Este miércoles 25 de abril se llevará a votación ante el Concejo Municipal el contrato que tiene como objetivo externalizar la administración del Vertedero de La Chimba encargando a una nueva empresa reparar por tercera vez el cierre y la báscula, aumentar la dotación de trabajadores y de maquinaria y mejorar la vigilancia del recinto, iniciativa que cuenta con 352 millones de pesos de financiamiento hasta el mes de diciembre aprobados la semana pasada por el cuerpo de concejales tras la presentación de la alcaldesa Marcela Hernando.
El contrato ha sido estructurado para suscribirse con la empresa que actualmente presta servicios de arriendo maquinaria en el vertedero, enfatizando en la vigilancia, mejoras en el acceso, y continuar con el trabajo social que realiza la municipalidad con los recicladores.
“El contrato significará reparar nuevamente los más de 4 kilómetros que mide el cierre perimetral, aumentando la dotación del personal de guardia las 24 horas del día y dos garitas de 4 metros para facilitar su cuidado y denunciar a quienes violan el acceso”, sostuvo la edil, explicando que lo que busca la casa consistorial es contar con mayores estándares de seguridad mientras continúa el trabajo de implementación del nuevo Centro de Tratamiento y Disposición de Residuos Domiciliarios, que funcionará en el sector de Chaqueta Blanca, a seis kilómetros de la ciudad.
La empresa tendrá entre sus obligaciones la operación misma del recinto, debiendo cautelar una correcta administración de los espacios destinados a descarga y apilamiento de escombros y desechos domiciliarios; reparar y utilizar correctamente la báscula de pesaje; incorporar iluminación, baños y contenedores para el desempeño de funcionarios.
Recicladores y nuevo sistema
La empresa deberá facilitar logísticamente el trabajo municipal con el sindicato de recicladores que trabaja en el lugar, mejorando las instalaciones para que puedan realizar sus labores lejos del frente de trabajo, estableciendo la descarga de material en plataformas de 1.200 metros cuadrados que construyó el municipio para la recuperación y reciclaje de materiales cuidando la integridad de las más de 160 personas que laboran en el vertedero, y que reciclan más de 3.500 toneladas mensuales.
Al respecto, la alcaldesa Marcela Hernando señaló que el objetivo del municipio es alcanzar estándares mínimos de operación en un basural que nunca ha contado con autorización por tener deficiencias estructurales imposibles de conciliar con la normativa medioambiental, mientras se concreta la construcción del Relleno Sanitario de Chaqueta Blanca.
Además agregó la decisión de continuar desarrollando la intervención con los sindicatos de recicladores, con el fin de que se incorporen a los Proyectos de Reciclado en Origen de la Municipalidad, que los integre como importantes ordenadores y receptores directos de materiales clave como cartón, papel, plástico y vidrio, entre otros, dignificando de esta manera un trabajo que presta enorme utilidad al disminuir el impacto medioambiental de toneladas de desechos. Se busca evitar además el posible impacto social que significará el cierre del actual vertedero.


















