Los datos fueron expuestos en el último informe del “Observatorio del Narcotráfico en Chile” donde se detectaron 426 barrios críticos por tráfico ilícito de drogas en nuestro país y que fue realizado en comunas de nueve regiones del Chile. Cifras que reúnen estadísticas actualizadas y análisis cualitativos sobre la evolución del tráfico de drogas en los últimos 10 años.
Una de las situaciones más complejas –según el informe- se observa en el centro de Antofagasta donde se registran 453 delitos de tráfico de drogas en el periodo analizado siendo una de las cifras más altas del país.
El Senador Pedro Araya indicó que “una de las conclusiones del informe es que pese a los esfuerzos que realizamos en el Congreso por endurecer las penas, la sanción penal por sí sola no resulta un disuasivo suficiente para suprimir el narcotráfico. Esto refleja el fracaso de las instituciones que no han sabido abordar el tema adecuadamente. Aquí hay una falla multisectorial del gobierno, las policías, el Ministerio Público y las municipalidades”.
El parlamentario además señaló que “preocupa que en Antofagasta la mayor concentración de estos delitos ocurran a pocas cuadras de donde operan las diversas instituciones que debieran fiscalizar este tipo de ilícitos”.
De acuerdo al informe emanado por la Unidad de Drogas de la Fiscalía Nacional, entre enero y septiembre de este año, las regiones de Tarapacá y Antofagasta anotaron el mayor volumen de pasta base de cocaína decomisada, con 3.099 kilos (53% del total).
Por otro lado, las organizaciones importadoras de drogas ilícitas son, principalmente, bandas con vínculos extranjeros y nacionales, cuyo objetivo es buscar mercados amplios y mejores precios, utilizando las zonas portuarias o aeropuertos para materializar el flujo de distribución. El Senador Araya señaló que parte del fracaso lo atribuyó al oportunismo político de quienes utilizan estos temas para fines políticos.


















