DEPORTES FFMCS 2026Visto 966 veces — 03 octubre 2026

Tras una vida deportiva y sin pensar que encontraría una nueva pasión, Andrea Yuvancic dejó el atletismo tras 14 años sobre las pistas y se subió a una bici, desde entonces, no se volvió a bajar. Lo que comenzó como una forma de explorar algo nuevo derivó en una disciplina de alto rendimiento y esfuerzo: el ciclismo de montaña. Hoy, la deportista prepara sus siguientes desafíos desde uno de los climas más exigentes del país: El desierto de La Perla del Norte, y se ha ido posicionando como una referente y modelo local con destacadas participaciones a nivel nacional. Así mismo, comparte su pasión con los más pequeños enseñándoles a andar en bici en Ranitas Bike, una academia enfocada en niños en donde la edad y el tamaño no son impedimento para lograr grandes metas.  

Voy a ir con la primera pregunta. Hay algunas que me han dicho que es muy fácil y otras que no tanto, es ¿Cómo tú te defines a ti misma? Puede ser desde lo personal, lo deportivo…

Yo creo que una mezcla, porque siempre he dicho que el deporte me ha forjado a ser la persona que soy y también a desarrollarme en mi vida laboral, que es muy ligada al deporte.

Entonces, creo que la palabra que me podría definir es poderosa.

Potente la palabra.Me imagino que para hacer ciclismo hay que ser poderosa, sobre todo en Antofagasta, porque estamos en un cerro.

Yo la verdad he estado en muchos deportes, siempre desde muy chica. Mis papás que han sido los que siempre me han apoyado me abrieron una ventana a practicar todos los deportes habidos y por haber, y el ciclismo lo vine a conocer ya grande.Yo tengo 31, lo vine a conocer como a los 24, más o menos, y fue muy de la nada, porque en mi familia nadie es ciclista y no hay nadie relacionado a eso. Porque es típico de repente que quizá uno siga la línea de alguien cercano, que quizá en tu familia no sé, alguien conoce el fútbol y tú también juegas a la pelota o algo así, también dentro del ciclismo, muchos lo practican desde los cuatro años porque su papá hace bici o su mamá, y en mi familia, en mi caso nadie hace bici. Y de la nada me llamó la atención, y creo que ha sido como el deporte que más me ha llevado a límites, bien heavy, desde lo físico y mental.

Y la disciplina a la que me dedico igual es fuerte, o sea, lo que tú decías, practicar en el desierto que es en medio de la nada. O sea, tú te das vuelta y no hay nada, hay tierra, tierra y más tierra, y pasas muchas horas arriba de la bici en competencia, a veces tres, cuatro, seis horas y empiezas a pensar muchas cosas.  Pasan muchas cosas en ese momento por tu mente, desde cuestionarte, así como “estoy sufriendo, por qué estoy acá”, y de repente cambias el chip y dices “Yo puedo, estoy acá y voy a ganar”. De repente la mente empieza a jugar de esa manera, y creo que ese igual es mi fuerte. Yo siempre lo comento, de repente hasta con ciclistas que he corrido, que encuentro que quizás físicamente pueden tener alguna ventaja y ganarme, y siempre terminamos conversando y diciendo “Siento que te faltó esto”.

De repente yo estoy súper bien corriendo y como que se te fue la cabeza y te fuiste. Y eso de repente en mí, siento que igual lo tengo como muy, muy power, estoy muy mentalizada, siempre me mentalizo demasiado en el objetivo que quiero y lo visualizo harto. En una carrera siempre mi objetivo es tratar de vencerme a mí, obviamente, y decir que puedo ganar, siempre lo llevo así.Obviamente me han tocado carreras y carreras, o sea que me he enfrentado con ciclistas que no sé, que quizás pueden ser un poco más conocidos, que hoy en día está muy conocido Martin Vidaurre, que viene de hecho ahora en Octubre. Bueno, yo he corrido con la hermana, y la hermana en este momento corre en Europa, salió veinte en el mundo hace como dos, tres semanas y claro, cuando yo me enfrento a ella es alguien que es inalcanzable para vencerla.

Yo me considero que sí soy una deportista de elite, pero de elite dentro de lo que puedo porque finalmente yo también trabajo, mi trabajo principal no es el ciclismo, entonces yo tiempo que dispongo lo ocupo para entrenar, pero no siempre puede ser así, no siempre puedo entrenar como quizás me hubiese gustado, porque es mi realidad

Eso igual les pasa a muchos deportistas, porque finalmente el mundo del deporte en Chile,y es algo que veníamos hablando también con otras entrevistadas, a menos que tú seas una deportista olímpica, no tiene una retribución económica. Entonces muchos deportistas de hecho tienen que auto financiar sus carreras. Es súper común que en todas las ramas los deportistas tengan que estar haciendo eventos benéficos, rifas, y así. Y de hecho, a través de lo que dijiste justamente quiero preguntarte eso, ¿Cómo tú ves el panorama deportivo desde regiones? Porque igual cuesta un poco más, porque estamos aislados, no es como Santiago donde hay muchísimas más oportunidades y muchos más sponsor, si bien acá hay minería tampoco es que el apoyo llegue a tantos deportistas y finalmente son ellos mismos los que terminan costeándose los viajes, equipamiento, etc para salir a representar a la región.

Siento que estamos todavía muy en pañales, muy aislados a la realidad como en Santiago o en otras regiones. Es súper distinto, sobre todo, por ejemplo, en el ciclismo y también otros deportes. Lo que tú decías igual, tengo acercamientos con algunos deportistas más tradicionales, y al final la realidad es muy similar y todos tenemos que financiarnos nosotros, y es súper difícil conseguir auspiciadores o proyectos. Yo he postulado a proyectos del GORE y no me han resultado, al final uno igual se termina aburriendo de pedir, porque igual pedir es raro, yo me cuestiono el pedir, es un tema, pero después digo “pucha, igual es por una buena causa”, porque estoy haciendo deporte, busco financiar alguna carrera, que igual son bastante costosas, pero todavía creo que ha costado que haya más apoyo. Ojalá en algún futuro no sea así y que la minería sobre todo apoye un poco más. Porque igual uno sabe que quizás acá puede haber lucas, hay financiamiento, pero quizás no se atreven o no sé cuál será el pensamiento de ellos, porque si tu ves por ejemplo al CDA femenino, tampoco es que el apoyo que tengan sea tan bueno.

Y eso que el fútbol es un deporte más conocido, más tradicional…

Y como tú decías, este deporte no es tan conocido, es hasta poco visto, y al final yo creo que uno lo hace no pensando en que quizá vaya a recibir un apoyo en el futuro, la pasión es más grande al final y totalmente, aunque tampoco me quejo en el sentido de que del tiempo que llevo corriendo, así como más power, he logrado igual buenos resultados y eso a la vez también te trae gente te quiera apoyar. Dentro de eso igual he logrado tener apoyo de repente para algunas carreras puntuales, que sí tienen costos altos, porque con la bici viajar es costoso. Tienes que ir en un avión, comprar maletas de equipaje especial, llegar y arrendar algún auto o alguien que te pueda trasladar con la bici, tampoco es llegar y moverte, y suele pasar que las carreras son en lugares alejados, nunca son en el lugar de la ciudad, entonces al final un viaje por bici a veces son 500 o 600 mil pesos por una sola carrera.

Como tú lo dices, no es como que viajas tu persona y tu maleta, sino que además viene este equipaje que es grande, tiene una protección especial, porque tampoco es cualquier bici y eso va encareciendo costos. 

Yo el año pasado dije “Ya, voy a competir en lo que más pueda y viajar harto”. Tenía como objetivo ganar el Campeonato Nacional de la Copa Chile, que eran ocho fechas y la más cercana en La Serena, la más lejana en Pucón. Me eché mucha plata, mucha plata, porque como te digo, por viaje era muy caro y ya al siguiente año no quise hacerlo porque igual uno tiene que decidir realmente cuáles son tus prioridades, y en algún minuto igual quizás te gustaría dedicar más, pero también te cuestionas cuánto tiempo vas a poder hacer esto, porque también tengo otros planes a futuro, y no siempre se puede hacer.

Hace un rato atrás me hablabas de la mentalidad que hay que tener. El ciclismo de montaña es un deporte que requiere mucho trabajo duro, mucho esfuerzo, las condiciones en las que se corre suelen ser extremas, acá en el norte las condiciones igual son súper extremas, no hay sombra, no hay agua, el calor. ¿Tú crees que es importante que los deportistas tengan equipos multidisciplinarios que los apoyen? Me refiero a psicólogos deportivos, kines, no sé, quizá hasta hace no tanto tiempo no era común, o se veía en rangos más olímpicos, pero hoy se han ido abriendo caminos…

Si, siempre, creo que yo que un equipo multidisciplinario, como nutricionista, el entrenador, el psicólogo, son fundamentales. En mi caso tengo una quiropráctica que me apoya y que ha sido fundamental para poder llevar la disciplina. Yo nunca he ido a un psicólogo deportivo la verdad, pero si creo que es alguien necesario y eso cada vez es más visto. Yo creo que como deportista siempre hay momentos muy altos y bajos o sea, nunca una carrera es lineal y tú dices “Ya puro éxito y ascenso”, eso es muy complicado ahora también es como tú logras llevar eso y salir. Pero vas a pasar por esos malos momentos, de repente por alguna lesión no sé, algún mal resultado en alguna carrera que te habías preparado durante mucho tiempo entonces, ahí si yo creo que hay que saber cómo llevarlo. Yo la verdad he pasado por lesiones igual complejas, la última fue el 2020 que tuve una fractura pero no me pegó tan fuerte porque justo cayó la pandemia, entonces me fracturé en enero, me operé y ya en abril estaba arriba de la bici, fue muy rápido mi proceso de recuperación porque yo soy kinesióloga, entonces obviamente hice un proceso más rápido de recuperación y no tuve la necesidad de verme debajo de la bici en algún momento.

Creo que fue un año perfecto para yo poder volver. Todo el 2020 me lo di para retomar, perder el miedo, entonces no tuve esa sensación de decir “No, no me quiero volver a subir” o “Tengo miedo”. Pero si creo es una ayuda bastante buena, al final un equipo multidisciplinario igual apoya, el tener un kine, el tener un entrenador, un quiropráctico o un psicólogo deportivo, porque los deportistas igual se lesionan, pasan por problemas, lidiar con la frustración.

Aparte me imagino que la mentalidad deportiva, de querer practicar algo por gusto y la de competir igual son súper distintas.

Yo también conozco a otra gente así es raro, yo hace cuatro años tengo una escuela de bici, Escuela ranitas, de niños pequeños, y también me ha tocado eso. Yo soy muy competitiva, me motivo, salgo a entrenar porque sabes que tienes que salir a entrenar, o si me toca una competencia, y digo “Pucha, faltan dos meses más y recién voy a competir”, y a mi me gusta estar constantemente compitiendo, pero también conozco ejemplos de niños chicos que me ha tocado que no les gusta, que van y les gusta practicar el deporte, les gusta entrenarlo, pero no les gusta competir, y para mí es raro, porque a mí me gusta esa sensación de estar a la carga, de la sensación en la guata, de la ansiedad, pero es muy raro cuando te encuentras con gente que no. Por ejemplo, en el ciclismo pasa mucho que tú vas a una carrera y te vas a encontrar con gente que es muy competitiva, que busca el objetivo de ganar, y también te vas a encontrar con gente que solo va por un desafío personal, por ese logro, y eso es lo que a mí me llamó la atención igual en el ciclismo, al menos en el de montaña porque el de ruta es súper distinto.

La mentalidad es distinta, son objetivos diferentes, al final igual ahí es cuando tú dices que el deporte no siempre tiene que ser llevado al lado competitivo, sino que también puede estar ese lado más recreativo, más personal, de amigos, de pasarla bien. 

A mí me pasa que entré a trabajar, entonces no tengo tiempo, la verdad que casi nada, y claro todos los días mi cabeza es como “no he entrenado, no he entrenado”, como que todo el día me cuestiono y entonces si llega un punto en que obviamente tú dices “Ya, no importa si no puedo entrenar”, pero ahí también como dices está la gente que lo ve como algo recreativo, que no se cuestiona de esa manera de forma constante.

Te iba a preguntar igual, tú comentaste al principio de la entrevista que entraste al ciclismo como tal ya más adulta. ¿Cómo fueron tus inicios en el mundo deportivo y cómo llegaste al ciclismo de montaña? 

Empecé chica, como a los 7 años. Empecé con gimnasia me acuerdo, y bueno me discriminaron podría decir, porque era muy alta, me decían que no servía para eso, que no era tan coordinada, entonces para afuera. Después conocí el atletismo, y ahí en el atletismo me dediqué hartos años, más de 14 años, desde como los 8 hasta los 24 más o menos, y llegó un momento como a esa edad que me aburrió, pero me aburrió porque acá siempre ponían problemas para entrenar, como que la administración del estadio, no sé entrenaba después del colegio, y entrenaba a oscuras, siempre era un show ir a entrenar entonces me aburrió, me aburrí también del ambiente, de repente se ponía muy tóxico, así que dije “tengo que cambiar”.  A mí siempre me llamó la atención el mundo de las ruedas, hace años atrás pasaba el Dakar acá con las motos, ese mundo me llamaba la atención, el cerro.

Nunca había conectado con el cerro, y empecé muy de la nada, no sé, un día iba hasta La Portada, hasta que vi una carrera que era el desafío de Roca Roja. Yo nunca había ido al cerro, jamás, y esa fue mi primera conexión con el cerro, y e la carrera la pasé pésimo, muy pero muy mal y salí segunda. Y dije “Ah, igual no me fue mal”; sufri, pero porque igual era algo nuevo, yo desconocía todo, me estaba metiendo en lugares que jamás había visto, no sabía ni donde estaba parada, y claro, ahí se me acercaron varias personas a preguntarme de dónde era, y yo como “No, soy de acá, pero estoy recién empezando”. Aparte la carrera en pleno Enero, con un sol encima, la sufrí, y ahí me quedé. Después fui a Calama a competir, también me fue bien, y justo viajé a Valparaíso, fui a ver un Valparaíso cerro abajo y más me motivé, y ahí yo empecé altiro, fue como que yo me metí en la bici y empecé a competir al tiro. Aparte en Enero, y después en Calama, sufrí y sufrí un montón, demasiado, y decía “Por qué estoy haciendo esto”, pero me llamaba la atención, igual me gustaba y aparte me lleva al límite, y como te decía, todo el tiempo que estuve en atletismo, que igual es un deporte súper distinto, nunca llegué a ese momento físico de calambre, de decir no puedo más, que tu cuerpo ya no puede, y ahí entra tu cabeza de poder cambiar ese chip y de decir basta, porque estás ahí, en medio de la nada, acalambrada, y te quedan, no sé, 40 kilómetros y tú dices “Ya, de alguna manera tengo que avanzar”, aparte aquí nadie me va a rescatar.

Y me imagino que no hay ni señal a veces

Nada, de hecho, esa vez que corrí en Calama, una persona me ayudó porque se me bajó la presión, hacia un calor y yo con la piel erizada y yo decía “No entiendo por qué tengo la piel erizada” y sentía frío, y me preguntaba “Oye pero ¿Trajiste comida?” “No, nada” y era como “Oye, pero llevas todas estas horas corriendo, es obvio que tu cuerpo necesita agua, necesita comer”, y claro, ahí fui entrando a un mundo, a conocer lo que uno necesita en una carrera, porque fue harta la logística de aprender a conocerse, de saber cuándo tomar agua, de cuando comer, porque igual son largas distancias, entonces no puedes pensar así como “ya, como en la mañana, desayune y con eso estoy”. No, tienes que estar constantemente comiendo, tomar agua, la exigencia física es alta y con esas temperaturas y las exigencias del clima te pega y te pega feo. Ahora yo ya sé que es lo que tengo que comer el día anterior, o incluso cuánta agua tengo que tomar, qué comer de desayuno, cuántos carbohidratos, uno igual aprende esas cosas con el tiempo, y eso igual se guía con un nutricionista, yo me he guiado con nutrición y tratar de llevar una dinámica de la alimentación, para no sufrir tanto.

La vida del deportista igual es poco convencional y tú has llevado una vida deportiva desde chica, ¿Cómo has visto tú el apoyo de tu familia, de tu círculo cercano? Igual el apoyo en la etapa escolar, porque hay casos en que los profesores ponen dramas, porque tuviste que faltar, porque tuviste que viajar por las competencias ¿Cómo has visto ese proceso en tu caso?

Mira del familiar no me puedo quejar.  O sea, toda mi familia siempre ha estado siempre, me han apoyado y siempre como que han puesto el deporte por delante, mis viejos nunca me exigieron porque al final tú como deportista lograr un orden, al final uno logra rendir en muchas áreas y como yo lo he hecho de muy chica siempre he podido rendir en todo aspecto. Cuando inicié me acompañaban a mis carreras, ahora ya no me acompañan porque uno encuentra su grupo, pero siempre, por ejemplo, a nivel escolar, puedo decir que igual tuve suerte, porque estuve en colegio en el que siempre me apoyaron. Cuando viajaba a competir no me ponían problemas para las pruebas, las podía hacer después o quizá antes, porque igual rendía en el colegio, no tenía malas notas, al final igual uno puede pedir sus favores. Y pucha, en la Universidad igual hay profes y profes, porque a veces yo iba en bici y los profes cachaban que andaba en bici y me miraban feo si entraba con la bici a la sala, no les gustaba, y había otros que ningún problema, así que igual pude compatibilizar bien la bici con la universidad, y más que es una carrera asociada al movimiento, entonces no tuve tantos problemas la verdad. Igual tuve suerte en ese ámbito, pero si hay profes que no les gusta y te cuestionan y te preguntan tipo “Ya, pero para qué vas si no te pagan”, y pero al final me da lo mismo.

Ahora, con respecto al género, y pregunto porque hay deportes que lamentablemente todavía tienen un estigma, que algunos son de mujeres, que otros son de hombres. En este caso el ciclismo de montaña es un deporte de alta exigencia, de alto rendimiento y tiene una connotación de fuerza y resistencia ¿Cómo ves tú el panorama en ese sentido? ¿Crees que es un deporte que se ha ido abriendo paso a integrar a más mujeres o todavía falta? 

Mira, es un deporte que igual busca integrar a todas las mujeres. Si bien no hay tantas como hombres que lo practiquen, si se respeta a todas las mujeres. La verdad no es impedimento o para decir “No, es un deporte para hombres”. Obviamente me han tocado carreras al comienzo, y que era típico que dan premios por categoría, y hay categoría mujeres, y daban guantes talla XL, y era fome porque si tú sabes que hay una categoría de damas da un premio acorde a las mujeres, o competencias en que los premios eran en lucas, y a los hombres el primer premio eran 100 mil pesos, y a las mujeres 20. Ahí obviamente las mujeres nos uníamos y reclamábamos, y siempre asumí ese papel, como de reclamar.  Porque tú dices al final el desgaste es igual para todos, todos viajamos, todos tenemos pega, todos tenemos familia, de hecho hay mujeres que tienen hijos y de repente es mucho más difícil, entonces claro, igual reclamas porque no es justo, tiene que ser igual para todos si todos pagamos lo mismo, ellos no pagan una inscripción más cara que nosotras. Entonces si vas a hacer una categoría general de hombres, también tienes que hacer de mujeres, ahora con el tiempo eso se ha igualado y se ha mejorado bastante y ya no me han tocado carreras en donde no sea igual, son los mismos premios, y ya no es tan discriminatorio.

Es que igual estamos a 2026, sería muy raro que no hubiesen equiparado la cancha porque al final ¿Cuál es el fundamento lógico de que un hombre que gana el primer lugar gane 100 mil y una mujer en las mismas circunstancias 20?

Y también se les tiran todos encima, porque es injusto. O sea, yo nunca me quedo callada cuando hay desigualdad, en ese aspecto siempre soy de conversar, obviamente no en la mala onda, pero sí de tocar el tema cuando hay una desigualdad porque al final igual todos hacemos el mismo sacrificio.

Me van quedando un par de preguntas, esta tiene un lado A y un lado B. Tu ya me has comentado al respecto, pero preguntarte específicamente si es que en algún momento de tu carrera deportiva tú has dicho “Esto no está valiendo la pena, me bajo” o tipo “Voy a parar”, así como algún momento de quiebre importante en que hayas pensado realmente abandonar el deporte.

No, nunca. Momentos, así como de rabia quizá, o de cuestionamiento. En un nacional que fue muy injusto, no al punto de bajarme o de decir “sabes qué, no quiero practicar más”, pero si de impotencia, como de sentir que no valoraron el esfuerzo que uno hace todo el año, porque era un nacional, es el campeonato en donde más te preparas. Yo tenía una posibilidad de estar en el podio y me bajaron quedando 20 kilómetros, y terminé con rabia, y me acuerdo que me acerqué a los jueces, así como con mucha impotencia, los podría hasta haber golpeado (Ríe), pero me aguanté, y si les dije que era una falta de respeto, que me conocían, que venía del norte, que no es común que nosotros vayamos tanto al sur. Porque como te decía, es costo, es tiempo, es sacrificio y justo ese año yo me mantuve mucho corriendo allá, entonces obviamente te haces más conocido, te conocen más ciclistas, te conocen también la federación, los jueces y todo eso. Y ya me conocían bastante, sabían que yo vivía acá en Antofa, entonces igual le dije así como “Pucha tú sabes que yo vengo y he hecho todo un sacrificio todo este año para mantenerme bien activa corriendo, y estaba buscando mi objetivo, estar en el top 3 nacional y tomaste una decisión incorrecta y obviamente me pasaste a llevar como deportista, como que no te importó todo el esfuerzo que uno hace”.  Ahí sí sentí mucha rabia, pero no fue motivo para poder decir que “Ya filo, no voy a competir más” o “No voy a hacer este sacrificio”, fue como “Ya filo, es un obstáculo más en la carrera deportiva”.

Ahora la misma pregunta, pero para el otro lado, ¿Hay algún momento en que hayas pensado y dicho “Valió completamente la pena”? Que te motivó a seguir adelante, a continuar en tu senda deportiva. 

¡Si! Fue de hecho muy loco porque fui a correr, era mi primer nacional en Santiago, nunca había corrido esa dinámica y me estaba enfrentando con ciclistas igual power, y con una carrera bien frustrante. Me caí como 7 veces y era una carrera muy técnica, la pasé mal igual, yo dije “Esto me va a desmotivar”. Estaba en la carrera y nada, no fluía, no lograba conectar con la carrera, se me iba a la cabeza, como que estaba muy perdida, en rato pensé en abandonar la carrera. Esa carrera fue en marzo me acuerdo, y ese año fue uno de los mejores años en logros deportivos, corrí ese año un panamericano que fue en Brasil, me fue bien en el nacional, entonces como que fue un chip tipo “Sabes que sí puedo y filo”. O sea, en ese momento igual recibí harto apoyo de gente y ciclistas que estaban ahí, de decirme, así como “Oye no cualquiera hacer esto de estar corriendo acá”, más encima que estaba corriendo con chicas que llevaban, no sé, 10 años corriendo en esa categoría y era mi primer año. Y por eso me dije “Ya, no importa”, y todos pasan por eso en algún momento, que son momentos como decisivos en la vida deportiva, y es ahí es cuando realmente uno dice si le gusta o no, si vale la pena o no, porque como te decía, de repente una medalla no va a demostrar todos tus logros.

Obviamente uno aspira a estar dentro de los de los 3 o de los 5 mejores, pero si no, si te sentiste bien, si la pasaste bien, lograste conectar en el momento, puchas sabes qué, eso si es un logro, quizá no logré estar dentro de las tres mejores, pero me sentí muy cómoda arriba de la bici, la pasé bien que es para mí uno de mis objetivos más importantes, el pasarla bien, no estar todo el rato cuestionándome o sufriendo, porque el sufrimiento es parte de en el deporte, todo tiene su dolencia física o esfuerzo y es parte de, pero el pasarla bien, el sentir que estás ahí gozando, yo creo que es lo más importante a la hora de hacer un deporte, si no, eso sería como demasiado masoquista si vas a tener tu tiempo, tu esfuerzo, tu plata tu salud, tu salud mental… Igual uno es autoexigente, siempre hay algún detalle que quieres mejorar, te exiges más, y quizá ante los ojos de otros te dicen “Si, lo hiciste bien” y tú sientes que no, pero llega un punto en que igual uno tiene ver eso, si, lo puedo hacer mejor, con el tiempo puedo seguir mejorando, pero también lo hice bien. Entonces estar todo el rato cuestionándote, o exigiéndote, no sé si es algo sano, de repente hay que parar un poco la autoexigencia, como que hay que ver el panorama completo

Me queda la última pregunta, y esta igual va a la introspección. Con toda la experiencia que tú tienes hoy en día, con todas las vivencias que has ido acumulando también a lo largo de los años de tu trayectoria deportiva, si tú pudieras ver a esa Andrea de 7 años, cuando recién estaba ingresando al mundo del deporte ¿Qué te dirías? 

Que siempre se puede, que no hay una barrera, que no hay un techo, no hay límite. Uno siempre va a querer más, y que todo el esfuerzo que uno hace, de alguna forma va a ser recompensado en la vida.

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