POLÍTICAVisto 1440 veces — 08 septiembre 2026

En una carta titulada “A quienes han estado conmigo”, la exalcaldesa de Antofagasta agradeció el respaldo recibido durante su condena y reveló que espera desde hace semanas un informe técnico de Gendarmería de Chile, cuyo plazo vence el 20 de septiembre, para que el Tribunal pueda revisar su solicitud de cumplir el resto de la pena bajo libertad vigilada intensiva.

Cabe destacar que en la carta no hay un mea culpa por los hechos por los cuales fue condenada ni por la fuga del país. Rojo se refiere a su situación como un “proceso” que ha enfrentado “con dignidad, fortaleza, responsabilidad, optimismo y fe”.

La Carta

A quienes han estado conmigo:

Antes que todo, quiero expresar todo mi cariño y profunda gratitud a todas las personas quienes, durante todo este periodo que he estado fuera de mi ciudad, me han acompañado y me han hecho llegar su preocupación, sus palabras de apoyo, sus saludos, y sus abrazos. Especialmente, le agradezco a los Antofagastinos que han estado pendiente de mí y de mi situación judicial a través de mi familia y amigos cercanos. Cada mensaje ha tenido un significado muy especial: Los quiero muchísimo.

Como ustedes saben, ya he cumplido más del 80% de mi condena. Durante estos últimos 4 años, he procurado enfrentar este proceso con dignidad, fortaleza, responsabilidad, optimismo y fe.

Volver a Chile ha sido emocionante. Sin embargo, esta última etapa ha sido más complicada e incomprensible de lo esperado. Por ejemplo, mi defensa ha solicitado que se revise mi actual situación de privación de libertad. Para poder hacerlo, el tribunal ha estimado necesario contar previamente con un informe de Gendarmería de Chile, a pesar de contar con todos mis antecedentes e informes bimensuales de todo mi periodo privada de libertad en Países Bajos. El plazo de entrega de dicho documento vence este próximo 20 de septiembre, y hasta ahora este informe aún sigue pendiente.

​No estoy pidiendo un privilegio ni que se anticipe una decisión. Solo espero tener la oportunidad de ser oída por el Tribunal de Antofagasta, que se conozcan mis antecedentes y mi conducta durante estos años, y que mi situación pueda ser revisada por mi derecho a pena mixta.

​Mantengo intacta la esperanza de que Gendarmería de Chile puede entregar oportunamente el informe requerido, y que, finalmente, pueda realizarse la audiencia que estamos esperando hace mucho tiempo.
​Siempre he enfrentado los momentos difíciles con resiliencia y optimismo. Esta vez no será diferente.

Finalmente, quiero reiterar a mi querida Antofagasta que mi vínculo con la región, ciudad y con su gente permanece intacto.

Gracias a Dios queda muy poco para que termine esta etapa, y así volver a trabajar, a aportar y reencontrarme con quienes han estado presente incluso en la distancia.
​Muchísimas gracias por cada palabra, cada mensaje, y cada gesto de cariño. Han sido mi motivación para no bajar los brazos.

​Todavía tengo mucho que entregar. Y si Dios así lo dispone, habrá Karen Rojo por mucho tiempo más.

​¡¡Vamos que se puede!!
​Con amor,
​KR.

Análisis de la carta de Karen Rojo

La carta de Karen Rojo revela un discurso cuidadosamente construido que combina gratitud, resiliencia y una estrategia de autopresentación orientada a mantener apoyo social mientras gestiona la incertidumbre de su situación judicial.

Elementos de conexión emocional y validación social

Desde el inicio, Rojo establece un tono afectivo y cercano (“quiero expresar todo mi cariño y profunda gratitud”), lo que cumple una función psicológica de reforzar los lazos con su red de apoyo. Al mencionar específicamente a los “Antofagastinos”, activa un sentido de pertenencia territorial que la vincula emocionalmente con la comunidad, un recurso clave para alguien que ha estado fuera de su ciudad y busca reintegrarse.

El uso de frases como “Los quiero muchísimo” y “Cada mensaje ha tenido un significado muy especial” no solo expresa agradecimiento, sino que también valida a quienes la han apoyado, incentivando que continúen haciéndolo. Esto refleja una comprensión intuitiva de la dinámica del apoyo social: quien recibe validación tiende a mantener su compromiso emocional.

Construcción de una narrativa de dignidad y control

Rojo enfatiza que ha enfrentado el proceso “con dignidad, fortaleza, responsabilidad, optimismo y fe”. Esta enumeración de valores no es casual: proyecta una imagen de alguien que ha mantenido el control interno pese a las circunstancias externas adversas. Psicológicamente, esto cumple dos funciones:

Refuerza su propia identidad como persona resiliente

Busca contrarrestar posibles estigmas asociados a su condena.

La mención de haber cumplido “más del 80% de mi condena” opera como un anclaje temporal que le permite enmarcar su situación como transitoria y cercana a su resolución, lo que reduce la percepción de amenaza y mantiene la esperanza.

Gestión de la frustración sin confrontación directa

Uno de los pasajes más reveladores es cuando describe esta última etapa como “más complicada e incomprensible de lo esperado”. Aquí, Rojo expresa frustración, pero lo hace de manera contenida, sin atacar directamente a las instituciones. Al mencionar el retraso del informe de Gendarmería de Chile (“hasta ahora este informe aún sigue pendiente”), señala un obstáculo concreto sin asumir una postura acusatoria explícita.

La frase “No estoy pidiendo un privilegio ni que se anticipe una decisión” es particularmente estratégica: anticipa y neutraliza posibles críticas de que estaría buscando un trato especial, posicionándose como alguien que solo solicita lo que considera un derecho legítimo (“que se conozcan mis antecedentes y mi conducta”).

Esperanza como mecanismo de afrontamiento

Rojo mantiene un discurso esperanzador (“Mantengo intacta la esperanza”, “Siempre he enfrentado los momentos difíciles con resiliencia y optimismo”), lo que sugiere el uso de la esperanza como mecanismo de afrontamiento activo. Psicológicamente, esto le permite sostener la motivación y evitar caer en la desesperanza aprendida, un riesgo común en procesos judiciales prolongados.

La expresión “Esta vez no será diferente” refuerza su narrativa de consistencia: si ha superado dificultades antes, podrá hacerlo ahora también.

Proyección hacia el futuro y sentido de propósito

Hacia el cierre, Rojo proyecta un futuro activo (“volver a trabajar, a aportar y reencontrarme”), lo que indica que mantiene un sentido de propósito más allá de su situación actual. La frase “Todavía tengo mucho que entregar” comunica que se percibe como alguien con valor social por contribuir, no como una carga o un caso cerrado.

El cierre “¡¡Vamos que se puede!!” funciona como un llamado a la acción colectiva, invitando a su red de apoyo a mantenerse movilizada junto a ella.

La carta de Karen Rojo refleja un equilibrio psicológico notable entre vulnerabilidad contenida y fortaleza proyectada. A través de un lenguaje cuidadoso, logra expresar frustración sin confrontación, solicitar apoyo sin parecer demandante, y mantener esperanza sin caer en la negación. Es el discurso de alguien que entiende que su reintegración depende tanto de factores institucionales como de la percepción que la comunidad tenga de ella, y que por eso construye un relato que busca preservar ambos frentes.

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