Dos días de intenso trabajo y a menos doce grados de temperatura, un equipo de la Corporación Nacional Forestal, Región de Antofagasta, realizó un nuevo censo de camélidos silvestres en el Parque Nacional Llullaillaco, como parte de las actividades contempladas en los programas de seguimiento poblacional de especies prioritarias para la conservación. El objetivo de los censos es evaluar las fluctuaciones de tamaño poblaciones de las especies con el propósito de adoptar medidas de conservación. En el caso, de la vicuña y el guanaco, se encuentran en categoría de conservación Peligro de Extinción.
La actividad consistió en caminatas de 12 kilómetros de extensión en promedio, por el fondo de 3 quebradas: Zorras, Zorritas y El Salado: efectuando el recuento de todos los individuos de vicuñas y guanacos observados, considerando para cada especie la distinción entre machos dominantes, hembras, crías y ejemplares solitarios. También, se realizó un recorrido de 200 kilómetros en vehículo, abarcando amplios sectores del parque y aledaños a éste. El equipo de trabajo contabilizó un total de 496 vicuñas, cifra considerada normal para el área cubierta en esta oportunidad.
En cuanto a guanacos, sólo se registraron ocho especies. Esto, refuerza la tesis de ampliar el área de estudio y aumentar el esfuerzo de búsqueda, tanto dentro como fuera del parque, dada su capacidad de adaptación a ambientes más xéricos, respecto de la vicuña.
El Parque se encuentra a 275 kilómetros al sudeste de la ciudad de Antofagasta. En esta área domina el paisaje, la Cordillera de Los Andes, y de Domeyko, destacando el imponente volcán Llullaillaco, de 6.739 metros de altitud; quebradas con escurrimiento de aguas, pequeños barrancos y zonas planas, que dan cobijo a 91 especies de flora y 44 especies de fauna silvestre, destacando la vicuña, guanaco, vizcacha, puma, zorro; y aves como el suri y la perdiz de puna. Se reconocen tres cuencas hidrográficas: Salar de Punta Negra, Salar de Pajonales y Salar de Aguas Calientes IV.
Entre las manifestaciones culturales destaca una sección del Camino del Inca (Kapac ñam) y un santuario inca de altura, localizado en la cumbre del volcán Llullaillaco, donde se encontraron las momias de niños sacrificados mejor preservadas en el mundo, debido a las bajas temperaturas.
En este Parque el visitante puede hacer caminatas, por senderos delimitados, excursionismo, observar mamíferos y aves, realizar ciclismo de montaña, ascenso al volcán y fotografías en ambientes naturales.


















