50 litros de cerca de 400 kilos fue la primera etapa de un proyecto ejemplo de integración y perseverancia.
En el mes de aniversario de Taltal, cuando cumple 154 años de existencia, las asociaciones de agricultores de la comuna en un ejemplo de integración y trabajo en equipo lanzan la primera producción de aceite de Oliva. Una aventura de un puñado de soñadores que por años fueron tildados de locos, pero gracias a la perseverancia y terquedad de quienes emprenden una empresa en la vida, lograron salir adelante.
No tenían nada, solamente sabían que a fines del siglo XX la minería en la comuna no era la de antaño y que debían abrirse a nuevos mundos, rumbos y horizontes para concentrar sus energías en una actividad emergente cargada de infinitas posibilidades. Practicar agricultura en el desierto más árido del planeta, se les había impregnado en la mente y no había nada ni nadie que las sacara esa idea de la cabeza.
La Asociación de Agricultores de El Hueso fue la pionera, en el año 2000 partieron solicitándole apoyo a la Seremi de Bienes nacionales, obteniendo una concesión por cinco años en los terrenos que en el primer semestre de este año lucían atiborrados de olivos. Sesenta quijotes que entre tantas capacidades tuvieron tanta claridad en su proyecto que fueron seduciendo y atrayendo a más personas, formándose con posterioridad las asociaciones del Pueblito La Cachina y finalmente Los Loros.
En su andar incorporaron a empresas públicas y privadas que creyeron en ellos y que una década más tarde, lucen felices una sonrisa de oreja a oreja, después de conseguir la primera producción de aceite de oliva. Diferentes actores se dieron paso para que el Ministerio de Agricultura, por medio de INDAP estableciera una alianza con el municipio y la empresa Yamana Gold El Peñon y formaran el Programa de Desarrollo de Acción Local (Prodesal) que junto a las asociaciones alcanzaron este importante hito.
Los precursores
Una vez obtenidos los terrenos por parte de la Asociación de Agricultores de El Hueso, la presidenta Yubitza Arancibia, recuerda que todos partieron felices a realizar las divisiones de las 73 hectáreas concesionadas. “Nos fuimos todos en masa, conseguimos algunos vehículos, habíamos acordado antes que en tal parte los árboles y con el tiempo este espacio se fue ampliando a quienes demostraron más trabajo y dedicación agrícola”.
La emocionada dirigente también cuenta que “en ese mismo tiempo comenzamos a probar con diferentes especies y variedades, hasta que dimos que el agua que teníamos, servía solamente para los olivos”. Pero, no todo fue fácil, ya que los terrenos no contaban con el agua suficiente para alimentar a los árboles que darían sustento al proyecto que con tanto anhelo perseguían.
Entonces, siguieron golpeando puertas e hicieron un proyecto que proporcionó el vital elemento, primero de un pozo, luego de otro hasta llegar donde la señora Julia Vera, dueña de una mina inundada en el sector Breas que les donó el recurso. Con el trabajo voluntario de estudiantes del Colegio San Luis de Antofagasta y el aporte de unos privados, consiguieron la tubería y el molino que permitió la extracción y el recorrido con mangueras de 20 kilómetros para acumular las aguas en un estanque que comenzó a almacenarla, vigorizando el sueño de estos taltalinos.
“nosotros mismos, arrendamos maquinaria y compramos carpetas de PVC que se instalaron en una fosa que cavamos por medio de trabajo comunitario para allí acumular el agua y distribuirla desde otro estanque a los socios en turnos de dos horas por semana”. Fue así que la idea tomó consistencia, pero no contaban con las herramientas y conocimientos agronómicos para el manejo de los olivos e ingresó el Minsiterio de Agricultura e INDAP que con la ayuda de la municipalidad de Taltal y la empresa Yamana Gold El Peñon permitieran la creación de una unidad operativa agrícola que los orientara y guiará.
Programa de Desarrollo de Acción Local
En este mismo mes aniversario de Taltal del año 2011 en el céntrico teatro de la ciudad, el director nacional de INDAP, Ricardo Ariztía, el alcalde de Taltal, Guillermo Hidalgo y el gerente general de Yamana Gold El Peñon, Carlos Pinto, firmaron la apertura del programa. Momento que fue materializando la primera etapa de producción de aceite de oliva que un año después, en una hermosa ceremonia de lanzamiento se dio a conocer a la comunidad.
La presidenta de la Asociación de agricultores del Pueblito La Cachina, Erica Donaire, con alegría señala que “siempre pensábamos que si nosotros teníamos perseverancia, fe y creíamos en lo que estábamos haciendo, no faltaría quienes llegaran a nuestro lado y nos ayudaran. Soy una mujer que creo mucho en Dios y hoy puedo decir con toda seguridad que los ángeles existen, porque llegaron a nuestra tierra e hicieron que fuéramos capaces de sortear todos los escollos que habían en el camino y de la mano de INDAP logramos salir adelante”.
Eldy Torres, presidenta de la agrupación de Los Loros, agrega que “un grupo de gente ha contado con el apoyo de INDAP, por medio del Prodesal, los agrónomos del SAG que se han dado el tiempo y la paciencia de enseñarnos”. De esta manera, “nos hemos superado como personas y agricultores, lo que nos tiene muy contentos en esta primera etapa de producción”.
Esfuerzo que ha sido valorado por la primera autoridad comunal, Guillermo Hidalgo, quien destacó el surgimiento de una nueva actividad económica en la comuna con el apoyo brindado a estos pequeños agropecuarios. “Entre todos, en un aglutinamiento de voluntades, logramos que estos sueños se conviertan en realidad, Taltal tiene una tremenda posibilidad con un clima privilegiado en la que pudiese en el futuro haber también producción de cítricos”.
Un ejemplo de unión que remarcó la directora (T) INDAP Región de Antofagasta, Jannette Araya, en la que “este éxito no se hubiese logrado sin el compromiso de los agricultores, destacamos como son los agricultores de Taltal, tienen una fuerza increíble en la que por ningún motivo bajan los brazos. Ellos son un combustible muy importante en este proyecto y esperamos contribuir a la diversificación de los rubros en la región, apostando a la inclusión de estos productos a los mercados locales y en especial a los casinos de la empresa aliada Yamana Gold”.
Mancomunión de esfuerzos
Un trabajo coordinado de los servicios del agro que permitió que INDAP y SAG se hicieran presentes en la creación del programa, prestando asesoría y capacitación permanente a los agricultores. Para luego dar paso a la integración de la CONAF que el año pasado donó 6000 especies de olivos a este hermoso proyecto que se abre puertas con la incorporación de cítricos.
Asimismo, el procesamiento de este aceite se realizó en las dependencias de Instituto de Investigaciones Agropecuarias INIA de Vallenar, relevando la frase que la unión hace la fuerza junto a las asociaciones. El seremi de agricultura, Gerardo Castro, destacó el trabajo focalizado, coordinado y masivo que fue clave en esta acción del Ministerio de Agricultura, para lo que adelantó la incorporación de 400 hectáreas para el desarrollo de acciones de este tipo en Taltal para su desarrollo agrícola futuro.
Una inversión total que supera los 67 millones de pesos en un año de acción en la comuna que se ha abierto paso en proyectos de riego intrapredial con la incorporación de estanques y sistemas de riego familiar de mejor aprovechamiento del recurso en el desierto. Como también la regularización de aguas por medio del Bono Legal de Aguas y la gestión soporte organizacional de las Asociaciones agrícolas del lugar con la asistencia técnica y permanente continua que ha permitido este primer logro que se proyectará al venidero funcionamiento de la sala de elaboración de aceite de oliva.
Un sueño de los agricultores que en palabras de coordinador de comunidades de Yamana Gold El Peñon no es más que “visión de futuro, en la que la diferencia es un plan de acción, con responsables, objetivos, metas, seguimiento y cumplimiento”. Es así que “con el esfuerzo de todos y cada uno de los actores esto será una visión de futuro muy pronto, donde tendremos los cerros de Taltal llenos de olivos, con desarrollo local y generación de empleo correspondiente”.
Una contribución al desarrollo socioeconómico de la comuna que es un ejemplo de emprendimiento y que realza la consiga “querer es poder”, una frase que a las asociaciones de agricultores nunca se les olvidó. Un futuro que está pleno de oportunidades, en la que sólo queda seguir reafirmando el compromiso con los agricultores y los productos que se elaboran en la Región de Antofagasta.


















