EMPRESASVisto 2306 veces — 12 mayo 2026

Durante abril, Lomas Bayas tomó una decisión que pocos están dispuestos a tomar: detener una parte sustancial de su producción para hacerse cargo de algo más importante que el resultado del mes.

El sector ROM 2 fue intervenido de forma integral durante cuatro semanas, en lo que representa la intervención más coordinada y ambiciosa que ha emprendido la compañía en años recientes. La cifra lo dice con claridad: en un mes en que Lomas Bayas produce en promedio 6.000 toneladas de cátodos de cobre, abril cerró con 2.400. No fue una falla. Fue una decisión clara.

Un mes, tres frentes, un solo objetivo

Según detalló Jorge Picarte, Gerente de Operaciones, la intervención abarcó la planta de Extracción por Solventes (SX), Electroobtención (EW), el área de Lixiviación (LX), y la reparación integral de activos críticos —sistemas eléctricos, mecánicos y de contención—.

Entre los hitos más significativos destaca la reparación simultánea de las tres piscinas principales del circuito ROM 2 —PLS, PT1 y PT2— completada el 30 de abril, en 30 días de arduo trabajo. “Trabajos que, en condiciones normales de operación continua, son imposibles de ejecutar”, subrayó Picarte.

Las piscinas ROM permiten la conducción y control de soluciones a lo largo de todo el proceso productivo, resguardando la continuidad operacional, la seguridad de las personas y el cuidado del entorno. Su integridad es condición necesaria para que la operación funcione de forma segura y predecible. “Postergar su mantención no es ahorrar, sino acumular riesgo. Por eso lo importante no era solo intervenir, sino hacerlo de forma planificada y con un desempeño impecable en el control de riesgos a las personas. Y eso es exactamente lo que ocurrió”, añadió Julio Bugueño, Gerente de Mantenimiento.

Sinergia real entre procesos, mantenimiento y servicios integrados

Lo que distingue esta intervención no es solo su magnitud, sino la forma en que se ejecutó. Las áreas de Procesos, Mantenimiento y Servicios Integrados para la Operación trabajaron de forma sinérgica y coordinada sobre un mismo frente, con una planificación de más de doce meses de anticipación y cerca de mil personas en terreno.

“Cada equipo asumió un desafío de gran envergadura con plena conciencia de que la producción sufriría una merma importante. El foco no estaba en el número de abril, sino en las condiciones con las que Lomas Bayas va a operar durante los próximos diez o quince años”, explicó Luis Vargas, Superintendente de Servicios Integrados para la Operación.

Una inversión sin precedentes

En el marco del plan de Integridad de Infraestructura Crítica, con una inversión cercana a los US$ 20 millones, la compañía contempla la recuperación de 14 piscinas operacionales entre 2024 y 2027: una reparada en 2024, cinco en 2025 y tres en 2026.

Se trata del mayor esfuerzo de integridad de activos ejecutado en los 28 años de historia de Lomas Bayas, un proyecto sin precedentes que avanza con resultados concretos año a año. A eso se suma una mantención en planta SX-EW que no se realizaba con tal profundidad en más de veinte años de operación. En conjunto, son una apuesta inequívoca: los activos críticos primero, el resultado de corto plazo después.

“Esta es la expresión más concreta del ADN de Lomas Bayas. No como concepto, sino como decisión: producción segura, confiable y sostenida”, concluyó Jorge Sáenz-Diez, Gerente General.

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