CRÓNICAVisto 593 veces — 22 agosto 2026

Un estudio de Sernageomin identificó hace tres años el sector como zona de alta susceptibilidad a aluviones. La cuenca, junto a otras nueve en Antofagasta, nunca recibió piscinas de contención, mientras vecinos denuncian que la alerta SAE llegó tarde durante la emergencia de agosto.

El aluvión que dividió en dos a Caleta Coloso la noche del 18 de agosto no fue un evento imprevisible para los organismos técnicos del Estado. La quebrada Jorgillo, junto a las cuencas de Roca Roja y Las Brujas ubicadas en el sector Cerro Coloso, ya figuraba identificada como zona de alta susceptibilidad a la generación de flujos aluvionales en un estudio de zonificación elaborado por Sernageomin en 2023.

El informe técnico previo

El estudio “Zonificación de áreas expuestas a peligros de remoción en masa en la región de Antofagasta”, realizado por Sernageomin junto a la empresa Xterrae Geología y financiado con fondos FNDR, clasificó el territorio regional en cuatro niveles de susceptibilidad muy alta, alta, moderada y baja identificó las cuencas costeras del extremo sur de la ciudad, incluido Coloso, como puntos críticos.

Radiografía de las cuencas: los puntos ciegos sin protección estatal

En la comuna de Antofagasta existen 19 quebradas principales. El gran peligro radica en que 10 de ellas no cuentan con piscinas aluvionales ni obras definitivas de retención construidas por el Estado. De acuerdo con estudios del Centro de Investigación para la Gestión Integrada del Riesgo de Desastres (CIGIDEN), el riesgo de deslizamiento de masa en estos sectores es inminente, ya que el flujo descendería con toda su energía cinética intacta .

  • Quebrada La Chimba: el punto ciego más peligroso del extremo norte. Según la investigación de la geóloga UCN e investigadora CIGIDEN Francisca Roldán, el explosivo desarrollo inmobiliario, comercial y de asentamientos informales (campamentos La Quebrada, Unión del Norte y Luz Divina) sobre su cono de deyección natural la convierte en zona de máxima amenaza sin amortiguación, poniendo en riesgo a la Población Chimba Alta, el Parque Industrial y diversas inmobiliarias costeras .

  • Quebrada Guanaco: Colindante con la Reserva Nacional La Chimba, presenta alta susceptibilidad aluvial que amenaza los campamentos El Sol y Esmeralda, además de la Población Juan Pablo II.

  • Quebrada Aguada: Carece por completo de pozas de control hidrológico para decantar materiales pesados, exponiendo a los campamentos Nuevo Amanecer y Camino al Futuro, y al acceso a la Población La Portada.

  • Quebrada Club Hípico: Atraviesa zonas densamente urbanizadas e industriales del sector norte-centro, canalizando flujos hacia la Población Club Hípico y bodegas comerciales de avenida Héroes de la Concepción.

  • Quebrada Caparrosa: Emplazada en la periferia norte, expuesta al arrastre libre de sedimentos hacia las inmediaciones de avenida Pedro Aguirre Cerda norte.

  • Quebrada Mocho: microcuenca de la ladera oriental, desprovista de muros de contención o barreras de ingeniería.

  • Quebrada Inés de Suárez: ubicada en el sector alto centro-norte, catalogada históricamente como vía de evacuación natural de aguas pero desprotegida estructuralmente, amenazando el macrocampamento Villa Constancia, el campamento Esperanza Nuestra y las calles de la Población Inés de Suárez.

  • Quebradas Jorgillo, Roca Roja y Las Brujas: ubicadas en el sector Cerro Coloso, extremo sur de la comuna. Al activarse, ponen en riesgo directo a pescadores, comerciantes de Caleta Coloso, senderistas y trabajadores de Escondida-BHP en el Puerto de Coloso.

Antecedentes que se repiten

El riesgo de la zona no es nuevo: el aluvión de Antofagasta del 18 de junio de 1991, provocado por solo 42 mm de lluvia en tres horas, dejó 91 muertos y 19 desaparecidos, y episodios similares reactivaron cuencas del norte en 2015. La propia geóloga Francisca Roldán advierte además que los planos de evacuación vigentes de SENAPRED datan de 2021, con base en un catastro geológico urbano de 2014, por lo que recomienda a los propios residentes verificar en el mapa oficial su cercanía a la quebrada más próxima y las rutas de evacuación lateral.

Reacción posterior al evento

Tras las lluvias de agosto, Sernageomin desplegó equipos técnicos para inspeccionar en terreno el estado de las quebradas Jorgillo, Roca Roja, La Chimba, Bonilla y El Huay, confirmando la trazabilidad previa que el organismo ya tenía sobre estos cauces desde el estudio de 2023 . El episodio reabre la discusión sobre por qué, existiendo alertas técnicas documentadas desde hace años tanto por Sernageomin como por CIGIDEN, la respuesta en obras de contención y protocolos de aviso temprano no avanzó a la misma velocidad que el riesgo identificado en al menos diez cuencas de la comuna.

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