CORE CRÓNICAVisto 3397 veces — 21 octubre 2023

Una agenda compleja, rápida, y que la tiene en constante viaje como gobernadora de los rotarios de Antofagasta. Patricia ha dedicado su vida a ayudar, a servir y a potenciar a otros, pero sobre todo, ha dedicado su vida a creer en las personas y a creer que se puede hacer un cambio, que las cosas se pueden hacer de forma distinta y desinteresada. Con una trayectoria en Oncofeliz, Essane del Norte, y en Rotary, Patricia siempre ha demostrado su garra y pasión por ayudar a otros y por mantener viva la esperanza.

 ¿Quién es Patricia? ¿En sus palabras, cómo se describe?

Una buena pregunta… Mira, yo soy una madre de dos bellos hijos ya grandes, tengo dos hermosos nietos, Benjamín y la Raffi, que tiene dos años. Esa es mi pasión uno, mi pasión dos es mi trabajo, yo trabajo de sostenedora de Esane del Norte junto a mis dos hermanos. Y allí también nosotros hacemos labores altruistas con nuestros jóvenes, porque yo creo que cuando tú naces con pasión de dar a la comunidad, lo haces desde donde estás.

Una buena descripción…

Si, pero mira, llegó un momento en que sentí que algo me faltaba. Ingresé en 2003 a Oncofeliz y sigo ahí. Trabajamos para los niños con cáncer de 0 a 18 años, pero igual seguí sintiendo algo, como un vacío. Mi padre era rotario, y a mí me gustaba mucho lo que hacían, y unas amigas que llegaron porque los clubes rotarios de la región fueron al aniversario de nuestra institución en donde hacíamos entrega de unas becas en Essane del norte, ellas me invitaron a participar del Rotary, y yo me enamoré. Yo ingresé en 2004 y fui elegida presidenta en el periodo de 2005 a 2006, todos los periodos son de un año, y bueno, fui presidenta tres veces del club, también fui instructora digital, fui asistente de gobernación, que somos quienes nos quedamos en las ciudades reemplazando al gobernador cuando no está, y seguí en ese cargo por muchos años, hasta que llegó un tiempo en que comenzaron a preguntarme cuándo iba a ser gobernadora y mi club me propuso.

Yo pertenezco a un club muy hermoso, de puras mujeres. El 2021 fui seleccionada por una comisión examinadora que me eligió entre cinco candidatos, yo era la única mujer. Actualmente me desempeño como gobernadora, y mi rol en Rotary es poder visitar a los 71 clubes que tenemos pertenecientes al distrito 4320, que va desde Arica hasta Valparaíso, y además los clubes satélites, los comités de damas, los niños de 14 a 18 años, para ir supervisando cómo van las actividades que Rotary International nos propone.

Igual es una tarea súper potente, bien movida ¿Y aún tiene conexión con Essane?

Gracias a dos tengo a mis dos hermanos que hoy en día me está cubriendo enormemente, María Eugenia y Mauricio, ellos ven hoy la carga laboral casi completa, y yo desde lejos aporto con lo que puedo, aunque sea algo, poquito. Pero mi agenda es súper movida, estoy todo el día haciendo cosas, pero es súper lindo porque te esperan amigos, nuestros voluntarios, nosotros trabajamos en acción y en amistad, así que en todas partes te esperan amigos, pero es fuerte, sí.

¿Cómo se convalida esta agenda y esta vida tan ocupada?

Mira cuando uno hace muchas cosas de repente hay poco tiempo para una, Pero la invitación que nos han hecho siempre desde el Rotary International es a no doblegar, todos tenemos mochilas grandes atrás donde vamos tirando todo, hay momentos que nos pesan, y a veces no nos damos cuenta y aflora por otras partes. Pero nuestro lema como rotarios este año es “Crea esperanza en el mundo”, que es maravilloso y nos une a todos. Este año por primera vez en la historia del rotarismo chileno, en los tres distritos que hay en Chile hay tres mujeres gobernadoras, así que por eso igual eso igual es potente, súper lindo.

¿Por qué cree que se dio este cambio?

Mira, yo creo que el cambio ha ido de a poco nos ha costado, pero yo creo que los hombres han ido entendiendo que a nosotras, las mujeres, nos separan algunas cosas, pero la inteligencia no. Somos tan capaces como ellos, incluso pensamos distinto y creo que el hombre y la mujer nos necesitamos y nos complementamos. A lo mejor somos más sensibles, pero somos capaces de ver otras cosas que ellos no ven. Y Fíjate que aquellos clubes que son mixtos tienen esa capacidad de verlo todo, en cambio, aquellos clubes que son o solo mujeres o solo hombres, siempre nos falta algo, que es la otra mirada. Yo creo que ha sido un hermoso, cambio, nosotros ya como Rotary International el periodo pasado tuvimos a la primera mujer presidenta que es Jennifer John, o sea, de todos los clubes rotarios del mundo, así que imagínate. Hemos dado pasos agigantados.

Preguntarle también, ya en un modo más personal, veo que hay harto ímpetu por las causas sociales, por el voluntariado y todo. ¿De dónde nace? ¿Cuándo usted se dio cuenta que quería o que tenía que hacer algo más?

Mira, yo estudié en el Colegio San José, y a nosotros nos llevaban a los comedores en unas poblaciones realmente carentes, y todos los años íbamos a compartir con los niños, a jugar con esos niños, nosotros teníamos una realidad económica diferente, pero nos acercábamos a ellos de igual a igual, porque a nosotros se nos enseñó que tuvimos suerte en la vida, que Dios nos dio una estrella más y no todos nacen teniendo lo mismo. Yo creo que de ahí empecé a pensar y bueno, mi padre fue un hombre que hizo muchas cosas por Antofagasta.

Cuando era niña la casa de mi madre estaba en general Velázquez, y en ese entonces estaba cerca la Escuela especial, que hoy está en Borgoño, en mi patio teníamos columpios, juegos, y en esa época no había tanto violencia como hoy, la reja era la entrada de auto y directo al patio, no había cierres, y los niños en los recreos iban a jugar a nuestro patio, y eso para nosotros era normal.

Mi padre igual fue director de la cuarta compañía de bomberos, durante muchos años, y él se consiguió el terreno en donde hoy están la segunda y la cuarta compañía de bomberos. Hacía rifas, incluso trajo a Camilo Sexto, un artista extranjero, no era como hoy en día. Yo me acuerdo que cuando era niña nos poníamos con mi madre en calle Pratt, y la acompañaba a vender entradas, y trabajamos mucho para que pudieran tener un cuartel más moderno.

Te fijas, entonces yo creo que también mi padre para mí fue el ejemplo. Siempre lo respeté por tantas cosas que hizo, me enseñó que la educación era para marcar vidas, poder dar oportunidades a quienes no podían. Nosotros en Essane siempre dimos becas y somos conocidos por ello. Damos becas a chicos que no podían estudiar y hoy son profesionales, los cuales nunca nos han olvidado. Se dan su vuelta, nos van a visitar, tienen cargos bastante importantes, no solamente en Antofagasta sino a nivel nacional, incluso en el extranjero. Entonces yo me siento orgullosa del padre que tuve y yo creo que también de eso que él me heredó.

Qué bonito tener ese referente en la familia.

Sí, yo te digo nuestra familia, son super unidos. Alguien de nosotros nos necesita, estamos todos, están mis hermanos, sus hijos, mi hermana, mi mamá, estamos todos. Y yo creo que eso es la vida, o sea, hoy día yo veo a muchos jóvenes que están solos porque los papás trabajan y después llegan los papás cansados, entonces los chicos salen de fiesta y tú le preguntas al papá ¿viene o vuelve?, “No lo sé, es que a veces se queda fuera”.  Yo creo que hoy día no podemos pensar así, yo invito a los papás a reflexionar ese tema, porque hoy día puede que el chico esté en la casa de un amigo o puede que haya pasado algo y no vuelva más.

Yo trabajo con chicos de enseñanza media y ellos son muy apegados a nosotros, porque estamos pendientes de si se sacó buena nota y lo felicitamos, o si se sacó mala nota lo motivamos para que estudien, y nos miran asombrados. Sabemos cuando llegan tristes, preguntamos ¿qué pasó? Entonces esa comunicación a veces ellos no la tienen en la casa. Yo fui mamá, trabajé antes de casarme, pero nunca dejé a mis hijos de lado, ellos sabían que yo estaba trabajando, pero para mi siempre han sido prioridad, así que cada vez que me necesitaron yo estaba ahí.

Pasando otro tema, quería preguntarle usted dentro de su desarrollo profesional, ¿Ha sentido alguna vez, por ejemplo, discriminación por ser mujer? ¿O que la hayan mirado diferente por ser mujer? Considerando que igual ha tenido cargos importantes.

Mira, yo incluso fui vicepresidente del Club de yates, del directorio y sí, tú te encuentras con hombres, sobre todos los hombres mayores, que te ven como que tú no vas a entender nada de lo que están hablando, porque están hablando, por ejemplo, de navegación o de gasfitería. Pero cuando una está administrando algo, tú tienes que saber un poco de todo y nosotros aprendemos de todo, nosotros sabemos de todo. Entonces una de las cosas que yo he ido aprendiendo con el pasar de los años es que tú los dejas hablar, porque la mejor manera de que tú le expliques quién eres y que tú puedes, es hacer las cosas y las haces bien.  Yo creo que eso a nosotras las mujeres nos ha obligado a doblegarnos para que las cosas nos salgan casi perfectas para demostrarle a otros que somos capaces y creo que es algo que ha vivido la mayoría de las mujeres.

Y a las mujeres en Rotary igual nos ha costado. Hay clubes de puros hombres, en donde a la mujer no la consideran tanto. Yo con los cargos que he ido teniendo, en el en total y a nivel distrital como instructor distrital, yo fui demostrando también lo que yo sabía, porque al principio ellos se preguntaban, “Bueno, qué bien pero ¿Quién es ella?” Entonces yo esperé a que me tocara el momento de yo hacer mi capacitación y demostrar que yo era diferente, que yo lo hacía distinto y que no lo hacía mal, lo hacía bien. Entonces ellos también van demostrándote un respeto a lo que tú sabes. Yo creo que hoy en día la mayoría de los hombres son capaces de reconocer a la mujer, es bueno que también se nos reconozca.

¿En algún momento de su carrera usted ha tenido un momento que la haya marcado, pero de forma negativa?

No. Yo creo que a todos nos ha pasado un momento de “Paren el mundo me quiero bajar”, pero pensar “Yo no pertenezco a esto”, nunca me ha pasado. A veces hay cosas que no me han encantado, pero antes de ingresar a algo yo lo analizo, lo pienso.

Y ahora por el otro lado, ¿hay algún momento que sí la haya marcado, pero de forma positiva?

Mira, por ejemplo, ya te digo cosas así es que te van llenando el alma. Con mi familia somos todos socios del club de yates, y había un joven que era vigilante, nos abrían la puerta, era súper simpático hasta que un día le juntamos. ¿Oye, y tú sacaste cuarto medio?  “No es que no puedo estudiar”, ¿Hasta qué hora trabajas?  Creo que trabajas hasta las 7 porque tenía turnos, y nosotros le regalamos una beca del 100%, terminó cuarto y además un técnico de nivel superior en prevención, y hoy es gerente de una empresa. Dio un vuelco a su vida maravilloso, tiene su casa propia, su familia, lo ves feliz, y le cambiaste la vida.

Y en Rotary también, un montón de experiencias. Yo te digo, hay un caso que me marcó con el Oncofeliz, que es el de Sergio, que era un niñito que tenía un tumor cerebral, y siempre andaba con su hermano, que se veía mayor pero que tenía 15, y sus papás no eran muy presentes. Un día nos enteramos que el papá los había echado de la casa y la mamá quedó sola con Sergio, y una señora los acogió pero ellos tenían que aportar para la comida porque la situación de ella era igual de precaria. Entonces en Onco feliz empezamos a armarles cajones familiares, hasta que un día en un consejo me dicen “Patricia, vamos a comprar el ataúd de Sergio”, porque estaba muy grave. Y yo ¿Qué pero por qué? Y claro, iba a llegar el momento en que Sergio iba a descansar, y la mamá no tenía dónde dejar a Sergio. Y eso apara mí fue muy fuerte, es una de las cosas más fuertes que he vivido. Te estoy hablando de más de 20 años atrás, y fue un dolor que después se transformó en que a pesar de todo esa señora no estuvo sola, pudo contar con una comunidad que la ayudó a pagar todo eso. A mí esas cosas me llenan el alma, esas son las cosas que me hacen vibrar. Hay gente que ayuda sin nada a cambio, que te va a escuchar y hay gente te va a preguntar, nunca hay que perder la fe, porque Dios nos manda ángeles.
Hay gente que no sé, maneja kilómetros, pero kilómetros, para ir a ayudar a una Caleta. En Antofagasta está La Caleta Constitución, donde unos rotarios pusieron una máquina en la escuela porque estaba sin agua. Es una máquina que extrae del medio ambiente la humedad y la transforma en agua, pero no conforme con eso les enseñaron a los profesores a mantener la máquina.  Acá en Antofagasta hay muchísimos campamentos, y hay cuatro profesores de lenguaje y de matemáticas, que son profes lolos, que quizás no ganan mucho porque están recién empezando a trabajar, pero todos los sábados ellos van a una toma y ayudan a 50 chiquititos, los toman, se los llevan, les dan un pequeño desayuno y después les dan almuerzo, y mientras tanto les van haciendo reforzamiento, y por eso nadie les paga nada. Una iglesia les prestó el espacio ¿Qué son? ¡Ángeles!

Hoy día a veces pensamos en todo lo malo, pero no, lo que pasa es que lo bueno no es tan televisivo, no hace tanta noticia, no vende.

¿Qué le diría usted a esas mujeres que tienen ganas de integrarse a algo nuevo pero que tienen miedo? ¿Qué les diría usted a esas mujeres?

Primero que todo, yo creo que una de las cosas que ellas tienen que agradecer primero es que hoy hay oportunidades. Yo ayer fui a un desfile de moda de ropa por hecha por modistas creativas, que de la ropa usada hicieron ropas nuevas, nuevos diseños, súper lindo, mujeres que no tenían trabajo, nunca habían trabajado.

Ahora por qué les digo a todas las mujeres que a veces piensan, yo no puedo, el día en que ustedes pregunten, ¿hay algún curso, o yo puedo aprender, o yo puedo ir a trabajar, o voy a hacer un curriculum, ese momento es el más importante de sus vidas, porque a partir de ahí tu vida cambia.

Ustedes pueden, yo sé que ustedes pueden, porque yo lo he vivido, yo he visto, he conocido muchas mujeres que han salido adelante, ustedes pueden salir con sacrificio por trabajo.

No pierdan la esperanza.

Y la última pregunta, si usted pudiera verse a sí misma pero cuando era niña… Si hoy se encontrara de frente con la Patricia niña. ¿Qué le diría? ¿Qué se diría a sí misma?

Yo creo que cuando era niña era un poquito desordenada, yo veía la diferente, una visión totalmente distinta porque todo para mí era fácil, todo lo que yo quería mi papá nos lo compraba, tocadiscos, parlantes, no sé. Yo nunca tuve apego a las cosas materiales, y quizá todavía no lo tengo, mi papá nos dejó hartas cosas de herencia y ninguno quiso mucho. Creo que hay otras cosas más importantes que te hacen mejor persona que aquello que tú muestras que tienes, Entonces yo creo que por ahí yo le diría eso, ah y que estudiara un poco más, que cuidara las cosas, que las experiencias le fueran sirviendo para el futuro.

Y también que disfrutara un poco más, porque a veces yo me bajoneaba con puras tonteras, perdía tiempo, creo que nosotros a veces perdemos tiempos maravillosos en paz. Te fijas y creo que la vida hay que disfrutarla, porque una de las cosas que aprendí a los 32 años, a una amiga menor que yo le dio un derrame cerebral, entonces ahí comprendí que la vida se va en un suspiro, tú no sabes, entonces yo de ahí a mis amigos, a mis hijos les digo lo que siento, si los quiero, les digo si los amo y todos los días. No sé, ayudarlos a que sean felices, tratar de estar para las penas, ser oportuna, estar en el momento.

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