Ninguna novedad en materia de subsidio al trasporte público para mitigar los costos de traslado que efectúan cientos de antofagastinos y mejilloninos desde la inauguración de la autopista de la ruta 1, tienen molestos a los habitantes del mega puerto que reclaman olvido e indiferencia de autoridades regionales y nacionales. En una breve encuesta los mejilloninos mostraron su disgusto por una nueva promesa incumplida de la clase política.
Pese a los constantes reclamos y denuncias de la primera autoridad comunal Marcelino Carvajal, antes que comenzara la obra, hasta el momento no existe ningún pronunciamiento de las autoridades, pese a las propias palabras del Presidente de la República Sebastián Piñera, el día de la inauguración, el 10 de diciembre del año pasado.
La gravedad del hecho es que, al margen de significar un costo para los bolsillos, se vulnera la “libre circulación” dentro del territorio nacional, tal como lo consagra la Constitución Política del Estado, ya que el tramo entre Antofagasta y Mejillones no cuenta con un camino alternativo de paso, lo que deja monopolizada la circulación, dejando a los ciudadanos indefensos, y vulnerados sus derechos de libre circulación e igualdad. Actualmente el boleto ida y vuelta a Antofagasta cuesta $3500 en la empresa Megatur y $3.000 en Buses Biaggini.
A lo anterior, se suma el debilitamiento de servicios públicos y privados que obligan a los mejilloninos a viajar a la capital regional a realizar sus trámites. Es así como hace pocos meses dejó de funcionar el Inspector Sanitario y las atenciones que realizaba la Inspección del trabajo. En materia privada tanto los servicios de luz y agua no cuentan con cajas de pago, lo que obliga a los vecinos a acudir a “cajas vecinas” o a una sucursal bancaria casi siempre colapsada. Tema aparte para la situación bancaria, en donde solo existe una sucursal con instalaciones precarias y dos cajeros automáticos para atender 11 mil habitantes. El llamado de los vecinos es a las autoridades comenzando por el Intendente Pablo Toloza y al MOP, para que se pronuncien por asuntos transversales que afectan a toda una comuna.


















