CRÓNICAVisto 2129 veces — 18 septiembre 2013

Una respetuosa ceremonia de Acción de Gracias por Chile y su gente, se vivió en la mañana del 18 de septiembre, en la Catedral de Antofagasta. Actividad que fue celebrada en el Día de Nuestra patria, fue encabezada por Monseñor Pablo Lizama Riquelme, y concelebrada por los presbíteros, Sergio Neira y Marcelo Pizarro, y junto a ellos acompañándolos el clero diocesano y las religiosas y religiosos de la Arquidiócesis de Antofagasta.

Asimismo, asistieron sr. Waldo Mora Longa, Intendente regional; sr. Mauricio Muñoz Burgos, Gobernador provincial y la sra.  Karen Rojo Venegas, Alcaldesa de Antofagasta. Además, de parlamentarios, Secretarios regionales ministeriales, y las máximas autoridades de las Fuerzas Armadas.

Homilía

Al empezar su discurso, el Arzobispo de Antofagasta, Pablo Lizama, agradeció a los presentes, por acompañar a  Iglesia en un nuevo aniversario de la Independencia de Chile .“En este año de la fe, los invito a que agradezcamos a Dios por todo lo que ha bendecido a Chile, su gente, su paisaje, su paz con los vecinos y en general por toda su historia de dolor y alegría”.

También, señaló que “hoy 18 de septiembre de 2013, al estar orando, alabando a Dios en un Te Deum vemos que es posible y bueno para el pueblo el que nos congreguemos y ayudemos, no para que nos beneficiemos en cuanto Instituciones, sino para bien de las personas confiadas a nuestro cuidado”.

El Pastor añadió, “pienso que un buen creyente y en el caso nuestro un buen católico, debe ser un buen ciudadano, con virtudes que se promueven desde su fe:  la honradez, el respeto a su prójimo, la sobriedad de vida, el trabajo bien hecho, el amar la justicia y la verdad”.

Finalmente enfatizó, lo dicho por el Papa Francisco, “la luz de fe se pone al servicio de la justicia, del derecho y de la paz, esa misma fe, que estamos ejerciendo hoy al estar orando en esta Catedral, es un bien común que nos anima a ser  protagonistas de nuestro tiempo y no espectadores de la historia. Porque el ser un buen creyente es bueno para nuestra sociedad, para la familia y las personas que trabajan y viven en nuestra tierra”, concluyó Monseñor Lizama.

Ofrendas

Hacia el final de la celebración, se presentaron ante el altar 5 significativas ofrendas: La Sagrada Biblia, El Escapulario de la Virgen del Carmen, los trajes de bailes religiosos, una imagen del Doctor Antonio Rendic, (querido médico de los pobres con corazón de poeta), y el báculo de Monseñor Luis Silva Lezaeta, primer Arzobispo de Antofagasta.

Al terminar, el padre Carlos Castro, agradeció la colaboración de autoridades civiles y militares, a las comunidades cristianas, a los jóvenes de colegios y parroquias y al director y Coro de la Universidad de Antofagasta, por su impecable presentación.

 

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