con el modelo. Y lo más interesante es que a nivel genético, de hecho, es un dato que siempre decimos las personas que trabajamos con este modelo, el 75 % de los genes que están involucrados en enfermedades humanas, también están presentes en la mosca. Entonces eso le da una ventaja súper interesante, porque a nivel genético podemos reproducir mutaciones que ocurren en pacientes, por ejemplo, y reproducir eso en la mosca y conocer cuáles son las alteraciones que presenta, y además podemos buscar estrategias terapéuticas, estrategias de intervención. Son hartas las ventajas que tiene el modelo para poder utilizarlo con fines de estudios preliminares.</p>
<p><strong>¿Qué es lo que viene ahora para Rafaella? ¿Cuáles son los sueños o metas pendientes? </strong></p>
<p>La verdad es una pregunta súper difícil, porque igual yo estoy recién comenzando, uno no sabe las cosas que de repente van a ocurrir en el camino, pero ahora como van dándose los eventos, yo aspiro a poder, ojalá poder establecerme acá en la región, como una investigadora que pueda estar liderando justamente estas líneas que son relacionadas a enfermedades neurodegenerativas, a su prevención, al estudio del envejecimiento, y ojalá encontrar formas, estrategias para promover un envejecimiento saludable. Me gustaría que nuestro laboratorio pueda crecer, que podamos formar redes, de ser una referente también como mujer, para este tipo de carreras que son las carreras STEM. Siento que ahora he aprendido un montón sobre esto de acercar la ciencia a las salas de clases, a las comunidades, entonces me gustaría mucho más en algún momento empezar a explorar esa área que es como la de la vinculación, en una vinculación más estable, formar, tener programas que puedan dar estos espacios para poder conversar con las comunidades, con las personas de acá mismo de la región, de las distintas ciudades. Y también que se dé como este diálogo bidireccional, en el caso de la línea de investigación que estamos desarrollando con el Doctor Paredes, con las comunidades altoandinas, porque tenemos mucho que aprender de ellos y nosotros ir mostrándoles lo que vamos consiguiendo también para que ellos se den cuenta que hay una validación científica del uso de sus plantas medicinales. Yo creo que esa parte es la que a mí me gustaría también desarrollar y es un compromiso para poder también fomentar la protección, el cuidado de toda la biodiversidad que está allá en el interior. Siento que me gustaría hacer muchas cosas, muchas aristas, son hartos desafíos, pero yo creo que poco a poco uno puede ir sembrando esa semilla y mejor aún si se nos pueden unir más personas. Me gustaría ser una referente neurocientífica acá en la región, pero que tenga estos compromisos, que sea consciente de los tiempos que estamos viviendo y dejar claro ese mensaje. Queremos avanzar hacia encontrar terapias, ¿No cierto? Pero también lo queremos hacer de una manera respetuosa y que sea compatible con lo que tenemos también acá en la Región.</p>
<p><strong>Es cierto eso del trabajo conjunto con las comunidades, porque son parte súper importante del desarrollo científico, porque finalmente ellos también acercan sus saberes ancestrales y conocen el territorio, básicamente viven ahí, han vivido toda su vida ahí. Pero también de repente resulta complejo porque hay una sobreintervención, y son medias reacias al comienzo porque es tipo “Ya ¿Qué me vienen a ofrecer ahora?”.</strong></p>
<p>Sí, eso es verdad, pero ahí está el desafío de encontrar, de mantener un diálogo que sea respetuoso. Porque la idea tampoco es que yo vaya y les diga ¿Saben qué? Esta planta sirve para esto y la vamos a empezar a usar y hay que producirla. No, la idea es poder sacar, obtener un conocimiento que es importante para nosotros. En algún momento hay que ver la forma de que sea compatible, si es que por algún motivo se encuentra algo que sea prometedor y que sea relevante para su aplicación en clínica. Pero es importante mantener ese diálogo con ellos, porque además ocurre mucho de que ellos han transmitido de manera oral todo este conocimiento y pasa mucho y es entendible que las personas más jóvenes de las comunidades se van hoy en día, se alejan, se vienen a las ciudades para poder tener mejores proyecciones de vida y eso es súper entendible. Entonces ese registro oral se va perdiendo, se va cortando y ahí es donde viene el otro desafío, que es ojalá dejar este registro con evidencia científica, que nos demos el tiempo de informar cuál es el valor terapéutico que tienen estas especies que están allí, que ellos las conocen, ellos saben y las han aplicado durante siglos para el uso de muchas enfermedades, porque antes no existían los remedios, antes no existían las farmacias, ¿No es cierto? Y la medicina estaba allí, estaba en las plantas. Ellos tienen ese conocimiento que es muy valioso, lo tenemos que compatibilizar, no tenemos que pasar a llevar.</p>
<p><strong>¿Y alguna vez se vio de niña haciendo lo que hace ahora? No sé, quizá a los 5 o 6 años, pensando, ¿Pensó que iba a estar trabajando una línea de neurociencia? </strong></p>
<p>Mira, eso me lleva un poco a la pregunta anterior que hablábamos de que desde pequeña a las niñas no se les presentaba mucho estas áreas o estas carreras. Yo cuando era pequeña, en realidad, para ser honesta, no imaginé que podía llegar a ser neurocientífica. De hecho cuando era más pequeña, por mi parte más deportiva, además de hacer deporte, de jugar futbolito, yo jugué mucho tiempo tenis. Entonces cuando era pequeña yo participé a nivel competitivo también en algunos campeonatos a nivel nacional, y yo sentía y tenía ese sueño de alomejor llegar a ser una tenista profesional, quizá lo mío iba por el deporte. Pero resulta que después uno se va dando cuenta que va encontrando sus vocaciones. En mi caso, desde pequeña si sentía como esta gran empatía y de querer ayudar a las personas. Estuve en algún momento participando también en causas relacionadas al techo para Chile, entonces me gustaba eso de ir ayudando a las personas. En algún momento sentí que podía hacerlo, pero a través de las carreras más tradicionales, entonces no me visualizaba de esta manera hasta que por fin pude conocer, como te decía, la existencia de estas otras carreras cuando nos permitieron acercarnos desde el colegio en una visita a una universidad. Así es que esto entra un poco de lo que tú que hablábamos recién, de que uno como pequeña no sabía de la existencia de carreras STEM o de que podías tú desarrollarte allí y liderar.</p>
<p><strong>La última pregunta está relacionada justamente con eso, en emparejar un poco la cancha para las niñas y adolescentes. ¿Qué mensaje le dejaría a ellas, a aquellas que les gusta la ciencia, pero que a lo mejor no saben o sienten esta presión un poco de los padres, de la familia, de tener que estudiar carreras tradicionales pero que se quieren dedicar a la ciencia?</strong></p>
<p>Mi mensaje es que es que se atrevan. Yo sé que es difícil, muchas veces uno no tiene el apoyo, como bien mencionas de la familia, porque ellos tienen un plan para uno y muchas veces sugieren cosas que a veces suenan como imposiciones, pero yo creo que lo importante es atreverse y también lo importante es buscar formas de financiamiento. Alomejor existen becas que pueden estar accesibles a postular para poder estudiar alguna carrera científica.  Yo sé que normalmente uno siempre piensa y dice “si no tengo el apoyo de mis padres no voy a poder estudiar”, sn duda que el apoyo familiar es importante, quizás a lo mejor acercarse a otro familiar con quien conversar para hacerles saber la situación. Pero lo más importante yo creo que es buscar, porque existen entes de financiamiento que pueden becar también a personas que quieran dedicarse y estudiar una carrera de este estilo. Lo peor que puede pasar es que uno postule y no se adjudique. Yo siempre le digo a todos los chicos cuando he ido a dar charlas en liceo o en colegio, busquen, atrévanse. Yo sé que a veces hay condiciones que uno tiene que no son las más favorables para poder estudiar carreras, pero hay formas de buscar financiamiento, a veces son entes de acá mismo, a veces son externos, entonces la verdad es que sería buscar acercarse a lo mejor a alguien en la universidad, preguntar qué becas hay, y yo creo que esa podría ser la forma para que puedan perseguir sus sueños, pero que los persigan, porque en realidad no sabemos lo importante que pueden llegar a ser esas personas. Quizás tienen una contribución enorme que hacer para poder solucionar un problema en nuestras áreas, entonces es importante mantener esa motivación e incentivarlo y apoyarlo.<br />
<a href="https://www.region2.cl/category/ffmcs-2025/" target="_blank"><img src="https://www.region2.cl/wp-content/uploads/2025/11/NEWBANNEERMUJERESMASTER-ezgif.com-resize.gif" alt="" border="0" /></a><br />
<a target="_blank"><img src="https://www.region2.cl/wp-content/uploads/2024/05/BANNER-R2TV-test-15-fps.gif" alt="" border="0" /></a></p>
<p><a href="https://www.mixcloud.com/live/live2radio/" target="_blank"><img src="https://www.region2.cl/wp-content/uploads/2022/03/BANNER-LIVE-2-RADIO.gif" alt="" border="0" /></a></p>
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		<title>Vianca Vega: La Doctora en informática, que busca el ingreso de más mujeres a las ciencias de la computación, la tecnología y la programación</title>
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		<pubDate>Tue, 04 Nov 2025 21:26:58 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[iphonerodrigo]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[Oriunda de Tocopilla, y con una larga trayectoria vinculada al Departamento de Ingeniería Civil en Computación e Informática en la Universidad Católica del Norte, lugar que fue su casa de estudios, Vianca Vega Zepeda, hoy Doctora en informática y académica, [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><strong><em>Oriunda de Tocopilla, y con una larga trayectoria vinculada al Departamento de Ingeniería Civil en Computación e Informática en la Universidad Católica del Norte, lugar que fue su casa de estudios, Vianca Vega Zepeda, hoy Doctora en informática y académica, utiliza su plataforma para dos áreas que ha desarrollado de manera conjunta: La docencia y la investigación. Con un gusto por la programación que nace desde pequeña, y una carrera que le ha permitido vivir su pasión, actualmente desarrolla y emplea estrategias de inclusión en el aula, al mismo tiempo que busca que la computación, la informática y la tecnología lleguen a más personas, sobre todo a mujeres.</em></strong></p>
<p><strong> </strong><strong>Esta es la pregunta base, algunas entrevistadas me han dicho que es la más complicada de responder ¿Quién es, en sus palabras, Vianca Vega? Desde lo personal y lo académico.</strong></p>
<p>Vianca Vega es una mujer que lucha por sus ideales desde todos los ámbitos, y creo que estoy convencida de que todos podemos aportar de alguna manera a tener una sociedad más justa. Esa es mi bandera de lucha y eso es lo que trato de reflejar e implementar en todos los ámbitos de mi vida. Y desde el ámbito académico soy una persona que ya es parte del inventario de la UCN. Llegué a esta universidad a estudiar cuando tenía 17 años, hace poco cumplí 55, y estuve muy poco tiempo fuera. Cuando me titulé trabajé aquí mismo en la Universidad en la Dirección de Informática, después me fui a SQM, y después volví a hacer clases, pero ya no me fui más Creo que conozco muy bien la institución porque me ha tocado estar en varios cargos administrativos también, no solo en la docencia y la investigación, y sobre todo en un área que está fuertemente masculinizada, así que creo que todas esas cosas me han marcado.</p>
<p><strong>Eso mismo iba a abordar. Hoy es sabido que el área de la informática, la tecnología y la innovación están en boga, y que se requiere en todos los ámbitos independiente de si es a nivel técnico o universitario, pero sigue siendo un área mayormente masculina. ¿Cómo fue insertarse en un mundo tan masculino, hubo dificultades, quizá algún sentimiento de “Me miran distinto porque soy mujer e informática”? </strong></p>
<p>Sí, la verdad que sí, ha sido complejo. Yo agradezco que hemos evolucionado un poco, aunque todavía nos falta. Pero desde mi experiencia aquí como académica y como estudiante también en el área de informática, en los inicios fue difícil, en el sentido de que estaba muy normalizado el escuchar los comentarios machistas, el que te hicieran las bromitas que no tienen ninguna gracia en realidad. Y en la actualidad afortunadamente sí se ha notado un cambio, además del hecho que yo a estas alturas de mi vida tampoco aguanto, entonces ya ahora sé que puedo poner los límites que correspondan y que las cosas son diferentes.</p>
<p><strong>¿Cómo nace el amor por la informática?</strong></p>
<p>Yo estudiaba en Tocopilla, estaba en segundo medio y llegó una institución que ni siquiera me acuerdo cuál era, a hacer un curso de programación al liceo, yo tomé ese curso y de ahí me enamoré de la programación y fue un “Esto es lo que yo quiero”, y fue a lo único que postulé cuando salí de cuarto medio, informática en distintas universidades, pero solo informática y quedé mi primera alternativa que era acá en Antofagasta en la UCN.</p>
<p><strong>Un amor que nació desde pequeña…</strong></p>
<p>Sí, desde segundo medio, y de hecho no era así como en otras personas que dicen “No, yo soy solo bueno para las matemáticas”, entonces tiene que ser una ingeniería. En realidad a mí me iba bastante bien, también me gustaba mucho escribir, gané concursos literarios en el liceo y cosas así, como que tenía la oportunidad también de mirar a otras áreas, pero no, fue esto de la lógica, el resolver problemas, el generar cambios, lo que a mí me gustó y yo dije “aquí me quedo”.</p>
<p><strong>Esto lo hemos hablado con otras entrevistadas, y es que normalmente las familias tienden a empujar a los hijos a que estudien carreras tradicionales, que sea derecho, medicina, ingeniero. Pero poco se habla de impulsar a los chicos y chicas desde pequeños, desde la básica, a estudiar carreras de otras áreas y que sobre todo tengan bases científicas o académicas. En su caso ¿Cómo fue la recepción familiar de su decisión? </strong></p>
<p>Mira, en realidad yo creo que hubo dos factores súper importantes como para que mi familia no supiera en que yo me estaba metiendo. Por un lado, por la edad que yo tengo, en esa época no era tan accesible la universidad, yo soy la menor de siete hermanos y soy la única que tiene un título universitario, mis hermanos todos tenían algún título técnico porque habían nacido con dos años de diferencia cada uno y los recursos económicos no eran tantos. Mi papá era operador del salitre, entonces era un obrero, no tenía muchos recursos, y en Tocopilla tampoco había universidades ni centros de formación técnica ni nada por el estilo cuando yo estaba en el liceo. Así que mi familia, mis hermanos eran los que más me apoyaron, así como “Ahora estamos nosotros”, y ellos ya estaban todos trabajando. De hecho, yo tengo mucha diferencia de edad con mis hermanos, entonces cuando yo nací, algunos estaban hasta casados, trabajando, con hijos y todo. De hecho, mis hermanos mayores molestaban que yo era la menopausia de mi madre, mi mamá tenía 43 años en esa época, y era como impensable tener bebés a esa edad cuando nací yo. Yo creo que a mí quien más me motivó a entrar a la universidad y verlo como una alternativa fue una profesora de matemáticas que yo tuve en el liceo, que ya falleció. La profe Nana era conocida en Tocopilla, Eliana Alfaro, ella estaba recién titulada de matemáticas de acá de la UCN y volvió a trabajar en el liceo, y ella fue la que nos hablaba a nosotros de la experiencia universitaria, de que, si se podía que lo hiciéramos, y yo creo que ya fue mi referente femenino para poder optar a la universidad.</p>
<p><strong>¿Cómo ve usted que ha sido la transformación en el ámbito de la informática desde que usted entró a estudiar hasta ahora? En relación, por ejemplo, con el ingreso de más mujeres a la carrera y al área.</strong></p>
<p>Es un poco irónico porque la computación parte en los hombros de muchas grandes mujeres. La primera programadora Hedy Lammar, que fue la que hizo los primeros avances tecnológicos para tener lo que ahora es el wifi, estaban las calculadoras de la NASA, que fueron este grupo de mujeres super power que pudieron armar y hacer funcionar los primeros computadores de la NASA. Sin embargo, estuvimos ocultas por mucho tiempo y hasta el día de hoy sigue siendo cerca del 10% solamente de estudiantes mujeres las que ingresan a la carrera. Sigue siendo una carrera que está fuertemente masculinizada, aunque se han hecho esfuerzos desde la facultad, desde la universidad, pero seguimos así. Y además de que entran pocas mujeres, también se van antes, no terminan la carrera y todavía tenemos ahí una deuda en identificar qué es exactamente lo que está haciendo que nuestras estudiantes se vayan. Insisto en que hemos avanzado, pero todavía nos sigue faltando mucho.</p>
<p><strong>En los técnicos nivel superior también pasa lo mismo en las áreas de informática, son muchos estudiantes, pero pocas mujeres. </strong></p>
<p>Yo en este semestre hago tres asignaturas, y si sumo entre las tres asignaturas, tengo dos chicas, es super poco.</p>
<p><strong>¿Y cómo cree que se podría motivar o impulsar que más mujeres se acerquen a la computación? ¿Cómo se podría motivar a nivel de políticas públicas el que más chicas se interesen por la programación, la informática, la ciberseguridad, por ejemplo?</strong></p>
<p>Yo tengo, esta es mi apreciación, no tengo ninguna evidencia para demostrar que sea cierta, pero yo creo que muchos de nuestros estudiantes varones llegan a la informática por los videojuegos, porque les gustan los videojuegos, entonces se meten más en el área de computación y por ahí como que entran. yo creo que hay un desconocimiento de parte de las niñas en relación a lo que es y no es la informática, y qué pueden desarrollar en esa área. Y no sólo para que ingresen a computación, sino que eso sí que está demostrado en muchas partes, y es que el desarrollo del pensamiento computacional desde niños pequeños es un tremendo aporte para el desarrollo de todas las habilidades cognitivas de la gente en general. Entonces, yo creo que como política pública, si existiera en el país, desde la enseñanza básica, un programa oficial de desarrollo de pensamiento computacional, probablemente eso aportaría a que llegaran después más mujeres, porque conocerían desde antes cuáles son los alcances de la informática.</p>
<p><strong>Hay actualmente algunos programas, pero son reducidos, que abordan computación en niños, pero claro, son pocos y privados. </strong></p>
<p>Y sigue sin ser una política pública. Acá en la universidad también hay otras alternativas. Por ejemplo, hay una iniciativa nacional que se llama Technovation Girls, que trabaja con la facultad y ellos les hacen clases solo mujeres entre séptimo a cuarto medio, tienen clases todo un semestre y después terminan con un concurso, eligen a las mejores del país y se representan a las mejores del país a nivel mundial, es un programa bien interesante. Y como ese existen otros, está Ingeniosas en Santiago, están las Niñas Pro, pero todas instancias que nacen desde entidades privadas y no una política pública como tal.</p>
<p><strong>Si, y también se ve un enfoque más bien a la automatización y programación, pero enfocado en minería, como que encasilla un poco el asunto.</strong></p>
<p>Yo creo que una de las cosas más bonitas que tiene la computación, y es lo que a mí me gustó mucho cuando entré a la universidad, es que tú puedes trabajar en el área que quieras. Tú eres informática, pero la minería necesita informáticos, salud necesita informáticos, el área del retail necesita informáticos. Yo trabajo en temas de inclusión para personas con discapacidad y neurodivergencia, pero también ahí se necesita la tecnología.<br />
Entonces yo siento que el plus más grande que tiene la informática es que tú puedes aprender en realidad de muchas otras áreas, de lo que tú quieras, tú te puedes especializar en otro mercado, por decirlo alguna manera, o en otro dominio desde la informática. Yo veo que aquí es algo importante para el departamento de computación y es que siempre hemos estado convencidos de que nosotros debemos preparar a nuestros estudiantes en que aprendan a aprender, o sea, que tengan esta capacidad del autoaprendizaje, porque ellos están acá cinco años y en cinco años la tecnología evoluciona mucho, y no podemos pretender que vuelvan a la universidad para aprender las nuevas tecnologías. Nuestros titulados y tituladas tienen que estar preparados para poder aprender de manera rápida y autónoma cualquier nueva tecnología que vaya apareciendo. Y eso también es bonito, a mí me entusiasma por lo menos saber que no puedo quedarme dormida y tengo seguir estudiando constantemente.</p>
<p><strong>Hablábamos antes que usted igual ha desarrollado dos áreas que son la docencia y también la academia, la investigación, entre otras cosas. ¿Cómo ha sido el poder llevar estas dos áreas de la mano sin abandonar la una con la otra? ¿Y qué dificultades ha encontrado en cada una a medida que ha ido procesando su carrera?</strong></p>
<p>No ha sido fácil. Yo en el área de investigación inicié con el doctorado mientras tenía a mis dos hijas pequeñas, estaban chiquitas y mi programa de doctorado era un programa semipresencial. Entonces eso significaba que yo seguía trabajando acá en la jornada habitual, más mis hijas pequeñas y más el tener que cumplir con los trabajos de las asignaturas del doctorado y la investigación de la tesis, todo lo que correspondía. Entonces fue el asumir una carga, el saber que esto me iba a implicar un trabajo mayor, pero lo hice porque estaba convencida que en realidad iba a tener de alguna manera cierta retribución a largo plazo el poder seguir desarrollándome en mi carrera académica. Ahora, otra cosa que lo hemos conversado con las colegas de otras áreas de aquí de la facultad es que somos menos mujeres en la facultad en general, pero mayoritariamente los cargos administrativos están asociados a mujeres. Entonces yo fui jefa de carrera primero cuatro años, después dije “Ya, por favor, déjenme terminar la tesis”. Terminé la tesis y después volví a ser jefe de carrera siete años. Y el estar como jefe de carrera me ha limitado en los avances en investigación, porque son dos cosas que son muy demandantes en tiempo, o hago una o hago la otra. Así que si yo no hubiera aceptado ser jefe de carrera, probablemente mi carrera como investigadora sería mucho más potente de lo que es el día de hoy. No me quejo necesariamente porque creo que ambas facetas me han aportado y gracias a los roles, los distintos roles que he cumplido, soy quien soy el día de hoy y he aprendido muchísimas cosas. Pero sí tengo claro que una cosa ha afectado a la otra, entonces no se puede hacer todo y cuando tratamos de hacerlo todo es cuando terminamos enfermas. Fue difícil, como te digo, pero lo logré y gracias a eso he conseguido muchas satisfacciones en mi vida.</p>
<p><strong>Ahora respecto a fondos para investigación, este tema también ha sido recurrente, y es que en Chile se hace difícil obtener recursos o fondos para investigar. Hay un alto nivel de competitividad en todas las áreas, requisitos de forma y de fondo para concursos, la cantidad de personas que pueden trabajar en un mismo proyecto, la carga que se asume junto a las demás tareas propias de los investigadores, etc. ¿Cómo ha sido su experiencia en esa área? </strong></p>
<p>La verdad es que en nuestro país poder obtener fondos públicos es bastante difícil, casi depredador entre universidades, ni siquiera entre investigadores, sino que entre universidades. Por mucho tiempo siempre se repitió el patrón de que eran las grandes universidades del centro del país las que se adjudicaban todos los fondos, o la mayoría de ellos. Afortunadamente en el último tiempo se está haciendo la diferenciación y se entregan puntos extra si el proyecto está a cargo de una mujer y si la postulación es desde regiones, eso ha permitido un poco empezar ahora a emparejar la cancha, pero es reciente y efectivamente sí es muy competitivo. Tiene que ver también con los recursos que tienen disponibles las universidades, o sea, nosotros si somos una universidad regional y no somos estatal, además recibimos menos recursos que los que recibe una universidad estatal, y eso significa que como docentes del área tenemos que asumir más tareas porque hay menos manos disponibles y eso va quitando tiempo, y en el fondo te queda menos tiempo para poder hacer la postulación a los proyectos, para poder adjudicarte los fondos y el mismo.</p>
<p><strong>¿Y eso desincentiva que se haga investigación desde las regiones?</strong></p>
<p>Yo creo que por lo menos en lo que yo he visto aquí en mi contexto, más que desincentivar, ha sido como un desafío. Y a nivel de departamento, este último año nos hemos adjudicado varios fondos, no yo como directora de proyectos, pero si mis colegas, han logrado adjudicarse fondos nacionales y regionales. Igual tenemos la ventaja de que somos un área que tiene una gran proyección y que está a la vista del gobierno regional, de hecho a fines del año pasado el Departamento se adjudicó acá la creación del Centro de Inteligencia Artificial Regional, y se nos otorgó mucho dinero porque se entiende que la inteligencia artificial es lo que va a permitir incrementar y acelerar un poco el desarrollo de las empresas y de todas las zonas.</p>
<p><strong>Iba justamente a avanzar para ese lado porque es innegable que la Inteligencia Artificial llegó para quedarse, pero también genera cierta reticencia de ciertos sectores o de las personas básicamente, con esta frase típica de “Nos van a reemplazar con la inteligencia artificial”. ¿Cómo ha sido el insertar la inteligencia artificial en el cotidiano de las personas que se dedican al área de programación, de informática, de computación? ¿Cómo se aprovecha la IA?</strong></p>
<p>Cuando hablamos de inteligencia artificial, yo siempre recuerdo y traigo a la conversación un expositor español que vino una vez a Puerto de Ideas, que su reflexión a mí me gustó mucho y me quedó grabada. Él decía que cuando las civilizaciones recién partieron, íbamos con un baldecito los seres humanos a buscar el agüita al río, íbamos y regábamos la plantita. Luego de eso aparecieron los sistemas de regadío, muy antiguos también. ¿Y qué permitió eso? Que el hombre ahora pudiera mirar las estrellas y comenzar a desarrollarse, la astronomía, por ejemplo. Entonces él decía que ahora es lo mismo. Claro, tal vez los trabajos que son más rutinarios podrán de alguna manera ser reemplazados, pero esa es una oportunidad también para que la humanidad mire y se ponga otros límites, se ponga otros objetivos y pueda hacer otro tipo de cosas y a mí me hizo mucho sentido esa reflexión. Ahora, si lo llevamos al día a día, yo creo que no hay que tenerle miedo a la inteligencia artificial, al contrario, hay que conocerla para saber que es una herramienta, no es otra cosa que una herramienta, y que va a depender de cómo nosotros la utilicemos también, que le demos un provecho. Y además el uso siempre tiene que ser ético, y eso tiene que ver con la definición de políticas públicas, de la formación de la población para que aprenda de qué se trata. Por ejemplo, acá en la universidad, que es un temor que tienen muchos, algunos profesores de otras áreas, así como que “no, que los estudiantes van a copiar”, he sabido incluso de programas de maestría que les están exigiendo trabajos a mano para que no usen la inteligencia artificial lo cual me parece insólito. Yo lo ejemplifico así, todos sabemos que en los supermercados no deberíamos comernos las cosas adentro, porque estamos robando, siempre va a haber una o dos personas que igual roben, pero ya mayoritariamente respetamos las leyes y sabemos que no debemos hacerlo. Es lo mismo, si nosotros tenemos claras cuáles son las reglas y cuál es el uso ético que podemos darle a las herramientas de inteligencia artificial, va a haber uno que otro que siga haciendo mal uso, pero ya la generalidad va a saber cómo usar esa herramienta. Y vuelvo a insistir, es una herramienta, no podemos darle el carácter de otro que es otro ser, o el ente superior que va a iluminar mi camino, no es una herramienta. La esencia de la inteligencia artificial son los datos de dónde está sacando la información, y si yo tengo los datos malos, obviamente lo que me va a entregar es malo, o sea, va a ser incorrecto, va a ser una alucinación, puedo tener un informe que a la vista se ve muy bonito, pero que en el fondo no dice nada. Yo creo que aquí lo importante es formar a la gente, y no solo a quienes trabajamos en el área informática, sino que la señora del negocio de la esquina también podría sacarle provecho de alguna manera a la inteligencia artificial si conociera las herramientas, si conociera en qué parte de su negocio le va a ayudar. Entonces yo creo que todo tiene que ver con la formación y el acceso a esa información.</p>
<p><strong>Todavía existe un gran nivel de analfabetismo digital, hay gente que por ejemplo no tiene idea cómo usar Excel, que todavía realiza procesos en papel, y son cosas pequeñas pero que a través de la informática y la programación permite agilizar muchos procesos, y se pueden hacer cambios super potentes en las finanzas, negocios, trabajo, son menos horas, menos posibilidad de error, etc. </strong></p>
<p>Yo creo que históricamente hemos cometido un error como sociedad en general, que es ue nos saltamos un paso importante. Por ejemplo, hace muchos años, cuando los estudiantes llegaban al primer curso de la carrera, nosotros teníamos una unidad en donde le enseñábamos Excel, PowerPoint, Word, para que ellos aprendieran la base, para que ellos pudieran entregar sus informes de manera bien hecha y todo, y después dijimos, “oye no, pero es que en el colegio les están pidiendo informes en Word, le están pidiendo cosas en Excel, entonces ya nosotros no lo ponemos más”. Pero resulta que en el colegio tampoco se hicieron cargo de enseñarles a usarlo. Y yo creo que ahora con la inteligencia artificial está pasando lo mismo, es como que existe la inteligencia artificial, ya úsenlo, pero nadie se está encargando de enseñarle a los estudiantes de enseñanza básica, enseñanza media, cómo usar esa inteligencia artificial y para qué, y en qué contexto ético.</p>
<p><strong>Como el caso de los estudiantes que creaban fotos de sus compañeras con inteligencia artificial, fue súper mediático. </strong></p>
<p>Claro. Y no sólo podemos pensar que son los adolescentes los que están haciendo eso, o sea, hace unos meses fue muy bullicioso un caso de una revista científica que se dio cuenta que había algunos autores académicos, no me acuerdo de qué país eran, que a través de la IA estaban dejando mensajes dentro de los artículos para darle la orden a una IA que aceptara sus trabajos, así como instrucciones a una inteligencia artificial con color blanco para que no se notara el texto que estaba puesto ahí. Y como ellos sabían que algunos revisores también utilizan IA, entonces a través de eso le dejaban el comando para que fuera recomendada la aceptación de su artículo en la revista, y eso se descubrió, eran más de diez artículos que estaban en esa situación. Nada de ética, pero nada.</p>
<p><strong>Abordando otro tema, la siguiente pregunta tiene dos áreas, está enfocada en lo mismo, pero para un lado positivo y un lado negativo.  Durante su trayectoria, durante su carrera, ¿Tiene algún momento que ha dicho “valió la pena el esfuerzo”? Que sea como una realización personal, tipo “Por esto yo hago lo que hago”. </strong></p>
<p>En términos de docencia, cuando llega el examen de titulación de los alumnos y yo veo la cara de la familia de esos alumnos, yo digo “valió la pena”. Es algo que se repite de verdad, cada vez que yo miro a esa mamá, ese papá, que se nota que son de condiciones humildes, que no tienen el mismo nivel educacional que sus hijos, y ven a su hijo ahí, cuando la comisión le dice ya eres ingeniero, eso para mí es como me llena el alma, de verdad. Y en términos de investigación, yo creo que más que decir, así como un resultado específico de mi investigación, para mí también ha sido súper satisfactorio cuando he visto que mis hijas han dicho “Mi mamá que es bacán”, y ha sido producto de tareas que yo he realizado como parte de mi trabajo. Yo creo que esos son los momentos, así como que más me reconfortan, más que decir “¿Sabes qué? Obtuve una publicación, wow, me gané este proyecto de tantos millones”. Yo creo que tiene que ver con el impacto indirecto que genera mi trabajo en otras personas.</p>
<p><strong>Y ahora por el lado contrario, lo mismo, pero que haya sido un momento de quiebre o de reflexión, tipo ¿En verdad este es mi camino, en verdad esto es lo que quiero seguir haciendo?</strong></p>
<p>Sí, hubo un momento cuando yo estaba recién partiendo, llevaba cinco años acá en la universidad, con boletas de honorarios, sin contratación, y la primera vez que yo postulé a un cargo se lo dieron a otra persona que tenía mucha menos experiencia. A un hombre que estaba recién titulado, con mucha menos experiencia, y quien estaba en ese momento a cargo de esa decisión me dijo sin pelos en la lengua, porque en esa época era absolutamente aceptable, “es que lo elegimos a él porque tú eres mamá, entonces no vas a poder dedicarte a sacar un doctorado o hacer investigación”. En ese momento mi primer impulso fue ¿Qué estoy haciendo acá? Pero después de un rato de pensarlo, le di la vuelta y dije voy a sacar mi doctorado para demostrarles que efectivamente están absolutamente equivocados, y que no tiene nada que ver con que, si yo tengo hijas o no tengo hijas, el llegar a donde Dios me proponga llegar. Yo creo que ese momento a mí me marcó, nunca se me ha olvidado, tengo hasta la imagen en mi mente de esa conversación. Pero sí, en ese momento yo me cuestioné bastante ¿Qué estoy haciendo acá? ¿Por qué aguantar? Era abiertamente una discriminación pero como te digo, en esa época era más aceptado también nosotras como mujeres callábamos más. Ya ahora, ahora me llegan a decir algo así, yo inmediatamente pongo los límites que corresponden, pero antes no era así. Yo por mucho tiempo, y yo lo he conversado con otras personas, que cuando mis hijas estaban pequeñas y yo estaba casada, en ese momento el papá de mis hijas trabajaba, bueno, hasta el día de hoy sigue trabajando por turnos. Entonces cuando a veces salían proyectos de asistencia técnica, por ejemplo a empresas y a mineras acá nos decían “Ya, hay que viajar”, “Hay que ir mañana a Santiago, hay que irse mañana a Calama, hay que subir a esta faena”. Mis colegas hombres en ese mismo momento decían “Sí, ya, voy”, sin embargo, para mí significaba toda una logística detrás, era así como a ver en qué turno está él, si él está trabajando, mi hermana tiene disponibilidad, ¿se podrá quedar ella con la casa? Entonces esas diferencias tienen que ver también con que la carga de la maternidad y de la administración de la casa estaba fuertemente centrada en la mujer también. Ahora hemos avanzado en ese ámbito, o sea, yo veo colegas más jóvenes que realmente se hacen cargo y son corresponsables de todo lo que tiene que ver. Me acuerdo para la pandemia hubo una vez una reunión en donde había una persona dijo “Ya, ok, estoy conectado en la reunión online, pero me toca cuidar a mi hijo que está aquí al lado”, porque se turnaban con su esposa y algunos colegas tipo “ay, qué súper hombre”, y oye, es un padre responsable, nada más que eso, no es un superhombre, es un padre responsable, está asumiendo su paternidad como corresponde. Es un cambio cultural y como cualquier cambio cultural es a muy largo plazo, pero evolucionamos.</p>
<p><strong>Nos van quedando ya las últimas preguntas, una de ellas está relacionada con su infancia, y es si usted alguna vez de niña se vio como una académica, como una investigadora, ¿Cuáles eran las proyecciones de Vianca Niña en relación a su futuro?</strong></p>
<p>Si pensamos, así como niña en la enseñanza básica, la verdad es que no. Yo vivía en mi burbujita de felicidad del día a día y nunca como que me había proyectado. Fue recién en el liceo cuando ya empecé a proyectarme y a darme cuenta que había algo más allá de Tocopilla, que en realidad fue un lugar ideal para crecer, porque era un lugar muy seguro, muy estable, en donde podía moverme dentro de mi ambiente sin ponerme en ningún tipo de riesgo. Pero claro, por el hecho de estar ahí tan segura y cómoda, en mi infancia nunca pensé así como a ver a dónde voy a llegar o qué quiero hacer. Ahora los jóvenes están buscando salir, buscan estas oportunidades de seguir estudiando, de ir a la universidad, un técnico, pero sigue habiendo gente que como que no sale de Tocopilla.</p>
<p><strong>Ya la última pregunta es, pensando en esto que hemos hablado también de cómo incentivamos a niñas, sobre todo a mujeres, que quizás tienen interés en la computación, en la informática, la inteligencia artificial y en todo lo que es programación y automatización, ¿Qué mensaje le podríamos dejar a esas niñas, a esas jóvenes que se quieren dedicar a esta área, pero no saben cómo hacerlo o tienen esta presión familiar de irse a otras áreas?</strong></p>
<p>Insisto yo en la idea de que aquí lo importante es la difusión y la formación de nuestra población, de todo, así como desde la abuelita, la señora del negocio, la dueña de casa, porque desde la infancia, desde las primeras infancias, yo creo que es necesario poder ir incentivando no solo en el área de computación, sino que reafirmar el autovalor, el autoestima de cada uno de nuestros niños y niñas, y específicamente que nuestras niñas entiendan que las carreras no tienen género. Siento que en la actualidad todavía existe esta percepción muy de que esta es carrera para hombres, esto es carrera para mujer, en términos de la ingeniería, así como “¿ay, pero ¿cómo vas a estudiar ingeniería?” Alguna vez conocí un psicólogo en un taller que yo tomé, que él era el que estaba a cargo del taller, y él decía que cuando él le dijo a sus padres que iba a estudiar psicología, los papás le preguntaron si era gay, porque también estaba asociado que las carreras humanistas eran más para mujeres. Entonces yo creo que no es sólo dar a conocer qué es la computación, que es importante, pero también tiene que ver con el cambio cultural nuevamente, que entienda en general la sociedad que no existen carreras asociadas a un género en particular y que las habilidades tampoco fueron repartidas, así como que “ay, el pensamiento lógico es para los hombres y la empatía es para las mujeres”. No, si las habilidades y todo lo que tiene que ver con lo intra y extrapersonal está repartido equitativamente entre hombres y mujeres, entonces podemos optar a lo que queramos. Y yo creo que si tuviéramos dentro de los currículums escolares asignaturas, así como computación, harían la gran diferencia al momento de entrar a la universidad.</p>
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		<title>Cecilia Demergasso: La científica que ha construido su carrera potenciando a la Segunda Región como referente internacional</title>
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		<pubDate>Mon, 27 Oct 2025 14:06:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[iphonerodrigo]]></dc:creator>
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				<content:encoded><![CDATA[<p><strong><em>Argentina de nacimiento, pero Antofagastina de Corazón… Hoy reconocida a nivel nacional e internacional como uno de los nombres que resalta en el Norte grande, es Directora del Centro de Biotecnología de la Universidad Católica del Norte, Directoria del Nodo Laboratorio Natural Desierto de Atacama, y Consejera del Consejo Nacional, Tecnología, Conocimiento e Innovación. Una mujer de carácter fuerte y convicciones claras, apasionada por la ciencia y por defender el importante rol que cumplen las regiones en el desarrollo científico, especialmente Antofagasta. Por un lado, Cecilia es una mente investigadora, y por otro, una mente artística que disfruta del folclor, el deporte y mantenerse activa, y que sabe que la vida no transcurre entre cuatro paredes, ni siquiera cuando se trata del quehacer científico. </em></strong></p>
<p><strong>Esta es una pregunta con la que partimos con todas nuestras entrevistadas, hoy quiero saber un poco ¿Cómo se describe usted a sí misma? </strong></p>
<p>Desde el ámbito profesional creo que he liderado desarrollos importantes en la región, llevo mucho tiempo trabajando acá. Empecé a trabajar temas como biología molecular acá en el Norte cuando todavía no se habían ni implementado esas técnicas, me tocó ir haciendo camino en muchas temas, tanto en la Universidad como en la Región, incluso en temas a nivel país. Eso significó tener que abrir puertas y cosas que no son fáciles, pero que le dan a uno también una experiencia muy importante, que puedes mostrar, de la cual puedes hablar y decir con confianza que uno se merece muchas cosas por las que luchó. Actualmente nuestro trabajo se fundamenta en lo que es el estudio de la microbiota tanto en ambientes naturales como en ambientes industriales, así que hemos desarrollado conocimientos sobre ambientes extremos en el Desierto de Atacama, en suelos, salares, en ríos e incluso en ambientes volcánicos. Hemos cultivado microorganismos extremos, descrito nuevos metabolismos que se encontraron acá en el norte de Chile. También hemos trabajado y estamos trabajando para mejorar procesos biotecnológicos, como el proceso de biolixiviación. Tenemos varias patentes, desarrollos biotecnológicos en base a microorganismos de la zona. Entonces lo hemos hecho no solamente generando conocimiento, sino también tratando de aplicar el conocimiento a desarrollos que puedan ser de futuro potencial económico para la descentralización de la economía de la región. También creo que de alguna manera me ha tocado un liderazgo en cómo representar la ciencia de la Región, por ejemplo en el Consejo, que es un desafío interesante, pero que uno se da cuenta que realmente se necesita que estemos en esos ambientes, porque es escaso el conocimiento que tiene toda la administración central en función sobre las regiones y cómo vivimos en regiones, cómo hacemos ciencia en regiones, las oportunidades que tenemos y las amenazas.</p>
<p><strong>De hecho, ese es un punto que me gustaría tocar también. He hablado con varias investigadoras, varias científicas, que han dicho que es casi hacer patria hacer ciencia en regiones hoy en día, y si bien se han abierto muchos más fondos y oportunidades, el mundo científico es altamente competitivo y cuesta obtener financiamientos. ¿Cómo ha sido para usted, a través de su trayectoria, desarrollar ciencia desde una región como Antofagasta?</strong></p>
<p>Bueno, nosotros empezamos a trabajar con fondos de la universidad, exactamente un millón doscientos mil pesos, claro que era más plata de lo que es ahora, te estoy hablando del año 96. Después fuimos ganando otros proyectos, no tan fluidos pero que si nos permitieron avanzar, había proyectos, por ejemplo, también los fondos nacionales y regionales han variado, porque han variado también las lógicas, o sea, cómo entender la ciencia, y cómo entender la ciencia y el desarrollo productivo. Como ha ido cambiando en el tiempo, han ido cambiando también el tipo de proyectos, el tipo de monto, la cantidad. Antes se entendía mejor que había desarrollo científico, que requerían equipamiento, que requerían mucho trabajo de mano de obra, de trabajo personal, reactivos, cosas caras, ahora se entiende más como que la investigación es igual que innovación, y la innovación se hace entre cuatro paredes y un computador, entonces eso es más barato. Entonces los fondos se redujeron en lugar de aumentar, uno puede hacer muchas menos cosas, o tiene que, para poder seguir, postular a otro proyecto más, y otro proyecto más, y otro proyecto más, entonces las cosas se cortan. Ese tipo de cosas realmente ha disminuido mucho la posibilidad de hacer trabajo científico que tenga impacto realmente, porque no pueden esperar que con poca plata uno tenga mucho impacto. Entonces, claro, no hay equipamiento y se necesita, eso sí, son muchos cientos de millones de pesos, para avanzar, para hacer cosas importantes, y eso es difícil que la administración lo entienda. Ahora último han intentado trabajar con proyectos asociativos, entonces eso cada vez más es un peligro para las regiones, porque para ser asociativo tenés que tener buenos socios, pero entonces estos proyectos asociativos se van más todavía para el lado de Santiago, entonces nos quedan menos oportunidades y a veces nos invitan de las universidades de Santiago como para uno estar, pero no es lo mismo, no son los mismos fondos para el centro. Esas lógicas que se han ido cambiando a lo largo de la historia en la forma de administrar la ciencia, ha sido un problema que no ha tenido mayor solución, y aunque ha generado fondos regionales, aparecieron por ejemplo los centros regionales, pero los centros regionales también fueron manejados políticamente y no científicamente, el problema que tenemos nosotros acá también una serie de cosas que dificultan realmente la investigación en regiones.</p>
<p><strong> ¿Pero usted cree que el panorama, pensando por ejemplo en 20 años atrás y actual, ha ido mejorando o finalmente seguimos en una misma postura? ¿Hacer ciencia sigue siendo tan difícil como antes?</strong></p>
<p>No es que sea más fácil, pero ha cambiado los problemas. Hay algunas cosas, por ejemplo, no sé, las universidades también están un poco mejor equipadas. Cuando nosotros empezamos había que hacerlo todo, no teníamos a alguien que nos hiciera la administración, las rendiciones de cuenta teníamos que hacerlas todos nosotros. Si había que hacer un contrato con una universidad extranjera, pasarlo al inglés, había que hacerlo nosotros, aunque no supiéramos términos legales, nosotros teníamos que hacer y pasárselo al contralor para que lo viera, o sea, todas esas cosas teníamos que hacerlas, había que conseguir una silla para el microscopio, ahí estábamos nosotros rescatando sillas de los basureros, soldando la silla para que fuera más alta, nos tocaban muchas cosas que hubo que hacerlas todas a pulso. Ahora tenemos más posibilidades, nosotros no hemos trabajado solamente con fondos públicos, tenemos una gran parte de nuestro financiamiento que viene de privados. Nosotros trabajamos con las empresas, les prestamos soluciones biotecnológicas, hacemos trabajos de investigación industrial, de desarrollo, hacemos también trabajos de evaluación ambiental, apoyando el trabajo que tienen que hacer las empresas para instalar nuevos procesos o para mejorarlos, y eso ha sido también una parte fundamental de nuestro financiamiento. Eso ha significado también que tenemos que tener los estándares que nos piden las empresas, tenemos que cumplir con tiempo, a veces, cuando llega gente nueva a trabajar en nuestro laboratorio, que han estado en sus doctorados en Estados Unidos o Europa, y qué sé yo, que uno le ponga la presión de que tiene que llegar con el resultado en dos semanas, como que no les gusta, porque están acostumbrados a trabajar más relajados. Entonces, hay que aprender a trabajar con la empresa, hay que aprender, hay que saber responder, hay que hacer las licitaciones, o sea, ponerse en todas esas complicaciones que requiere el trabajo con el mundo privado, pero que también nos ha dado la posibilidad de avanzar. Y además que la empresa no tenga que buscar afuera estos recursos. Si nosotros desde la universidad no podemos prestar este servicio especializado, la universidad tiene que buscarlo afuera.</p>
<p><strong>Muchas veces se desconoce que existen este tipo de trabajos o servicios acá mismo, se tiende a pensar en universidades o centros de Santiago </strong></p>
<p>En el caso nuestro, por ejemplo, creo que tiene que haber sido 2006 o 2007, por ejemplo, BHP cerró su centro de investigaciones en Johannesburgo, en Sudáfrica, y trajo su gente para acá, a nuestro laboratorio, en nuestras oficinas. Entonces, el centro de investigación de BHP, Microbiología, estaba acá, y eso significa desarrollo de conocimiento para el país, para la región. En cambio, Codelco decidió ponerlo en Colina, y todos los estudiantes del doctorado pagados por Codelco estaban en Santiago, en la Usach, en la Católica, pero no acá en la Región. Todas esas cosas son problemas políticos de empresas, que también se suman a lo que es la dificultad del desarrollo en regiones. Si hubiéramos tenido nosotros esos fondos que puso Codelco en la región, otro hubiera sido también el desarrollo de las universidades y de los centros de investigación. Acá hicimos el primer sistema de soporte en la toma de decisiones para sistemas de biolixiviación; la semana pasada participé en un workshop organizado por Novo Nordic, para expertos en biominería, y claro, éramos nosotros los expertos, éramos nosotros los que sabíamos lo que se puede implementar, lo que se puede hacer, entendiendo los procesos mineros. Entonces, nuestro trabajo ha sido destacado a nivel mundial, y eso también, porque en la región tenemos cosas que son excepcionales y cuando uno aporta al desarrollo de esas cosas que son excepcionales, tiene visibilidad mundial. Por ejemplo, la de escondida es la única pila que estaba monitoreada, y actualmente que está monitoreada, con el detalle que tenemos, que nos brinda conocimiento y demás. Entonces, todas esas cosas que son esfuerzo de una, pero también es la ventaja que tenemos de la región, que es lo que tenemos que saber también aprovechar.</p>
<p><strong>Hace unos momentos usted mencionó que los estudiantes de postgrado se van de la Región de Antofagasta, ¿Cómo cree usted que podríamos, desde otras áreas, quizás potenciar el que jóvenes, incluso escolares de media, estudiantes de pregrado, quieran apuntar a carreras investigativas? ¿Cómo impulsamos que los jóvenes se interesen en esta opción?</strong></p>
<p>También lo podemos impulsar, pero también el mercado chileno va a ser chiquito, o sea, si lo impulsamos, también se nos puede saturar. Nosotros acá recibimos estudiantes y gente que quiere venir a trabajar con nosotros, hay hartas personas entusiasmadas con la ciencia pero que no tienen espacio, entonces no es solo entusiasmarlos, sino que tenemos que abrir las oportunidades, eso significa también generar una plataforma y no sé si eso está tan claro. Acá por ejemplo ya no tenemos más mesas para recibir más gente o más estudiantes. Ahora ¿Cómo entusiasmamos a los más chicos? Creo que una buena posibilidad es que los estudiantes salgan un poco de los colegios, que vean. Mi hija que ahora tiene 26 estuvo en el secundario, y a los profesores les complica sacar a los muchachos del colegio porque tienen que pedir muchos permisos, es complicado</p>
<p><strong>Si, tiene mucha burocracia el tema de los permisos escolares sean particulares o públicos. Es un tema… </strong></p>
<p>Toda esa cuestión limita mucho el hecho que los muchachos y las chicas puedan conocer lo que se hace, ir, mirar. La experiencia que nosotros hemos tenido cuando vienen los muchachos y las chicas de los colegios es muy linda, se sorprenden, juegan con las cosas, pero son pocos los que tienen oportunidad. Entonces me parece que eso es una cuestión importante, que tengan posibilidades de ver; me acuerdo bien claro que a mi hija le pusieron una evaluación por un trabajo en el laboratorio y le pregunto ¿Cuándo fuiste al laboratorio?, me responde “No mami, no fuimos”. Resulta que le habían puesto la evaluación, pero no la habían llevado al laboratorio. Y los profesores tienen que conocer, o sea, tiene que haber un trabajo más con la educación, cómo la universidad trabaja con los educadores y cómo se hace una cuestión más de colaboración, que eso me parece que también es poco lo que hacemos en general desde las instituciones.</p>
<p><strong>Se han ido creando ciertos espacios, como el Paseo por la Ciencia, Puerto de Ideas, ferias científicas donde invitan a colegios, estudiantes, pero no todos los colegios van, o no son tantas las instancias para llegar a todos los niños. </strong></p>
<p>Yo siempre cuento, como yo soy de un pueblo pequeño y no había en el pueblo colegio secundario, los papás no hicieron el colegio secundario. Íbamos a clases en el mismo edificio donde se hacía la escuela pública primaria, ahí vamos nosotros en la noche, cuando terminaban los estudiantes de primaria. Entrábamos a las cinco y media de la tarde, trabajábamos hasta las diez de la noche, era nuestro colegio, Mi papá nos hacía contabilidad, mi mamá historia, la tía geografía, el vecino de enfrente nos daba la zoología y cada uno hizo lo que había que hacer para hacer un colegio. Después consiguieron que el ministerio lo validara y todo lo demás, pero ellos hicieron el colegio, no le pidieron permiso a nadie, lo hicieron. Cuando yo estaba de segundo año, el profe de zoología, que era el vecino nuestro de enfrente, que era veterinario, dijo un día que nosotros trajéramos agua podrida, porque él iba a traer el microscopio de su casa, porque por supuesto en el colegio no había nada, o sea, estaba la tiza, el lápiz, el pizarrón, nada más, ¡Ah, y el Panchito! Que era el esqueleto, eso teníamos. Y yo con mi amiga nos fascinaban esas cosas. ¿Pero de dónde sacamos agua podrida? Y pensamos y pensamos, y mi amiga que era más loca que yo me dice “Peti, el agua de los floreros de la Iglesia” y yo como “Tenés razón”, y fuimos corriendo a golpearle la puerta al cura que era un español bien cascarrabias pero que nos quería mucho, y ahí nos dijo “Qué queréis”, y le contamos que queríamos sacar el agua de los floreros para verlo en el microscopio, y nos dijo que bueno pero que le dejáramos los floreros bien ordenados (ríe). Buscamos el más podrido, entonces juntamos unos 4, pusimos el agua dentro de unos frascos y nos fuimos a la escuela a la tarde, más contentas que ocho, porque habíamos llevado lo mejor que teníamos. Y el profesor pone en el microscopio la muestra y dijo “¿Y de dónde sacaron eso”? “De los floreros de la Iglesia”, le contentamos. Y para nosotros no era una cosa de chiste, era una cosa seria, estábamos comprometidas, queríamos ver, y cuando pudimos ver a través del microscopio era cuestión era espectacular, los bichos se movían para todos lados, es un mundo nuevo que se te abre, que no tienes idea que existe. Para mí la televisión empezó cuando yo era más grande, estaba ya en la escuela, y no es que teníamos tanto bagaje así de tele como ahora que uno ve las cosas por ahí, ya las conoces. Esa experiencia del agua a mí me abrió un mundo totalmente distinto, el hombre podría tranquilamente no haber traído el microscopio desde su casa, fue una iniciativa de él que se le ocurrió, y nosotros por supuesto hicimos gancho altiro. Después seguimos que, con la rana, y que con palomas, el conejo, todas esas cosas, y son muchos que se te van abriendo. Por eso el poder ver las cosas, el tener la oportunidad de que no son cosas tan sofisticadas que se pueden hacer y que hay que implementarlas. Hay muchos colegios que tienen más capacidades de laboratorio, otros menos, pero habría que fomentarlo también.</p>
<p><strong>Aprovecho de preguntar, justamente esa experiencia que usted comentaba de venir de un lugar que es pequeño, donde se creó este colegio, ¿Usted siempre se vio como científica de niña? ¿Recuerda haber pensado “¿Yo voy a ser investigadora, voy a ser científica”? ¿O eso fue algo que se abrió después?</strong></p>
<p>Tanto como científica no, pero a mí me tocó vivir una generación en la cual nosotros podíamos soñar, era una generación en la cual estaba todo el tema de la Alianza por el Progreso, o sea, soñábamos que se podía hacer un mundo distinto. Hay una canción que se llama “Yo También Nací en el 53” de Dana Belén, y dice “Lo que más me apena es pensar vivir un fin de siglo distinto del que soñé”. Nuestras conversaciones de la siesta a la sombra del mandarino, para comer mandarinas y conversar esas cosas, eran tipo “Yo voy a ser médico”, “Yo voy a ser bioquímica, entonces yo puedo hacer los análisis”, y otro decía “Yo puedo cuidar al enfermo”, “Entonces yo puedo ser abogado”. O sea, conversábamos esas cosas, teníamos sensación de que se podía hacer, no sé si son los sueños de hoy, pero nosotros soñábamos esas cosas y cómo podíamos aportar al desarrollo del pueblo. Bueno, la universidad va teniendo otras posibilidades, pero sí, por ejemplo el trabajo del bioquímico que nos daba clases en el colegio y lo que él nos enseñaba y demás, nos abrió el entusiasmo a mucho. También, qué sé yo, mi hermano que estudió medicina, el médico que nos daba clase también el hombre nos entusiasmaba con sus cuentos, con sus relatos, entonces fueron para nosotros importantes, por eso el nombre del laboratorio es el nombre de mi profesor de química del colegio, que nos entusiasmó con lo que él hacía.</p>
<p><strong>Qué bonito ese relato de esa pasión que impregnaron los más grandes en los más chicos.</strong></p>
<p>Es que yo siempre digo que nosotros somos lo que somos porque estamos parados arriba de los hombros de gigantes. Si estos gigantes no nos hubieran aguantado, nosotros estaríamos abajito.</p>
<p><strong>Usted me cuenta, era de un pueblo pequeño, después fue a estudiar a la universidad, ¿Cómo llega a Antofagasta, incluso viniendo de otro país, a una región que inicialmente no es Santiago? ¿Cómo fue ese traslado desde allá para acá?</strong></p>
<p>Yo cuando terminé de estudiar bioquímica, entré a una congregación religiosa ya fui religiosa durante 18 años. Después, cuando entré a la congregación, primero trabajé en un hospital, las hermanas me pidieron que trabajara de bioquímica en un hospital. Y después cuando empecé el noviciado me pidieron que estudiara teología. La congregación, una congregación pequeña argentina, vino a Antofagasta para hacerse cargo y aportar en la fundación de la Universidad Católica del Norte en los años 50, entonces las hermanas que estaban viviendo acá, algunas ya estaban mayores, estaban jubilando de la universidad, y necesitaban que alguien viniera, que alguien más joven viniera a formar parte de la comunidad. Cuando terminé la teología, que fueron ocho años de estudio, me pidieron las hermanas que viniera y ahí me vengo para acá. Les pedí venirme en bus porque yo quería vivir cada kilómetro desde Argentina. Entonces acá me presenté a trabajar, a pedir trabajo como profesora de teología, trabajé acá durante cinco o seis años como profesora de teología, profesora de estos ramos que son de formación general de los estudiantes. Cuando yo decidí salir de la congregación, necesitaba vivir de algo, lo que tenía yo era mi profesión, pero acá los bioquímicos nos servíamos para mucho. Era Antofagasta, o sea, estaban los tecnólogos médicos, pero el currículum nuestro de bioquímicos era como demasiado para lo que había que hacer, y no conseguía mucho. Pero bueno conseguí trabajo de cocinera, cociné un tiempo, fui ayudante de cocina en el Club de Yates, después me ofrecieron ser secretaria de una constructora, les programé todo el sistema de las imposiciones, con lo que me había enseñado uno de mis exalumnos en programación, y yo después ya había pedido un permiso sin goce de sueldo, volví a la universidad y traté de empezar a ver qué hacía. Ya antes habíamos empezado con algunos colegas que sabían que yo era bioquímica, para trabajar a ver si podíamos hacer algo en el tema de biominería, habíamos iniciado algunas conversaciones, visitado alguna mina, pero cuando volví traté de generar un proyecto. Y al principio nos otorgaron un proyecto pequeñito, después fuimos tratando de generar fondos nacionales, eso si con dificultades internas de acá de la universidad porque yo no estaba contratada, entonces era más difícil pedir permisos.</p>
<p><strong>Y las burocracias propias que tienen también las universidades, me imagino.</strong></p>
<p>Sí, sí, fundamentalmente. Pero bueno, la fui peleando hasta que fui consiguiendo, o sea, tuve que plantarme en algunos casos, por ejemplo, una vez no me pagaban unas cuestiones, entonces dije, “Bueno, ¿Hay que entregar el informe?” “Sí, hay que entregar el informe”, “Yo lo tengo listo, pero no lo voy a entregar hasta que ustedes no me paguen”. Cosas así las tuve que hacer, o sea, si uno sabe lo que está haciendo, que lo que hizo está bien y demás, tiene que saber exigir lo que le corresponde, esas cosas hay que hacerlas. Después, por ejemplo, en un proyecto de Codelco, nos costó una vez, ellos querían que yo le entregara unos protocolos, el señor era un señor enorme y con un vozarrón así imponente, y yo chiquitita, y quería que yo le entregara unos protocolos de un procedimiento que nosotros habíamos desarrollado. Eso era un proyecto de 400 millones de pesos, era grande, para nosotros era importante, y yo le dije que no, que yo ese procedimiento no se lo entregaba, era nuestro, estábamos participando en conjunto, pero este desarrollo yo lo hice antes de que fuéramos socios, yo lo estoy aportando, entonces yo no se lo entrego, o sea, es mío. Y yo me mantuve nomás firme y nos cerraron el proyecto, pero no se los di, no se lo di. Y eso significó que después me encontraba con gente de Codelco y me decían “Ah, fuiste tú la que dijiste”</p>
<p><strong>Quedó marcada</strong></p>
<p>Marcada, pero me planté. Hay otras empresas, para no poner nombres, tienden a tomar los desarrollos de otros, y hay que plantarse nomás, hay que decirlo, aunque a uno el tiemblen un poquito las piernitas, hay que decirlo. Esa es más o menos mi trayectoria.</p>
<p><strong>La siguiente pregunta va para dos lados. Es revisar acontecimientos que a usted la hayan marcado a lo largo de su trayectoria, que sean un antes y un después, que sea como un momento de “Uf, valió la pena”, positivamente hablando. Y en otro, al revés, que haya habido algún sinsabor, algo que la marcó en forma negativa durante su carrera. </strong></p>
<p>Bueno, a ver, para contar algo. Cuando nosotros empezamos a trabajar en el tema de minería nos costó mucho porque había que sacar el ADN de soluciones ácidas de roca en un ambiente tóxico. Nos costó harto, pero al final conseguimos después de mucho tiempo, más de tres años, tener resultados interesantes y un ambiente minero interesante, que era un conocimiento que no estaba, nadie había tenido un resultado como ese de un ambiente real. Un día fui a un congreso y puse ahí mi poster, y al lado mío estaba el poster de un científico australiano, y la técnica, las imágenes se veían nítidas pero nítidas, y las mías estaban todas chorreadas. Entonces yo miro al australiano, lo miro y le digo “Pero qué linda su técnica”, y me dijo “Si, mi técnica es más pulida pero sus muestras son mucho más interesantes”. Claro porque él las había hecho en laboratorio, mientras que yo había sacado las muestras de la misma pila, en terreno. Cuando llegamos a tener una publicación igual, la tenía lista para mandarla, le consulté a una científica de Estados Unidos que es como la madre de la biolixiviación a nivel mundial, y le pregunto ¿Le parece a usted que esta publicación sería interesante para la revista en la que usted está en el comité editorial? “Claro Cecilia, si, esto es lo que estamos esperando, ese tipo de resultados es lo que estamos esperando”. Ella ya había visto otras cosas que yo había hecho, la cosa es que mando la publicación a la revista y me dicen que no, que no la aceptan, entonces acomodé la publicación y la mandé a otra revista, y me escribe un mail esta científica “Y que Cecilia que eso no se hace, no se manda una publicación a dos revistas al mismo tiempo ¿Cómo se le ocurre?”, y me manda un testamento, indignada, pero que ella me retara a mí me tenía en la gloria, yo era alguien, me estaban retando, y bueno yo no tenía culpa tampoco. Eso es chiquitito pero para mí era un inicio, yo empezaba a ser alguien, mis resultados eran importantes, es lo que yo digo, es la magia de los resultados, uno empieza a ser alguien, y yo creo que a cualquiera que empieza le puede pasar. Pero ese hecho de que esta mujer me hubiera retado, para mí fue un logro inmenso que me cambió, me cambió del antes al después.</p>
<p><strong>¿Y por el otro lado? </strong></p>
<p>Decepciones he tenido muchas, muchísimas… ¿Cuál te puedo contar? Hay cosas que me hicieron llorar mucho, que me han dado mucha pena. Cuando nosotros terminamos este proyecto con Codelco, el mismo que te cuento, eso generó una empresa que se llamaba Bio Sigma, y ellos se dedicaban al tema de la biominería. Cuando empezamos ese proyecto vino gente de Bio Sigma a nuestro laboratorio a aprender a trabajar, porque acá ya teníamos las técnicas implementadas, y vinieron a aprender. Y después cuando yo presentaba proyectos a la Corfo para hacer trabajos en Biominería me decían que no, que eso lo hacía Bio Sigma y que no podíamos tener duplicidad con lo que hacía Bio Sigma, cuando nosotros habíamos empezado a trabajar antes que Bio Sigma, ellos estaban localizados en Colina. Yo eso se lo dije a mucha gente, y una directiva de Corfo en Biotecnología me dijo una vez “Cecilia, son decisiones políticas, no pelees”. Y tengo guardaditas las cartas donde dicen por escrito que eso es duplicidad con Bio Sigma, y yo tenía que justificar que lo nuestro no fuera duplicidad cuando ellos empezaron después. Esas cosas de decisiones políticas las encuentro tan desubicadas, con tan poco sentido del territorio y de los esfuerzos que se hacen, realmente para mí fueron y son, porque siguen existiendo, decepcionantes. Son decepcionantes porque uno lucha por hacer algo mejor, y con harto sacrificio que lo hacemos, y que decisiones así de alguien que a veces ni siquiera tiene idea de lo que estás haciendo, da mucha frustración.</p>
<p><strong>Me imagino, además no es lo mismo hacer desde regiones, hablábamos antes de esa dificultad adicional que tiene hacer desde el territorio. </strong></p>
<p>Una cosa chiquita también, me acordé. Una vez hicimos un proyecto que era de colaboración con Estados Unidos y teníamos que trabajar con los colegas de allá, preguntarles si querían participar con nosotros, cómo lo hacíamos, escribir la propuesta, hacer todo el trabajo de las cartas del inglés para acá. Entonces, bueno, presentamos el proyecto y nos ponen que estaba fuera de base. Fuera de base porque en un signo de pregunta que había en un costadito de la plataforma, que uno si no tiene preguntas no tiene para qué verlo, decía que los currículos tenían que ir todos juntos, uno abajo de otro. Yo los subí todos, pero el sistema como reconocía un solo archivo recibió uno nomás, los otros no los recibió porque no lo pusimos todos juntos. Yo apelé y dije, eso no está en las bases, no estaba en el formulario, estaba solamente en una cosita ahí y que no para qué abrirla, porque si vos no tenés preguntas, ¿Para qué abrirla? Apelé y no me contestaron. Y me fui a Anid, en ese tiempo había cambiado recién de Conocyt a Anid, y en Conicyt uno entraba como Pancho por su casa, era un edificio viejo donde todos nos conocíamos, pero acá no se podía entrar si no tenías permiso, llego y me dice el guardia “¿Y tiene hora?” “No tengo hora, pero necesito hablar con alguien que me atienda de tal y cual división” “Pero no tiene hora” “No, no tengo una hora” “¿Y por qué no tiene?” “Porque no me contestaron la carta”, y no me dejaron entrar. Salí con una rabia, me fui del edificio, llegué a la esquina pero no, me devolví y dije “Deme el libro de quejas”, que no estaba, que no sabían, y al final me lo trajeron, y yo escribi. Después de una semana me contestaron igual que no aceptaron mi reclamo. Al año siguiente cuando volvieron a presentar el instrumento vinieron para acá a explicarlo y me pidieron disculpas, pero son disculpas que ya no servían para nada, además yo digo ¿Cómo se pueden hacer tan poco cómplices? Porque uno, si yo hice todo el esfuerzo de generar la relación, imagínate cómo quedamos ante los otros países, o sea, te hacen quedar como un país más subdesarrollado de lo que somos.</p>
<p><strong>Claro, y en realidad no era un tema relevante, no era algo de fondo del proyecto, era netamente de forma.</strong></p>
<p>Totalmente, y termino con esto, una vez me tocó ir a una celebración donde celebraban las adjudicaciones de proyectos Fondef, y como nosotros habíamos ganado uno, fui a la celebración. Estaba al lado del director actual de Fodef y el que se había ido. Y el que se había ido le pregunta al actual ¿Cómo te fue con la postulación? ¿Cuántos dejaste fuera de base?, y el otro tipo “Si, bien, dejé un montón”. Y a mí me dio una rabia, ¿Cómo se les ocurre, les digo, festejar lo que deja fuera de base? ¿Que muchas veces son puras cosas formales, tontas? Se pierden proyectos buenos por una cuestión así. Y se los dije, ¿Cómo se van a felicitar por eso? Por eso yo creo que tendrían que ser más cómplices, no es ni el logro de ellos ni el logro nuestro, es el logro del país el que tenemos que buscar, y con esas tonteras ¿Cómo vamos a conseguir avanzar? Pero tenemos que pelear, tenemos que pelearla porque si no, no somos más. Tenemos que llevar adelante una sociedad, un país, y no podemos si tiramos cada uno para su lado.</p>
<p>Me van quedando dos temas. El primero es cómo siente usted que ha sido el desarrollo de las mujeres y la ciencia en el último tiempo, ¿Cómo siente que el día de hoy están posicionadas las mujeres en la ciencia?</p>
<p>Yo creo que estamos posicionadas como cada una quiere.</p>
<p>No sé, a ver cómo explicar esas cosas que son nuestras, el período, las hemos vivido toda la vida, no es que sea más complicada en la ciencia que en el trabajo de la señora que trabaja en la casa, que en el trabajo de cualquier otra mujer. No veo que sea una complicación tan terrible. El ser madre sí es un poco distinto, tenemos algunos problemas de cuidado, de atenciones, de culpas, porque nos cargan las culpas y qué sé yo qué, pero tenemos unas satisfacciones enormes que nos llevan adelante también y nos empujan, o sea, que no la tiene cualquiera, no sé, son problemas, pero también son motores. Yo desde el nacimiento de mi hija las cosas uno las hace con otra ilusión también, me parece que hay que pensarla también del otro lado, del lado de lo que te aporta la maternidad también, no solamente de lo que te restringe, que en definitiva después esas cosas ni te acuerdas.</p>
<p><strong>¿Siente que todavía quedan campos muy masculinizados? ¿Qué quizá antes era más complejo introducirse en ciertas áreas? </strong></p>
<p>Si, acá tienes que plantearte en todo. Acá en el trabajo una vez un tipo me dijo que yo tenía varios problemas, “No estás contratada, no eres mujer y además eres argentina”. Si que cuesta, cuesta, pero no sé, yo creo que uno con suficiente autoridad que plantarse entre las cosas, pero hay decisiones que sí se toman por quien es uno, y en muchos casos por ser mujer. Pero yo siempre he dicho que en Antofagasta sufrimos más el tema del centralismo que el hecho de ser mujer, y eso es algo que tenemos que pelearla más. Mi foco es cómo hacemos la descentralización, que me parece que es fundamental para hombres y para mujeres.</p>
<p><strong>Y ya pasando a la última pregunta. ¿Qué mensaje le dejaría usted a esas futuras generaciones que están pensando en una carrera científica, que les gusta la ciencia, que les atrae, que incluso desde niños andan ahí metidos entre las placitas buscando insectos y que se interesan en el mundo de la ciencia?</strong> <strong>¿Cuál es su mensaje para ellos?</strong></p>
<p>Que se entusiasmen, que lean, que busquen, que traten de conocer, traten de alguna manera de llegar donde haya alguien que está haciendo algo parecido que a ellos les guste, para que se puedan ir imaginando cómo podría ser su futura carrera. Porque siempre que uno ve algo, y ojalá sea alguien más local, porque uno lo puede mirar de la tele, ve un premio Nobel o qué sé yo, y le parece que es lejano, que no puede llegar, pero si es la vecina que está al lado tuyo, en tu casa, y también está en la universidad, es un poquito más cercano, entonces uno puede tener más cercanía y puede imaginarse cómo puede ser su desarrollo, que busquen toda oportunidad. A mi me ha pasado con algunos colegas que me dicen “Mi hija tiene ganas de ser biotecnóloga ¿La puedo llevar al laboratorio para que vea?” Y yo encantada. Hay pibes que llegan con sus papás o ellos mismos arrastrando a los papás, pero llegan también, esas cosas uno también las puede hacer. Me parece que la posibilidad de ver a otros que hacen cosas parecidas a los que ellos se imaginan que podría ser su vida de científico o científica, me parece que puede ser bueno, y por ejemplo, todo el trabajo que hace acá el mismo Delta, o los programas, estos por ejemplo que tiene Escondida y otros más para mujeres en ciencia, me parece que pueden ser interesantes. Lo que sí tenemos que pensar que muchas veces uno piensa que las mineras necesitan a las mujeres en ciencia, pero en ciencia más de ingeniería. También deberían incentivar las mujeres en ciencia en todos los ámbitos, porque las necesitamos en todos los ámbitos, no solo en minería.</p>
<p><a href="https://www.region2.cl/category/ffmcs-2025/" target="_blank"><img src="https://www.region2.cl/wp-content/uploads/2025/11/NEWBANNEERMUJERESMASTER-ezgif.com-resize.gif" alt="" border="0" /></a></p>
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		<title>Entre mantarrayas y tiburones: Carolina Vargas, la estudiosa de la fauna marina antofagastina  que apuesta por la divulgación científica en grandes y chicos</title>
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		<pubDate>Thu, 23 Oct 2025 05:44:34 +0000</pubDate>
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				<content:encoded><![CDATA[<p><em><strong>Oriunda del Valdivia, Bióloga Marina de profesión, la Dra. Carolina Vargas llegó a Antofagasta encantada por conocer la fauna marina local. Tras varios años en la Región y trabajando de la mano de la comunidad, el mar, la ciencia y su pasión por los tiburones y las mantarrayas, hoy es reconocida por su trabajo como Directora del Programa de Conservación de Tiburones de la Universidad de Antofagasta, en donde ha desarrollado su trayectoria estudiando a los seláqueos. Un camino que la ha llevado incluso a desarrollar su faceta de escritora y divulgadora científica para niños, y que la ha posicionado como una reconocida estudiosa a nivel nacional, relevando la importancia de la fauna en los ecosistemas marinos, a quienes apoda con cariño “bichos”, y buscando el equilibrio en la convivencia de las diversas especies, a veces desconocidas, que viven en las aguas antofagastinas. </strong></em></p>
<p><strong>Esta es una pregunta con la que iniciamos todas las entrevistas, ¿Quién es hoy Carolina Vargas? </strong></p>
<p>La verdad es que yo soy de Valdivia, y viví siempre muy relacionada al mar. Estuve siempre conectada un poco con lo que es la pesca artesanal, con un terminal pesquero o con la feria fluvial, es como muy característica de Valdivia con los techitos de colores y toda la cosa. Y eso te permite a ti como niño o como como persona que tú puedas mirar muchas cosas diferentes a lo que normalmente ve una persona que trabaja en una oficina por ejemplo, o lo que puede ver un niño, que si no te llevan a ver algo así no lo vas a ver Y por ahí siempre estuvo el interés obviamente de saber de dónde provenían todas esas cosas, además que Valdivia al igual que Antofagasta siempre está llena de lobitos marinos, pelícanos, etc. Entonces como que siempre estuve metida en todo lo que es el mar y las cosas del mar, y así fue un poco como mi aventura hasta que llegué a estudiar a estudiar Biología Marina después en la Universidad Austral, allá mismo en Valdivia. Así que soy una mujer aventurera que no tiene mucho temor de los cambios o las cosas. He tenido hartos cambios, me fui a vivir al extranjero, estuvimos fuera siete años, seguí trabajando en todo ese tiempo sacando el postgrado con bichos de acá de Chile, de hecho, mi trabajo fue acerca de dos rayas comerciales acá en Chile, que son las únicas dos comerciales que hay acá. Entonces era súper importante, yo me llevé todos mis datos, todas mis cosas y se hicieron muestreos acá, pero siempre pensando en volver y poder hacer algo por los animalitos de acá que están tan, no sé si descuidados es la palabra, pero tan poco protegidos.</p>
<p><strong>Y es cierto eso, son poco valorados también.</strong></p>
<p>Lo que pasa es que la gente no siente una pertenencia con ellos porque no se ven, no es lo mismo salir a mirar un tiburón que probablemente no veas, a salir a mirar un delfín, una ballena que saltan y te mueven la cola y te hacen el tremendo show, o sea es inevitable sentir una conexión. Quizás cuando ves un bicho como eso, un tiburón, la verdad es que lo más probable es que lo llegues a ver por un evento muy especial, o si es que vas a mirar con mayor detenimiento un terminal, por ejemplo, quizás vas a pillar ahí algo como eso, pero si no estás metido mucho en el tema tampoco lo vas a ver, pero no lo vas a ver. Entonces bueno, después volvimos, estuvimos en Valdivia, en Serena y después llegamos a Antofagasta, que bueno, siempre fue la idea cuando volví a Chile, y de eso van 7 años.</p>
<p><strong>¿Y por qué Antofagasta?</strong></p>
<p>Porque a ver, el mundo de los tiburones y las rayas no es tan grande, no somos tantas las personas que trabajamos con estos animales. Ahora, nosotros trabajamos mucho tiempo en el sur con las rayas y todo, con la pesquería de rayas, sin embargo, la pesquería de toyos y de tiburones acá en Antofagasta es muy grande y no está documentada, no está en las estadísticas de pesca, no aparece en ningún lado. Bueno, entre los científicos nos conocemos unos con otros, y se presentó la posibilidad de que Carlos Bustamante viniera a trabajar acá ya pensando justamente en esta pesquería, por poder visibilizarla, y así es como llegamos nosotros a trabajar acá directamente. Eso sí, con la pandemia hubo que esperar un poquito antes de poder empezar a trabajar nuevamente con los pescadores y hacer un trabajo conjunto con ellos. En verdad inicialmente tampoco es fácil, pero por eso llegamos a Antofagasta, neta y exclusivamente por los tiburones, a ver qué es lo que estaba pasando y cómo podríamos mejorar la situación que está tan crítica para ellos.</p>
<p><strong>Creo que a diferencia de otras aristas en este caso hay que trabajar harto con comunidades, como nos comentaba, con los pescadores, los terminales pesqueros porque por desconocimiento hay prácticas en las que se incurren que generan daño a los ecosistemas. </strong></p>
<p>De todas maneras. El trabajo que nosotros hacemos, que hemos desarrollado siempre es en un contacto directo con los pescadores artesanales. Nosotros trabajamos con la fauna acompañante, digamos que ellos pescan cuando salen por objetivo, nosotros trabajamos con los desembarques, entonces tenemos una relación con los pescadores, una relación directa de confianza, y ahí es cuando cuesta un poco al inicio. Obviamente los pescadores no confían en uno, han tenido malas experiencias con universidades o con algún centro, entonces una tiene que crear el vínculo inicial para poder llegar a trabajar con ellos de una manera vinculada, cosa que cuando sale algún tiburón más grande o algún bicho que en verdad no sea el habitual, nos llaman por teléfono y así nosotros vamos. Se acuerdan de nosotros, o sea cualquier cosa nos están llamando, nosotros dejamos de hacerle muestreos diarios que hacíamos por parte de un proyecto y aún así igual nos llaman, igual vamos de repente a ver cómo están las cosas. Pero sí, es algo que uno tiene que aprender y es algo que nosotros nos preocupamos por compartir con los estudiantes también, que de nosotros sepan que no es llegar e ir a un terminal pesquero y decir “Oye, yo quiero muestrear este bicho”, no, tienes que tener el tiempo de conocerlos, de conversar con ellos, de trabajar con ellos para llegar a un vínculo de confianza. Por ejemplo nosotros trabajamos muy de la mano con Sernapesca, tenemos una relación bien estrecha que se ha generado por este tema de tiburones. Hay que recordar que en verdad los tiburones al no ser animales protegidos, no es que sean parte de Sernapesca, en verdad no son parte de los animales que están protegidos. Aún así, por lo menos acá en la Región se ha generado una relación muy bonita que nos permite trabajar en conjunto bastante, no sólo con tiburones, sino que también se ha prestado para que ellos vengan al laboratorio que nosotros tenemos, y vienen a hacer disecciones de lobito, algunos chungungos, entonces sí, la relación está y en verdad uno tiene que estar abierto a hacer eso. Muchas veces está el concepto de que el investigador o el científico trabaja entre cuatro paredes, es muy encerrado, como que no permite que nadie entre, pero en verdad el trabajo, por lo menos para nosotros, así no funciona, no sirve, nosotros trabajamos directamente con los pescadores y con la comunidad.</p>
<p><strong>Y debe ser un trabajo arduo porque Antofagasta no es solo la ciudad, la costa acá es larga, hay caletas, terminales, muchas comunidades distintas. ¿Cómo se abarca eso desde la perspectiva de ustedes?</strong></p>
<p>Igual es difícil de repente poder cubrir todo, porque uno de los problemas que tiene también, y creo que es muy transversal en todas las ramas científicas, es de repente el financiamiento, el cómo finalmente uno idea proyectos, o tiene toda la intención o las ganas de pero no están las lucas para poder, en el fondo, llevarlo a cabo o ejecutar.</p>
<p><strong>Eso es un tema recurrente, ¿Cómo siente que está funcionando el mundo científico en temas de financiamiento? ¿Es complejo obtener recursos aún, ahora es más sencillo, cómo lo ve?</strong></p>
<p>Es complejo, es súper complejo, especialmente en algunas áreas más que otras, o sea, hoy en día todo el tema de, no sé, de la minería o de la astronomía, obviamente están recibiendo muchos fondos, porque están muy en la palestra. Si lo veo enfocado más en el área particular de nosotros estamos hablando de animales que se conocen muy poco, hace un par de años atrás no se sabía que había tantos, o sea, uno sí, pero la comunidad no sabía que había tantos tiburones acá en Chile, menos acá mismo en la Región. Nosotros ganamos proyectos pero también postulamos muchísimos otros, pero lamentablemente no somos focos de interés para algunos fondos y hay que ir explorando diversas alternativas. Pero es una cosa que le pasa a todos los investigadores, a todos los científicos, que terminan corriendo en las tarjetas de crédito personales para hacer cosas, entonces claro, a veces uno quiere salir más, no a muestrear como tal, pero sí ver a los colegios, ferias, ir no sé a Mejillones, a Taltal, Tocopilla. Hemos estado tratando de salir, pero eso es todo a costo personal, o sea, uno se va en su auto, se lleva sus cosas, el muestreo corre por uno. Pero eso es porque uno tiene ganas de hacerlo, ganas de que se conozca, de que generalmente no porque no existan las lucas voy a seguir encerrado en mi oficina. Eso es algo muy personal del laboratorio de nosotros, o sea, tratar de siempre, dentro de lo que se pueda, hacer actividades de divulgación, de vinculación, independiente de que si hayan mayores fondos o no. Ahora, para hacer proyectos grandes, puntuales, claro, obviamente se necesita muchas otras lucas para diferentes cosas, pero el hecho de que digan que no, tampoco es una excusa como para no seguir intentándolo. Uno sigue y sigue porque es porfiado, y hasta que logra ir sacando de aquí un fondo más pequeño por acá, quizá un fondo no muy grande, pero un fondo más pequeño por aquí, otro por acá, otro por aquí, recortando y habiendo ganas, habiendo cariño a lo que uno hace, yo creo que uno logra cosas igual y eso a veces es mucho más satisfactorio.</p>
<p><strong>Ahora voy a volver un poco a la parte de Carolina de Valdivia, y esta es una pregunta que yo he hecho harto igual… Cuando somos niñas o cuando estamos creciendo, las familias siempre tienen esta percepción de ¿Qué vas a estudiar? ¿Qué quieres ser cuando seas más grande? Y las opciones típicas que aparecen son carreras tradicionales, pareciera ser que la ciencia no es opción primordial para las familias. ¿Cómo fue la recepción de la familia al enterarse de este sentir científico? ¿Y cómo nace este sentir, desde niña, desde el colegio, desde la universidad?</strong></p>
<p>Yo no tuve esa parte romántica de “Yo siempre supe que quería estudiar biología marina”, no, no fue así. Ahora, sin embargo, toda mi vida yo quise o supe que quería algo relacionado a las ciencias y a la biología. Yo creo que a todos nos pasa cuando estás en enseñanza media, como que te preguntan tanto que llega un momento en que tú no dices nada, es como “No me preguntan porque estoy preocupada por los puntajes, por las notas, por no se qué”, y eso es un estrés. En verdad yo creo que todos pasan por esa parte, algunos claro, lo tendrán súper claro de mucho antes, pero cuando yo dije que quería estudiar Biología Marina o que me había inscrito, en verdad la recepción fue buena, o sea me dijeron ¿Si, segura? Yo nunca tuve afortunadamente unos papás que me dijeran “No, tienes que estudiar esto, tienes que a lo otro”, no, al contrario, siempre fue como “Lo que quisieras hacer, lo que te guste dentro de las posibilidades que hay”. Yo me quedé en Valdivia porque las situación económica no era como para salir, y había tantas carreras en la Universidad Austral que cómo alguna no me iba a gustar. En ese tiempo estaba muy en auge lo que es la agricultura, el salmón, los cultivos. Si yo pienso en mi familia, somos muy poquitos los que somos de las carreras no tradicionales, hay mucho médico, mucho kinesiólogo, no sé, carreras que son como las clásicas, habemos uno que otro que estudiamos, no sé, Biología Marina, otro estudió arte y no sé qué, somos como las ovejas negras. Sin embargo nos ha ido bien, hacemos lo que nos gusta, uno no estudia Biología Marina para volverse millonario, pero sí para hacer las cosas que realmente te gusta hacer. Y bajo ese concepto yo creo que mi familia no puede estar más contenta con la decisión que yo tomé en su momento, porque me ven que hago lo que yo quiero, me ven que vivo bien, que vivo tranquila y que lo que hago lo hacemos con el corazón. Yo soy una afortunada de decir que hago lo que me gusta y que vivo feliz haciendo lo que me gusta.</p>
<p><strong>Voy a preguntar desde el desconocimiento porque me he llevado sorpresas acá, pero si hablamos de Biología Marina desde la perspectiva actual, ¿Es una carrera que es más masculina o una carrera más femenina? ¿O estamos ahí par y par?</strong></p>
<p>Yo creo que hoy en día estamos muy par y par, de hecho yo tengo el recuerdo cuando yo entré a la carrera de Biología Marina, entre el 2000 y el 2005, éramos más mujeres que hombres. Hoy en día, bueno, siempre se ve una tendencia, y hay que ir viendo año a año, pero se ve una tendencia a mantener un equilibrio, a veces un poco más de hombres quizás. Yo creo que es una carrera que ya no tiene el estigma de antes, que era como más masculina al ser más relacionado de repente a faenas, tener que embarcarse o a estar muchos días en el mar. Yo creo que ha cambiado un poco la percepción, que ya no es tan masculina como fue en su momento. Bueno, lo mismo pasa mucho en el área laboral, o sea, hay más mujeres de mar también, y hay muchas mujeres buzo también, entonces ha ido cambiando en general. Yo creo que igual va un poco de la mano con el hecho de, y lo he escuchado y me da una pena enorme cuando converso con niñas más pequeñas, cuando vamos a hacer charlas y todo, o han venido a la universidad, vienen de un trasfondo social también en que los papás no las dejan aspirar a ciertas carreras o ciertas áreas, entonces creo que también por ahí puede ir un poco de la mano el hecho de que no lleguen tantas mujeres porque ya desde chicas les vienen metiendo en la cabeza que tienes que estudiar ciertas carreras. Y a mí me da una pena enorme y trato de decirles que pucha, que en verdad dentro de lo posible estudian ellas lo que ellas quisieran estudiar, más que lo que te estén diciendo. Pero bueno, yo creo que hoy en día hay muchos programas que están buscando que las niñas puedan mirar más allá, incluso más allá de lo que les están diciendo en los hogares o que no son capaces o que tienen que mirar ciertas áreas solamente, y por A,B,C motivo creo que por ese lado también podrían haber menos mujeres en algunas carreras, pero tengo toda la esperanza de que está cambiando, y va a seguir cambiando, y que con todos los programas científicos a nivel local, regional y de país, eso va a ir mejorando, o eso espero.</p>
<p><strong>Y bajo esta misma arista, en el área de investigación, ¿Siente que hay alguna dificultad distinta en las mujeres que deciden estudiar posgrados, que deciden irse del país? Algunas entrevistadas me decían que, por ejemplo, para las mujeres sigue habiendo una carga, sean o no sean madres, distinta a la que existe en hombres, especialmente cuando implica irse de Chile a estudiar un postgrado, un doctorado…</strong></p>
<p>A ver, sí, yo creo que sí hay todavía dificultades. Las mujeres de por sí son mucho más, somos más arraigadas, lo que es la familia cuesta un poco más algunas que otras dejar esa. Los hombres son como mucho más, a ver, ¿cómo decirlo? Como que no ven tanto las consecuencias quizás de las cosas. A todo nivel siempre ha sido igual, uno como que le da más vuelta a las cosas, aunque yo cuando me fui, no me fui sola-sola, entonces fue más fácil.<br />
Sin embargo, estando allá conocí muchas investigadoras científicas que se iban a hacer su postgrado y la verdad, iban con mucha ilusión, mucha expectativa. Obviamente el tema de ser mamá es otra cosa, si hablamos de mujeres solamente ahora sí, por ejemplo, a ver, hoy en día, no sé, para postular a becas y todo, hay como porcentajes para las mujeres y para los hombres. Yo no sé si es una cosa muy personal, no sé si estoy tan, tan, tan, tan de acuerdo con esos cambios, porque igual generan resentimiento muchas veces o no está tan bien visto, porque surge este comentario de “Ah no, pero es que le dan por ser mujer”, y a veces la competencia no es justa, a veces sí, pero hay que saberla jugar nomás. El tema de ser mamá sí, claramente es un tema, yo fui mamá cuando estaba terminando mi doctorado y a mí me costó reinsertarme, de hecho, no estoy completamente reinserta. Yo trabajo por proyectos, pero por una cuestión de decisión personal también, yo decidí trabajar el tiempo en el que, por ejemplo, mi hija está en el colegio y poder estar por ahora disponible para cuando ella me necesite, pero esa fue una decisión personal a nivel de familia que tomamos nosotros. Pero una vez que pueden volver a trabajar, obviamente se echa de menos. Ahora, ¿Por qué te digo, también fue una decisión personal? Porque obviamente se te castiga mucho cuando desapareces en la ciencia, dejas de publicar, ya sea por el tema que sea, yo después del doctorado me alejé, dejé de publicar con la misma frecuencia y obviamente a la hora de querer volver a trabajar eso jugó en contra, pero al final de cuentas se puede, nosotros somos fuertes, somos resilientes y eso habla más de nosotras que del resto.</p>
<p><strong>Ahora respecto a la trayectoria, a esta carrera en el área de la biología marina ¿Hay algún momento que haya sido un antes y un después? Quizá desde una arista positiva.</strong></p>
<p>Sí, o sea, yo creo que el que se haya dado la posibilidad de ver las realidades estando en el extranjero te marca un antes y un después a la hora de volver acá y hacer tus cosas acá. Las haces distinto, las haces con más ganas, porque te das cuenta que en verdad estamos tan alejados de la manera de hacer ciencia de otras partes que quieres lograr hacer lo mismo, entonces claro que hay un antes y un después, porque uno se vuelve porfiado, si allá se puede, yo también voy a poder hacerlo acá, tengo todas las herramientas para poder hacerlo acá, los contactos, las cosas. Yo creo que es un antes y un después, la manera de ver las cosas, ver la ciencia. ¿Y por qué lo digo? Porque a nivel acá uno se mata trabajando, se desgasta trabajando y a veces no compensa. Cuando te das cuenta que en otras partes del mundo la gente no se mata trabajando, sino que trabaja para vivir, lo ves distinto porque tu horario o tu tiempo lo dedicas realmente a eso para poder después tener tiempo libre, tiempo familiar, con los amigos, los hijos, etc. Entonces nosotros tenemos eso, nosotros no trabajamos en casa, trabajamos en la oficina y está bien hacerlo así. Yo creo que muchas veces se comete el error de que bueno, tú estás trabajando en la casa después del horario, entonces yo creo que hay que buscar el equilibrio, ese equilibrio nosotros lo encontramos teniendo un antes y un después por fuera, me gustaría que fuera acá también, porque no todos tenemos la posibilidad de salir y ver otras realidades, pero eso fue un antes y un después grande. Ahora, si lo llevamos más al área laboral de uno, no sé, llegar a Antofagasta y ver en el terminal que habían tantos tiburones, nunca lo pensé y fue también un antes y un después, o sea, como decir “Wow, aquí se pesca mucho”. En ninguna parte se habla de esto, o sea, no está ni siquiera en la estadística de pesca no está en ninguna parte y se hacen poco en comparación a otras cosas, pero para uno que sabe más o menos de estos animalitos, uno sabe que es harto lo que se pesca y eso también genera un antes y un después en el hecho de decir “Pucha, hay que hacer algo, hay que hacer algo con los bichos”. Vamos a ser porfiados, vamos a seguir, vamos a seguir, vamos a seguir hasta que algo se pueda hacer.</p>
<p><strong>Y además lidian con otra cosa, porque el tiburón tiene una caracterización negativa, esta figura malvada, de la música tétrica… </strong></p>
<p>Muchos crecieron con tiburón, yo ya crecí más con Megalodón, que son entretenidas, pero en su momento fueron de terror, así máximo y la gente hasta el día de hoy le tiene miedo y lo va traspasando generación en generación, además que si piensas tú, de las interacciones, a nosotros no nos gusta llamarlo ataque, hablamos de interacciones del tiburón y el humano, que terminan en muertes, en verdad son poquísimas, pero son muy bulladas porque hay un morbo de “El tiburón mordió a tal”. Pero en verdad muere más gente por, no sé, por un montón de otras cosas, pero cuando muerde un tiburón a una persona, obviamente está ese concepto de que se come a las personas, que tampoco es así, o sea, uno muere desangrado porque la herida es grande, porque el tiburón que logra hacer eso es un tiburón grande, pero los grandes son siete especies en el mundo de las 1500 que hay, tuviste la mala suerte nomás. Pero por ejemplo, yo que tanto tiempo viví en Australia, si tú le preguntas a la familia de algún surfista que lamentablemente tuvo un encuentro que terminó en una muerte, ellos jamás te van a pedir que maten ese tiburón, que lo persigan, porque son personas conscientes de que ellos están en el entorno del animal, entonces si lamentablemente pasó algo así, pucha, se siente, pero lo entienden de una manera tan distinta a como uno ve los comentarios en redes sociales de acá, es como “No, tienen que hacer algo, no sé qué cosa”. Pero en verdad nosotros nos estamos metiendo en su ambiente, o sea, ellos no salen a la playa para hacerte daño, tú te metes al agua y lamentablemente a veces las condiciones no son las esperadas.</p>
<p><strong>Ahora, pasando a otro tema, pero dentro de la misma línea de investigación, ¿Cómo cree que se podría fomentar el hecho de que más niñas, adolescentes y futuras profesionales se interesen en el área de la ciencia? ¿Cómo lo fomentamos, cómo lo acercamos?</strong></p>
<p>La biología marina en verdad es súper diversa y es súper grande, o sea hay muchas áreas que trabajan con biólogos marinos, desde lo más microscópico a lo más macro, desde virus, desde bacterias, desde algas, o sea es enorme. Por ejemplo, si yo empiezo a pensar solamente en los compañeros que yo tuve en la carrera, hay una infinidad de pelos diferentes. Yo creo que falta mucha más divulgación, es algo que se habla mucho hoy en día, está muy en la palestra también, pero ¿Qué falta? Yo siempre alego cuando en los colegios hacen estas expos vocacionales o cosas, que mandan a las personas de admisión que están interesadas en que claro, tú entres a la universidad, pero no te va a hablar de una carrera en particular, o sea sería mucho más distinto si tú llevarás estudiantes de la carrera a conversar, por ejemplo, de qué es lo que hacen, en qué se puede trabajar. Una vez tuvimos estudiantes de terceros medios y los paseamos por toda la facultad con los distintos profesores y las distintas cosas, y les explicamos que todos hacemos cosas diferentes y quedaron para adentro, porque en verdad no tenían idea que un biólogo marino podía hacer esto o lo otro o lo demás. O sea que haya biólogos marinos en los salares, que hayan biólogos marinos en la minería, que haya biólogos marinos en el mar, o que solamente sean de cosas microscópicas, de virus, en verdad como te digo, súper diversas, quizás es poco conocida y ahí hemos fallado un poco, pero yo creo que muchas veces el boca a boca ayuda. Yo creo que por ejemplo el trabajo que hacemos como programa de conservación, llevar a los estudiantes a que estén ahí en las ferias, ayuda a que haya conversación también con ciertas, con la comunidad en general, saber que también está esa posibilidad ya sea para las niñas, para el niño, pero que fomente un poco más el que conozcan que también está la carrera acá por lo menos.</p>
<p><strong>Nos van quedando dos preguntas, una es más introspectiva, es si desde niña se vio siendo lo que es ahora. ¿Pensó alguna vez que sería científica, que estaría estudiando tiburones, mantarrayas? </strong></p>
<p>No, yo creo que no. Yo creo que nunca me vi haciendo lo que hago y que lo hago con tanto amor a estos bichos, y es muy bonito también porque habla de cómo uno va cambiando, se va moldeando a lo que te hace feliz y en eso yo soy súper enfática con mi hija, de que ella ojalá logre ser lo que ella quiera ser, pero que la haga feliz, que sea feliz haciendo, que significa ir cambiando un poco obviamente los gustos de ahora con los gustos de más adelante, que está bien, así uno crece y se va moldeando. Yo creo que me vi haciendo cosas, como que todas queremos hacer cambios, queremos dejar la huella, pero nunca me vi trabajando con tiburones como lo hago ahora, o nunca me vi estudiando en el examen, o nunca me vi haciendo divulgación y trabajando con niños y me gusta tanto o más que solo la investigación, me gustan ambas cosas y esa parte es bonita porque también me ha permitido poder incluir a mi hija en muchas de las cosas y actividades que hacemos nosotros para que ella vea también que ella puede hacer grandes cosas. Si hay algo que tratamos de hacer mucho con los niños es que por ejemplo, hubo un tiempo para la pandemia sobre todo que acá en condominios habían muchos niñitos de la edad de mi hija que ahora va a cumplir nueve, y nos íbamos a la playa todos los padres, y de ambientes laborales distintos, entonces nosotros nos dedicamos a mirar los bichitos, las rocas y cosas que para uno están en el día a día, pero te das cuenta que para ellos no, entonces les enseñábamos y podíamos pasar la tarde entera hablando de cangrejitos, de las cositas, del por qué esto, del por qué lo otro, de cómo se ve, cuál es la diferencia y están anticipando al final del día. Antofagasta, a pesar de ser una ciudad que está en la costa, que tiene playa al lado, la gente ocupa las playas para ir a tomar tecito, hacer parrilladas u otras cosas, pero no observa lo que hay en las rocas, y que puede ser súper entretenido. Entonces claro, esa parte yo igual creo que ha ido cambiando un poco, pero cuesta, porque siento que el antofagastino no mira el mar teniéndolo al lado, o no lo quiere de la misma manera en que otros lugares quieren su ecosistema.</p>
<p><strong>La última pregunta está relacionada con el mensaje que le queremos dejar a las futuras científicas…. ¿Qué mensaje le dejaría a esas niñas, adolescentes que quieren dedicarse a la ciencia, sea en el área que sea, pero que sienten temor, o que no saben cómo llegar a la ciencia? </strong></p>
<p>Hoy en día cuando involucra a la familia es difícil, es mucho más difícil, pero yo creo que hoy en día hay muchas más posibilidades de financiamiento para poder estudiar, que busquen lo que les apasiona. Yo creo que no todos nacemos para ser científicos, pero todos nacemos para preguntarnos cosas, y las preguntas se resuelven con ciencia, sea en el ámbito que sea. Obviamente algunos tenemos mentes más matemáticas, más biólogas, más aquí, más allá, pero que no sea una limitante el que te digan qué debes hacer, sino que se pregunten realmente cómo me veo en el futuro, haciendo qué, y después tratar de poder apostar por responderte estas preguntas que te puedan surgir en la vida de cosas tan básicas, ¿Por qué el cielo es azul? Hasta no sé, ¿Qué habrá escondido en este lápiz? Yo creo que el sentimiento de que seas lo que quieras ser y que nadie te diga lo contrario, que nadie te pare, que nadie te frene, es que busques lo que te apasiona, que busques lo que te haga feliz y de ahí vemos cómo lo logramos, pero que la familia no sea de repente una traba. Yo se los digo acá a los estudiantes de repente cuando dicen “No, yo iba a estudiar otra cosa”, o “estudié otra cosa primero pero que en verdad me gustaba esto, pero no me apoyaban mucho”. Bueno todo es experiencia. Ahora, estaban en carreras porque venían con el hecho de que la presión de la familia pesa, porque querían que estudiaran otras cosas, y terminan estudiando un semestre, dos semestres, pero no son felices porque no es lo que ellos quieren. Ahí tienes dos opciones, o terminas una carrera y trabajas toda tu vida haciendo algo que en verdad no querías, o conversar y hablar y hacer lo que realmente quieres hacer. A mí sí siempre me dijeron que no en muchas cosas, pero nunca me dijeron que no a lo que quisiera ser mientras me haga feliz, ellos me iban a apoyar de la manera que pudieran, entonces es como eso el mensaje. Hoy en día hay muchas más posibilidades para lograr hacer lo que queramos hacer y responder todas nuestras preguntas y fomentar la curiosidad, ese bichito que todos tenemos dentro de poder responder preguntas y eso, que nadie te detenga en verdad, básicamente que nadie te detenga y que hagas lo que tú quieres hacer.</p>
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