CRÓNICAVisto 632 veces — 15 enero 2026

La embarcación tiene programada su llegada al Puerto de Antofagasta el próximo 9 de febrero, cumpliendo con el cronograma establecido.

Un analista del Instituto Australiano de Política Estratégica (ASPI), Malcolm Davis, advirtió que el buque de investigación chino Tan Suo Yi Hao, que arribará a Chile para una expedición científica en la Fosa de Atacama, podría cumplir una doble función —civil y militar— por sus capacidades oceanográficas y batimétricas, recomendando al Gobierno chileno actuar con cautela ante este tipo de despliegues.

El navío, propiedad del Instituto de Ciencias e Ingeniería del Mar Profundo (IDSSE) de la Academia de Ciencias China (CAS), recalará el sábado 17 de enero en el puerto de Valparaíso para desarrollar una expedición conjunta con el Instituto Milenio de Oceanografía (IMO) de la Universidad de Concepción, orientada a estudiar la Fosa de Atacama. El buque alberga al sumergible tripulado Fendouzhe, descrito como el único batiscafo capaz de operar en las mayores profundidades del océano, y cuenta con 11 laboratorios y sistemas de sondeo para pruebas en mar abierto.

Antecedentes internacionales y sospechas de “doble misión”

De acuerdo con los antecedentes citados por Davis, el Tan Suo Yi Hao fue observado durante 2025 frente a Filipinas, India y Australia, donde especialistas y autoridades lo señalaron como un “buque espía”. En marzo de 2025, tras completar una misión científica en la fosa de Puysegur (cerca de Nueva Zelanda), el buque navegó hacia el este de Australia y realizó paradas en la Fosa Diamantina, en vez de regresar directamente al puerto chino de Hainan.

En ese contexto, Davis declaró a Sky News que el buque habría seguido la ruta de un cable submarino “realmente importante” para la infraestructura y economía australiana, sosteniendo que su objetivo sería doble: investigación científica legítima y recopilación de información. Posteriormente, en declaraciones al medio Infobae, el analista profundizó su evaluación sobre el potencial uso militar de estas plataformas.

Capacidades científicas con aplicaciones militares

Según Davis, la prospección oceanográfica y batimétrica puede aportar a objetivos civiles, como investigación climática y conocimiento del fondo marino, utilizando tecnologías como vehículos submarinos no tripulados, minisubmarinos tripulados y sonares activos y pasivos. Sin embargo, remarcó que esas mismas capacidades también pueden contribuir a finalidades militares, tanto para comprender el terreno submarino como para levantar información térmica y acústica (termoclinas), clave para operaciones de submarinos en escenarios de guerra y para tácticas antisubmarinas.

El experto añadió que estos buques pueden mapear redes de cables submarinos e identificar puntos vulnerables para ataques, como parte de estrategias orientadas a afectar sociedades dependientes de la información. En su análisis, un buque nominalmente civil podría apoyar operaciones submarinas militares bajo el paraguas de una misión científica.

Consultado sobre lo ocurrido en Australia, Davis citó un análisis de ASPI que plantea que el buque podría instalar redes de sensores en la Fosa Diamantina, potencialmente útiles para monitorear operaciones submarinas australianas y aliadas en el Océano Índico, además de aportar datos sobre movimientos de capacidades de largo alcance.

Fosa de Atacama como “campo de pruebas”

Respecto de la expedición en Chile, Davis sostuvo que cartografiar la Fosa de Atacama podría vincularse a un concepto chino denominado “Lucha en las Profundidades Marinas”, en el marco del cual la zona serviría como campo de pruebas para tecnologías como vehículos no tripulados, sensores de fondo marino y arreglos de sonar. Añadió que, más allá de lo estrictamente militar, la región también presenta dimensiones civiles estratégicamente relevantes, como el mapeo de posibles recursos minerales.

En ese marco, el analista planteó que Chile —al igual que Australia— debería observar con cautela los acuerdos de cooperación científica con China, señalando que existiría un potencial militar e incluso de inteligencia en despliegues científicos desarrollados en regiones de interés.

Respuesta y control por parte de la Armada de Chile

Desde la Armada de Chile se informó que la institución está al tanto de la fecha de recalada en Valparaíso, las rutas permitidas de navegación y el día en que el buque deberá abandonar aguas jurisdiccionales, movimientos que serán monitoreados por el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA).

Según el comunicado, el SHOA recibió el 17 de junio de 2025, a través de Cancillería, los antecedentes de la solicitud de Investigación Científica Marina (ICM) del buque Tan Suo Yi Hao, para operar entre las regiones de Atacama y Arica con foco en la Fosa de Atacama. La Armada indicó que los antecedentes técnicos fueron analizados por el SHOA y que sus implicancias en seguridad nacional fueron revisadas por mandos dependientes del Estado Mayor, tras lo cual se subsanaron observaciones y se despachó la resolución de autorización a Cancillería.

La autorización establece que la investigación se realizará en 33 estaciones oceanográficas ubicadas en el eje de la Fosa de Atacama dentro de la Zona Económica Exclusiva (ZEE), incluyendo análisis de columna de agua y fondo marino y el uso de equipos oceanográficos y un submarino con operación a 8.0008.000 metros de profundidad. La Armada añadió que el área de estudio fue restringida (reduciendo estaciones de 68 a 33) y que, conforme a la normativa vigente (DS 711), se designó un Observador Nacional del SHOA para fiscalizar los trabajos y verificar el cumplimiento de la ruta autorizada.

El itinerario informado considera zarpe desde Valparaíso el 19 de enero, recalada en Antofagasta el 9 de febrero, zarpe desde Antofagasta hacia la Fosa el 10 de febrero y retorno a Valparaíso el 3 de marzo, para luego regresar a su puerto base en China.

Posición de la Embajada de China

Desde la Sección de Asuntos Científicos de la Embajada de China en Santiago señalaron, mediante un comunicado, que la expedición conjunta chino-chilena se desarrolla dentro del marco de leyes y regulaciones chilenas, indicando que para información específica se debe consultar a los organismos competentes.

Además, la Embajada invitó a una recepción inaugural a bordo del Tan Suo Yi Hao, programada para el lunes 19 de enero en el Terminal Portuario TPS de Valparaíso, donde un grupo reducido de invitados podrá recorrer la embarcación, conocer el sumergible Fendouzhe y participar de un cóctel, en el marco de la expedición científica conjunta China–Chile (JCATE).

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