El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Antofagasta condenó este lunes a presidio perpetuo calificado a Andrés Sutar Araya, declarado autor del femicidio íntimo de la joven influencer Javiera Jiménez Galleguillos, ocurrido en agosto de 2022. La resolución, conocida tras establecer de manera unánime la responsabilidad del acusado, pone fin a un caso que conmocionó a la región y al país.
Según lo acreditado durante el juicio, en la madrugada del 26 de agosto de 2022, Sutar llegó hasta el domicilio donde se encontraba Javiera, de 23 años, y ambos se trasladaron en una camioneta por distintos sectores de Antofagasta. El recorrido terminó en caminos despoblados cercanos a la Ruta B-400, donde se produjo una discusión. El tribunal estableció que el condenado agredió a la joven provocándole un traumatismo craneoencefálico que le causó la muerte.
Tras el crimen, Sutar ocultó el cuerpo, lo quemó y posteriormente lo enterró, cubriéndolo con piedras para dificultar su hallazgo. Mientras familiares y cercanos intentaban encontrarla, el condenado entregó información falsa e inexacta sobre su paradero, dificultando las labores de búsqueda.
Más de un año de búsqueda
Los restos de Javiera fueron finalmente encontrados el 12 de enero de 2024, aproximadamente un año y cinco meses después del crimen. Sutar había sido detenido en Bolivia en enero de 2024 y posteriormente trasladado a Chile para enfrentar el proceso judicial.
Durante el juicio, el acusado sostuvo que la muerte de Javiera había ocurrido producto de un accidente. Sin embargo, el tribunal descartó esta tesis y lo declaró autor del delito consumado de femicidio íntimo, en una decisión adoptada de manera unánime. Eso sí, lo absolvió de los cargos relacionados con porte ilegal de arma de fuego y municiones e inhumación.
La pena
Además del presidio perpetuo calificado, Sutar deberá cumplir previamente una condena de 16 años de presidio por otros delitos. El presidio perpetuo calificado corresponde a la pena más alta contemplada por la legislación chilena, lo que implica que el condenado debe cumplir al menos 40 años de privación de libertad efectiva antes de poder optar a la libertad condicional.
Reacción
El caso de Javiera Jiménez marcó un antes y un después en la discusión sobre la violencia de género en la región. Su familia, que nunca dejó de buscarla, expresó su alivio por la condena, aunque destacó que el dolor por su pérdida permanecerá para siempre.













